CAPÍTUL0 4   111

Actividad 26: El regalo. Use pronombres indirectos para completar la historia sobre un episodio que le sucedió a un joven chileno durante un viaje.


     Hace un mes mi hermano y yo fuimos de vacaciones a México
donde    les    compramos un jarrón de cerámica a mis padres
para su aniversario de bodas. Pusimos el regalo
cuidadosamente en una caja y lo enviamos desde el
aeropuerto. Por desgracia, cuando llegamos a Santiago, nos
dimos cuenta de que el jarrón estaba roto. Entonces fuimos
directamente a la oficina de reclamos donde   nos   
pidieron explicar el problema por escrito. Yo   le   
escribí una carta al gerente de la aerolínea en ese
aeropuerto. Poco después, el gerente   me/nos    envió una
carta por correo expreso disculpándose por lo que había
pasado. En esa carta él   me/nos   hizo muchas preguntas sobre
el contenido de la caja y su valor en dólares
norteamericanos. ¡Qué fastidio! Como yo no   le    pude
contestar todas las preguntas,   le   pregunté a mi
hermano que siempre lo sabe todo o por lo menos piensa que
lo sabe todo. El gerente   me/nos   ofrecía el dinero que
habíamos gastado, pero enfáticamente nosotros   le  
explicamos que no queríamos el dinero, sólo queríamos el
recuerdo que habíamos comprado. A la semana siguiente
recibimos otra carta del gerente que   nos    dejó boquiabiertos
y en la que   nos   proponía otra idea:   nos   daba
gratis (a nosotros) dos pasajes al Caribe para nuestros
padres. Nos fascinó la idea e inmediatamente   le   
informamos que aceptábamos su sugerencia. ¡Valió la pena
escribir tantas cartas y ser tan inflexibles!

Actividad 29

Malinalli era la hija de un noble indígena y sabía hablar maya y también náhuatl, el idioma azteca. Cuando se murió su padre, su madre la quería vender y la compró un grupo de indígenas. Este grupo a su vez se la vendió a otro grup de indígenas. Después de la batlla de Tabasco, estos indígenas le dieron un regalo a Cortés: Maliinalli. Él la bautizó y le puso el nombre de Marina. Aguilar, un español que sabía maya, le enseñó español. Por un período de seis años ella se convirtió en compañera, intérprete, enfermera y amante de Cortés, y a su vez, le enseñó a Cortés a llevarse bien con los indígenas. Lo ayudó a formar una alianza con los tlaxcalas, archienemigos de los aztecas, para derrotar el imperio de Moctezuma. Doña Marina, como la llamaban los conquistadores, era/fue indespensable tanto para los españoles como para los indígenas. El gran conoquistador y Doña Marina tuvieron un hijo juntos y él se quedó con ella hasta que no la necesitaba más. Un día, quería regalarle algo a uno de sus capitanes, y otra vez Doña Marina pasó a ser propiedad de otro hombre. Después de su separación de Cortés, esta mujer tan importante en la conquista de México pasó a ser anónima. Hoy día se la conoce con el nombre de la Malinche.