Juan O. Díaz Lewis     58

Carta a un psiquiatra

Estimado doctor:
     Hoy tuve mi primera alucinación. Debe ser la última. No
puedo permitir que se repita. Usted se preguntará a qué se
debe esta carta; pero es que no se la puedo dirigir a ninguna
5 otra persona; mi familia no la entendería y mis amigos dirían
que trato de autodramatizarme. Únicamente usted,
psiquiatra a quien no conozco, puede recibir y leer una
misiva° de esta naturaleza.                                                letter
     Dije que hoy sufrí o —como dirían ustedes—
10 experimenté mi primera alucinación. Sin embargo, pienso: si
sé lo que es, ya deja de serlo. En verdad esta circunstancia me
aterra.° La he sentido, y ahora tiemblo al recordarla. Mas     me... terrifies me
esto no le quita ni un ápice° de su calidad de alucinación.      un... a bit


Juan 0. Díaz Lewis   59

     Le temo a la locura. ¿No ve? Ya lo dije. Los dos párrafos
15 anteriores me han servido para darle la vuelta° a esta          darle ... to go around
declaración. Pero esta carta debe ser ordenada, de otra
manera no tendría objeto. ¿Cómo describirle mis
sentimientos al pensar en eso que llamamos «locura»? El
estómago se me estremece, las piernas desaparecen, muevo
20 la cabeza de un lado para otro y la lengua repite: no, no.
Una vez vi un loco. No lo he podido olvidar. Me habló sin
dirigirse a mí, yo no estaba allí, conversaba consigo mismo.
El loco mencionó unas voces que oía, y aunque señaló a los
dueños, no logré verlos. Esa noche no pude dormir. Acostado
25 quise conjurar° a los interlocutores del pobre hombre. No era           to exorcise
posible que alguien oyese voces de personas que no existían.
     Desde entonces he visto otros locos que oían otras voces
o escuchaban el mismo error. Créame, no les tenía miedo a
ellos, pobres locos; me horrorizaba la enfermedad. O mejor,
30 sentí temor al darme cuenta de que no sabían que estaban
enfermos. El que sufre de cáncer o de tuberculosis o de
cualquier otra cosa, puede que no conozca el nombre de su
dolencia, pero se siente enfermo. El insano no sabe, no puede
saberlo.
35     Era yo muy joven cuando todo esto. Esa misma juventud
me ayudó a tomar una determinación: el día que sospechara
que me estaba arrebatando,° me mataría. Pero, dirá usted,      que... that I was going
¿por qué esta preocupación con la locura? Ya lo sé. La          crazy
incidencia de locos en una sociedad como la nuestra es muy
40 pequeña. Sin embargo, tanto en mi familia materna como en
la paterna los ha habido. Un hermano de mi madre es uno de
los pacientes más antiguos del Retiro. Mi hermana mayor
perdió la razón hace algunos años. Es una tara° de la cual no   defect
me puedo substraer.°                                                              evade
45    De un tiempo a esta parte° no había pensado en mi         De... For some time now
locura. Mi trabajo me satisface completamente; me gusta
hacerlo y gozo en él. Soy feliz con mi familia. Este cariño y
esa satisfacción echaron a un lado° a mi tormento favorito.     echaron... cast aside
No me quedaba tiempo para cavilar.° Desde hace un año no        to ponder
50 sueño. Mis noches están llenas de aire, sin nubes. Cierro los
ojos y todo es azul.


60   Capítulo 6  Carta a un psiquiatra

     Hoy conversaba con un grupo de amigos en el jardín de
mi casa. No puedo precisar el tema. Sé que todos,
excitadísimos, hablaban en voz alta; creo que gritaban. Me
55 dolía la cabeza, todavía me duele. Escuchaba por no entrar en
la discusión. Como quien apaga° un radio, las voces murieron             tums off
y se me llenó la cabeza de acordes de órgano. Eran terribles.
Todos en tonos menores, lamentos y martillazos° No como                blows with a hammer
las músicas de las películas de locos, que suenan ahuecadas.°              hollow
60 Los acordes no formaban melodías. Eran sonidos aislados°             isolated
sin relación alguna entre unos y otros.
     Volví a ver a mis compañeros. La discusión proseguía.
El sudor me cubrió. Casi sin voz, intenté hablar. No me
oyeron. Prendido de los brazos de la silla hice un esfuerzo.
65     Pregunté si no habían oído. Me miraron y tornaron a su
tema. Nadie sintió el órgano.
     Una vez más se abrieron las compuertas.° Nadé en los         floodgates
acordes. Se me derramaron° de la cabeza y me corrieron por   spilled out
el cuerpo. Esta vez le ordené a mi voz que me ayudara.
70 Pregunté en voz alta si habían escuchado. Siete cabezas       Siete... Seven people
abanicaron la noche.° Nadie sintió más que° las voces de los    fanned the night.=
otros. ¿Por qué, me dijeron, insistía en escuchar cosas que       Seven people denied
nadie más oía?                                                                         having heard
     Las uñas se me metieron en las palmas de las manos.          anything. / más... just
75 Mis oídos se convirtieron en receptores de músicas perdidas.
No había duda, sólo yo escuché los acordes inaudibles del
órgano que no era. Cual° una serpiente viscosa° se me             Just as/ sticky
acercaba la locura. Los dejé a su discusión y me arrastré°         me... I dragged myself
hasta aquí. He pensado huir. ¿Adónde puedo ir que no me
80 alcance°? En la pared vi escrita mi determinación de otros que  that it does not
años. Sólo puedo librarme acabando conmigo mismo. Es mi          overtake me
único escape. La próxima vez no sabría que las músicas no
tienen punto de partida.° No podría resistir las voces de          punto... starting point
personas que nadie ve.


Juan 0. Díaz Lewis     61

85     Acabo de sacar de mi guardarropa la pistola. La he
puesto a mi lado. Cuando escribo muy ligero, la siento que
me hiela el brazo. El acero° de un arma es muy frío. Es         steel
mucho más frío que cualquier otro. Todo está preparado.
Ahora me siento tranquilo. La pistola la mudé a la otra
90 esquina° del escritorio. Así la puedo ver sin mover la       corner
cabeza. Una vez muerto me agradaría resucitar sólo un
instante para escuchar su dictamen.° Sé lo que diría, y esto    opinion, judgment
me consuela. En verdad estoy tan seguro de que ya no me
interesa resucitar. No queda otro camino, lo sé bien.
95     Médico sin rostro, puede hablar de mi caso con sus
colegas. ¡Qué vanidad la mía¡ Locos como yo no deben ser
nada nuevo para usted. Es, sin embargo, un pensamiento
agradable. No puedo pedir menos. Creerme el único que
supo cuándo se volvió loco. Debo irme ya, sospecho que
100 volverán las músicas, o peor aún, las voces. Adiós.
                                                           M. H.


Dos disparos partieron la noche. Los que hablaban se quedaron mudos.
Ninguno quiso levantarse el primero. De pronto, todos se pusieron en
pie y corrieron a la casa. En el estudio, la cabeza sobre el escritorio,
105 y los sesos regados por el secante, yacía.° Una mano sostenía la carta. la... the head was lying
Gritos, sollozos y exclamaciones poblaron° el cuarto. La esposa,               down and the brains
echada° en el suelo, intentaba revivir al muerto besándole la otra mano.      were scattered over the

Una hora después llegó el juez. La casa estaba llena de gente. Los           blotter / filled / lying
vecinos todos acudieron. Cada cual quería ayudar en algo. El magis-
110 trado inició el interrogatorio. Unos y otros contestaron. Nadie sabía
ni el motivo ni la hora del hecho. Le tocó el torno a un señor pálido:°        Le... It was a pale
     —Usted, caballero, ¿a qué hora oyó el tiro?                                      gentleman's turn.
     —No lo oí, señor. Vivo enfrente, pero estaba probando un órgano
que compré hoy. No pude escuchar nada.


DESPUÉS DE LEER

¿Qué pasó?

Conteste las preguntas siguientes.

  1. ¿Cuándo tuvo el hombre la alucinación?
  2. ¿En qué consistió?
  3. ¿Por qué le teme a la locura?
  4. ¿Cómo acaba el hombre con la vida?
  5. ¿Por qué «el señor pálido» no oyó los disparos?