p. 165

José de Espronceda

          VI
Soledad del alma

     Mi alma yace en soledad prfunda,
     árida, ardiente, en inquietud continua
     cual la abrasada1 arena del desierto
     que el seco viento de la Libia agita.
5   Eterno sol de sus encendidas llanas
     doquier2 sin sombra fatigoso vibra,
     y aire de fuego en el quemado yermo3
     bebe mi pecho y con afán respira,
     cual si compuesto de inflamadas ascuas
10 mi corazón hirviéndome palpita,
     y mi sangre agolpada por mis venas
     con seco ardor calenturienta gira.
     En vano busco la floresta4 umbrosa5
     o el manantial del agua cristalina,
15 el bosque umbrío, la apacible fuente
     lejos de mí, burlando mi fatiga,
     huyen y aumentan mi fatal tormento
     falaces7 presentándose a mi vista.
     ¡Triste de mí! de regalada sombra,
20 de dulces aguas, de templada brisa,
     en fértil campo de verura y flores
     con grata calma disfruté yo un día,
     cual abre el cáliz8 de fragancia lleno
     cándida rosa en la estación florida
25 fresco rocío regaló mi alma
     abierta a la esperanza y las delicias.

1 burning  2 donodequiera  3 terreno estéril, desolado  
4 lugar agradable poblado de plantas y flores  5 llena
de sombra  6 fuerte  7 engañosas  8 calyx


p. 165

José de Espronceda

Canción del pirata

     Con diez cañones por banda,1
     viento en popa, a toda vela,2
     no corta el mar, sino vuela
     un velero bergantín.3
5   Bajel pirata que llaman,
     por su bravura, el Temido,
     en todo mar conocido
     del uno al otro confín.5

     La luna en el mar rïela,6
10 en la lona7 gime8 el viento,
     y alza9 en blando movimiento
     olas de plata y azul;
     y va el capitán pirata,
     cantando alegre en la popa,
15 Asia a un lado, al otro Europa,
     y allá a su frente Stambul:

          «Navega, velero mío,
          sin temor,
     que ni enemigo navío,10
20 ni tormenta, ni bonanza11
     tu rumbo a torcer12 alcanza,
     ni a sujetar tu valor.

          Veinte presas13
          hemos hecho
25      a despecho
          del14 inglés,
          y han rendido15
          sus pendones16
          cien naciones
30      a mis pies.

     Que es mi barco mi tesoro,
     que es mi dios la libertad,
     mi ley, la fuerza y el viento,
     mi única patria, la mar.

35 Allá muevan feroz guerra
     ciegos reyes
     por un palmo17 más de tierra;
     que yo aquí tengo por mío
     cuanto abarca el mar bravío,
40 a quien nadie impuso leyes.

          Y no hay playa,
          sea cualquiera,
          ni bandera
          de esplendor,18
45      que no sienta
          mi derecho
          y dé pecho19
          a mi valor.

     Que es mi barco mi tesoro,
     que es mi dios la libertad,
     mi ley, la fuerza y el viento,
     mi única patria, la mar.


50 A la voz de «¡barco viene!»
     es de ver
     cómo vira20 y se previene
     a todo trapo21 a escapar;
     que yo soy el rey del mar,
55 y mi furia es de temer.

          En las presas
          yo divido
          lo cogido
          por igual;
60      sólo quiero
          por riqueza
          la belleza
          sin rival.

     Que es mi barco mi tesoro,
     que es mi dios la libertad,
     mi ley, la fuerza y el viento,
     mi única patria, la mar.


65 ¡Sentenciado estoy a muerte!
     Yo me río;
     no me abandone la suerte,
     y al mismo que me condena,
     colgaré de alguna entena,22
70 quizá en su propio navío.

          Y si caigo,
          ¿qué es la vida?
          Por perdida
          ya la di,
75      cuando el yugo23
          del esclavo,
          como un bravo,
          sacudí.24

     Que es mi barco mi tesoro,
     que es mi dios la libertad,
     mi ley, la fuerza y el viento,
     mi única patria, la mar.

80 Son mi música mejor
     aquilones,25
     el estrépito26 y temblor
     de los cables sacudidos,
     del negro mar los bramidos27
85 y el rugir28 de mis cañones.

          Y del trueno
          al son violento,
          y del viento
          al rebramar,29
90      yo me duermo
          sosegado,30
          arrullado31
          por el mar.

     Que es mi barco mi tesoro,
95 que es mi dios la libertad,
     mi ley, la fuerza y el viento,
     mi única patria, la mar.»

1 por... a cada lado  2 a... a toda velocidad  3 velero...
barco de velas  4 Barco  5 límite  6 brilla  7 en... (fig.)
en las velas  8 (inf.: gemir) se lamenta  9 levanta  
10 nave, barco  11 mar tranquilo  12 cambiar  13 barcos
capturados  14 a... a pesar del  15 entregado  
16 banderas o estandartes  17 (fig.) cantidad
insignificante  18 de... lustre  19 dé... (fig.) pague tributo
20 muda de dirección  21 a... a toda velocidad  22 mástil
23 yoke  24 (me) quité  25 vientos del norte  26 estruendo,
gran ruido  27 ruidos del mar furioso  28 ruido, estruendo


p. 168

Gertrudis Gómez de Avellaneda

     Era la edad lisonjera1
     en que es un sueño la vida,
     era la aurora hechicera2
     de mi juventud florida
5   en su sonrisa primera

     cuando contenta vagaba
     por el campo, silenciosa,
     y en escuchar me gozaba
     la tórtola3 que entonaba
10 su querella4 lastimosa.

     Melancólico fulgor5
     blanca luna repartía,
     y el aura leve mecía6
     con soplo murmurador
15 la tierna flor que se abría.

     ¡Y yo gozaba! El rocío,
     nocturno llanto del cielo,
     el bosque espeso7 y umbrío,
     la dulce quietud del suelo,
20 el manso correr del río,

     y de la luna el albor,
     y el aura que murmuraba
     acariciando10 a la flor,
     y el pájaro que cantaba...
25 todo me hablaba de amor.

     Y trémula, palpitante,
     en mi delirio extasiada,
     miré una visión brillante,
     como el aire perfumada
30 como las nubes flotante.

     Ante mí resplandecía
     como un astro brillador,
     y mí loca fantasía
     al fantasma seductor
35 tributaba idolatría.

     Escuchar pensé su acento
     en el canto de las aves;
     eran las auras su aliento
     cargadas de aromas suaves,
40 y su estancia el firmamento.

     ¿Qué ser divino era aquél?
     ¿Era un ángel o era un hombre?
     ¿Era un Dios o era Luzbel?
     ¿Mi visión no tiene nombre?
45 ¡Ah! nombre tiene... ¡Era El!

     El alma guardaba su imagen divina
     y en ella reinabas, ignoto11 señor,
     que instinto secreto tal vez ilumina
     la vida futura que espera el amor.

50 Al sol que en el cielo de Cuba destella12
     del trópico ardiente brillante fanal13
     tus ojos eclipsan, tu frente descuella,14
     cual se alza15 en la selva la palma real.

     Del genio la aureola radiante sublime,
55 ciñendo16 contemplo tu pálida sien,17
     y al verte mi pecho palpita y se oprime
     dudando si formas mi mal o mi bien.

     Que tú eres, no hay duda, mi sueño adorado,
     el ser que vagando mi mente buscó;
60 mas ¡ay! que mil veces el hombre arrastrado
     por fuerza enemiga, su mal anheló.

     Así vi a la mariposa
     inocente, fascinada,
     en torno a la luz amada
65 revolotear con placer.

     Insensata se aproxima
     y la acaricia insensata,
     hasta que la luz ingrata
     devora su frágil ser.

70 Y es fama que allá en los bosques
     que adornan mi patria ardiente,
     nace y crece una serpiente
     de prodigioso poder.

     Que exhala en torno su aliento
75 y la ardilla18 palpitante,
     fascinada, delirante,
     corre... ¡Y correa perecer!19

     ¿Hay una mano de bronce,
     fuerza, poder o destino,
80 que nos impele al camino
     que a nuestra tumba trazó?...

     ¿Dónde van, dónde, esas nubes
     por el viento compelidas?...
     ¿Dónde esas hojas perdidas
85 que del árbol arrancó?...

     Vuelan, vuelan resignadas,
     y no saben dónde van,
     pero siguen el camino
     que les traza el huracán.

90 Vuelan, vuelan en sus alas
     nubes y hojas a la par,
     ya a los cielos las levante,
     ya las sumerja en el mar.

     ¡Pobres nubes! ¡pobres hojas
95 que no saben dónde van!...
     Pero siguen el camino
     que les traza el huracán.

1 agradable  2 encontadora  3 turtledove  4 lamento
5 brillo, resplandor  6 (inf.: meter) was rocking  7 denso
8 cubierto de sombra  9 luz, como la del alba  10 tocando
suavemente  11 desconocido  12 relumbra, brilla  13 farol
grande (beacon)  11 (inf: descollar) sobresale  15 levanta
16 (inf: ceñir) rodeando  17 temple 18 squirrel 19 morir

p. 170

Cuestionario

1. ¿Cómo describe la poeta «la edad lisonjera» (v. 1) de su vida? 2. ¿Cómo describe al hombre que ha llegado a su vida?
3. ¿Qué valor tiene la «mariposa» del verso 62?
4. ¿Cuáles han sido las consecuencias del amor para la poeta?
5. ¿Qué importancia tiene el cambio de formas métricas, a partir de los versos 45 y 61, en cuanto a la interpretación del poema?

p. 171



Gustavo Adolfo Bécquer

Rima XI

     —Yo soy ardiente,1 yo soy morena,
     yo soy el símbolo de la pasión,
     de ansia de goces2 mi alma está llena:
     ¿A mí me buscas?

5   —No es a ti: no.
     —Mi frente es pálida, mis trenzas' de oro:
     puedo brindarte4 dichas5 sin fin,
     yo de ternuras6 guardo un tesoro
     ¿A mí me llamas?
10                            —No: no es a ti.
     —Yo soy un sueño, un imposible,
     vano fantasma de niebla y luz
     soy incorpórea, soy intangible:
     no puedo amarte:
15                            —¡Oh ven; ven tú!


1 una persona apasionada  2 ansia... deseos de placer  
3 cabello  4 darte  5 felicidades  6 tender words,
endearments
 7 mist

Cuestionario

1. ¿Cuántas «voces» se oyen en el poema?
2. ¿Cuáles son las características más destacadas de la «morena»? ¿Y las de la voz de las «trenzas de oro»?
3. ¿Qué se describe en la tercera estrofa?
4. ¿De quién serán las respuestas al final de cada estrofa?
5. ¿Qué significa «¡Oh ven; ven tú!» en el último verso del poema?

p. 172

Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870)

Rima LIII

     Volverán las oscuras golondrinas1
     en tu balcón sus nidos a colgar,2
     y, otra vez, con el ala a sus cristales3
     jugando llamarán;

5  pero aquéllas que el vuelo refrenaban
     tu hermosura y mi dicha4 al contemplar,
     aquéllas que aprendieron nuestros nombres...
     ésas... ¡no volverán!

     Volverán las tupidas5 madreselvas6
10 de tu jardín las tapias7 a escalar,
     y otra vez a la tarde, aun más hermosas,
     sus flores se abrirán;

     pero aquéllas, cuajadas8 de rocío,9
     cuyas gotas mirábamos temblar
15 y caer, como lágrimas del día...
     ésas... ¡no volverán!

     Volverán del amor en tus oídos
     las palabras ardientes a sonar;
     tu corazón, de su profundo sueño
20 tal vez despertará;

     pero mudo y absorto y de rodillas,
     como se adora a Dios ante su altar,
     como yo te he querido..., desengáñate:10
     ¡así no te querrán!


1 swallows  2 Volverán... hiopérbaton; el orden natural
sería Las oscuras golondrinas volverán a colgar
sus nidos en tu balcón.
Hay varios ejemplos de
hipérbaton en este poema.  3 ventanas  4 felicidad
5 espesas  6 honeysuckle  7 walls  8 llenas  9 dew
10 no te engañes


  1. PRÁCTICA: Figuras retóricas y tropos
  2. El enamorado y la muerte
  3. Doña Alda
  4. Garcilaso de la Vega, Santa Teresa, San Juan
  5. Francisco de Quevedo, Lope de Vega, Sor Juana Inéz de la Cruz
  6. José de Espronceda, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Gustavo Adolfo Bécquer
  7. José Martí, José Asunción Silva, Rubén Darío
  8. Antonio Machado, Juan Ramón Jiménez
  9. Gabriela Mistral, César Vallejo, Vicente Huidobro, Juana de Ibarbourou, Federico García Lorca
  10. Luis Palés Matos, Nicolás Guillén
  11. Pablo Neruda, Gloria Fuertes, Octavio Paz
  12. Ernesto Cardenal, Ana María Fagundo, Nancy Morejón
  13. Práctica II (preguntas e identificaciones)
  14. Un bosquejo de los movimientos poéticos del siglo XX

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