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OBRAS COMPLETAS
DE
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA
________
COMEDIAS Y ENTREMESES
TOMO V
Texto electrónico por
Fred F. Jehle
Copyright © 1920 Rodolfo Schevill
Copyright © 1999 Fred F. Jehle &
Purdue Research Foundation
p. 2
p. 3
OBRAS COMPLETAS
DE
MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA
________
COMEDIAS
Y
ENTREMESES
TOMO V
EDICIÓN PUBLICADA POR
RODOLFO SCHEVILL Y ADOLFO BONILLA
Profesor en la Profesor en la
Universidad de Universidad de
California (Berkeley). Madrid.
MADRID
GRÁFICAS REUNIDAS, S.A.
M. CM. XX.
p. 4
p. 5
A LA BUENA MEMORIA
DE LA SEÑORA
Phoebe Apperson Hearst
(murió en Pleasanton, California,
el 13 de abril de 1919)
merced a la cual comenzó a publicarse esta
primera edición crítica de las Obras
completas de Miguel de Cervantes Saavedra,
continuada generosamente por sus herederos.
p. 6
p. 7
COMEDIA LLAMADA
TRATO DE ARGEL,
hecha por Miguel de Zerbantes,
questuuo cautiuo en el siete años (*).
[PERSONAGES (*) 5
Aurelio, cautiuo. Padre, madre y dos
Zahara, ama de muchachos cautiuos
Aurelio. (Juanico y
Siluia, cautiua, Francisco).
esclaua de Yzuf. Un niño cautiuo. 10
Yzuf, renegado, amo Un demonio.
de Aurelio. La Ocasion
Mami (Aydar), La Necesidad.
soldado cosario. Pedro Aluarez,
Fatima, criada de cautiuo. 15
Zahara. Azan, rey de Argel.
Sayauedra, soldado Dos mercaderes
cautiuo. moros (l.° y 2.°).
Leonardo, cautiuo. Un moro.
Sebastian, muchacho Dos muchachillos 20
cautiuo. moros.
Un pregonero. Otro morillo.
JORNADA PRIMERA p. 8
Dos esclauos Dos alarabes.
christianos (*). Un leon.
Otro christiano. Varios moros.
Tres esclauos Cuatro turcos.
christianos mas.] 5
JORNADA PRIMERA
INTERLUCUTORES
AURELIO; ZAHARA, ama de Aurelio; FATIMA, criada
de Zahara; YZUF, amo de Aurelio (*).
Aur. ¡Triste y miserable estado! 10
¡Triste (*) esclauitud amarga,
donde es la pena tan larga
quan corto el bien y abreuiado!
¡O purgatorio en la vida,
ynfierno puesto en el mundo, 15
mal que no tiene segundo (*),
estrecho do no ay salida!
¡Çifra de quanto dolor
se reparte en los dolores,
daño que entre los mayores 20
se a de tener por mayor!
¡Neçesidad increible,
muerte creible y palpable,
trato misero intratable,
mal visible e inuisible! 25
¡Toque que nuestra paçiençia (*)
descubre si es valerosa;
DEL TRATO DE ARGEL p. 9
pobre vida trabajosa,
retrato de penitençia!
Callese aqui este (*) tormento,
que, segun me es enemigo,
no llegará quanto (*) digo 5
a un punto de lo que siento.
Ponderase (*) mi dolor,
con deçir, bañado en lloros,
que mi cuerpo está entre moros,
y el alma en poder de Amor. 10
Del cuerpo y alma es mi pena:
el cuerpo ya ueis qual ua;
mi alma rendida está
a la amorosa cadena.
Pense yo que no tenia 15
Amor poder entre esclauos;
pero en mi sus reçios clauos
muestran (*) mas su gallardia.
¿Qué buscas en la miseria,
Amor, de gente cautiua? 20
Dejala que muera o viua
con su pobreza y laçeria.
¿No ues que el hilo se corta
desa tu amorosa estanbre,
aqui con sed o (*) con hanbre, 25
a la larga o a la corta?
Mas creo que (*) no as querido
oluidarme en este estrecho:
que as uisto sano mi pecho,
aunque tan roto el uestido. 30
Desde agora claro entiendo
que el poder que en ti se ençierra
JORNADA PRIMERA p. 10
abraça el çielo y la tierra,
y mas que no conprehendo.
Una cosa te pidiera,
si en esa tu condiçion
una sombra de razon 5
por entre mill sombras uiera,
y es que, pues fuiste la causa
de acabarme y destruirme,
que (*) en el contino herirme
hagas un momento (*) pausa. 10
Yo no te pido que salgas
de mi pecho, pues no puedes;
antes te pido que quedes,
y en este trançe me valgas.
Mira que se me apareja (*) 15
una muy fiera batalla,
y que no e de atropellalla
si tu consejo me deja.
Del lugar do me pusiste
me procuran derribar; 20
pero ¿quién podra bajar (*)
lo que tu una vez (*) subiste?
Ya viene Zahara y su arenga;
¡ay, enfadosa porfia,
como que me falta (*) el dia 25
antes que la noche uenga!
¡Valedme, Siluia, bien mio,
que, si uos me dais ayuda,
de guerra mas ardua y cruda
lleuar la palma confio! 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 11
Entra agora Zahara, ama de Aurelio, y Fatima, criada
de Zahara (*).
Zah. ¿Aurelio?
Aur. Señora mia...
Zah. Si tu por tal me tuuieras (*), 5
a fe que luego hiçieras (*)
lo que ruega mi (*) porfia.
Aur. Lo que tu quieres yo quiero,
porque al fin te soi esclauo.
Zah. Esas palabras alauo; 10
mas tus obras vitupero.
Aur. ¿Quál a sido por mi hecha
que en ella no te complaçes?
Zah. Aquellas que no me haçes,
me tienen mal satisfecha. 15
Aur. Señora, no puedo (*) mas;
por agua me parto luego.
Zah. Otra agua pide mi fuego,
que no la que tu trairas (*).
No te vayas; está quedo. 20
Aur. De leña ay falta en la casa.
Zah. Basta la que a mi me abrasa.
Aur. ¡Mi amo...!
Zah. No tengas miedo.
Aur. Dejame, señora, yr, 25
no uenga (*) Yzuf, mi señor.
Zah. Quien queda con tanto amor,
mal te dejará partir.
Aur. No ay para qué mas porfies,
señora; dejame ya. 30
Zah. Aurelio, llegate aca.
JORNADA PRIMERA p. 12
Aur. Mejor es que te desuies.
Zah. ¿Ansi, Aurelio, me despides?
Aur. Antes te hago fauor,
si con el compas de onor (*)
lo compasas y lo mides. 5
¿No miras que soy christiano,
con suerte y desdicha mala?
Zah. El amor todo lo iguala;
dame por señor (*) la mano.
Fat. Zahara, señora mia, 10
digote que me a (*) admirado
mirar en lo que a parado (*)
tu altiuez y fantasia.
Ver, por çierto, es gentil cosa,
y digna (*) de ser notada, 15
de un christiano enamorada
una mora tan hermosa.
Y lo que mas llega al cauo
tu afiçion tan sin medida,
es mirarte estar (*) rendida 20
a un christiano que es tu esclauo.
¡Y monta que corresponde
el perro a lo que le quieres! (*)
Perdoname; fragil eres.
Zah. ¿Dónde uas? 25
Fat. Bien se yo [adónde] (*).
Zah. Dulçe amiga verdadera,
lo que diçes no lo niego;
mas ¿qué hare?, que amor es fuego
y mi uoluntad es çera. 30
Y puesto que el daño veo
y el fin do avre de parar,
DEL TRATO DE ARGEL p. 13
imposible es contrastar
las fuerças de mi deseo.
Buelue tu lengua e yntento
a combatir esta roca,
que no será gloria poca 5
gozar de su uençimiento.
Fat. Quiero en esto complaçerte,
pues al fin puedes mandarme.
Christiano, buelue a mirarme,
que no es mi rostro de muerte. 10
Aur. Mas que muerte me causais
con vuestros induçimientos.
Dejadme (*) con mis tormentos,
porque en uano trabajais.
Fat. ¿No ves (*) cómo se retira 15
el perro (*) en su pundonor?
Ansi entiende el del amor
como el asno de la lira.
Aur. ¿Cómo quereis (*) que yo entienda
de amor en esta cadena? 20
Zah. Eso no te cause pena;
que luego se hara la enmienda.
Las dos te la quitaremos.
Aur. Muy mejor será dejalla;
que no quiero, con quitalla, 25
pasar de un estremo a estremos (*).
Zah. ¿A qué estremos (*) pasarás?
Aur. Quitando al cuerpo este hierro,
caire en otro mayor hierro,
que al alma fatigue (*) mas. 30
Fat. ¿Almas teneis los christianos?
Aur. Si; y tan ricas y estremadas,
JORNADA PRIMERA p. 14
quanto por Dios rescatadas.
Fat. ¡Que son pensamientos uanos!
Pero si almas teneis,
de diamante es su valor (*),
pues en la fragua de amor 5
muy mas os endureçeis.
Aurelio, ¡resoluçion!
Ten quenta en lo que te digo;
no quieras ser tan amigo
de tu obstinada opinion. 10
Ya te ues sin libertad,
entre hierros apretado,
pobre, desnudo, cansado,
lleno de neçesidad,
subjeto a mill desuenturas, 15
a palos, a bofetones,
a mazmorras, a prisiones,
donde estás contino (*) a escuras.
Libertad se te promete;
los hierros se (*) quitarán (*), 20
y despues te vestiran.
No ay temor de escuro brete (*).
Cuzcuz, pan blanco a comer (*),
gallinas en abundançia,
Y aun avra vino de Françia, 25
si vino quieres beuer.
No te pido (*) lo imposible,
ni trabajos demasiados,
sino blandos, regalados,
dulçes lo mas que es posible. 30
Goza de la coyuntura
que se te rie (*) delante;
DEL TRATO DE ARGEL p. 15
no hagas del ignorante,
pues muestras tener cordura.
Mira tu señora Zahara
y lo mucho que mereçe.
Mira que al sol escureçe 5
la luz de su rostro clara.
Contempla su jubentud,
su riqueza, nombre y fama.
Mira bien que agora llama
a tu puerta la salud. 10
Considera el ynteres
que en haçer esto te toca,
que ay mill que pondrian (*) la boca
donde tu pondras (*) los pies.
Aur. ¿As dicho, Fatima? 15
Fat. Si.
Aur. ¿Quieres que responda yo?
Fat. Responde.
Aur. Digo que no.
Zah. ¡Ay, Ala! ¿Qué es lo que oy? 20
Aur. Yo digo que no conuiene
pedirme lo que pedis,
porque muy poco aduertis
el peligro que contiene.
Fat. ¿Qué peligro puede auer, 25
quiriendolo tu señora?
Aur. La ofensa que, siendo mora,
a Mahoma uiene a haçer.
Zah. ¡Dejame a mi (*) con Mahoma,
que agora no es mi señor, 30
porque soy sierua de Amor,
que el alma subjeta y doma!
JORNADA PRIMERA p. 16
¡Hecha ya el pecho por tierra,
y leuantarte e (*) a mi çielo!
Aur. Señora, tengo un rezelo
que me consume y atierra.
Fat. ¿De qué te rezelas, di? (*) 5
Aur. Señora, de que no ueo
ningun camino (*) o rodeo
cómo complaçerte a ti.
En mi ley no se reçibe
haçer yo lo que me hordenas; 10
antes con muy graues penas
y amenazas lo (*) prohibe;
y aun si batismo tuuieras,
siendo, como eres, casada,
fuera cosa harto escusada 15
si tal cosa me (*) pidieras.
Por eso yo determino
antes morir que haçer
lo que pide tu querer,
y en esto estare contino. 20
Zah. Aurelio, ¿estás en tu seso?
Aur. Y aun por estar tan en el (*),
soi para uos (*) tan cruel.
Zah. ¡Ay, desdichado suçeso!
¿Que es posible que tan poco 25
ualgan mis ruegos contigo?
Fat. Sin duda que este enemigo
es muy cuerdo, o es muy loco (*).
¡Perro! (*) ¿Tanta fantasia?
¿Pensais que hablamos de ueras? 30
¡Antes de mal rayo mueras
primero que pase el dia!
DEL TRATO DE ARGEL p. 17
¡Ruin sin raçon ni compas,
nacido de uil canalla!
¿Pensauades ya triunfalla,
perrazo (*), sin mas ni mas?
Comigo las as de auer, 5
y de modo, que te auiso
que dira el que nunca quiso:
¡Mas le (*) valiera querer!
No estes, Zahara, descontenta;
deja el remedio en mi mano, 10
que a este perro (*) christiano
yo le hare que se arrepienta.
Zah. No es bien que por mal se lleue.
Fat. Ni aun bien (*) lleuarlo por bien.
Zah. Cese, Aurelio, tu desden. 15
Fat. Con eso el perro (*) se atreue.
Ven, señora, al aposento;
que, en esta pena creçida,
o yo perdere la vida,
o tu ternas (*) tu contento. 20
Salense las dos, y queda Aurelio solo (*).
Aur. ¡Padre del çielo, en cuya fuerte diestra
está el gouierno de la tierra y çielo;
cuyo poder aca y alla se muestra
con amoroso, justo y santo zelo! 25
Si tu luz, si tu mano no me adiestra
a salir deste chaos, temo y rezelo
que, como el cuerpo está en prision
[esquiua,
tanbien el alma a de quedar cautiua (*). 30
En uos, Virgen santisima Maria,
JORNADA PRIMERA p. 18
[entr]e Dios y los hombres medianera,
de mi mar inçïerto çierta guia,
Virgen entre las virgenes primera;
en uos, Virgen y Madre, en uos confia
mi alma, que sin uos en nadie espera, 5
que la aueis de guiar con vuestra
[lumbre
deste hondo valle a la mas alta
[cumbre.
Bien se que no merezco que se acuerde 10
vuestra eterna memoria de mi daño,
porque tengo en el alma fresco y uerde
el dulçe fruto del amor estraño;
mas vuestra alta clemençia, que no
[pierde 15
ocasion de haçer bien, mi mal tamaño
remedie, que ya estoy casi perdido,
de Sçila y de Caribdis combatido.
Si el cuerpo esclauo está, está libre el
[alma, 20
puesto que Siluia tiene parte en ella,
y la amorosa trunfadora palma
sola a de lleuar (*) mi Siluia della.
Ponga Zahara su amor, pongale en
[calma, 25
que mi firmeza no ay pensar rompella,
y aquello que a mi Dios y a Siluia
[deuo,
me haçe que aun mirarla no me atreuo.
¿Dó estás, Siluia hermosa? ¿Qué 30
[destino (*),
qué fuerça insana de implacable hado,
DEL TRATO DE ARGEL p. 19
el curso de aquel próspero camino
tan sin causa y razon nos a cortado?
¡O estrella, o suerte, o fortuna, o signo!
Si alguno de vosotros a causado
tamaña perdiçion, desde aqui digo 5
que mill quentos de ueçes le (*)
[maldigo.
Yo morire, por lo que al alma toca,
antes que (*) haçer lo que mi ama
[quiere; 10
firme e de estar qual bien fundada
[roca
que en torno el viento, el (*) mar
[combate y hiere.
Que sea mi vida mucha, o (*) que sea 15
[poca,
importa poco; sólo el que bien muere,
puede deçir que tiene (*) larga vida,
y el que mal, vna muerte sin medida.
(SEGUNDA JORNADA (*). INTERLOCUTORES: SAYAUEDRA, 20
soldado catiuo; LEONARDO, catiuo; YZUF,
amo de Aurelio; AURELIO; SEBASTIAN, muchacho
catiuo.) (*)
Say. En la veloz carrera apresuradas
las oras del ligero tiempo veo, 25
contra mi con el çielo conjuradas.
Queda atras la esperança, y no el
[deseo,
y asi la vida del, la (*) muerte della,
el daño, el mal aunmentan (*) que 30
[poseo.
JORNADA PRIMERA p. 20
¡Ay dura, iniqua, inexorable estrella!
¡Cómo de (*) los cabellos me as traido
al terrible dolor que me atropella!
Leo. (*) El llanto en tales tiempos es perdido,
pues si llorando el çielo se ablandara, 5
ya le vuieran mis lagrimas mouido (*).
A la triste (*) fortuna, alegre cara
deue mostrar el pecho generoso:
que a qualquier mal, buen ánimo
[repara. 10
Say. El cuello enflaqueçido, al trabajoso
yugo de esclauitud amarga puesto,
bien ues que a cuerpo y alma es
[peligroso;
y mas aquel que tiene prosupuesto (*) 15
de dejarse morir antes que pase
un punto el (*) modo del viuir onesto.
Leo. (*) Si acaso yo tus obras imitase,
forçoso me sería que al momento
en braços de la hambre me entregase. 20
Bien se que en el catiuo (*) no ay
[contento;
mas no quiero creer yo mi fatiga,
tiniendo en ella siempre (*) el
[pensamiento. 25
A mi patrona tengo por amiga;
tratame qual me ues; huelgo y paseo;
cautiuo soi el que quisiere diga.
Say. Triunfa, Leonardo (*), y goza ese
[tropheo; 30
que, si por ser cautiuo le (*) hermoseas,
yo se que es torpe, desgraçiado y feo.
DEL TRATO DE ARGEL p. 21
Leo. (*) Amigo (*) Sayauedra, si te ar[r]eas
de ser predicador, esta no es tierra
do alcançarás el fructo que deseas.
Dejate (d)eso y (*) escucha de la
[guerra 5
que el gran Philipo haçe nueua çierta,
y un poco la pasion (*) de ti
[destierra.
Diçen que una fragata de Viserta
llegó esta noche alli con (*) un catiuo 10
que a dado vida a mi esperança
[muerta.
Quitóle libertad el hado esquiuo,
de Malaga pasando a Barzelona;
catiuóle (*) Mami (*), cosario 15
[esquiuo (*).
En su manera muestra ser persona
de calidad, y que es exerçitado
en el duro exerçiçio de Belona.
Diçe el número çierto que a pasado 20
de soldados a España forasteros,
sin los tres terçios nuestros que an
[bajado;
los prinçipes, señores, caualleros,
que a seruir a Philipo uan de gana; 25
los naturales y los estrangeros,
y la muestra hermosisima lozana
que en Badajoz haçer el rei (*)
[pretende
de la pujança de la union christiana (*). 30
Diçe con (*) esto que ninguno
[entiende
JORNADA PRIMERA p. 22
el disinio del rey, y el hablar desto,
al (*) grande y al (*) pequeño se
[defiende.
Say. Rompeos ya, çielos, y llouednos (*)
[presto 5
el librador de nuestra amarga guerra,
si ya en el suelo no le teneis puesto.
Quando llegué catiuo y ui (*) esta
[tierra (*)
tan nonbrada en el mundo, que en su 10
[seno
tantos piratas cubre (*), acoje y çierra,
no pude al llanto detener el freno (*),
que, a pesar mio, sin saber lo que era,
me ui el marchito rostro de agua lleno. 15
Ofreçiose (*) a mis ojos la ribera
y el monte donde el grande Carlo (*)
[tuuo
leuantada en el ayre su vandera,
y el mar que tanto esfuerço no 20
[sostuuo,
pues, mouido de enbidia (*) de su
[gloria,
ayrado entonçes mas que nunca
[estuuo (*). 25
Estas cosas boluiendo (*) en mi
[memoria,
las lagrimas trujeran (*) a los ojos,
forzados (*) de desgraçia tan notoria.
Pero si el alto çielo en darme enojos 30
no está con mi ventura conjurado,
y aqui no lleua muerte mis despojos,
DEL TRATO DE ARGEL p. 23
quando me uea en mas seguro (*)
[estado,
o si la suerte o si el fabor me ayuda
a verme ante Philipo ar[r]odillado,
mi lengua balbuziente y (*) casi muda 5
pienso mouer en la real presençia,
de adulaçion y de mentir desnuda,
diçiendo: Alto señor, cuya potençia
sujetas trae las baruaras naçiones
al desabrido yugo de obediencia; 10
a quien los negros indios con sus
[dones
reconoçen onesto vasallaje,
trayendo el oro aca de sus rincones;
despierte en tu real pecho coraje 15
la desuerguença con que una uil oca (*)
aspira de contino a haçerte ultraje.
Su gente es mucha, mas su fuerça es
[poca,
desnuda, mal armada, que no tiene 20
en su defensa fuerte muro o roca.
Cada uno mira si tu armada viene,
para dar a los pies el cargo y cura
de conseruar la vida que sostiene.
De la esquiua prision amarga y dura, 25
adonde mueren quinçe mill christianos,
tienes la llaue de su zerradura.
Todos, qual yo, de alla (*) puestas las
[manos,
las rodillas por tierra, sollozando, 30
cerrados (*) de tormentos inhumanos,
poderoso señor, testan (*) rogando
JORNADA PRIMERA p. 24
bueluas los ojos de misericordia
a los suyos, que estan sienpre llorando;
y pues te deja agora la discordia (*),
que tanto te a oprimido y fatigado,
y amor en darte (*) sigue la concordia, 5
haz, ¡o (*) buen rey!, que sea por ti
[acabado
lo que con tanta audaçia y valor tanto
fue por tu amado padre començado.
El (*) solo ver que vas, pondra un 10
[espanto
en (*) la barbara gente, que adiuino
ya (*) desde aqui su pérdida y
[quebranto.
¿Quién duda que el real pecho 15
[begnino
no se muestre, oyendo (*) la tristeza
donde estan estos miseros contino?
Mas ¡ay! ¡Cómo se muestra la bajeza
de mi tan rudo ingenio, pues pretende 20
hablar tan bajo ante tan alta alteza!
Mas la ocasion es tal, que me
[defiende.
Pero a todo silençio poner quiero,
que creo (*) que mi plática te ofende, 25
y al trabajo e de ir adonde (*) muero.
Aqui entra Sebastian, muchacho, en abito de esclauo (*).
Seb. ¿Ase uisto tal maldad? (*)
¿Ay tierra tan sin concordia,
do falta misericordia 30
y sobra la crueldad?
DEL TRATO DE ARGEL p. 25
¿Dónde se halla (*) disculpa
de maldad tan insolente:
que pague el que es inoçente
por el que tiene (*) la culpa?
¡O çielos! ¿Qué es lo que e uisto? 5
¡Este si que es pueblo injusto,
donde se tiene por gusto
matar los sieruos de Christo!
¡O España, patria querida!
Mira quál es nuestra suerte, 10
que, si alla das justa muerte,
quita[n] (*) aca justa vida.
Leo. (*) Sebastian, dinos qué tienes,
que hablas razones tales.
Seb. Una infinidad de males 15
y una penuria (*) de bienes.
Leo. (*) En ser, como eres, esclauo,
se ençierra todo dolor.
Seb. Otra pena muy mayor
me tiene a mi tan al cabo. 20
Say. (*) ¿De dónde puede causarse
la pena que diçes braua?
Seb. De una vida que oy se acaba
para jamas acabarse.
Ya sabes (*) que aqui en Argel 25
se supo cómo en Valençia
murio por justa sentençia
un morisco de Sargel (*);
digo que en Sargel viuia,
puesto que era de Aragon, 30
y, al olor de su naçion,
pasó el perro en (*) Berueria,
JORNADA PRIMERA p. 26
y aqui cosario se hiço,
con tan prestas crueles manos,
que con sangre de christianos
la suya bien satisfiço.
Andando en corso, fue preso, 5
y, como fue conoçido,
fue en la Ynquisiçion metido,
do le formaron proceso;
y alli se le aueriguó
cómo, siendo batizado, 10
de Christo auia renegado
y en Africa se pasó,
y que, por su industria y manos (*),
traidores tratos esquiuos,
auian sido cautiuos 15
mas de seisçientos christianos;
y como se le prouaron
tantas maldades y herrores,
los justos inquisidores
al fuego le condenaron. 20
Supose del moro aca,
y la muerte que le dieron,
porque luego la (*) escriuieron
los moriscos que ay alla.
La triste nueua sabida 25
de (*) los parientes del muerto,
juran y haçen conçierto
de dar al fuego otra vida.
Buscaron luego un christiano
para pagar este escote, 30
y hallaronle (*) saçerdote,
y de naçion ualençiano.
DEL TRATO DE ARGEL p. 27
Prendieron (*) este a gran priesa
para executar su hecho,
porque vieron que en el pecho
traia la cruz de Montesa,
y esta (*) señal de victoria 5
que le cupo en buena suerte,
si le dio en el suelo (*) muerte,
en el çielo le dio gloria;
porque estos çiegos (*) sin luz,
que en el tal señal an visto, 10
pensando matar a Christo,
matan al que trae su cruz.
De su amo lo (*) compraron,
y, aunque eran pobres, a un punto
el dinero todo junto 15
de limosna lo (*) allegaron.
En nuestro pueblo christiano,
por Dios se pide a la gente
para sanar al doliente,
no para matar al sano. 20
Mas entre esta descreida
gente y maldito lugar,
no piden para sanar,
mas para quitar la vida.
Oy en poder de sayones 25
e visto al sieruo de Dios,
no sólo puesto (*) entre dos,
sino (*) entre dos mil sayones (*).
Yua el saçerdote justo
entre injusta jente puesto, 30
marchito y humillde el gesto,
a morir por Dios con gusto.
JORNADA PRIMERA p. 28
En darle penas dobladas
todo el pueblo se desuela (*):
qual sus blancas canas pela,
qual le da mill bofetadas (*).
Las manos que a Dios tuuieron 5
mill veçes, oy son tenidas
de dos sogas retorçidas
con que atras se las asieron.
Al yugo de otro cordel
puesto el cuello humillde lleua (*), 10
haçiendo seis (*) moros prueua
quánto pueden tirar del.
A ningun lado miraua
que descubra un solo amigo:
que todo el pueblo enemigo 15
en torno le rodeaua.
Con voluntad tan dañada
procuran su pena y lloro,
que se tuuo por mal moro
quien no le dio bofetada (*). 20
A la marina llegaron
con la victima inoçente,
do, con barbaria insolente,
a un ancora le ligaron.
Dos ancoras a una mano 25
vi yo alli en contrario zelo:
una, de hierro, en el suelo;
otra (*), de fe, en el christiano.
Y, la una a la otra asida,
la de hierro se conuierte 30
a (*) dar cruda y presta muerte;
la de fe, a (*) dar larga vida.
DEL TRATO DE ARGEL p. 29
Ved si es bien contrario el zelo
de las dos en esta guerra:
la una en el suelo (*) afierra;
la otra se ase del çielo;
y aunque corra tal fortuna 5
que espante al cuerpo y al alma (*),
como si estuuiera (*) en calma,
no ay desasirse la una (*).
Sin hierro al hierro ligado,
el sieruo de Dios se hallaua, 10
y, en su (*) cuerpo atado, estaua (*)
espiritu desatado.
El cuerpo no se rodea,
que le ata mas de un cordel;
mas el espiritu del 15
todos los çielos pasea.
La canalla, que se enseña
a haçer nueua crueldad,
trujo luego (*) cantidad
de seca y humosa (*) leña, 20
y una espaçiosa corona
hiçieron luego con ella,
dejando ençerrada en ella
la sancta humillde persona;
y aunque no tienen sosiego 25
hasta uerle ya espirar,
para mas le atormentar,
ençienden lejos el fuego.
Quieren, como el cozinero
que a su ofiçio mas mirase, 30
que se ase y no se abrase
la carne de aquel cordero.
JORNADA PRIMERA p. 30
Sube el humo al aire vano,
y a ueçes le da en los ojos;
quema el fuego los despojos
que le uienen mas a mano;
vase ar[r]ugando el uestido 5
con el calor violento,
y el fuego, poco contento,
busca lo mas escondido.
Esperad, sinple cordero (*),
que esta ardiente llama insana, 10
si os a quemado la lana,
os quiere abrasar el cuero.
Combatenle fuegos dos:
el vno humano y uisible,
el otro sancto inuisible, 15
que es fuego de amor de Dios.
Yo no se a quál mas deuia,
puesto que a los dos pagaua:
al que el cuerpo le abrasaua,
o al que el alma le ençendia. 20
Los que estauan a miralle,
la yra ansi les peruierte (*),
que mueren por darle muerte,
y entretienense en matalle.
Y, en medio deste tormento, 25
no mouio el sancto varon
la lengua a formar razon
que fuese de sentimiento;
antes diçen, y yo e visto,
que si alguna vez hablaua, 30
en el ayre resonaua
el eco o nombre (*) de Christo;
DEL TRATO DE ARGEL p. 31
y quando en el agonia
vltima el triste (*) se vio,
çinco o seis veçes llamó
la Virgen Sancta Maria.
Al fuego el ayre le atiza 5
y con tal ardor rebuelue,
que poco a poco resuelue
el sancto cuerpo en zeniza.
Mas ya que morir le vieron,
tantas piedras le tiraron, 10
que las piedras (*) acabaron
lo que las llamas no hiçieron.
¡O Santisteuan (*) segundo,
que me asegura (*) tu zelo
que miraste abierto el çielo 15
en tu muerte desde el mundo!
Queda el cuerpo en la marina
quemado y apedreado;
el (*) alma el (*) buelo a tomado
haçia la region diuina. 20
Queda el moro muy gozoso
del injusto y crudo (*) hecho;
el turco está satisfecho;
el (*) christiano, temeroso.
Yo e venido a referiros 25
lo que no pudistes uer,
si os lo a dejado entender
mis lagrimas y suspiros.
Say. Deja el llanto, amigo, ya;
que no es bien que se haga duelo 30
por los que se uan al çielo,
sino por quien queda aca:
JORNADA PRIMERA p. 32
que, aunque pareçe ofendida
a humanos ojos su suerte,
el acabar con tal muerte,
es començar mejor (*) vida.
Mide por otro niuel 5
tu llanto, que no ay paçiençia
que las muertes de Valençia
se uenguen aca (*) en Argel.
Muestrase alla la justiçia
en castigar la maldad; 10
muestra aca la crueldad
quánto puede la injustiçia.
Seb. En tan amarga querella,
¿quién detendra los jemidos?
Ellos con culpa punidos; 15
nosotros, muertos sin ella.
Leo. (*) Bastauanos ser cautiuos,
sin temer (*) mas desconçiertos,
pues (*) si alla queman los muertos,
abrasan aca los biuos. 20
Vsa Ualençia otros modos
en castigar renegados
no en público sentençiados (*);
¡mueran a tosico (*) todos!
Mas un moro viene aca; 25
no estemos juntos aqui;
Sayauedra, por alli;
tu, Sebastian, por alla (*).
DEL TRATO DE ARGEL p. 33
SEGUNDA JORNADA
YZUF y AURELIO (*).
Yzuf. (*) Treçientos escudos di,
Aurelio, por la donçella.
Esto (*) di al turco; que a ella 5
alma y vida le rendi,
y es poco, segun es bella.
Vendiomela de aburrido,
que diçe (*) que no a podido,
mientras la tuuo en poder, 10
en ningun modo atraer
al amoroso partido.
Pusela en casa de un moro,
sin osarla traer aca,
y alli está donde ella está 15
todo mi bien y tesoro
y la gloria que (*) amor da.
Alli se ue la bondad
junto (*) con la crueldad
mayor que se uio en la tierra, 20
y juntas, sin haçer guerra,
belleza y onestidad.
No pueden prometimientos
ablandar su duro pecho.
Ueme en lagrimas deshecho, 25
y ofreçe sienpre a los vientos
quantos seruiçios la e hecho.
No hecha de uer su ventura,
ni cómo el dolor me apura (*)
JORNADA SEGUNDA p. 34
poco a poco sospirando;
antes, quando yo mas blando,
entonçes ella mas dura.
A casa quiero traella
y reclinar (*) en tu mano 5
mi gozo mas soberano;
quiça tu podras mouella,
siendo, como ella, christiano,
y desde aqui te prometo
que, si conduçes a efecto 10
mi amorosa voluntad,
de darte la libertad
y serte amigo perfecto.
Aur. En todo lo que quisieres,
e, señor, de conplaçerte, 15
por ser tu esclauo y por uerte
que melindres de mugeres
te tengan (*) de aquesa (*) suerte.
¿De qué naçion es la dama
que te enciende en esa llama 20
sin mirar a (*) su interes?
Yzuf. Española diçen que es.
Aur. ¿Y (*) el nombre?
Yzuf. Siluia se llama.
Aur. ¿Siluia? Una Siluia venía 25
adonde yo cautiué (*),
y, segun que la (*) miré,
no en tanto alla (*) se tenia.
Yzuf. Esa es; yo la compré.
Aur. Si ella es (*), yo se deçir 30
que es hermosa sin mentir,
y que no es tan cruda altiua,
DEL TRATO DE ARGEL p. 35
que su condiçion esquiua
a ninguno haçe (*) morir.
Traela a casa, señor, luego,
y ten las riendas al miedo;
y tu verás, si yo puedo, 5
cómo a mis manos y ruego
amayna (*) el casto denuedo.
Yzuf. Yo uoi, y mientras se hordena
su venida, por estrena
del contento que me as dado, 10
yo dire a mi renegado
que te quite esa cadena.
Vase Yzuf, y queda Aurelio solo (*).
Aur. ¿Qué es esto, çielos? ¿Qué e oydo?
¿Es mi Siluia? Siluia es, çierto. 15
¿Es posible, ¡o (*) hado inçierto!,
que e de uer quien me a tenido
viuo en muerte, en vida muerto?
Esta es mi Siluia, a quien llamo,
a quien quiero (*) y a quien amo 20
mas que a (*) todo lo del suelo.
¡Graçias hago y doy al çielo,
que a los dos a dado un amo!
Tregua tendran (*) mis enojos
entre tanta desuentura, 25
pues, por estraña ventura,
vendran a mirar mis ojos
tu sin igual (*) hermosura.
Y si della está rendido
mi amo, está conoçido 30
que, quien la supo mirar (*),
JORNADA SEGUNDA p. 36
es (*) imposible escapar
de preso o de mal herido.
Y pues que con tales brios (*)
el descubre sus (*) amores,
si nos uemos, sus dolores 5
se callarán (*), y los mios
te (*) dire, que son mayores.
Y mientras pudiere uer
tu (*) hermosura y gentil ser,
templaré mi desconsuelo, 10
hasta que disponga el çielo
de entrambos (*) lo que a de ser.
Vase Aurelio, y entran mercaderes moros primero
y segundo, y padre y madre, y dos hijos
cautiuos (*). 15
UN PREGONERO; MAMI, soldado cosario.
Mer. 1.° En fin, Aydar, ¿que en Zerdeña
aueis hecho la galima? (*)
Mami (*). Si; y aun (*) no de poca estima,
segun se vio en la (*) reseña. 20
Mer. 1.° Diçennos (*) que os dieron caza
de Napoles las galeras (*).
Mami. Si dieron; mas no de ueras,
que el peso las enbaraça.
El ladron que ua a hurtar, 25
para no dar en el lazo,
a de ir muy sin enbarazo,
para huir, para alcançar.
Las galeras de christianos,
sabed (*), si no lo sabeis, 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 37
que tienen falta de pies
y que no les sobran manos;
y esto lo causa que uan (*)
tan llenas de mercançias,
que, si (*) bogasen dos (*) dias, 5
un ponton no tomarán (*).
Nosotros a la ligera,
listos, biuos como el fuego (*),
y, en dandonos caça, luego
pico al viento y (*) ropa fuera, 10
las obras muertas abajo,
arbol y entena (*) en crujia,
y asi haçemos nuestra via
contra el viento sin trabajo;
y el soldado mas luçido (*), 15
el mas flaco y mas menbrudo,
luego se muestra desnudo
y del vogabante asido.
Pero alla (*) tiene la honrra
el christiano en tal (*) estremo, 20
que asir en un trançe el remo,
le pareçe que es deshonrra;
y mientras ellos alla
en sus trece estan honrrados,
nosotros, dellos cargados, 25
venimos sin honrra aca.
Mer. 1.° Esa honrra y ese engaño
nunca salga de su (*) pecho,
[pu]es nuestro mayor prouecho
naçe de su propio daño. 30
Un moço de poca edad
destos sendos (*) conprar quiero.
JORNADA SEGUNDA p. 38
Mami. Ya los trae el pregonero
uendiendo por la çiudad.
Mer. 1.° ¿Ay españoles entre ellos? (*)
Mami. Si ay; que tanbien tomamos
una naue, y alli hallamos 5
hasta veinte y quatro dellos.
Entra el pregonero, con el padre y la madre y los dos
muchachos y un niño de teta a los pechos (*).
Pre. ¿Ay quien compre los perritos (*),
y el viejo, que es el perrazo (*), 10
y la vieja y su enbaraço?
¡Pues a fe que son bonitos!
Deste me dan çiento y dos;
deste doçientos me dan;
pero no los (*) lleuarán. 15
¡Pasá aca, perraço, vos!
Hijo. (*) ¿Qué es esto, madre? ¿Por dicha,
uendennos aquestos moros?
Mad. Si, hijo; que sus tesoros
los (*) creçe nuestra desdicha. 20
Pre. ¿Ay quien a comprar açierte
el niño y la madre junto? (*)
Mad. ¡O amargo y terrible punto (*),
mas terrible (*) que la muerte!
Pad. Sosegad, señora, el pecho; 25
que si (*) mi Dios a (*) hordenado
ponernos en este estado,
el sabe por qué lo a hecho.
Mad. Destos hijos tengo pena,
que no se por dónde an de ir. 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 39
Pad. Dejad, señora (*), cumplir
lo que el alto çielo hordena.
Mer. 1.° ¿Qué an de dar deste, deçi? (*)
Pre. Çiento y dos escudos dan.
Mer. 1.° ¿Por çiento y diez, darlo (*) an? 5
Pre. No, si no pasais de ay.
Mer. 1.° ¿Está sano?
Pre. Sano está (*).
Mer. 1.° Abre; no tengas temor.
Hijo. ¡No me la saque, señor; 10
que ella mis[ma se caira]! (*)
Mer. 1.° ¿Piensa que sacalle quiero
el rapaz alguna muela? (*)
Hijo. ¡Paso, señor, no me duela;
tenga quedo (*), que me muero! 15
Mer. 2.°(*) Destotro, ¿quánto dan del?
Pre. Doçientos (*) escudos dan.
Mer. 2.° Y ¿por quánto le daran?
Pre. Treçientos piden por el.
Mer. 2.° Si te compro, ¿serás bueno? 20
Hijo. (*) Aunque vos no me conpreis,
sere bueno.
Mer. 2.° ¿Serlo eis?
Hijo. Ya lo soy, sin ser ageno.
Mer. 1.° Por este doy çiento y treinta. 25
Pre. Vuestro es; uenga el dinero.
Mer. 1.° En casa daroslo (*) quiero.
Mad. El corazon me rebienta.
Mer. 1.° Comprad, compañero, esotro.
Uen, niño, uente a holgar. 30
Hijo. No (*), señor; no e de dejar
mi madre por ir con otro.
JORNADA SEGUNDA p. 40
Mad. Ve, hijo; que ya no eres
sino del que te a comprado.
Hijo. ¡Ay, madre! ¿Aueisme dejado?
Mad. ¡Ay, çielo, quán crudo (*) eres!
Moro. (*) Anda, rapaz; uen conmigo. 5
Hijo. (*) Uamonos juntos, hermano.
Her. (*) No puedo, ni está en mi mano;
el çielo uaya contigo.
Mad. ¡O mi bien y mi alegria!
¡No se oluide de ti Dios! 10
Hijo. (*) ¿Dónde me lleuan sin uos,
padre mio y madre mia?
Pad. (*) ¿Quieres que hable, señor,
a mi hijo aun no (*) un momento?
Dame este (*) breue contento, 15
pues es (*) eterno el dolor.
Moro. Quanto quisieres le di,
pues será la vez postrera.
Pad. Si, pues esta es la primera
que en este trançe me vi. 20
Hijo. Tenedme con uos aqui,
madre, que uoy no se dónde.
Mad. La ventura se te asconde,
[hijo], pues yo te pa[ri].
Pad. Ase escureçido el çielo, 25
turbado los elementos,
conjurado mar y uientos
todos en tu (*) desconsuelo.
No conoçes tu desdicha,
aunque estás bien dentro della, 30
puesto que el no conoçella
lo puedes tener a (*) dicha.
DEL TRATO DE ARGEL p. 41
Lo que te ruego, alma mia,
pues el (*) uerte se me inpide,
es que nunca se te oluide
rezar el Aue Maria;
que esta Reina de bondad, 5
de virtud y graçia llena,
a de limar (*) tu cadena
y boluer tu (*) libertad.
Moro. (*) ¡Mirad la perra (*) christiana
qué consejo da al muchacho! 10
¡Si que no estaua el (*) borracho
como tu, sin seso, vana! (*)
Hijo. Madre, al fin, ¿que no me quedo?,
¿[qu]e me lleuan estos moros?
Mad. Contigo uan mis tesoros. 15
Hijo. A fe que me ponen miedo.
Mad. Mas miedo me queda a mi
de uerte yr donde (*) uas,
que nunca te acordarás
de Dios, de mi ni de ti (*), 20
porque esos (*) tus tiernos años,
¿qué prometen sino esto (*),
entre iniqua gente puesto,
fabricadora de engaños...?
Pre. ¡Calla, vieja y (*) mala pieza, 25
si no quieres, por mas mengua,
que lo que diçe tu lengua
que lo pague la (*) cabeça!
¿Destotro ay quien me (*) de mas?
Que es mas bello y mas lozano 30
que no es el otro su (*) hermano.
Mer. 2.° Sus, ¿en quánto (*) le daras?
JORNADA SEGUNDA p. 42
Pre. ¿No os e dicho que treçientos
escudos de oro por quenta?
Mer. 2.° ¿Quies doçientos y çinquenta?
Pre. [Es] (*) dar bozes a los uientos (*).
Mer. 2.° Enamorado me a 5
el donaire del garzon (*).
Yo los doy en conclusion.
Pre. Dinero o (*) señal me da.
Mer. 2.° Cómo te llamas me di.
Hijo. Señor, Françisco me llamo. 10
Mer. 2.° Pues que (*) as mudado de amo,
muda el Francisco en Mami.
Hijo. ¿Para qué es mudar el nombre (*),
si no e de mudar la fe?
Mer. 2.° Eso agora no lo se. 15
Hijo. No ay castigo que me asombre.
Mer. 2.° Alto; uenidos tras mi.
Hijo. ¡Amados padres, adios!
Pad. ¡El mesmo uaya con uos!
Mad. ¡Françisco! 20
Mer. 2.° No, no; Mami.
Hijo. Eso no, señor patron;
Francisco me as de llamar.
Mer. 2.° El palo os hara trocar (*)
el nombre y aun la intençion. 25
Hijo. Pues me aparta el hado insano
de uos, señor, ¿qué mandáis?
Pad. Sólo, hijo (*), que biuais
como bueno y fiel christiano.
Mad. Hijo, no las amenazas, 30
no los gustos y regalos,
no los açotes y (*) palos,
DEL TRATO DE ARGEL p. 43
no los conçiertos y (*) traças,
no todo quanto tesoro
cubre el suelo, el çielo [ha] uisto (*),
te mueua a (*) dejar a Christo
por seguir al pueblo moro. 5
Hijo. En mi se uerá, si puedo
y (*) mi buen Jesus me ayuda,
cómo en mi alma no muda
la fe la promesa o miedo.
Pre. ¡O, qué christiano se muestra 10
el rapaz! ¡Pues yo os prometo
que alçeis con sancto aprieto (*)
la flecha (*) y la mano diestra!
Estos rapaçes christianos,
al prinçipio muchos lloros, 15
y luego se haçen (*) moros
mejor que los mas ançianos.
Salense, y entran Yzuf y Siluia (*).
Yzuf. Dejad, Siluia, el llanto agora;
poned tregua al ansia braua, 20
que no os compré para esclaua,
sino para ser señora.
Mirad que ymagino y creo
que vuestra gran desuentura,
para daros mas ventura 25
a traido este rodeo.
Con uos fortuna en su ley
no usa de nueuas leyes:
que esclauos se an visto reyes,
aunque (*) uos sois mas que rey. 30
JORNADA SEGUNDA p. 44
Limpiad los humedos ojos (*),
que sujectan quanto miran
y, al tienpo que se retiran,
lleuan de almas (*) los despojos;
y no cubra el blanco velo 5
esa diuina hermosura,
que es como la nieue escura (*),
que ympide la luz del çielo.
Sil. Esme ya tan natural,
señor, el llanto y tormento, 10
que, si me deja un momento,
lo tengo por mayor mal;
y aunque asi estoy, estare (*)
alegre al obedeçeros,
pues distes tantos dineros 15
de (*) mi sin saber por qué:
que si acaso lo aueis hecho (*)
pensando sacar de mi
gran rescate, desde aqui
se apoca vuestro prouecho; 20
porque os prometo, señor,
que de miseria y pobreza
tengo quanto de riqueza,
si la riqueza es dolor;
y de dolor soy tan rica, 25
quanto por darme pasion,
este caudal la ocasion
por puntos le multiplica.
Yzuf. Siluia, biues engañada:
que yo no quiero de ti 30
sino que quieras de mi
ser seruida y respectada (*):
DEL TRATO DE ARGEL p. 45
que el prouecho que yo espero,
Siluia, de auerte comprado,
es uer tu rostro estremado,
y no doblar el dinero:
que el amor que se mejora 5
en mostrar su fuerça braua,
me a hecho esclauo de mi (*) esclaua,
esclaua que es mi señora;
y quedo tan satisfecho
de perder la libertad, 10
que alabo la crueldad
deste crudo y nueuo hecho (*).
Y porque lo que aqui digo
lo entiendas, Siluia, mejor,
nunca me llames señor, 15
sino sieruo o charo amigo.
Sil. Aunque tamaña mudanza
haçe fortuna (*) en mi estado,
no creo (*) se me a holuidado
el término de crianza. 20
Bien se cómo e de llamarte,
y se que es de obligaçion
que en lo que fuera (*) razon
procure de contentarte.
Yzuf. Tu habla tan comedida, 25
tu donaire, graçia (*) y ser,
claro me dan (*) a entender
que eres, Siluia, bien naçida;
y aunque pudiera esperar
de ti un rescate creçido, 30
a tal término e uenido,
que tu me as de rescatar.
JORNADA SEGUNDA p. 46
Mas en tanto que a la clara
ueas quanto hago por ti,
uen, Siluia, uente tras mi;
uerás a tu ama Zahara.
Sil. Vamos, señor, en buen (*) ora. 5
Yzuf. Siluia, no tanto señor,
pues mi (*) ventura y amor
os a hecho a vos mi señora.
Sale Zahara (*).
Zah. Seais, Yzuf, bien llegado. 10
¿Cúya es la esclaua rumía? (*)
Sil. Vuestra soy, señora mia.
Yzuf. Verdad (*) es; yo la e comprado.
Zah. Por çierto, la compra es bella,
si qual hermosa es onesta. 15
Deçid, señor: ¿quánto os (*) questa?
Yzuf. Dado e mill doblas (*) por ella.
Zah. ¿Espera ser rescatada?
Yzuf. De muy rica tiene fama.
Zah. ¿Su nonbre? 20
Yzuf. Siluia se llama.
Zah. ¿Es donçella, o es casada? (*)
Sil. Casada soy y donçella.
Zah. ¿Cómo es eso, Siluia? Di.
Sil. Señora, ello es ansi, 25
que ansi lo quiso mi estrella.
El çielo me dio marido,
no para que le gozase,
sino para que quedase
yo perdida y el perdido. 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 47
Aqui entra un moro, diçiendo (*):
Moro. Yzuf, a llamarte embia
apriesa el rey (*) nuestro Açan (*).
Yzuf. ¿Dónde está agora? (*)
Moro. En Du(r)an (*), 5
metido en grande agonia.
Amet, genizar aga (*),
y los volucos vaxies (*),
y tanbien los debajies (*)
y oldaxes (*) estan alla. 10
Anse juntado a consejo
sobre que es (*) aueriguado
que el rey de España a juntado
de guerra grande aparejo.
Diçen que ua a Portugal; 15
mas temese no sea maña,
y es bien que tema su saña
Argel, que le haçe mas mal.
En la guerra ay mill ensayos
de fraude y de astuçia (*) llenos: 20
aculla suenan los truenos,
y (*) aca disparan los rayos.
Yzuf. Vamos; quel (*) çielo, que toma
por suya nuestra defensa,
a España hara, con su ofensa, 25
sujecta y sierua a Mahoma.
Y vos, señora, hordenad
a Siluia lo que a de haçer,
y uos, Siluia, a su querer
sujetad la voluntad. 30
Vanse los dos, y quedan Siluia y Zahara solas (*).
JORNADA SEGUNDA p. 48
Zah. Cristiana, di: ¿de adónde eres? (*)
¿Eres pobre, o eres rica?
¿De suerte ensalçada, o chica?
No me lo niegues, si quieres,
porque soy, qual tu, muger, 5
y no de entrañas tan duras,
que tus tristes desuenturas
no me ayan de enterneçer.
Sil. Señora, soy de Granada,
y de suerte ansi abatida, 10
qual lo muestra el ser vendida
a cada paso y (*) comprada.
Diçen que fui rica un tiempo;
pero toda mi riqueza
se a buelto en mayor pobreza, 15
y a pasado con el tiempo.
Zah. ¿As algun tiempo tenido
enamorado deseo?
Sil. Al estado en que me veo,
el crudo amor me a traido. 20
Zah. ¿Fuiste acaso bien querida?
Sil. Fuilo; y quise con ventaja
tal, que apenas la mortaja
borrará fe tan subida.
Zah. ¿Fuiste querida primero, 25
o (*) enpeço el amor de ti?
Sil. Primero querida fui
del que quise, querre y quiero.
Zah. ¿Es moço?
Sil. Y aun gentilhombre. 30
Zah. ¿Es christiano?
Sil. Pues ¡qué!, ¿moro?
DEL TRATO DE ARGEL p. 49
¡No sale de su decoro
quien a de christiano el (*) nombre!
Zah. ¿Y es pecado querer bien
a un moro?
Sil. Yo no se nada; 5
se que es cosa reprouada,
y a christianas no está bien.
Zah. ¿Y querer mora a christiano?
Sil. Eso tu mejor lo entiendes.
Zah. ¡Ay, Siluia! ¡Cómo me ofendes 10
y me lastimas temprano!
Sil. ¿Yo, mi señora? ¿En qué suerte?
Zah. Escucha, y te lo dire:
que, en oyendome (*), bien se
que vendras de mi a dolerte (*). 15
As de saber, ¡o Siluia!, que estos dias
partieron deste puerto con buen
[tiempo (*)
doçe bajeles de cosarios todos,
y con próspero viento caminaron 20
la buelta de las yslas de Zerdeña,
y alli, en las calas, bueltas y rebueltas,
y puntas que la mar haçe y la tierra (*),
se fueron a esconder, estando alerta
si (*) algun bajel de Genoua o de (*) 25
[España,
o de otra naçion, con que no fuese (*)
françesa, por el mar se descubria (*).
En esto (*), un brauo viento se leuanta,
que maestral se llama, cuya furia 30
diçen los marineros que es tan
[fuerte (*),
JORNADA SEGUNDA p. 50
que las tupidas velas y las xarçias
del mas reçio nauio y mas harmado
no pueden resistirla (*), y es forçoso
acudir al abrigo mas çercano,
si su rigor acaso lo concede. 5
Las leuanta[da]s hondas (*), el ruido
del atreuido viento detenia
los cosarios vajeles en las calas (*),
sin dejarles salir al mar abierto (*),
y en otra parte, con furor insano, 10
mostrando su braueza, fatigaua
una galera de christiana gente
y de riqueças llena, que, corriendo
por el inchado mar sin remo
[alguno (*), 15
uenía a su aluedrio, temerosa
de ser soruida de las brauas hondas;
pero despues, a (*) cabo de tres dias,
del reçio mar y viento contrastad[a],
descubrio tierra, y fue el 20
[descubrimiento
de su mayor dolor y desuentura,
porque a la misma ysla de San
[Pedro (*)
vino a parar, adonde recojidos 25
estauan los bajeles enemigos,
los quales, de la presa cudiçiosos,
salen, y de furor belico armados (*),
la (*) galera acometen destroçada
y de solos deseos defendida. 30
Una pelota pasa en el momento
al capitan el pecho, y a su lado
DEL TRATO DE ARGEL p. 51
del lusitano fuerte, muerto cae
un cauallero yllustre valençiano.
El robo, las riqueças, los catiuos
que los turcos hallaron en el seno
de la triste galera, me a(n) (*) contado 5
un christiano que alli perdio la dulçe
y amada libertad, para quitarla
a quien quiere rendirse a su rendido.
Este (*) christiano, Siluia, este
[christiano (*), 10
este christiano es, Siluia (*), quien me
[tiene
fuera del ser que a moras es deuido,
fuera de mi contento y alegria,
fuera de todo gusto, y estoy fuera, 15
que es lo peor, de todo mi sentido.
Compróle mi marido, y está en casa,
y puesto que con lagrimas y ruegos,
con sospiros, terneças y con dadiuas,
procuro de ablandar su duro pecho, 20
al mio, que contino es blanda zera,
el suyo se me muestra de diamante;
ansi que, Siluia hermana, como as
[dicho
que al christiano no es liçito de gusto 25
en cosas del amor a mora alguna,
tus razones me tienen ofendida,
y con aquesas mesmas se defiende
Aurelio, a quien a hecho tan
[christiano 30
el çielo para darme a mi la muerte.
Sil. ¿Aurelio diçes que por nombre tiene,
JORNADA SEGUNDA p. 52
señora (*), ese christiano?
Zah. Ansi se llama.
Sil. La galera que dices, segun creo,
se llamaua San Pablo, y era nueua,
y (*) de la sacra religion de Malta (*). 5
Yo en ella me perdi, y aun imagino
que conozco a ese Aurelio, y es un
[mozo
de rostro hermoso (*) y de naçion
[hispano (*). 10
Zah. Sin duda as açertado; ¡ay (*), Siluia
[mia!
¿Quién es este enemigo de mi gloria?
¿Es cauallero, o rustico villano? (*)
Que todo lo pareçe en su apostura (*) 15
y dura condiçion: el talle yllustre,
de la çiudad; la condiçion, del monte.
Sil. A mi, pobre escudero me pareçe,
segun en la galera se trataua;
que de su haçienda no se mas, señora. 20
Zah. Ni yo se qué te diga, ¡o Siluia,
[Siluia! (*),
sino que a tal estremo soi venida,
que le tengo de amar, sea quien se
[fuere. 25
Sólo te ruego que procures, Siluia,
de ablandar esta tigre y fiera (*) ircana,
y atraerla (*) con dulçes sentimientos
a que sienta la pena que padeçe
esta misera esclaua de su esclauo; 30
y si esto, Siluia, haçes, yo te juro,
por todo el Alcoran, de buscar modo
DEL TRATO DE ARGEL p. 53
cómo con breuedad alegre bueluas
al patrio dulçe suelo deseado.
Sil. Deja, señora, el (*) cargo a Siluia dello,
que tu verás lo que mi industria haçe,
por gusto tuyo y por prouecho mio (*). 5
[Vanse las dos, y sale Aurelio.]
AURELIO, solo.
Aur. ¡O sancta edad, por nuestro mal
[pasada,
a quien nuestros antiguos le pusieron 10
el dulçe nonbre de la edad dorada! (*)
¡Quán seguros y libres discurrieron
la redondez del suelo los quen ella
la caduca mortal vida viuieron!
No sonaua en los ayres la querella 15
del misero cautiuo, quando alzaua
la boz a mal[dezir su] dura estrella.
Entonçes libertad dulçe reynaua,
y el nombre odioso de la seruidumbre
en ningunos oydos resonaua. 20
Pero despues que sin razon, sin lumbre,
çiegos de la auaricia, los mortales,
cargados de terrena pesadumbre,
descubrieron los ruuios minerales
del oro que en la tierra se escondia, 25
ocasion prinçipal de nuestros males,
este, que menos oro poseia,
enbidioso de aquel, que, con mas
[maña,
mas riqueças en uno recojia, 30
sembro la cruda y la mortal zizaña
JORNADA SEGUNDA p. 54
del robo, de la fraude y del engaño,
del cambio injusto y trato con maraña.
Mas con ninguno hiço mayor daño
que con la hambrienta, despiadada
[guerra, 5
que al natural destruye y al estraño.
Esta consume, abrasa, hecha por tierra
los reinos, los inperios populosos,
y la paz hermosisima destierra,
y sus fieros ministros, codiçiosos 10
mas del ruuio metal que de otra cosa,
turban nuestros contentos y reposos,
y, en la sangrienta guerra peligrosa,
pudiendo con el filo de la espada
acabar nuestra vida temerosa, 15
la guardan de prisiones rodeada,
por uer si prometemos por libralla
nuestra pobre riqueza mal lograda.
Y asi, puede el que es pobre y que se
[halla 20
puesto entre esta canalla al daño çierto,
su libertad a Dios encomendalla,
o contarse, viuiendo, ya por muerto,
como el que en rota naue y mar airado
se halla solo, sin saber dó ay puerto. 25
Y no tengo por menos desdichado
al que tiene con qué y el modo ignora
cómo llegar al punto deseado,
porque esta gente, do bondad no mora,
no dio jamas palabra que cumpliese, 30
como falsa, sin ley, sin fe y traidora.
Guardará por su Dios al interese,
DEL TRATO DE ARGEL p. 55
y, do este no interuiene, no se espere
que por sol[a vir]tud bondad hiçiese.
Aqui en diuerso traje veo que muere
el ministro de Dios, y por su ofiçio
mas abatido es, peor se quiere, 5
y el mançebo christiano al torpe viçio
es dedicado desta gente perra,
do consiste su gloria y exerçicio.
¡O çielo santo! ¡O dulçe, amada tierra!
¡O Siluia! ¡O gloria de mi pensamiento! 10
¿Quién de tu alegre vista me
[destierra?
Pero, si no me engaño, pasos siento.
Yzuf, mi amo, es este que aqui viene.
¡Quán ajeno de si le trae el tormento! 15
[Se aparta Aurelio, y sale Yzuf.]
Yzuf. Quien con amor amargo se
[entretiene,
y al duro yugo de su seruidumbre
el flaco cuello ya inclinado tiene, 20
si del çielo no viene nueba lumbre
que aquella zeguedad de los sentidos
con claros rayos de razon alumbre,
todos estos remedios son perdidos:
que al fin iran por tierra derribados 25
los amigos consejos mas sabidos.
Mas viejos y mas platicos soldados
tiene el rey a su mando y su seruiçio;
dejeme a mi, que tengo otros
[cuidados; 30
mejor será que el trabajoso ofiçio
JORNADA SEGUNDA p. 56
de reparar los fosos y muralla
entregue al que de amor aun es
[nouiçio;
que yo mas cruda y mas fiera batalla
espero a cada paso, ¡ay suerte dura!, 5
que teme el alma y a de atropellalla.
¡O Siluia, reyna de la hermosura!
Por uos a los ofiçios doy de mano
que pudieran honrrarme y dar
[vent[ura]. 10
Pero ¿qué es lo que e dicho? ¡O çiego
[insano!
¿No vale mas gozar de aquellos ojos,
que ser señor del aureo (*) suelo
[ispano? 15
Tu beldad, Siluia, adoro aqui de
[inojos.
Aurelio buelue, y, hallandole de rodillas, le diçe:
[Aur.] ¿Son estos los despojos, señor mio,
que el gran cuidado mio te procura? 20
Por çierto, que es locura aueriguada
mostrar tan derribada la esperança.
Ten, señor, confiança; espera un poco,
que das muestras de loco en lo que
[haçes. 25
Yzuf. Poco me satisfaçes y contentas,
si consolarme tientas con razones.
¿As visto las façiones de mi diosa?
Aur. Señor, no e visto cosa. ¿Es ya venida?
Si lo es, retraida está alla dentro. 30
Yzuf. Si está, y aun en el zentro de mi pecho.
DEL TRATO DE ARGEL p. 57
Aur. Ten çierto tu prouecho desde oy mas.
Yzuf. Vamos, y verla as, y ten cuidado
de lo que te e rogado, Aur[elio amigo].
Aur. El çielo será dello [buen testigo] (*).
Vanse, y sale Fatima sola (*). 5
[Fat.] El esperado punto es ya llegado
que pide la no uista hechiçeria
para poder domar el no domado
pecho, que domará la çiençia mia.
Por la region del çielo, el (*) 10
[estrellado
carro lleua la noche obscura y fria,
y la ocasion me llama do hare cosas
horrendas, estupendas, espantosas (*).
El cabello dorado al aire suelto 15
tiene de estar, y (*) el cuerpo
[desceñido;
descalço el pie derecho; el rostro
[buelto
al mar, adonde el sol se a zabullido; 20
al braço este sartal será rebuelto
de las piedras preñadas que en el nido
del aguila se hallan, y esta cuerda
con mi yntençion (*) la virtud suya
[acuerda. 25
Aquestas çinco cañas, que cortadas
fueron en luna (*) llena por mi mano,
en esta mesma forma acomodadas,
lo que quiero haran façil y llano;
tanbien estas cabeças, arrancadas 30
del jaculo (*), serpiente, en el verano
JORNADA SEGUNDA p. 58
ardiente, alla en la Libia, me
[aprouechan (*),
y aun estos granos, si en el suelo se
[hechan.
Esta carne, quitada de la frente 5
del terneçillo (*) potro quando naçe,
cuya virtud rarisima, exçelente (*),
en todo a (*) mi deseo satisfaçe,
enbuelta en esta yerua, a quien el
[diente 10
tocó del corderillo quando paçe (*),
hara que Aurelio venga qual
[cordero
mansisimo y humillde a lo que quiero.
Esta figura, que de çera es hecha, 15
en el nonbre de Aurelio fabricada,
será con blanda (*) mano y dura (*)
[flecha
por medio el corazon atrauesada.
Quedará luego Zahara satisfecha 20
de aquella voluntad desordenada,
y el elado christiano vendra luego
ardiendo en amoroso y dulçe (*) fuego.
[A vosotros, ¡o justo] Radamanto (*)
[y Minos!, que con leyes inmutables] 25
en los escuros reinos del espanto
regis las almas tristes miserables;
si acaso tiene fuerça el ronco canto
o mormurio (*) de versos
[detestables (*), 30
por ellos os conjuro, ruego y pido
ablandeis este pecho endureçido.
DEL TRATO DE ARGEL p. 59
¡Rapida, Ronca, Run, Raspe (*),
[Riforme (*),
Gandulandin, Clifet (*), Pantasilonte,
ladrante tragador, falso triforme (*),
heruari(c)o (*) pestifero del monte, 5
Herebo, engendrador del rostro inorme
de todo fiero dios, a punto ponte,
y (*) ven sin detenerte a mi presençia,
si no despreçias la zoroastra (*)
[çiençia! 10
Sale un demonio, y diçe (*):
[Dem.] La fuerça incontrastable de tus versos
y mormurios peruersos me an traido
del reyno del oluido a obedeçerte;
mas, ¡o mora!, quel verte en esta 15
[enpresa,
infinito me pesa, porque entiendo
que es yr tienpo perdiendo.
Fat. ¿Por qué causa?
Dem. Pon al conjuro (*) pausa, y al 20
[momento
satisfare tu intento en lo que pides,
si acaso tu te mides y acomodas
a mis palabras todas y consejos.
Todos tus aparejos son en vano, 25
porque un pecho christiano, que se
[arrima
a Christo, en (*) poco estima
[hechiçerias.
Por muy diuersas vias te conuiene 30
atraerle a que pene por tu amiga.
JORNADA SEGUNDA p. 60
Fat. ¿Ansi questa fatiga no aprouecha?
Dem. En balde a sido hecha. Mas escucha,
que con presteça mucha y sin rodeo
cumpliras tu deseo en este modo:
en el infierno [todo no] ay quien haga 5
mas cruda y fiera plaga entre
[christianos,
aunque muestren (*) mas sanos
[corazones
y limpias intençiones (*), que es la dura 10
neçesidad, que apura la paçiençia.
No tiene resistençia esta pasion.
La otra es la ocasion. Si estas dos
[vie[en]
y con (*) Aurelio tienen estrecheza, 15
verás a su braueza der[r]ibada
y en blandura tornada (*), y con
[sosiego,
[r]egalarse en el fuego [de Cupido].
[Fat.] [Pues esas dos te pido que me envies], 20
y que no te desuies desta enpresa.
Dem. Tu mandado se hara (*) con toda
[priesa.
Vanse.
Salen dos esclauos y dos muchachillos moros, que 25
les salen diçiendo estas palabras, que se vsan deçir
en Argel: Joan, o Juan, non rescatar, non fugir.
Don Juan no venir; aca morir, perro, aca morir;
Don Juan no venir; aca morir (*).
DEL TRATO DE ARGEL p. 61
TERCERA (*) JORNADA
[Esc. 1.°] ¡Bien deçis, perros; bien deçis,
[traidores!
Que si don Juan el valeroso de Austria
gozara del vital amado aliento, 5
a solo el, a sola su ventura
la destruiçion de vuestra infame tierra
guardara el justo y piadoso çielo.
Mas no le mereçio gozar el mundo;
antes, en pena de tan graues culpas 10
como en el se cometen, quiso el hado
cortar el hilo de su dulçe vida,
y ar[r]ebatar el alma el alto çielo.
[Moro.] ¡Don Juan no venir; aca morir!
[Esc. 2.°] ¡Si el acaso viniera, yo se çierto 15
que huyerades vosotros (*), gente
[infame!
[Moro.] ¡Don Juan no venir; aca morir! (*)
[Esc. 1.°] ¡Tu moriras, y no podras huirte
del duro catiuerio del infierno! 20
[Moro.] ¡Don Juan no venir; aca morir!
[Esc. 2.°] Vendra su hermano, el inclito Philipo,
el qual, sin duda, ya venido vuiera,
si la zeruiz indomita y erguida
del luterano Flandes no ofendiese 25
tan sin verguença a (*) su real corona.
[Moro.] ¡Aca morir! (*)
[Esc. 1.°] Primero espero ver (*) puestas por
[tierra
JORNADA TERCERA p. 62
estas flacas murallas, y este nido
y cueua de ladrones abrasado,
pena que justamente (*) le es deuida
a sus continos y nefandos viçios.
[Esc. 2.°] Será nunca acabar si respondemos; 5
dejalos ya, Per (*) Aluarez amigo,
que ellos se cansarán, y dime agora
si todavia piensas de huirte.
Esc. 1.° ¡Y cómo!
Esc. 2.° ¿En qué manera? 10
Esc. 1.° ¿En qué manera?
Por tierra, pues no puedo de otra
[suerte (*).
Esc. 2.° ¡Dificultosa enpresa, çierto,
[enprendes! (*) 15
Esc. 1.° Pues ¿qué quieres que haga, dime,
[hermano? (*)
Que mis ançianos padres que (*) son
[muertos,
y un hermano que tengo se a 20
[entregado
en la haçienda y bienes que dejaron,
el qual es tan auaro, que, aunque sabe
la esclauitud amarga que padezco,
no quiere dar, para librarme della, 25
un real de mi mismo patrimonio.
Como esto considero, y veo que tengo
un amo tan cruel como tu sabes,
y que (*) piensa que yo soy (*)
[cauallero, 30
y que no ay modo que limosna alguna
llegue a dar el dinero que el me pide,
DEL TRATO DE ARGEL p. 63
y la insufrible vida que padezco,
de hambre, desnudez, cansançio y frio,
determino morir antes huyendo,
que viuir una vida tan mezquina.
Esc. 2.° ¿As hecho la mochila? (*) 5
Esc. 1.° Si; ya tengo
casi (*) diez libras de vizcocho bueno.
Esc. 2.° ¿Pues ay desde (*) aqui a Oran
[sesenta leguas,
y no piensas lleuar mas de diez libras? 10
Esc. 1.° No; porque tengo hecha ya (*) una
[pasta
de harina y hueuos, y con miel
[mezclada,
y coçida muy bien, la qual me diçen 15
que da muy poco della gran sustento;
y si esto (*) me faltare, algunas yeruas
pienso comer con sal que tanbien lleuo.
Esc. 2.° ¿Çapatos lleuas?
Esc. 1.° Si (*); tres pares buenos. 20
Esc. 2.° ¿Sabes bien el camino?
Esc. 1.° ¡Ni por pienso!
Esc. 2.° ¿Pues cómo piensas ir?
Esc. 1.° Por la marina;
que agora, como es tiempo de verano, 25
los alarabes (*) todos a la sierra
se retiran, buscando el fresco viento.
Esc. 2.° ¿Lleuas algunas señas por do entiendas
quál es de Oran la deseada tierra?
Esc. 1.° Si lleuo, y se que e de pasar primero 30
dos rios: uno del Bates (sic)
[nonbrado (*),
JORNADA TERCERA p. 64
rio (*) del azafran (*), que está aqui
[junto;
otro el de Hiqueznaque (*), que es mas
[lejos.
Çerca de Mostagan, y a man (*) 5
[derecha,
está una leuantada y grande (*) cuesta,
que diçen que se llama el Çerro Gordo,
y, puesto ençima della, se descubre
frente por frente un monte, que es la 10
[silla
que sobre Oran leuanta la cabeza (*).
Esc. 2.° ¿Caminarás de noche?
Esc. 1.° ¿Quién lo duda?
Esc. 2.° ¿Por montañas, por riscos (*), por 15
[honduras (*)
te atreues a pasar, en las tinieblas
de la çerrada noche, sin camino
ni senda que te guie adonde quieres?
¡O libertad, y quánto eres amada! 20
Amigo dulçe (*), el çielo sancto haga
salir con buen suçeso tu trabajo (*).
Dios te acompañe.
Esc. 1.° Y el vaya contigo (*).
[Vanse.] 25
[Salen] Aurelio y Siluia.
[Aur.] Dadome a la fortuna, por desquento
de todo mi trabajo, Siluia mia,
la gloria de (*) mirarte y el contento.
Mi pena será buelta en alegria 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 65
de oy mas, pues que te veo, Siluia
[amada,
y mi zerrada noche en claro dia.
Sil. Yo soy, mi bien, la bien afortunada,
pues que torno a gozar de tu presençia, 5
de lo que estaua ya desconfiada.
Aur. ¿Cómo os a ydo, esposa, en esta
[ausençia,
en poder desta gente, que no alcança
razon, virtud, valor (*), almas, 10
[conçiençia?
Sil. Como e tenido y tengo la esperança
puesta en el haçedor de tierra y çielo,
con christiana y segura (*) confiança,
por su bondad, aun tengo el casto velo 15
guardado, y con su ayuda sancta
[espero (*)
no tener de mancharle algun reçelo.
Aur. Sabras, esposa dulçe (*), que el artero
y vengatiuo amor a salteado 20
con aspero rigor airado y fiero
el pecho de mi ama, y le a llagado
de una llaga incurable, pues le tiene
deste pecho, que es tuyo, enamorado,
y, a doquiera que voy, comigo viene; 25
y, segun que la mora me declara,
con el solo (*) mirarme se entretiene.
Sil. Todo ese quento ya me a dicho
[Zahara,
y me a pedido que yo a ti te pida (*) 30
no quieras (*) desdeñarla asi (*) a la
[clara.
JORNADA TERCERA p. 66
Tambien no pasa menos triste vida
Yzuf, nuestro amo, que tanbien me
[adora,
con fe que, a lo que creo, no es
[fingida. 5
Aur. ¡O pobre moro!
Sil. ¡O desdichada mora! (*)
Aur. ¡Cómo enbiais (*) en vano al vano
[viento
vuestros vanos suspiros de ora en ora! 10
Tanbien me a dicho Yzuf todo su
[intento,
y me a rogado que yo a vos os ruegue
algun aliuio deis a su tormento.
Mas antes con airada furia llegue 15
una saeta que me pase el pecho,
y esta alma de las carnes se despegue,
que tan a costa mia su prouecho
y tan en daño vuestro procurase,
aunque el quede de mi mal 20
[satisfecho (*).
Sil. Si en este caso, Aurelio, nos bastase
mostrar a estos voluntad trocada,
sin que el daño adelante mas pasase,
tendrialo por cosa yo acertada, 25
porque deste fingir se grangearia
el no estoruarnos nuestra vista amada.
Diras a Zahara que por causa mia
no te muestras tan aspero, y yo (*) al
[moro 30
dire (*) que mucho puede tu porfia,
y, guardando los dos este decoro
DEL TRATO DE ARGEL p. 67
con discreçion, podremos façilmente
aplacar con el vernos nuestro lloro.
Aur. El pareçer que as dado es exçelente,
y harase qual lo (*) hordenas, y
[entretanto, 5
quiça se aplacará el hado inclemente.
Yo escriuire a mi padre en el (*)
[quebranto
en que estamos los dos. Tu, Siluia,
[puedes 10
escriuir a los tuyos otro tanto.
Y porque a veçes tienen las paredes,
segun se diçe (*), oydos, Siluia mia,
agradeçiendo al çielo estas merçedes,
pasemos esta plática a otro dia. 15
OCASION, NEÇESIDAD, AURELIO, ZAHARA Y FATIMA.
Sale primero la Ocasion y la Neçesidad (*).
Oca. Neçesidad, fiel executora
de qualquiera delicto que te (*) ofreçe
la pública ocasion o (*) la secreta: 20
ya ves quán apremiadas y forçadas
del Herebo (*) infernal auemos sido,
para venir a conbatir la roca
del pecho encastillado de un christiano
que está rebelde y muestra (*) que no 25
[teme
del niño y çiego (*) dios la grande
[fuerça.
Es menester que tu (*) le soliçites
y te le muestres sienpre, a todas oras, 30
JORNADA TERCERA p. 68
en el comer, y en el vestir, y en
[todas (*)
las cosas que pensare o (*) pretendiere.
Yo, por (*) mi parte, de contino pienso
ponerme[le] delante y la melena (*) 5
de mis pocos cabellos ofreçerle,
y detenerme un rato (*), porque pueda
asirme della, cosa poco usada
de mi ligera condiçion y presta.
Neç. Bien puedes, Ocasion, estar segura 10
que yo hare por mi parte marauillas,
si tu fauor y ayuda no me falta.
Pero ves aqui viene el indomable;
aperçibete, hermana, y derribemos
la vana presunçion deste christiano. 15
Sale Aurelio.
[Aur.] ¿Que no a de ser posible, pobre
[Aurelio,
el defenderte desta mora infame,
que por tantos caminos te persigue? 20
Si será, si, si no (*) me niega el çielo
el fauor que hasta aqui no me a
[negado.
De mill astuçias usa y de mill
[mañas (*) 25
para traerme a su lasçibo intento:
ya me regala, ya me vitupera,
ya me da de comer en abundançia (*),
ya me mata de hambre y de miseria.
Neç. Grande es, por çierto, Aurelio, la que 30
[tienes.
DEL TRATO DE ARGEL p. 69
Aur. Grande neçesidad, çierto, padezco (*).
Neç. Rotos traes los çapatos y vestido (*).
Aur. Çapatos y vestidos (*) tengo rotos.
Neç. En un pellejo duermes, y en el suelo.
Aur. En el suelo me acuesto en (*) un 5
[pellejo.
Neç. Corta traes la camisa, suçia y rota (*).
Aur. Suçia, corta camisa y rota traigo.
Oca. Pues yo se, si quisieses, que hallarias
ocasion de salir dese trabajo (*). 10
Aur. Pues yo se, si quisiese, que podria (*)
salir desta miseria a poca costa (*).
Oca. Con no mas de (*) querer a tu ama
[Zahara,
o con dar muestras sólo de quererla. 15
Aur. Con no mas de querer bien a mi
[ama,
o fingir que la quiero, me bastaua.
Mas ¿quién podra fingir lo que no
[quiere? 20
Neç. Neçesidad te fuerça a que lo hagas.
Aur. Neçesidad me fuerça a que lo haga.
Oca. ¡O, quán rica que es Zahara (*) y quán
[hermosa!
Aur. ¡Quán hermosa y quán rica (*) que es 25
[mi ama!
Neç. Y liberal, que haçe mucho (*) al caso,
que te dara a monton lo que
[quisieres.
Aur. Y, siendo liberal y enamorada, 30
darame todo quanto le pidiere.
Oca. ¡Estraña es la ocasion que se te ofreçe!
JORNADA TERCERA p. 70
Aur. ¡Estraña es la ocasion que se me
[ofreçe!
Mas no podra torçer mi hidalga sangre
de lo que es justo y a si misma deue.
Oca. ¿Quién tiene de saber lo que tu haçes? 5
Y (*) un pecado secreto, aunque sea
[graue,
çerca tiene el remedio y la disculpa.
Aur. ¿Quién tiene de saber lo que yo hago?
Y una secreta culpa no mereçe (*) 10
la pena que a la pública le es dada.
Oca. Y mas, que la ocasion mill ocasiones
te ofreçera secretas y escondidas.
Aur. Y mas, que a cada paso se me ofreçen
secretas ocasiones infinitas (*). 15
¡Çerrar quiero con una! ¡Aurelio, paso,
que no es de cauallero lo que piensas,
sino de mal christiano, descuidado (*)
de lo que a Christo y a su sangre
[deue! (*) 20
Neç. Misericordia tuuo y tiene (*) Christo,
con que perdona siempre las ofensas
que por neçesidad pura le (*) haçen.
Aur. Pero bien sabe Dios que aqui me
[fuerça 25
pura neçesidad, y esto (*) reçiba
el çielo por disculpa de mi culpa.
Oca. Agora es tiempo, Aurelio; agora
[puedes
asir a la ocasion por los cabellos. 30
¡Mira quán linda (*), dulçe y amorosa,
la mora hermosa viene a tu mandado!
DEL TRATO DE ARGEL p. 71
Sale Zahara [y Fatima].
[Zah.] Aurelio, ¿solo estás?
Aur. ¡Y acompañado!
Zah. ¿De quién?
Aur. De un amoroso pensamiento (*). 5
Zah. ¿Quién es la causa, di? (*)
Aur. Si te la digo (*),
podria (*) ser que ya no me llamases
riguroso, cruel (*), desamorado.
Neç. ¡Obrando va tu fuerça, compañera! 10
Oca. ¿Pues no a de obrar? Escucha en lo
[que para.
Zah. Si eso ansi fuese, Aurelio,
[dichosisima (*)
sería mi ventura, y tu serías 15
no menos venturoso, dulçe Aurelio.
Y porque mas de espaçio y mas a solas
me puedas descubrir tu pensamiento,
sigueme, Aurelio, agora que se ofreçe
la ocasion de no estar Yzuf en casa. 20
Aur. Si siguire, señora; que ya es tiempo
de obedeçerte, pues que soy tu esclauo.
Neç. Por tierra ua, Ocasion, el fundamento
del vizarro christiano. ¡Ya se rinde!
Oca. ¡Tales combates juntas (*) le emos 25
[dado!
Entremonos con Zahara en su
[aposento,
y alli (*) de nueuo, quando Aurelio
[entrare, 30
tornaremos a darle tientos nueuos.
Entra[n]se, y queda Aurelio solo (*).
JORNADA TERCERA p. 72
Aur. Aurelio, ¿dónde vas? ¿Para dó mueues
el vagaroso paso? ¿Quién te guia?
¿Con tan poco temor de Dios te atreues
a contentar tu loca fantasia?
Las ocasiones façiles y leues 5
que el lasçibo regalo al alma enbia (*),
tienen de persuadirte y derribarte,
y al vano y torpe amor blando
[entregarte.
¿Es este el leuantado pensamiento 10
y el proposito firme que tenias
de no ofender a Dios, aunque en
[tormento
acabases tus cortos (*), tristes dias?
¿Tan presto as ofreçido (*) y dado al 15
[viento
las justas, amorosas (*) fantasias,
y ocupas la memoria de otras vanas,
inhonestas (*), infames y liuianas?
¡Vaya lejos de mi el yntento vano! 20
¡Afuera, pensamiento mal naçido!
¡Que el lazo (*) enredador de Amor
[insano,
de otro mas limpio amor será ronpido!
¡Christiano (*) soy, y e de viuir (*) 25
[christiano;
y, aunque a terminos tristes conduçido,
dadiuas o promesa, astuçia o arte (*),
no haran que un punto de mi Dios me
[aparte! 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 73
Sale Françisco, el muchacho hermano del niño que
vendieron en la segunda jornada, y diçe: (*)
[Fra.] ¿As visto, Aurelio, a mi hermano?
Aur. ¿Diçes a (*) Juanico?
Fra. Si. 5
Aur. Poquito avra (*) que le vi.
Fra. ¡O sancto Dios soberano!
Aur. ¿Padeçes (*) algun tormento,
Françisco? (*)
Fra. Si; una fatiga 10
que no se cómo la diga,
aunque se cómo la siento (*);
y no quieras (*) saber mas,
para entender mi cuidado,
sino que mi hermano a dado 15
el ánima a Satanas.
Aur. ¿A renegado, por dicha?
Fra. ¿Dicha llamas renegar?
Si el lo viene a efectuar,
ello será por desdicha. 20
A dado ya la palabra (*)
de ser moro (*), y este intento,
en su tierno pensamiento (*)
con regalos siempre labra.
Aur. Vesle, Françisco, a do asoma. 25
¡Vizarro viene, por çierto! (*)
Fra. Estos vestidos le an muerto:
que el ¿que sabe qué es (*) Mahoma?
Aur. Vengais norabuena, Juan.
Juan. ¿No saben ya que (*) me llamo... 30
Aur. ¿Cómo?
Juan. ... ansi como mi amo?
JORNADA TERCERA p. 74
Fra. ¿En qué modo?
Juan. Soliman.
Fra. ¡Tosigo fuera mejor
que enuenenara aquel hombre
que ansi te (*) a mudado el nombre! 5
¿Qué es lo que diçes, traidor?
Juan. Perro, poquito de aqueso (*),
que se lo (*) dire a mi amo.
¿Porque Soliman me llamo,
me amenaza? ¡Bueno es eso! 10
Fra. ¡Abraçame, dulçe hermano!
Juan. ¿Hermano? ¿De quándo aca?
¡Apartese (*) el perro alla;
no me toque con la mano!
Fra. ¿Por qué conuiertes en lloro 15
mi contento, hermano mio?
Juan. Ese es grande desuario.
¿Ay mas gusto que ser moro?
Mira este galan vestido,
que mi amo me le a dado, 20
y otro tengo de brocado,
mas vizarro (*) y mas polido.
Alcuzcuz como sabroso,
sorveta (*) de azucar vevo,
y el corde (*), que es dulçe, prueuo (*), 25
y pilao (*), que es prouechoso.
Y en vano trabajarás (*)
de aplacarme con tu lloro;
mas, si tu quieres ser moro,
a fe que lo azertarás. 30
Toma mis consejos sanos,
y veráste mejorado.
DEL TRATO DE ARGEL p. 75
A Dios, porque es gran pecado (*)
hablar tanto con christianos.
Vase (*).
Fra. (*) ¿Ay desuentura igual en todo el
[suelo? 5
¿Qué red tiene el demonio aqui
[tendida,
con que estorua el camino de ir (*) al
[çielo?
¡O tierna edad! ¡Quán presto eres 10
[vençida (*),
siendo en esta Sodoma requestada
y con falsos regalos combatida!
Aur. ¡O quán bien la limosna es empleada
en rescatar muchachos, que en sus 15
[pechos
no está la santa fe bien ar[r]aigada!
¡O, si de oy mas, en caridad
[deshechos
se viesen los christianos corazones, 20
y fuesen en el dar no tan estrechos,
para sacar de grillos y prisiones
al christiano catiuo, espeçialmente
a los niños de flacas intençiones!
Es esta sancta obra ansi exçelente (*), 25
que en ella sola estan todas las obras
que a (*) cuerpo y alma tocan
[juntamente.
Al que rescatas, de perdido (*) cobras,
reduçes a su patria el (*) peregrino, 30
quitasle de çien mill y mas zozobras:
JORNADA TERCERA p. 76
de hambre, que le aflige de contino;
de la sed insufrible (*), y de consejos
que procuran çerrarle (*) el buen
[camino;
de muchos y continos aparejos 5
que aqui el demonio tiende (*), con
[que toma
a muchachos christianos (*) y aun a
[viejos.
¡O secta fementida (*) de Mahoma, 10
ancha casaca (*), poco escrupulosa!
¡Con qué façilidad los simples doma!
Fra. ¿Mandasme, buen Aurelio, alguna
[cosa?
Aur. Dios te guie, Françisco, y (*) ten 15
[paçiençia;
que la mano bendita poderosa
cura[rá] (*) de tu hermano la dolençia.
Vase Françisco, y yendose a salir Aurelio, sale Siluia,
y diçe (*): 20
[Sil.] ¿Dó uas, Aurelio, dulçe amado esposo?
Aur. A verte, Siluia, pues tu vista sola
es el perfecto aliuio a mis trabajos.
Sil. Tanbien el (*) uerte yo, mi caro
[Aurelio, 25
es el remedio de mis graues daños (*).
Abrazanse, y estanlo mirando sus amos, y Zahara
ua a dar a Siluia, Yzuf a Aurelio (*).
Zah. ¡Perra! ¿Y (*) esto se sufre ante mis
[ojos? 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 77
Yzuf. ¡Perro (*) traidor, esclauo! ¿Con la
[esclaua?
Zah. No, no, señor; no tiene culpa Aurelio,
que al fin es hombre, sino [aqu]esta (*)
[(perra) esclaua. 5
Yzuf. ¿La esclaua? No, señora. ¡Este
[maldito (*),
forjador e ynuentor (*) de mill
[enbustes,
tiene la culpa destas desuerguenças. 10
Zah. Si esta lamida, si esta descarada
no le diera (*) ocasion, no se atreuiera
Aurelio ansi (*) abraçarla
[estrechamente.
Aur. No, por çierto, señores; no a naçido 15
nuestra desemboltura de ocasiones
lasçibas, segun da (*) las muestras
[dello,
sino que a Siluia le rogaua agora
me hiçiese una merçed que a muchos 20
[dias
que se la pido, y no por mi interese,
y ella tanbien a mi me a (*) persuadido
un (*) seruiçio le hiçiese que conuiene
para mejor seruir (*) la casa vuestra. 25
Y por auernos conçedido entrambos
aquello que pedia el vno al otro,
en señal de contento, nos hallastes
de aquel modo que vistes abraçados,
sin manchar los onestos pensamientos. 30
Yzuf. ¿Es uerdad esto, Siluia?
Sil. Verdad diçe.
JORNADA TERCERA p. 78
Yzuf. ¿Qué pediste (*) tu a el?
Sil. Poco te importa
saber lo que yo a Aurelio le pedia.
Zah. ¿Conçediotelo, en (*) fin?
Sil. Como yo quise. 5
Yzuf. Entraos adentro, que por fuerça os
[creo;
porque, si no os creyese, conuendria
castigar vuestro exçeso (*) con mill
[penas. 10
Entranse Aurelio y Siluia (*).
Yzuf. Sabreis, señora, que en (*) este mismo
[punto,
viniendo por el çoco, me fue dicho
cómo el rey me mandaua que lleuase 15
a Siluia con (*) Aurelio a su
[presençia,
y tengo para mi que algun tresleño (*)
y mal christiano, que a los dos conoçe,
al rey deue de auer significado (*) 20
cómo son de rescate estos catiuos;
y como el rey está tan mal conmigo,
porque açetar no quise el cargo y
[honrra
de reparar los fosos y murallas, 25
quieremelos quitar, sin duda alguna.
Zah. El remedio que en esto se me ofreçe
es aduertir a Aurelio que no diga
al rey que es cauallero, sino un pobre
soldado que iua a Italia, y que esta 30
[Siluia
DEL TRATO DE ARGEL p. 79
es su muger; y si esto el rey creyese (*),
no querra por el tanto que costaron
quitartelos; que el preçio es muy
[subido.
Yzuf. Muy bien diçes, señora; ben (*), 5
[entremos,
y demos este auiso a los dos juntos (*).
Vanse, y entra el cautiuo que se huyó, descalço, roto
el vestido, y las piernas señaladas como que trae
muchos rasgones, de las espinas y zarças por do a 10
pasado.
JORNADA QUARTA p. 80
JORNADA QUARTA (*)
Cau. (*) [PER ALUAREZ]. Este largo camino,
tanto pasar de breñas y montañas,
y el bramido contino
de fieras alimañas, 5
me tienen de tal suerte,
que pienso de acabarle (*) con mi
[muerte.
El pan se me a mojado (*),
y roto entre jarales el vestido; 10
los çapatos rasgado (*),
el brio consumido,
de modo que no puedo
un pie del otro pie pasar vn dedo.
Ya la hambre me aqueja, 15
y la sed insufrible me atormenta;
ya la fuerça me deja;
ya (*) espero desta afrenta
salir con entregarme
a quien de nueuo quiera (*) cautiuarme. 20
E (*) ya perdido el tino;
no se quál es de Oran la çierta via;
ni senda ni camino
la triste suerte mia
me ofreçe; mas, ¡ay laso! (*), 25
que, aunque la (*) hallase, no ay mouer
[el paso.
¡Virgen bendita y vella,
remediadora del linage humano!
DEL TRATO DE ARGEL p. 81
Sed vos aqui la estrella
que en este mar insano
mi pobre barca guie
y de tantos peligros me (*) desuie.
¡Virgen de Monserrate (*), 5
que esas asperas sierras haçeis çielo!
Enbiadme rescate,
sacadme deste duelo,
pues es hazaña vuestra
al misero caido dar la diestra. 10
Entre estas matas quiero
asconderme, porque (*) es entrado el dia;
aqui morir espero;
santisima Maria,
en este trançe amargo, 15
el cuerpo y alma dejo a vuestro cargo.
Hechase a dormir entre vnas matas, y sale un leon y
echase junto a el muy manso, y luego sale otro
christiano, que tanbien se a huido de Argel, y diçe (*):
[Chr.] Estas pisadas no son, 20
por çierto, de moro, no (*);
christiano las estampó,
que con la misma intençion
deue de ir que lleuo yo.
De alarabes (*) las pisadas 25
son anchas y mal formadas,
porque es ancho su calçado;
el nuestro mas escotado,
y ansi son diferençiadas (*).
Yo seguro que no está 30
muy lejos de aqui escondido,
porque el rrastro e ya perdido;
JORNADA QUARTA p. 82
mas el sol alto está ya (*),
y yo mal aperçebido.
Aqui me quiero esconder,
hasta que al anocheçer
torne a seguir mi viaje; 5
que en este mismo paraje
Mostagan viene a caer.
Pues (*) el sol sale de alli,
el Norte haçia aqui (*) se inclina,
no está lejos la marina. 10
¡O qué mal que (*) estoy aqui!
¡Buen Jesus, tu me encamina,
que mucho alarabe (*) pasa
por esta campaña rasa!
Si oy (*) me e açertado a esconder, 15
no me despido de ver
mis hijos, muger y casa (*).
Escondese, y luego sale un morillo, como que va buscando
yeruas, y ve escondido a este segundo christiano,
comiença a dar boçes: ¡Nizara, nizara! (*), 20
a las quales acuden otros moros y cojen al christiano,
y, dandole de mojicones, se entran. En entrando,
despierta el primer christiano que está junto
al leon, y viendole, se espanta y diçe:
[Cau.] ¡Sancto Dios! ¿Qué es lo que veo? 25
¡Qué manso y fiero leon! (*)
Saltos me da el corazon;
cumplido se a mi deseo;
libre soy ya de pasion,
pues lo quiere mi ventura. 30
Este, con su fuerça dura,
mis dias acabará,
DEL TRATO DE ARGEL p. 83
y su vientre seruira
al cuerpo de sepultura.
Pero tanta mansedumbre
no se ve (*) ansi facilmente
en animal tan valiente, 5
aunque su fiera costumbre
muestra a las veçes clemente.
Mas ¿quién sabe si, mouido
el çielo de mi gemido,
este leon me a embiado (*) 10
para ser por el tornado
al camino que e perdido?
Sin duda es diuina cosa,
y asegurame este intento,
que en mis espiritus (*) siento, 15
con fuerça marauillosa,
un nueuo (*) creçido aliento;
y ya es caso aueriguado
que otro leon a lleuado
a la Goleta a (*) un catiuo 20
que le halló en un monte esquiuo,
huido y descaminado (*).
¡Obra es esta, Virgen pia,
de vuestra diuina mano,
porque ya está claro y llano 25
que, el hombre que en uos confia,
no espera y confia (*) en uano!
Esperame, compañero,
que yo (*) determino y quiero
seguirte do quier (*) que fueres; 30
que ya me pareçe que eres,
no leon, sino cordero (*).
JORNADA QUARTA p. 84
Entrase, y buelue a salir en la quarta jornada,
con el leon que le guia (*). Diçe:
Nunca con menos afan (*)
e caminado camino,
y, a(quel)lo que (*) yo imagino, 5
no está muy lejos Oran.
¡Graçias te doy, rey diuino!
¡Virgen pura, a vos alabo!
Yo ruego (*) lleueis al cabo
tan estraña charidad; 10
que, si me dais libertad,
prometo seros esclauo (*).
Vase, y en la quarta jornada salen dos cautiuos:
Pedro (*) y Sayauedra (*).
[Ped.] Siete escudos de oro e grangeado 15
[co]n mi soliçitud, industria y maña,
[y au]n son pocos, segun e trabajado.
Nunca tuue otros tantos en España,
quando anduue en la guerra de
[Granada (*), 20
armado nueue meses en campaña.
Say. ¿Cómo cayeron, Pedro, en la çelada
los siete escudos oy, por vida mia?
¿Qualque nueua campaña fabricada?
Ped. Muy mal se negará a tu cortesia 25
qualquier secreto mio. Escucha agora,
y uerás lo que e hecho en este dia.
En esta casa grande do Yzuf mora,
renegado español, que está casado
con Zahara, la illustre hermosa mora, 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 85
está un catiuo nueuo, que es llamado
Aurelio, y una Siluia, hermosa dama,
de quien está el Aurelio enamorado.
Los dos de prinçipales tienen fama,
y elo dicho yo al rey, y mandó darme 5
los tres escudos destos.
Say. ¡Gentil trama!
Ped. Gentil o no gentil, si remediarme
no puedo de otra suerte, y cada dia
e de dar mi jornal y sustentarme, 10
¿quieres que cate y guarde cortesia
a quien puede pagar bien su rescate?
¡No reça esa oraçion mi ledania!
Say. ¿Los otros quatro?
Ped. Son de un xaque y mate 15
que e dado en una bolsa de un
[christiano
con un muy conçertado disparate.
Ele hecho tocar casi con mano
que tengo ya una barca medio hecha, 20
debajo de la tierra, alla en un llano.
Queda desta verdad bien satisfecha
su voluntad, y çierto, el bouo piensa
alcançar libertad ya desta hecha,
y para ayuda, el gasto, y la despensa 25
de tablas, vela, pez, clauos y estopa,
los quatro dio con que compró su
[ofensa.
Say. ¡Desdichado de aquel que acaso topa
contigo, Pedro, y tu mas desdichado, 30
que asi cudiçias la christiana ropa!
¡En peligroso golfo as engolfado
JORNADA QUARTA p. 86
tu barca, de mentiras fabricada,
y en ella tu serás solo anegado!
Ped. La de Noe, que está bien ancorada
en las sierras de Armeña, sería buena,
si no uale la mia acaso nada. 5
Quiça nos lleuará a Sierra Morena.
Pero, por quatro escudos, buena es
[esta,
si acuden otros quatro a caer carena (*).
Agenos pies an de subir la cuesta 10
agria de mi trabajo, y yo, holgando,
hare gasajo, regoçijo y fiesta.
¿Qué piensas, Sayauedra?
Say. Estoy pensando
cómo se hecha a perder aqui un 15
[christiano,
y mas, mientras mas va, va peorando.
Cautiuo e visto yo que da de mano
a todo aquello que su ley le obliga,
y viue a veçes vida de pagano. 20
A otro le avasalla su fatiga,
y en Dios y en ella ocupa el
[pensamiento;
la abraça y la quiere como amiga.
Y de ti se que tienes el intento 25
holgaçan, enbaidor y cudiçioso,
fundado sobre enbustes sin çimiento.
T[arde a]vra libertad...
Ped. ¡Estás donoso!
[An]tes la tengo ya çierta y segura, 30
sino que estoy un poco vergonçoso.
Pienso mudar de nombre y vestidura,
DEL TRATO DE ARGEL p. 87
y llamarme Mami.
Say. ¿Renegar quieres?
Ped. Si quiero. Mas entiende de qué
[hechura.
Say. Reniega tu del modo que quisieres, 5
que ello es muy gran maldad y orrible
[culpa,
y correspondes mal a ser quien eres.
Ped. Bien se que la conçiençia ya me culpa;
pero tanto el salir de aqui deseo, 10
que esta razon dare por mi disculpa.
Ni niego a Christo, ni en Mahoma
[creo;
con la boz y el vestido sere moro,
por alcançar el bien que no poseo. 15
Si voy en corso, seme yo de coro
que, en tocando en la tierra de
[christianos,
me huire, y aun no vaçio de tesoro.
Say. Laços son esos cudiçiosos, vanos, 20
con que el demonio tienta façilmente
con el alma ligarte pies y manos.
Un falso bien te muestra aqui aparente,
que es tener libertad, y, en renegando,
se te irá el procurarla de la mente, 25
que siempre esperarás el cómo y
[quándo:
Este año no; el otro será çierto.
Y ansi lo irás por años dilatando.
Tieneme en estos casos bien esperto 30
muchos que e visto con tu mismo
[intento,
JORNADA QUARTA p. 88
y a ninguno llegar nunca a buen puerto.
Y puesto que llegases, ¿es buen quento
poner un tan inorme y falso medio
para alcançar el fin de tu contento?
Daño puedes llamarle tal remedio. 5
Ped. Si no puede esperarse, ni es posible
de mi neçesidad otra salida
para alcançar la libertad gozosa,
¿es mucho auenturarse algunos dias
a ser moro no mas de en la aparençia, 10
si con esta cautela se grangea
la amada libertad que va huyendo?
Say. Si tu supieses (*), Pedro, a dó se
[estiende
la perfection de nuestra Ley 15
[christiana,
verias cómo en ella se nos manda
que un pecado mortal no se cometa,
aunque se interesase en cometerle
la vniuersal salud de todo el mundo. 20
Pues ¿cómo quieres tu, por uerte libre
de libertad del cuerpo, hechar mill
[hierro[s]
al alma miserable, desdichada,
cometiendo un pecado tan inorme 25
como es negar a Christo y a su Iglesia?
Ped. ¿Dónde se niega Christo ni su Iglesia?
¿Ay mas de retajarse (*) y deçir çiertas
palabras de Mahoma, y no otra cosa,
sin que se miente a Christo ni a sus 30
[santos,
ni yo le negaré por todo el mundo,
DEL TRATO DE ARGEL p. 89
que aca en mi corazon estara siempre,
y el solo el corazon quiere del hombre?
Say. ¿Quieres uer si lo niegas? Está atento.
Fingete ya vestido a la turquesca,
y que vas por la calle, y que yo llego 5
delante de otros turcos, y te digo:
Sea loado Christo, amigo Pedro.
¿No sabeis cómo el martes es vigilia,
y que manda la Iglesia que
[ayunemos? 10
A esto, dime, ¿qué responderias?
Sin duda, que me dieses mill puñadas,
y dijeses que a Christo no conoçes,
ni tienes con su Iglesia quenta alguna,
porque eres muy buen moro, y que te 15
[llamas,
no Pedro, sino Aydar o Mahometo.
Ped. Eso harialo yo (*); mas no con saña,
sino porque los turcos que lo oyesen,
pensasen que, pues dello me pesaua, 20
que era perfecto moro, y no christiano;
pero aca en mi intençion, christiano
[siempre.
Say. ¿No sabes tu que el mismo Christo
[diçe: 25
Aquel que me negare ante los
[hombres,
de mi será negado ante mi Padre;
y el que ante ellos a mi me confesare,
será de mi ayudado ante el Eterno 30
Padre mio? ¿Es prueua esta bastante
que te conuença y desengañe, amigo,
JORNADA QUARTA p. 90
del engaño en que estás en ser
[christiano
con solo el corazón, como tu diçes?
Y ¿no sabes tanbien que aquel arrimo
con que el christiano se leuanta al 5
[çielo,
es la (*) y pasion de Jesu Christo,
en cuya muerte nuestra vida viue,
y que el remedio para que aproueche
a nuestras almas el tesoro inmenso 10
de su vertida sangre por bien nuestro,
depositado está en la penitençia,
la qual tiene tres partes esençiales,
que la haçen perfecta y acabada:
contriçion de corazon la vna, 15
confesion de la boca la segunda,
satisfaçion de obras la terçera?
Y aquel que contriçion diçe que tiene,
como algunos christianos renegados,
y con la boca y con las obras niegan 20
a Christo y a sus sanctos, no la llames
aquella contriçion, sino un deseo
de salir del pecado; y es tan flojo,
que respectos humanos le detienen
de executar lo que razon le diçe; 25
y asi, con esta sombra y aparençia
deste vano deseo, se les pasa
vn año y otro, y llega al fin la muerte
a ponerle en perpetua seruidunbre
por aquel mismo modo que el pensaua 30
alcançar libertad en esta vida.
¡O quántas cosas puras, excelentes,
DEL TRATO DE ARGEL p. 91
verdaderas, sin réplica, sençillas,
te pudiera deçir que haçen al caso,
para poder borrar de tu sentido
esta falsa opinion que en el se imprime!
Mas el tiempo y lugar no lo permite. 5
Ped. Bastan las que me as dicho, amigo;
[bastan
y bastarán de modo, que te juro
por todo lo que es liçito jurarse,
de seguir tu consejo y no apartarme 10
del santisimo gremio de la Iglesia,
aunque en la dura esclauitud amarga
acabe mis amargos tristes dias.
Say. Si a ese parecer llegas las obras,
el dia llegará sabroso y dulçe, 15
do tengas libertad; que el çielo sabe
darnos gusto y plaçer por çien mill
[vias
ocultas al humano entendimiento;
y asi, no es bien ponerse en 20
[contingençia
que, por sola vna senda y un camino
tan aspero, tan malo y trabajoso,
nos uenga el bien de muchos
[procurado, 25
y hasta aqui conseguido de muy
[pocos.
Ped. ¡Mis obras te daran señales çiertas
de mi ar[r]epentimiento y mi mudanza!
Say. ¡El çielo te de fuerças, y te quite 30
las ocasiones malas que te inçitan
a tener tan maluado y ruin proposito!
JORNADA QUARTA p. 92
Ped. El mesmo a ti te ayude, qual mereçe
la sana voluntad con que me enseñas.
¡Adios, que es tarde!
Say. ¡Adios, amigo! (*)
Sale el rrey con quatro turcos (*). 5
Rey. De yra y de dolor hablar no puedo;
y es la ocasion de mi pesar insano
el uer que don Antonio de Toledo
ansi se me a escapado de la mano.
Los arrazes, sus amos (*), con el miedo 10
que yo no les tomase su christiano,
a Tetuan con priesa le embiaron (*),
y en çinco mill ducados (*) le tallaron.
¿Un tan yllustre y rico cauallero
por tan (*) vil preçio distes, vil canalla? 15
¿Tanto os acudiçiastes al dinero,
tan grande os pareçio que era la talla,
que le añadistes otro compañero,
el qual solo pudiera bien pagalla? (*)
¿Françisco de Valençia no podia 20
pagar solo por si mayor quantia?
En fin, fauoreçioles (*) la ventura,
que pudo mas que no mi diligençia:
que esta es la que conçierta (*) y
[asegura 25
lo que no puede haçer humana çiençia.
Conoçieron el (*) tiempo y coyuntura,
y huyeron de no verse en mi
[presençia:
que si yo a don Antonio aqui hallara, 30
cinquenta mill ducados me pagara.
DEL TRATO DE ARGEL p. 93
Es hermano de un conde, y es
[sobrino (*)
de una prinçipalisima duquesa,
y, en perderse, perdio en este camino
ser coronel (*) en una yllustre 5
[empresa.
Ayrado el çielo se mostro y (*)
[begnino
en haçerle cautiuo y darse priesa
a darle libertad por tal rodeo, 10
que no pudo pedir mas el deseo.
Pero, pues ya no puede remediarse,
el tratar mas en ello es escusado (*).
Mirad si viene alguno a querellarse.
Moro. Señor, aqui está Yzuf, el renegado. 15
Rey. Entre con intençion de aparejarse
a obedeçer en todo mi mandado;
si no, a fe que le trate en mi presençia
qual mereçe su neçia inobidençia.
Entra Yzuf (*). 20
[Rey.] ¿Dónde están tus christianos? (*)
Yzuf. Alli (*) fuera.
[Rey.] ¿Quánto diste por ellos?
Yzuf. Mill ducados.
[Rey.] Yo los dare por ellos. 25
Yzuf. No se espera
de tu bondad (*) agrau[i]os tan
[sobrados.
Rey. ¿En esto me replicas?
Yzuf. Da siquiera 30
algun aliuio en parte a mis cuidados.
JORNADA QUARTA p. 94
Al (*) esclauo te doy, rey, sin dinero,
y dejame la esclaua, por quien muero.
Rey. ¿Tal osaste deçir, o moro (*) infame?
Lleualde abajo, y dalde tanto palo,
hasta que con su sangre se derrame 5
el deseo que tiene torpe y malo.
Yzuf. Dame, señor, mi esclaua, y luego dame
la muerte en fuego, a hierro, a gancho,
[en palo (*).
Rey. ¡Quitadmele delante! ¡Acabad presto! 10
Yzuf. ¿Por pedirte (*) mi haçienda soy
[molesto?
Sacan fuera a Yzuf a enpujones, y entran luego dos
alarabes con el christiano que se huyó, que asieron
en el campo, y estos dos moros diçen al rey: Alicun 15
çalema çultam adareimi guaharan çal çul (*).
Rey. ¿Adónde iuas (*), christiano?
Cau. Procuraua
llegarme a Oran, si el çielo lo quisiera.
Rey. ¿Adónde (*) cautiuaste? 20
Cau. En la almadraua (*).
Rey. ¿Tu amo?
Cau. Ya murio; que no deuiera,
pues me dejó en poder de una tan
[braua 25
muger, que no la iguala alguna
[fiera (*).
Rey. ¿Español eres?
Cau. En Malaga naçido (*).
Rey. Bien lo mu[e]stras en ser ansi (*) 30
[atreuido.
DEL TRATO DE ARGEL p. 95
¡O yuraxa caur! (*) Dalde
[seisçientos (*)
palos en las espaldas muy bien dados,
y luego le dareis (*) otros quinientos
en la barriga y en los pies cansados. 5
Cau. ¿Tan sin razon ni ley (*) tantos
[tormentos
tienes para el que huye aparejados?
Rey. Cito cifuti breguedi (*), ¡atalde,
abrilde, desollalde y aun matalde! 10
Atanle con quatro cordeles de pies y de manos, y tiran
cada vno de su parte, y dos le estan dando, y de
quando en quando el christiano se encomienda a
Nuestra Señora, y el rey se enoja y diçe en turquesco
con colera: Laguedi denicara, bacinaf (*); ¡a la 15
testa, a la tes[ta]!, y está diçiendo, mientras le
estan dando (*):
¡No se qué raza es esta destos perros
cautiuos españoles! ¿Quién se huye?
Español (*). ¿Quién no cura de los 20
[hierro[s]?
Español (*). ¿Quién hurtando nos
[destr[uye]?
Español (*). ¿Quién comete otros mill
[hierros? (*) 25
Español (*). Que en su pecho (*) el
[çielo influye
un ánimo indomable, azelerado,
al bien y al mal contino aparejado.
Una virtud en ellos e notado: 30
que guardan su palabra sin reueses,
y en esta mi opinion me an confirmado
JORNADA QUARTA p. 96
dos caualleros Sosas portugueses (*).
Don Francisco tanbien la a sigurado (*)
que tiene el sobrenombre de
[Meneses,
los quales sobre su palabra an sido 5
enbiados a España, y la (*) an
[cumplido (*).
Don Fernando de Ormaza tanbien
[fuese
sobre su fe y palabra, y ansi a hecho, 10
un mes antes que el término
[cumpliese,
la (*) paga, con que bien me a (*)
[satisfecho.
De darles libertad, un interese (*) 15
se sigue tal, que dobla mi prouecho (*):
que como van sobre su fe prendados,
les pido (*) los rescates tresdoblados.
Y este dalde a su amo, y llamad
[luego (*) 20
un christiano de Yzuf que está alli
[fuera (*),
que quiero que grangee su (*) sosiego,
por uer si mi opinion es verdadera.
De pérdida y ganançia es este juego. 25
Moro. (*) Señor, del bien haçer siempre se
[espera
galardon, y si falta deste (*) suelo,
la paga se dilata para el çielo.
Entra Aurelio, y diçele el rrey (*): 30
[Rey.] Ya se quién eres, christiano;
DEL TRATO DE ARGEL p. 97
tu virtud, valor y suerte,
y se que presto as de verte
en el patrio suelo hispano.
Esta Siluia, ¿es tu muger?
Aur. Si, señor. 5
Rey. Y ¿adónde yuas
quando en las hondas (*) esquiuas
perdiste todo el plaçer?
[Aur.] Yo se (*) lo dire, señor,
en verdaderas razones. 10
De otro rey y otras prisiones
fui yo esclauo, que es (*) Amor.
Desta Siluia enamorado
[an]duue un tiempo en mi tierra,
y la fuerça desta guerra 15
me a traido en (*) este estado.
A su padre la pedi (*)
muchas veçes por muger;
pero nunca a mi querer
solo un punto le rendi; 20
y viendo que no podia
por aquel modo alcançalla,
determiné de roballa,
que era la mas façil bia.
Cunpli en esto mi deseo, 25
y, pensando ir a Milan,
trujome el hado al afan (*)
y (*) esclauitud do me veo.
Rey. No pierdas la confiança
en esta vida importuna, 30
pues sabes que de fortuna
la condiçion es mudança.
JORNADA QUARTA p. 98
Yo te dare libertad
a ti y a Siluia al momento,
si tienes (*) conoçimiento
de pagar tal voluntad.
Mill ducados e de dar 5
por los dos, y sólo (*) quiero
que me deis dos mill; enpero
aueismelo de jurar,
y asi sobre vuestra fe
os partireis luego a España. 10
Aur. Señor, a merçed tamaña,
¿qué graçias te rendire?
Yo prometo de enbiallos (*)
dentro de un mes sin mentir,
aunque los sepa pedir 15
por Dios, y si no, hurtallos (*).
Rey. Pues luego os aparejad,
y en la primer saetia (*)
tomad de España la via,
que a los dos doy libertad. 20
Aur. El suelo y çielo te trate
qual mereçe tu bondad,
y toma mi voluntad
por prenda deste (*) rescate;
que yo perdere la vida 25
o cunplire mi palabra:
que este bien la (*) escarua y labra
en mi sangre bien naçida.
Moro. Señor, un nauio viene.
Rey. ¿De qué parte? 30
Moro. De Oçidente (*).
Rey. Mejor es que no de Oriente (*).
DEL TRATO DE ARGEL p. 99
¿Es de gauia? (*)
Moro. Gauia tiene.
Rey. Deue ser de mercançia.
Moro. Podria ser; aunque se suena (*)
que la mercançia es buena, 5
si es limosna (*).
Rey. Si sería (*).
Vamos. Tu, Aurelio, procura
tu partida, y ten cuidado
de aquello que me has jurado. 10
Aur. Crezca el çielo tu ventura.
Entrase el rey, y queda Aurelio (*).
¡Gracias te doy, eterno rrey del çielo,
que tan sin mereçerlo as permitido
que, por la mano de que (*) mas 15
[temia,
tanto bien, tanta gloria me viniese! (*)
Entra Françisco, y diçe (*):
Fra. ¡Albriçias, caro Aurelio!; que es
[llegado 20
un nauio de España, y todos diçen
que es de limosna çierto, y que en el
[viene (*)
un fraile trinitario cristianisimo,
amigo de haçer bien, y conoçido, 25
porque a estado otra vez en esta tierra
rescatando christianos, y da (*)
[exemplo
de mucha (*) cristiandad y gran
[prudençia. 30
JORNADA QUARTA p. 100
Su nombre es frai Juan Jil (*).
Aur. Mira no sea
frai Gorge de Oliuar (*), que es de la
[orden
de la Merçed, que aqui tanbien a 5
[estado,
de no menos bondad y humano
[pecho (*);
tanto, que ya despues que vuo
[espendido (*) 10
bien (*) veinte mill ducados que traia,
[e]n otros siete mill quedó enpeñado.
¡[O] caridad estraña! ¡O sancto pecho!
Entran tres esclauos, asidos en sus cadenas (*).
Esc. 1.° (*) ¡Qué buen dia, conpañeros! 15
La limosna está en el puerto.
Mi remedio tengo çierto,
porque aqui me traen dineros.
[Esc. 2.°] (*) No tengo bien, ni le espero,
ni siento en mi ti[er]ra quien (*) 20
me pueda haçer algun bien.
[Esc. 3.°] (*) Pues yo no me desespero.
[Fra.] Dios nos a de remediar,
hermanos; mostrad buen pecho,
que el Señor que nos a hecho, 25
no nos tiene de oluidar.
Roguemosle, como a padre,
nos buelua a nuestra mejora (*),
pues es nuestra interçesora
su Madre, que es nuestra Madre; 30
porque, con tan (*) sancto medio,
DEL TRATO DE ARGEL p. 101
nuestro bien está seguro:
que ella es nuestra fuerça y muro,
nuestra luz, nuestro remedio.
Hechan todos las cadenas al suelo, y hincanse de
rodillas, y diçe el vno (*): 5
[Vno]. ¡Buelue, Virgen santisima Maria,
tus ojos, que dan luz y gloria al çielo,
a los tristes que lloran noche y dia
y riegan (*) con sus lagrimas (*) el
[suelo! 10
Socorrenos (*), bendita Virgen pia,
antes que este mortal corporeo velo
quede sin alma en esta tierra dura
y carezca de vsada sepultura.
Otro. (*) Reyna de las alturas zelestiales, 15
Madre y Madre de Dios, Virgen y
[Madre,
espanto de las furias infernales,
Madre y Esposa de tu mismo Padre,
remedio vniuersal de nuestros males: 20
si con tu condiçion es bien que
[quadre
vsar misericordia, vsala agora,
y sacame de entre esta gente mora! (*)
Otro. En vos, Virgen dulçisima Maria, 25
entre Dios y los hombres medianera,
de nuestro mar inçierto çierta guia,
Virgen entre las virgenes primera:
en vos, Virgen y Madre, en vos confia
mi alma, que sin vos en nadie 30
[espera,
JORNADA QUARTA DEL TRATO DE ARGEL p. 102
que me avreis (*) de sacar con vuestras
[manos
de dura seruidumbre de paganos.
Aur. Si yo, Virgen bendita, e conseguido (*)
de tu misericordia un (*) bien tan alto, 5
¿quándo podre mostrarme agradeçido,
tanto que al fin no quede (*) corto y
[falto?
Reçibe (*) mi deseo, que, subido
sobre un christiano obrar, dara tal 10
[salto,
que toque ya, oluidado deste suelo,
el alto trono del impereo (*) çielo.
Y en tanto que se llega el tienpo y
[punto 15
de poner en efecto mi deseo,
al yllustre auditorio que está junto,
en quien tanta bondad disçierno (*) y
[veo,
si a estado mal sacado este trasunto 20
de la vida de Argel y trato feo,
pues es bueno el deseo que a (*)
[tenido,
en nombre del autor, perdon l[e (*)
[pido]. 25
p. 103
COMEDIA DEL ÇERCO
DE NUMANÇIA (*)
Figuras siguientes:
Çipion, romano. Leoniçio, numantino.
Iugurta, romano. Dos saçerdotes 5
[Gayo] Mario, romano. numantinos.
Quinto Fauio, romano. Un paje numantino.
(Gayo, soldado [Seis pajes mas,
romano.) numantinos.]
Quatro soldados Un hombre 10
romanos. numantino.
Dos numantinos, Milbio, numantino.
embajadores. [Un demonio.]
España. Un muerto.
Duero. Quatro mugeres de 15
[Tres muchachos que Numançia.
representan Lira, donçella.
riachuelos.] Dos çiudadanos
Teojenes, numantino. numantinos.
Carauino, numantino. Una muger de 20
Quatro gouernadores Numançia.
numantinos. Un hijo suyo.
Marquino, hechiçero [Otro hijo de aquella.]
numantino. Un muchacho,
Marandro, numantino. hermano de Lira. 25
JORNADA PRIMERA p. 104
Una muger de Seruio, muchacho.
Numançia. Bariato, muchacho, que
Un soldado es el que se arroja
numantino. de la torre.
Guerra. Un numantino. 5
Enfermedad. Ermilio, soldado
Hambre. romano.
La muger de Teojenes. Limpio, soldado
Un hijo suyo. romano.
[Otro hijo y una hija La Fama. 10
de Teojenes.]
IORNADA PRIMERA
Entra Çipion, y Iugurta, y Mario, y Quynto Fabio,
hermano de Çipion, romanos (*).
Çip. Esta difiçil y pesada carga 15
que el Senado rromano me a
[encargado,
tanto me aprieta, me fatiga y carga,
que ya sale de quiçio mi cuydado.
De guerra y curso tan estraña y larga(*) 20
y que tantos rromanos a costado,
¿quién no estara suspenso al
[acaualla? (*)
¡A! (*) ¿Quién no temera de
[rrenoualla? (*) 25
Iug. ¿Quién, Çipion? Quien tiene la bentura,
el (*) balor, nunca bisto, que en ti
[ençierras,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 105
pues con ella (*) y con el está sigura
la vitoria y el triunfo de estas guerras.
Çip. El esfuerço rrejido con cordura
allana al suelo las mas altas sierras,
y la fuerça feroz de loca mano 5
aspero buelue lo que está mas llano;
mas no ay que rreprimir, a lo que beo,
la furia del ejérçito presente,
que, olbidado de gloria y de trofeo,
yaçe enbebido en la laçiu[i]a ardiente; 10
y esto (*) solo pretendo, esto deseo:
boluer a nueuo trato (*) nuestra gente,
que, enmendado primero al (*) que es
[amigo,
sujetaré mas presto al enemigo. 15
¡Mario!
Mar. (*) ¿Señor?
Çip. Az que a notiçia benga
de todo nuestro ejérçito en un punto,
que, sin que estoruo alguno le 20
[detenga,
parezca en este sitio todo junto,
porque una breue plática de (*) arenga
les quiero haçer.
Mar. Arelo en este punto. 25
Çip. Camina, porque es bien que sepan
[todos
mis nueuas traças y sus biejos modos.
Vasse Mario (*).
Iug. Sete deçir, señor, que no ay soldado 30
que no te tema juntamente y ame (*);
JORNADA PRIMERA p. 106
[y] porque (*) ese balor tuyo
[estremado (*),
de Antartico a Calisto (*) se derrame,
cada qual, con feroz ánimo osado,
quando la trompa a la ocasion les (*) 5
[llame,
piensa haçer en tus seruiçios (*) cosas
que pasen las haçañas fabulosas (*).
Çip. Primero es menester que se rrefrene
el biçio que entre todos se derrama; 10
que si este no se quita, en nada tiene
con ellos que haçer la buena fama.
Si este daño comun no se preuiene,
y se deja arraygar su ardiente llama,
el biçio solo puede haçernos guerra 15
mas que los enemigos de esta tierra.
Tocan a rrecojer, y echase de adentro este bando (*):
Manda nuestro general
que se rrecojan armados
luego todos los soldados 20
en la plaça prinçipal,
y que ninguno no quede
de pareçer a esta bista,
so pena que de la lista
al punto borrado quede. 25
Iug. No dudo yo, señor, sino que ynporta
(rre)cojer (*) con duro freno la
[maliçia (*),
y que se de al soldado rrienda corta
quando el se preçipita en la 30
[ynjusticia.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 107
La fuerça del exérçito se acorta
quando ba sin arrimo de justiçia,
aunque mas le [acompañen] (*) a
[montones
mill pintadas banderas y escuadrones. 5
Entra un alarde de soldados, armados a lo antiguo, sin
arcabuçes, y Çipion se sube sobre una peña que
estara alli, y diçe (*):
Çip. En el fiero ademan, en los lozanos (*)
marçiales adereços y bistosos, 10
bien os conozco, amigos, por rromanos;
rromanos, digo, fuertes y animosos;
mas en las blancas (y) (*) delicadas
[manos,
y en las teçes de rrostros tan lustrosos, 15
alla en Bretaña pareçeis criados,
y de padres flamencos enjendrados.
El general discuido vuestro, amigos,
el no mirar por lo que tanto os toca,
leuanta los caydos enemigos, 20
que (*) vuestro esfuerço y opinion apoca.
Desta çiudad los muros son testigos,
que aun oy está (*) qual bien fu[n]dada
[rroca,
de vuestras pereçosas fuerças banas, 25
que solo el nombre tienen de rromanas.
¿Pareçeos, hijos, que es jentil haçaña
que tiemble del rromano nombre el
[mundo,
y que bosotros solos en España 30
le aniquileis y echeis en el profundo?
JORNADA PRIMERA p. 108
¿Qué flojedad es esta tan (*) estraña?
¿Qué flojedad? Si yo mal no me fundo (*),
es flojedad naçida de pereça,
enemiga mortal de fortaleça.
La blanda Venus con el duro Marte 5
jamas haçen durable ayuntamiento;
ella rregalos sigue, el sigue arte (*)
que ynçita a daños y (*) furor
[sangriento.
La [cipria diosa](*) estese agora aparte; 10
deje su hijo nuestro alojamiento,
que mal se aloja en las marçiales
[tiendas
quien gusta de banquetes y meriendas.
¿Pensais que sólo [atierra] (*) la muralla 15
el almete y la açerada punta (*),
y que sólo atropella la batalla
la multitud de gentes (*) y armas junta?
Si esfuerço de cordura no señala (*),
que todo lo preuiene y lo barrunta, 20
poco aprobechan muchos esquadrones,
y menos ynfinitas muniçiones.
Si a militar conçierto se rreduçe,
qualque (*) pequeño ejérçito que sea,
bereis que como sol claro rreluçe, 25
y alcança las vitorias que desea;
pero si a flojedad el se conduçe,
aunque abreuiado el mundo en el se
[bea,
en un momento quedará desecho 30
por mas rreglada mano y fuerte pecho.
Abergonçaos (*), barones esforçados,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 109
porque (*), a nuestro pesar, con
[arrogançia,
tan pocos españoles, y ençerrados,
defiendan este nido de Numançia.
Deçisey[s] años son y mas pasados (*) 5
que mantienen la guerra y la
[ganançia (*)
de auer bençido con feroçes manos
millares de millares de rromanos.
Bosotros [os] (*) bençeis, que estais 10
[bençidos
del uajo (*) antojo y (*) femenil, liuiano,
con Venus y con Baco entretenidos,
sin que a las harmas estendais la mano.
Correos agora, si no estais corridos, 15
de ber que este pequeño pueblo yspano
contra el poder rromano [se] (*)
[defienda,
y, quando mas rrendido, mas (*)
[ofenda. 20
De nuestro campo quiero, en todo caso,
que salgan las ynfames meretriçes,
que, de ser rreduçidos a este paso,
ellas solas an sido las rrayçes.
Para beber no quede mas de un baso, 25
y los lechos (*), un tienpo ya feliçes,
llenos de concubinas, se desagan,
y de fajina y en el suelo se hagan.
No me guela el soldado otros (*) olores
que el (*) olor de la pez y de rresina, 30
ni por golosidad de los sauores
trayga siempre aparato de coçina (*):
JORNADA PRIMERA p. 110
que el que husa (*) en la guerra estos
[primores,
muy mal podra sufrir la cota fina (*);
no quiero otro primor ni otra
[fragancia (*), 5
en tanto que español biua en
[Numançia.
No os parezca, barones, escabroso
ni duro este mi justo mandamiento,
que al fin conoçereis ser probechoso, 10
quando aquel consigais de vuestro
[yntento.
Bien se (*) os a de haçer dificultoso
dar a vuestras costumbres nueuo
[asiento; 15
mas, si no las mudais, estara firme
la guerra que esta afrenta mas confirme.
En blandas camas, entre juego y bino,
állase mal el trauajoso Marte;
otro aparejo busca, otro camino; 20
otros braços leuantan su estandarte;
cada qual se fabrica su destino;
no tiene alli (*) fortuna alguna parte;
la pereça fortuna baja (*) cria;
la dilijençia, ynperio (*) y monarquia. 25
Estoy con todo esto tan seguro
de que al fin mostraréis que sois
[rromanos,
que tengo en nada el defendido muro
destos rrebeldes barbaros yspanos; 30
y asi, os prometo por mi diestra y juro
que, si ygualais al ánimo las manos,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 111
que las mias se alarguen en pagaros,
y mi lengua tanbien en alauaros (*).
Miranse los soldados unos a otros, y hacen señas a
uno dellos, que se llama (*) Gayo Mario (*), que
rresponda por todos, y diçe (*): 5
Gayo. Si con atentos ojos as mirado,
ynclito general, en los senblantes
que a tus breues rraçones an mostrado
los que tienes agora çircunstantes,
qual abrás (*) bisto sin color, turbado, 10
y qual con ella, yndiçios bien bastantes
de que [el] temor y la berguença [a]
[una (*)
nos (*) aflije, molesta e ynportuna:
berguença, de mirar ser (*) rreduçidos 15
a término tan bajo (*) por su culpa,
que uiendo ser por ti rrepreendidos,
no sauen a esa (*) falta haçer disculpa;
temor, de tantos yerros cometidos;
y la torpe pereça que los culpa 20
los tiene de tal modo, que se holgaran
antes morir que en esto se hallaran.
Pero el lugar y tiempo que los (*)
[queda
para mostrar alguna rreconpensa, 25
es causa que con menos fuerça
[pueda (*)
fatigarte (*) el rrigor de tal ofensa.
De oy mas, con presta voluntad y leda,
el mas minimo desto[s] [cuida] (*) y 30
[piensa
JORNADA PRIMERA p. 112
de ofreçer sin rreues a tu seruiçio
la haçienda, bida, honrra (*) en
[sacrifiçio.
Admite, pues, de sus yntentos sanos
al (*) justo ofreçimiento, señor mio, 5
y considera al fin que son rromanos,
en quien nunca faltó del todo (*) brio.
Bosotros leuantad las diestras manos,
en señal que aprouais el boto mio.
Sol. 1.° (*) Todo lo que aueis (*) dicho 10
[confirmamos.
Sol. 2.° Y lo juramos todos (*).
Todos. Si juramos.
Çip. Pues, arrimado (*) a tal ofreçimiento,
creçe ya (*) desde oy mi confiança, 15
creçiendo en vuestros pechos
[ardimiento
y del biejo biuir nueua mudança.
Vuestras promesas no se lleue el
[biento; 20
haçerlas (*) berdaderas con la lança;
que las mias saldran tan berdaderas,
quanto fuere el balor de vuestras
[beras.
Sol. 1.° Dos numantinos con seguro bienen 25
a darte, Çipion, una enbajada.
Çip. ¿Por qué no llegan ya? ¿En qué se
[detienen?
Sol. Esperan que liçençia les sea dada.
Çip. Si son enbajadores, ya la tienen. 30
Sol. Enbajadores son.
Çip. Daldes (*) entrada;
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 113
que, aunque descubran çierto falso (*)
[pecho,
al enemigo siempre (*) de probecho,
jamas la falsedad bino cubierta
tanto con la berdad, que no mostrase 5
algun pequeño yndiçio, alguna puerta
por donde su maldad se entestiguase (*).
Oyr al enemigo es cosa çierta
que siempre aprobechó mas (*) que
[dañase, 10
y, en las cosas de guerra, [la] (*)
[esperiençia (*)
muestra que lo [que] digo es çierta
[çiençia (*).
Entran dos numantinos, enbajadores. 15
Num. 1.° Si nos das, gran (*) señor, grata liçençia,
deçirte e la enbajada que traemos;
do estamos, [o] ante sola tu
[presençia (*),
todo a lo que benimos te diremos. 20
Çip. Deçid; que adondequiera doy
[audiençia.
Num. 1.° Pues con ese seguro que tenemos,
de tu rreal grandeça concedido,
dare prinçipio a lo que soy benido. 25
Numançia, de quien yo soy çiudadano,
ynclito general, a ti me enbia,
como al mas fuerte capitan (*) rromano
que a cubierto la noche y (*) bisto el dia,
a pedirte, señor, la amiga mano, 30
en señal de que cesa (*) la porfia
JORNADA PRIMERA p. 114
tan trauada y cruel de tantos años,
que a causado sus propios y tus daños.
Diçe que nunca de la ley y fuero[s] (*)
del Senado rromano (*) se apartara,
si el insufrible (*) mando y desafueros 5
de un consul y otro no le (*) fatigara.
Ellos con duros estatutos fieros,
y con su estraña (*) condiçion abara,
pusieron tan gran yugo a nuestros
[cuellos, 10
que forçados salimos del y dellos,
y, en todo el largo tiempo que a
[durado
entrambas partes la contienda, es çierto
que ningun general emos allado 15
con quien poder tratar algun (*)
[concierto.
Enpero agora, que a querido el hado
rreduçir nuestra naue a tan buen puerto,
las belas de la gauia (*) rrecojemos 20
y a qualquiera partido nos ponemos.
No (*) ymajines que temor nos lleua
a pedirte las paçes con ynstançia,
pues la larga esperiençia a dado prueua
del poder baleroso de Numançia. 25
Tu birtud y balor es quien nos çeua,
y nos declara que será ganançia
mayor que (*) quantas desear
[podemos (*),
si por señor y amigo te tenemos. 30
A esto a sido la venida nuestra.
Rrespondenos, señor, lo que te plaçe.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 115
Çip. ¡Tarde de arrepentidos dais la muestra!
Poco vuestra amistad me satisfaçe.
De nueuo exerçitad la fuerte diestra,
que quiero ber lo que la mia haçe;
quiça (*) que a puesto en ella la bentura 5
la gloria nuestra (*) y vuestra
[sepoltura (*).
A desberguença de tan largos años,
es poca rreconpensa pedir paçes.
Seguid la guerra y (*) rrenobad los 10
[daños.
Salgan de nueuo las balientes haçes.
Num. 1.º (*) La falsa confiança mill engaños
consigo trae; adbierte lo que haçes,
señor, que esa arrogançia que nos 15
[muestras,
rremunera (*) el balor en nuestras
[diestras;
y pues niegas la paz que con buen çelo
te a sido por nosotros demandada, 20
de oy mas la causa nuestra con el çielo
quedará por mejor calificada,
y antes que pise[s] de Numançia el
[suelo,
prouarás dó se estiende la yndignada 25
fuerça (*) de aquel que, siendote
[enemigo,
quiere ser tu (*) basallo y fiel amigo.
Çip. ¿Teneis mas que deçir?
Num. No; mas tenemos 30
que haçer, pues tu, señor, ansi lo
[quieres,
JORNADA PRIMERA p. 116
sin querer la amistad que te ofreçemos,
correspondiendo mal de (*) ser quien
[eres.
Pero entonçes berás lo que podremos (*)
quando nos muestres tu lo que 5
[pudieres:
que es una cosa rraçonar de paçes,
y otra rromper por las harmadas haçes.
Çip. Berdad deçis (*); y ansi, para mostraros
si se tratar en paz y ablar (*) en 10
[guerra,
no os (*) quiero por amigos açetaros,
ni lo sere jamas de vuestra tierra.
Y con esto podeis luego tornaros.
Num. ¿Que en es[to] (*) tu querer, señor, se 15
[ençierra?
Çip. Ya te e dicho que si (*).
Num. 2.° Pues, ¡sus!, al hecho;
que guerra (*) ama el numantino
[pecho. 20
Vansse (*) los enbajadores, y diçe Quinto Fauio,
hermano de Çipion:
Quin. El descuydo pasado nuestro a sido
el que les (*) haçe hablar de aquesta (*)
[suerte; 25
mas ya es (*) llegado el tiempo y (*)
[es benido
do bereis vuestra (*) gloria y vuestra
[muerte.
Çip. El bano blasonar no es admitido 30
de pecho baleroso, honrrado y fuerte.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 117
Tiempla (*) las amenaças, Fauio, y
[calla,
y tu balor descubre en la batalla;
aunque yo pienso haçer que el
[numantino 5
nunca a las manos con nosotros benga,
buscando de bençerle tal camino,
que mas a mi probecho se (*) conbenga,
y (*) are que abaje el brio y pierda el
[tino 10
y que en si mesmo su furor detenga.
Pienso de un hondo foso rrodeallos,
y por hambre ynsufrible e de
[acauallos (*).
No quiero yo (*) que sangre de 15
[rromanos
colore mas el suelo de esta tierra;
basta la que an bertido estos yspanos
en tan larga, rreñida y cruda guerra.
Ejerçitense agora vuestras manos 20
en rromper y a cauar (*) la dura tierra,
y cubrirse (*) de poluo los amigos
que no lo estan de sangre de enemigos.
No quede de este ofiçio rreseruado
ninguno que le tenga preminente. 25
Trauaje el dicurion como el soldado,
y no se muestre en esto diferente.
Yo mismo tomaré el yerro pesado
y rrompere la tierra façilmente.
Haçed todos qual yo; bereis (*) que 30
[hago
tal obra, con que a todos satisfago.
JORNADA PRIMERA p. 118
Quin. Baleroso señor y ermano mio,
bien nos muestras en esto tu cordura;
pues fuera conoçido desbario
y temeraria muestra de locura,
pelear contra el loco ayrado brio 5
destos desesperados sin bentura.
Mejor será ençerrallos como diçes,
y quita[r]les (*) al brio las rrayçes.
Bien puede la çiudad toda çercarse,
si no es la parte (por) do el rrio la 10
[baña (*).
Çip. Bamos, y benga luego a efetuarse
esta mi nueua traça, husada haçaña (*);
que si en mi (*) fauor quiere mostrarse
el çielo, quedará sujeta España 15
al Senado rromano, solamente
con bençer la soueruia de esta gente.
Vansse, y sale España, coronada (*) con unas torres,
y trae un castillo en la mano, que (*) sinifica
España (*). 20
Esp. ¡Alto, sereno y espaçioso çielo,
que, con tus ynfluençias, enrriqueçes
la parte que es mayor de este mi suelo
y sobre muchos otros le engrandeçes:
mueuate a conpasion mi amargo 25
[duelo,
y, pues al aflijido fauoreçes,
fauoreçeme a mi en ansia tamaña,
que soy la sola y (*) desdichada
[España! 30
Basta (*) ya que un tienpo me tubiste
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 119
todos mis flacos (*) mienbros
[abrasados,
y al sol por mis entrañas descubriste
al (*) rreyno oscuro (*) de los
[condenados, 5
y a mill tiranos mill rriqueças diste;
a feniçis y a griegos (*) entregados
mis rreynos fueron porque tu as
[querido,
o porque mi maldad lo a mereçido. 10
¿Será posible que contino sea
esclaua (*) de naçiones estranjeras,
y que un pequeño tiempo yo no bea
de libertad tendida[s] (*) mis banderas?
Con justisimo título se enplea 15
en mi el rrigor de tantas penas fieras,
pues mis famosos hijos y balientes
andan entre si mismo[s] (*) diferentes.
Jamas entre su pecho (*) conçertaron
los diuididos animos furiosos (*); 20
antes entonçes [mas los] (*) apartaron
quando se bieron mas menesterosos;
y ansi con sus discordias
[[conuidaron] (*)
los barbaros [de pechos] (*) cudiçiosos 25
a benir a (*) entregarse en mis
[rriqueças,
[usando] (*) en mi y en ellos [mil] (*)
[crueças.
Numançia es la que agora sola a sido (*) 30
quien la luçiente espada sacó fuera,
y a costa de su sangre a mantenido
JORNADA PRIMERA p. 120
la amada liuertad suya y (*) primera.
Mas, ¡ay!, que beo el término cumplido,
llegada ya (*) la ora postrimera
do acauará su bida, y no su fama,
qual fenis rrenouandose en la llama. 5
Estos tan mucho temidos (*) rromanos,
que buscan de bençer çien mill
[caminos,
rrehuyendo (*) benir mas a las manos
con los pocos balientes numantinos, 10
¡o si saliesen sus yntentos banos,
y fuesen sus quimeras desatinos,
que (*) esta pequeña tierra de
[Numançia
sacase de su pérdida ganançia! 15
Mas, ¡ay!, que el enemigo la a çercado,
no sólo con las harmas contrapuestas
al flaco muro suyo, mas a obrado
con dilijençia estraña y manos prestas
que un foso por la [margen] 20
[conçertado (*)
rrodee a la (*) çiudad por llano y
[questas;
solo (*) la parte por do el rrio se
[estiende, 25
deste ardid nunca bisto se defiende.
Ansi estan escogidos (*) y encerrados
los tristes numantinos en sus muros;
ni ellos pueden salir, ni ser entrados,
y estan de los asaltos bien seguros. 30
Pero en sólo mirar que estan priuados
de ejerçitar sus fuertes braços duros,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 121
la guerra pedire (*) o la muerte a
[boçes,
con horrendos açentos y feroçes;
y pues sola la parte por do corre
y toca a la çiudad el ancho Duero, 5
es aquella que ayuda y que socorre
en algo al numantino prisionero,
antes que alguna máquina o gran torre
en sus aguas se funde, rrogar quiero
al caudaloso y conoçido rrio, 10
en lo que puede, ayude al pueblo mio.
Duero gentil, que, con torçidas bueltas,
humedeçes gran parte de mi [seno] (*),
ansi en tus aguas siempre beas
[enbueltas 15
arenas de oro qual el Tajo ameno;
ansi (*) las ninfas fujetiuas sueltas,
de que está el berde prado y bosque
[lleno,
vengan humildes a tus aguas claras, 20
y en prestar[te] (*) fauor no sean
[abaras,
que prestes a mis asperos lamentos
atento oydo, o que a escucharlos
[bengas, 25
aunque (*) dejes un rrato tus contentos.
Suplicote que en nada te detengas.
Si tu, con tus continos creçimientos,
destos fieros rromanos no te (*)
[bengas, 30
çerrado beo ya qualquier camino
a la salud del pueblo numantino.
JORNADA PRIMERA p. 122
Sale el rrio Duero con otros tres rrios, que seran tres
muchachos, bestidos como que son tres rriachuelos
que entran en Duero junto a Soria, que en aquel
tiempo fue Numançia (*).
Due. Madre querida (*), España: rrato auia 5
que oy en mis oydos (*) tus querellas,
y si en salir aca me detenia,
fue por [no] (*) poder dar rremedio a
[ellas.
El [fatal] (*) miserable y triste dia, 10
segun el disponer de las estrellas,
se llega de Numançia, y çierto temo
que no ay rremedio (*) a su dolor
[estremo.
Con Obron (*) y Minuesa (*) y ta[n]bien 15
[Tera,
cuyas aguas las mias acreçientan,
e llenado mi seno en tal manera,
que las husadas (*) marjenes
[rrebientan; 20
mas, sin temor de mi beloz carrera,
qual si fuera un arroyo, beo que
[yntentan
de haçer lo que tu, España, nunca
[beas: 25
sobre mis aguas, torres y trincheas.
Mas ya quel rrebolber del duro hado
tenga el hultimo fin estatuydo
de ese (*) tu pueblo numantino
[harmado (*), 30
pues a terminos tales a benido,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 123
un consuelo le queda en este
[[estado] (*):
que no podran las sombras del olbido
escureçer el sol de sus haçañas,
en toda edad tenidas (*) por estrañas; 5
y puesto que el feroz rromano
[[tiende] (*)
el paso [aora] (*) para tan (*) fertil suelo,
que (*) te oprime aqui y alli te ofende
con arrogante y anbiçioso (*) çelo, 10
tiempo bendra, segun que ansi lo
[entiende
el (*) sauer que a Proteo a dado el
[çielo,
que estos (*) rromanos sean oprimidos 15
por lo[s] (*) que agora tienen
[abatidos.
De rremotas naçiones benir beo
gentes que auitarán tu dulçe seno
despues que, como quiere tu deseo, 20
abrán a los rromanos puesto freno:
godos seran, que, con bistoso arreo,
deja[rá]n (*) de su fama el mundo lleno;
bendran a rrecojer[se] (*) en tus
[entrañas, 25
dando de nueuo bida a sus haçañas.
Estas ynjurias bengará la mano
del fiero Atila en tiempos benideros,
poniendo al pueblo tan feroz rromano
sujeto a obedeçer todos sus fueros, 30
y portillos au[r]iendo en Baticano (*)
sus (*) brauos hijos y otros extranjeros,
JORNADA PRIMERA p. 124
[haran] (*) que para huyr buelba la
[planta
el gran piloto de la naue santa (*);
y tanbien bendra tiempo en que se
[mire 5
estar blandiendo el español cuchillo
sobre el cuello rromano, y que rrespire
sólo por la bondad (*) de su [caudillo] (*).
El grande Albano (*) ará que se rretire
el español exérçito, sençillo, 10
no de balor, sino de poca jente,
pues que con ella ará que se le
[aumente (*);
y quando [fuere ya mas] (*) conoçido
el propio haçedor de tierra y çielo, 15
aquel que a de quedar ystituydo (*)
por bisorrey de Dios en todo el suelo,
a tus rreyes dara tal apellido,
que el bea que mas cuadre y de
[consuelo (*). 20
Catolicos seran llamados todos,
sujeçion e ynsinia de los godos (*);
pero el que mas leuantará la mano
en honrra tuya y general contento,
haçiendo que el balor del nombre 25
[yspano
tenga entre todos el mejor asiento,
un rey será de cuyo yntento sano
grandes cosas me muestra el
[pensamiento; 30
será llamado (*), siendo suyo el mundo,
el segundo Felipo sin segundo.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 125
Debajo de este ynperio tan dichoso,
seran a una corona rreduçidos,
por bien hunibersal y a tu reposo,
tus rreinos (*), hasta entonçes diuididos.
El jiron lusitano, tan famoso, 5
que un tiempo se cortó (*) de los
[vestidos
de la yllustre Castilla, a de asirse (*)
de nueuo, y a su antiguo ser benirse (*).
¡Qué enuidia, qué (*) temor, España 10
[amada,
te tendran mill (*) naçiones
[estranjeras,
en quien tu teñiras tu aguda espada
y tenderas triunfando tus banderas! 15
Siruate esto de aliuio en la pasada (*)
ocasion, por quien lloras tan de beras,
pues no puede faltar lo que (*)
[hordenado
ya tiene de Numançia el duro hado. 20
Esp. Tus rraçones aliuio an dado en parte,
famoso Duero, a las pasiones mias,
sólo porque ymajino que no ay parte
de engaño [al]guno (*) en estas
[profeçias. 25
Due. Bien puede de hecho (*), España,
[asegurarte,
puesto (*) que tarden tan dichosos
[dias (*).
Y adios, porque me esperan ya mis 30
[ninfas.
Esp. ¡El çielo aumente tus sabrosas linfas!
JORNADA SEGUNDA p. 126
JORNADA SEGUNDA
Salen Teojenes y Carauino, con otros quatro
numantinos, gouernadores de Numançia, y Marquino,
hechiçero, y sientanse (*).
Teo. Pareçeme, barones esforçados, 5
que en nuestros [daños] (*) con rrigor
[ynfluyen
los tristes signos y contrarios hados,
pues nuestra fuerça humana (*)
[desminuyen. 10
Tienennos los rromanos ençerrados,
y con couardes manos (*) nos
[destruyen;
ni con matar muriendo no ay
[bengarnos, 15
ni podemos sin alas escaparnos.
No (*) sólo a bençernos se despiertan
los que auemos bençido beçes tantas;
que tanbien españoles se conçiertan
con ellos a çegar (*) nuestras 20
[gargantas.
Tan gran maldad los çielos no
[consientan;
con rrayos yeran las lijeras plantas
que se muestren (*) en daño del amigo, 25
fauoreçiendo al perfido enemigo.
Mirá (*) si ymajinais algun rremedio
para salir de tanta desbentura,
porque este largo y trauajoso açedio
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 127
sólo promete presta sepoltura.
El ancho foso nos estorba el medio
de prouar con las harmas la bentura,
aunque a beçes balientes, fuertes
[braços, 5
rrompen mill [contrapuestos] (*)
[enbaraços.
Car. (*) ¡A Jupiter plugiera souerano
que nuestra jubentud sola se biera
con todo el cruel (*) exérçito rromano, 10
adonde el braço rrodear pudiera,
que alli, al (*) balor de la española
[mano,
la misma muerte poco estoruo
[hiçiera (*) 15
para dejar de abrir franco (*) camino
a la salud del pueblo numantino!
Mas pues en tales terminos nos bemos,
que estamos como damas ençerrados,
hagamos todo quanto haçer 20
[podemos (*)
para mostrar los animos osados:
a nuestros enemigos conbidemos
a singular batalla; que, cansados
deste çerco tan largo, ser podria 25
quisiesen acauarle por tal bia.
Y quando este rremedio no (*) suçeda
a la justa medida del deseo,
otro camino de yntentar nos queda,
aunque mas trauajoso a lo que creo: 30
este foso y muralla que nos [veda] (*)
el paso al enemigo que alli beo,
JORNADA SEGUNDA p. 128
en un tropel de noche le rrompamos,
y por ayuda a los amigos bamos.
Num. 1.° O sea por el foso, o por la [muerte] (*),
de abrir tenemos paso a nuestra bida:
que es dolor ynsufrible el de la muerte, 5
si llega quando mas biue la bida.
Rremedio a las miserias es la muerte,
si se acreçientan ellas con la vida (*),
y suele tanto mas ser exçelente,
quanto (*) se muere mas 10
[honrradamente.
Num. 2.° ¿Con qué mas honrra pueden apartarse
de nuestros cuerpos estas almas
[nuestras,
que en las rromanas haçes (*) arrojarse 15
y en su daño mouer las fuerças (*)
[diestras?
Y (*) en la çiudad podra muy bien
[quedarse
quien gusta de cobarde (*) dar las 20
[muestras;
que yo mi gusto pongo en quedar
[muerto
en el [çerrado] (*) foso o campo abierto.
Num. 3.° Esta [in]sufrible (*) hambre maçilenta, 25
que tanto nos persigue y nos rrodea,
haçe que en vuestro pareçer consienta,
puesto que temerario y duro sea.
Muriendo, escusar emos tanta afrenta;
y (*) quien morir de hambre no desea, 30
arrojese conmigo al foso, y aga
camino su (*) rremedio con la daga.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 129
Num. 4.° Primero que bengais al trançe duro
desta rresuluçion que aueis tomado,
pareçeme ser bien que desde el muro
nuestro fiero enemigo sea [avisado](*),
diçiendole que de campo seguro 5
a un numantino y a (*) otro su soldado,
y que la muerte de uno sea sentençia
que acaue nuestra antigua diferençia.
Son los romanos tan soueruia jente,
que luego açetarán este partido; 10
y si lo açetan, [creo] (*) firmemente
que nuestro [amargo] (*) daño a
[feneçido (*),
pues está [un] numantino (*) aqui
[presente 15
cuyo balor me tiene persuadido
que el solo contra tres de los (*)
[rromanos
quitará la vitoria de las manos.
Tanbien será açertado que Marquino, 20
pues es un agorero tan famoso,
mire qué estrella, o (*) qué planeta o
[signo
nos amenaça a (*) muerte o fin
[honrroso, 25
o (*) si puede hallar algun camino
que nos pueda mostrar si del dudoso
çerco cruel do estamos oprimidos
saldremos bençedores o bençidos.
Tanbien primero encargo que se haga 30
a Jupiter solene sacrificio,
de quien podremos esperar la paga
JORNADA SEGUNDA p. 130
harto mayor que nuestro benefiçio.
Curese luego la profunda llaga
del arraygado acostumbrado biçio:
quiça con esto mudará de yntento
el hado esquiuo, y nos dara contento. 5
Para morir, jamas le falta tiempo
al que quiere morir desesperado.
Siempre seremos a saçon y a tiempo
para mostrar muriendo el pecho osado;
mas, porque no se pase en balde el 10
[tiempo,
mirá (*) si os quadra lo que e
[demandado (*),
y, si no os pareçe (*), dad un modo
que mejor benga y que conbenga a 15
[todo.
Marq. Esa rraçon que muestran tus rraçones
es aprouada del yntento mio.
Haganse sacrifiçios y oblaçiones
y pongase en efeto el desafio, 20
que yo no perdere las ocasiones
de mostrar de mi çiençia el poderio:
yo os sacaré (*) del hondo çentro
[obscuro (*)
quien nos declare el bien, el (*) mal 25
[futuro.
Teo. Yo desde aqui me ofrezco, si os pareçe
que puede de mi esfuerço algo fiarse,
de salir a esta duda (*) que se ofreçe,
si por bentura biene a efetuarse. 30
Car. Mas honrra tu balor claro (*) mereçe;
bien pueden de tu esfuerço confiarse
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 131
mas difiçiles cosas, y aun (*) mayores,
por ser el que es mejor de los mejores.
[Y pues tu ocupas el lugar primero] (*)
de la honrra y balor con causa justa,
yo, que en todo me quento por 5
[postrero,
quiero ser el araldo de esta justa.
Num. 1.° Pues yo con todo el pueblo me prefiero
haçer de lo que Jupiter mas gusta,
que son los sacrifiçios y oblaçiones (*), 10
si ban con enmendados coraçones.
Num. 2.° Bamo[no]s (*), y con presta dilijençia
hagamos quanto aqui propuesto
[abemos,
antes que la pestifera dolençia 15
de la hambre nos ponga en los
[estremos.
Si tiene el çielo dada la sentençia (*)
de que en este rrigor fiero acauemos,
rreboquela, si acaso lo (*) mereçe 20
la presta (*) enmienda que Numancia
[ofreçe.
Vansse, y salen Marandro y Leoniçio, numantinos (*).
Leo. Marandro amigo, ¿dó (*) bas,
o haçia dó mueues el pie? 25
Mara. Si yo mismo no lo se,
tanpoco tu lo sabras.
Leo. ¡Cómo te saca de seso
tu amoroso pensamiento!
Mara. Antes, despues que le siento, 30
tengo mas rraçon y peso.
JORNADA SEGUNDA p. 132
Leo. Eso ya está aberiguado:
que el que sirbiere al amor,
a de ser por [su] (*) dolor
con rraçon muy mas pesado.
Mara. De maliçia u (*) de agudeça 5
no escapa lo que dijiste.
Leo. Tu mi agudeça entendiste;
mas yo entendi (*) tu sinpleça.
Mara. ¿Qué sinpleça?, ¿querer bien? (*)
Leo. Si al querer (*) no se mide 10
como la rraçon lo pide,
con quándo, cómo, y a quién.
Mara. ¿Rreglas quies poner [a] (*) amor?
Leo. La rraçon puede ponellas.
Mara. Rraçonables seran ellas; 15
mas no de mucho primor.
Leo. En la amorosa porfia,
a rraçon no ay conoçella.
Mara. Amor no ba contra ella,
aunque della se desuia. 20
Leo. ¿No es yr (*) contra la rraçon,
siendo tu tan buen soldado,
andar tan enamorado
en tan estraña (*) ocasion?
Al tiempo que del dios Marte 25
as de pedir el fauor (*),
¿te entretienes con amor,
quien (*) mill blanduras reparte? (*)
¿Bes la patria consumida
y de enemigos çercada, 30
y tu memoria, burlada
por amor, de ella se olbida?
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 133
Mara. En yra mi pecho se arde
por ber que hablas (*) sin cordura.
¿Hiço el amor, por bentura,
a ningun pecho couarde?
¿Dejé (*) yo la çentinela 5
por yr donde está mi dama,
o estoy durmiendo en la cama
quando mi capitan bela?
¿Asme bisto tu (*) faltar
de lo que deuo a mi ofiçio, 10
para algun rregalo o biçio,
ni menos por bien amar?
Y si nada no (*) as allado
de que deuo (*) dar disculpa,
¿por qué me das tanta culpa 15
de que sea enamorado?
Y si de conbersaçion
me bes que ando sienpre ajeno,
mete la mano en tu seno,
berás si tengo rraçon. 20
¿No saues los muchos años
que tras Lira ando perdido?
¿No saues que era benido
el fin todo a nuestros daños (*),
porque su padre hordenaua 25
de darmela por muger,
y que Lira su querer
con el mio conçertaua?
Tanbien saues que llegó
en tan dulçe coyuntura 30
esta fuerte guerra dura,
por quien mi gloria çesó.
JORNADA SEGUNDA p. 134
Dilatóse el casamiento
hasta acauar esta guerra,
porque no está nuestra tierra
para fiestas y contento.
Mira quán poca esperança 5
puedo tener de mi gloria,
pues está nuestra bitoria
toda en la enemiga lança.
De la hambre fatigados,
sin medio de algun rremedio, 10
tal muralla y foso en medio,
pocos, y esos ençerrados;
pues como beo lleuar
mis esperanças del biento,
ando triste y descontento, 15
ansi qual me bes andar.
Leo. Sosiega, Marandro, el pecho;
buelue al brio que tenias;
quiça que por otras bias (*)
se hordena nuestro probecho, 20
y (*) Jupiter souerano
nos descubra (*) buen camino
por do el pueblo numantino
quede libre del rromano,
y en dulçe paz y sosiego 25
de tu esposa goçarás,
y la llama (*) tenplarás
de aquese (*) amoroso fuego;
que par[a] tener propiçio
al gran Jupiter tonante, 30
[o]y (*) Numançia en este ystante
le quiere haçer sacrifiçio.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 135
[Ya el pueblo viene y se muestra
con las victimas e incienso.
¡O Jupiter, padre imenso,
mira la miseria nuestra!] (*)
Apartanse a un lado, y salen dos numantinos 5
bestidos como saçerdotes antiguos, y an de traer
asido (*) de los cuernos en medio un carnero grande,
coronado de oliua y otras flores, y un paje con una
fuente de plata y una tohalla, y otro con un jarro
de agua y otros dos con dos jarros de bino, y otro 10
con otra fuente de plata con un poco de ynçienso, y
otro(s) con fuego y leña, y otro que ponga una mesa
con un tapete donde se ponga todo lo que hubiere
en la comedia, en auitos de numantinos; y luego los
saçerdotes, dejando el uno el carnero de la mano, 15
diga, y an de entrar Teojenes y muchos
numantinos (*).
Saç. 1.° Señales çiertas de dolores çiertos
se me an rrepresentado en el camino,
y los canos cauellos tengo yertos. 20
Saç. 2.° Si acaso yo no soy mal adiuino (*),
nunca con bien saldremos de esta
[ynpresa.
¡Ay, desdichado pueblo numantino!
Saç. 1.° Hagamos nuestro ofiçio con la priesa 25
que nos ynçitan los agueros tristes.
Poned, amigos, haçia aqui esa mesa (*).
Saç. 2.° El bino, ynçienso (*) y agua que
[trujistes
poneldo ençima y apartaos afuera, 30
y arrepentios de quanto mal hiçistes:
que la oblaçion (*) mejor y la primera
que se a de (*) ofreçer al alto çielo,
JORNADA SEGUNDA p. 136
es alma limpia y boluntad sinçera.
Saç. 1.° El fuego no le agais bos en el suelo,
que aqui biene brasero para ello,
que asi lo pide el rrelijioso çelo.
Saç. 2.° Lauaos las manos y linpiaos el quello. 5
Dad aca el agua. ¿El fuego no se
[ençiende? (*)
Num. (*) No ay quien pueda, señor[es] (*),
[ençendello.
Saç. 2.° ¡O Jupiter! ¿Qué es esto que pretende 10
de haçer en nuestro daño el hado
[esquiuo?
¿Cómo el fuego en la tea no se
[ençiende?
Num. Ya pareçe (*), señor, que está algo 15
[biuo.
Saç. 2.° (*) Quitate afuera. ¡O flaca llama
[escura,
qué dolor en mirarte tal (*) rreçiuo!
¿No miras cómo el humo se apresura 20
a caminar al lado de (*) poniente,
y la amarilla llama, mal segura (*),
sus puntas encamina haçia el oriente?
¡Desdichada señal, señal notoria
que nuestro mal y daño está 25
[patente! (*)
Saç. 1.° (*) Aunque lleuen rromanos la vitoria
de nuestra muerte, en humo a de
[tornarse,
y en llamas biuas nuestra muerte y 30
[gloria.
Saç. 2.° (*) Pues deue (*) con el bino rruçiarse
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 137
el sacro fuego, dad aca ese vino
y el ynçienso tanbien que a de
[quemarse.
Roçia el fuego con el vino a la rredonda, y luego
pone el ynçienso en el fuego, y diçe (*): 5
Al bien del triste pueblo numantino
endereça, ¡o gran Jupiter!, la fuerça
propiçia (*) del contrario amargo sino.
Ansi como este ardiente fuego
[fuerça (*) 10
a que en humo se baya el sacro
[ynçienso,
asi se haga al enemigo fuerça
para que en humo, eterno padre
[ynmenso, 15
todo su bien, toda su gloria vaya,
ansi como tu puedes y yo pienso;
tengan los çielos su poder a rraya (*),
ansi como esta bictima tenemos,
y, lo que ella a de auer, el tanbien aya. 20
Saç. 1.° Mal rresponde el aguero; mal
[podremos
ofreçer esperança al pueblo triste,
[para salir del mal que poseemos] (*).
Haçese (*) rruydo debajo del tablado con un barril 25
lleno de piedras, y disparese un coete bolador.
Saç. 2.° ¿No oyes un rruydo, amigo? Di, ¿no
[biste (*)
el rrayo ardiente que pasó bolando?
[Presagio] (*) berdadero de esto fuiste. 30
JORNADA SEGUNDA p. 138
Saç. 1.° Turbado estoy; de miedo estoy
[tenblando.
¡O qué señales!, a lo que yo beo (*),
¡qué amargo fin esta[n]
[pronosticando! (*) 5
¿No bes un escuadron ayrado y feo?
¿Bees unas aguilas feas que pelean (*)
con otras abes en marçial rrodeo?
Saç. 2.° Sólo su esfuerço y su rrigor enplean
en ençerrar las aues en un cauo, 10
y con astuçia y arte las rrodean.
Saç. 1.° Tal seña[l] [vit]upero y (*) no la alauo.
¿Aguilas ynperiales bençedoras?
¡Tu berás de Numançia presto el cauo!
Saç. 2.° Aguilas, de gran mal anunçiadoras, 15
partios, que ya el aguero vuestro
[entiendo,
ya [en] (*) efeto contadas son las oras.
Saç. 1.° Con todo, el sacrifiçio haçer pretendo
de esta ynocente victima, guardada 20
para pagar (*) el dios del gesto (*)
[orrendo.
Saç. 2.° ¡O gran Pluton (*), a (*) quien por
[s[u]erte (*) dada (*)
[le fue la habitacion] (*) del rreyno 25
[oscuro
y el mando en la ynfernal [triste] (*)
[morada!
Ansi biuas en paz, çierto y seguro
de que la hija de la sacra Çeres 30
corresponda (*) a tu amor con amor
[puro,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 139
que todo (*) aquello que en probecho
[bieres
benir del pueblo triste que te ynboca,
lallegues (*) qual se espera de quien
[eres. 5
Atapa la profunda, escura boca
por do salen las tres fieras hermanas
a haçernos el daño que nos toca,
y sian (*) de dañarnos tan liuianas
sus yntençiones, que las lleue el biento, 10
como se lleua el pelo de estas lanas(*).
Quita algunos pelos del (*) carnero,
y echalos (*) al ayre.
Saç. 1.° Y ansi como te (*) baño y ensangriento
este cuchillo [en] (*) esta sangre pura 15
con alma limpia y limpio pensamiento,
ansi la tierra de Numançia dura
se bañe con la sangre de rromanos,
y aun los (*) sirba tanbien de
[sepoltura. 20
Sale por el gueco del tablado un demonio hasta el
medio cuerpo, y a de arreuatar el carnero y bolberse
a disparar el fuego y todos los sacrifiçios (*).
Saç. 2.° (*) Mas ¿quién me a arreuatado de las
[manos 25
la bictima? ¿Qué es esto, dioses
[santos?
¿Qué prodigios son estos tan ynsanos?
No os (*) an enterneçido (*) ya los
[llantos 30
JORNADA SEGUNDA p. 140
deste pueblo lloroso y aflijido,
ni la harpada boz de aquestos
[cantos (*)
antes creo que se an endureçido (*),
qual pueden ynfirir (*) en (*) las 5
[señales
tan fieras como aqui an aconteçido.
Nuestros biuos rremedios son
[mortales;
toda nuestra pereça es (*) dilijençia, 10
[y los bienes agenos, nuestros
[ma[les] (*).
Num. (*) En fin dado an los çielos la sentençia
de nuestro fin amargo y miserable.
No nos quiere baler ya su clemençia; 15
lloremos, pues es fin (*) tan
[lamentable (*),
nuestra desdicha; que (*) la edad
[postrera
del y de nuestras fuerças siempre 20
[hable (*).
Teo. Marquino haga la esperiençia entera
de todo su sauer, y sepa quánto
nos promete de mal la lastimera
suerte, que a buelto nuestra rrisa en 25
[llanto.
Vansse todos, y quedan (*) Marandro y Leoniçio.
Mara. Leoniçio, ¿qué te pareçe?
¿An rremedio nuestros males (*)
con estas buenas señales 30
que aqui el çielo nos ofreçe?
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 141
¡Tendra fin mi desbentura
quando se acaue la guerra,
que será quando la tierra
me sirba de sepoltura!
Leo. Marandro, al que es buen soldado, 5
agueros no le dan pena,
que pone la suerte buena
en el ánimo esforçado,
y esas banas apariençias
nunca le turban el tino: 10
su braço es su estrella o sino (*);
su balor, sus ynfluençias.
Pero si quieres creer
en este notorio engaño,
aun quedan, si no me engaño, 15
esperiençias mas que haçer,
que Marquino las ará,
las mejores de su çiencia,
y el fin de nuestra dolencia,
si es buena o mala, sabra (*). 20
Pareçeme que le beo.
Mara. ¡En qué estraño traje biene! (*)
Quien con feos se entretiene,
no es mucho que benga feo.
¿Será haçertado seguille? 25
Leo. Açertado me pareçe,
por si acaso se le ofreçe
algo en que poder seruille.
Aqui sale Marquino con una rropa de bocaçi (*)
grande y ancha, y una cauellera negra, y los pies 30
descalços, y la cinta trayra de modo que se le bean
tres rredomillas llenas de agua: la una negra, y la
JORNADA SEGUNDA p. 142
otra clara, y la otra teñida con açafran; y una
lança en la mano, teñida de negro, y en la otra un
libro; y a de benir otro con el, que se llama Milbio,
y quando entran Leoniçio y Marandro, se apartan
afuera Marquino y Milbio (*). 5
Marq. ¿Dó diçes, Miluio, que está el jouen
[triste?
Mil. En esta sepoltura está ençerrado.
Marq. No yerres el lugar do le perdiste (*).
Mil. No; que con esta yedra (*) señalado 10
dejé el lugar adonde el moço tierno
fue con lagrimas tiernas enterrado (*).
Marq. ¿De qué murio?
Mil. Murio de mal gouierno;
la flaca hambre le acauó la bida, 15
peste (*) cruel, salida del ynfierno.
Marq. ¿Al fin diçes (*) que ninguna erida
le cortó el ylo de el bital aliento,
ni fue cançer ni llaga su omiçida?
Esto te digo, porque haçe al cuento (*) 20
de mi sauer [que esté] (*) este cuerpo
[entero,
organiçado todo y en su asiento.
Mil. Abrá tres oras que le di el postrero
rreposo y le entregué a la sepoltura, 25
y de hambre murio, como rrefiero.
Marq. Está muy bien, y es buena coyuntura
lo (*) que me ofreçen los propiçios
[signos
para ynbocar de la rrejion oscura 30
los feroçes espiritus malinos.
Presta atentos oydos a mis bersos.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 143
Fiero Pluton, que en la rrejion
[oscura,
entre ministros de animos perbersos,
te cupo de rreynar suerte y bentura:
haz, aunque sean [de] tu gusto 5
[adbersos (*),
cumplidos mis deseos en (*) la dura
ocasion que te ynboco; no te tardes,
ni a ser mas oprimido de mi aguardes.
Quiero que [al] (*) cuerpo que aqui 10
[está ençerrado (*)
buelba (*) el alma que le daua bida,
aunque el fiero Caron del otro lado
la tenga en la rriuera denegrida,
y aunque en las tres gargantas del 15
[ayrado
(can)çeruero (*) esté penada y
[escondida.
Salga, y torne a la luz del [mundo] (*)
[nuestro, 20
que luego tornará al escuro vuestro;
y pues a de salir, salga ynformada
del fin que a de tener guerra tan
[[cruda] (*),
y desto no me encubra y (*) calle nada, 25
ni me deje confuso y con mas duda
la plática de esta alma desdichada;
de toda [ambigüidad] (*) libre y
[desnuda
tiene de ser. Enbiala (*); ¿qué 30
[esperas?
¿Esperas a que hable con mas beras?
JORNADA SEGUNDA p. 144
¿No desmoueis (*) la piedra, desleales?
Deçid, ministros falsos: ¿qué os
[detiene?
¿Cómo no me aueis dado ya señales
de que haçeis lo que digo y me 5
[conbiene?
¿Buscais con deteneros vuestros males,
o gustais de que ya (*) al momento
[hordene
de poner en efeto los conjuros 10
que ablanden (*) vuestros fieros
[pechos duros?
Ea, pues, bil canana mentirosa;
aparejaos al (*) duro sentimiento,
pues saueis que mi boz es poderosa 15
de doblaros la [rrabia] (*) y el tormento.
Dime, traydor esposo de la esposa (*)
que seis mes[es] del año a su contento
está, sin duda (*), haçiendote cornudo:
¿por qué a mis petiçiones estás mudo? 20
Este yerro, bañado en agua clara
que al suelo no tocó en el mes de
[mayo,
erira en esta piedra, y ará clara
y patente la fuerça de este ensayo. 25
Con el agua clara de la rredomilla (*) baña el hierro
de la lança, y luego erira (*) en la tabla, y debajo
suenan coetes, y agase rruydo (*).
Ya pareçe, canalla, que a la clara
dais muestras de que os toma cruel 30
[desmayo.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 145
¿Qué rrumores son estos? ¡Ea,
[maluados,
que aun sin benir aqui benis
[forçados! (*)
Leuantad esta piedra, fementidos, 5
y descubrid (*) el cuerpo que aqui
[yaçe.
¿Qué es esto? ¿Qué tardais? ¿A dó
[soys ydos?
¿Cómo mi mando (*) al punto no se 10
[haçe?
¿No (*) curais de amenaças,
[descreydos?
Pues no espereis que mas os amenaçe;
esta agua negra del estijio lago 15
dara a vuestra tardança presto (*) pago.
Agua de la fatal negra laguna,
cojida en triste noche, escura y negra:
¡por el poder que en ti sola (*) se auna,
a quien otro poder ninguno quiebra, 20
a la banda (*) diabolica ynportuna
y a quien la primer forma de culebra
tomó, conjuro, apremio, pido y mando
que benga a obedeçerme aqui
[bolando! (*) 25
Roçia con agua negra (*) la sepoltura, y abrese.
¡O mal logrado moço! Sali (*) fuera;
bolued (*) a ber el sol claro y sereno;
[dexá] (*) aquella rrejion do no se
[espera 30
en ella un dia sosegado y bueno;
JORNADA SEGUNDA p. 146
dame, pues puedes, rrelaçion entera
de lo que as bisto en el profundo seno,
digo, de aquello a que mandado eres,
y mas si al caso toca y tu pudieres.
Sale el cuerpo amortajado, con un rrostro de 5
muerte (*), y ba saliendo poco a poco, y, en saliendo,
dejase caer en el tablado (*).
¿Qué es esto? ¿No rrespondes?, ¿no
[rreuiues?
¿Otra bez as gustado de la muerte? 10
Pues yo are que con tu pena abiues
y tengas el hablarme (*) a buena suerte.
Pues eres de los mios (*), no te
[esquiues
de hablarme, rresponderme (*); mira, 15
[adbierte
que, si callas, are que con tu mengua
sueltes la atada y enojada (*) lengua.
Roçia el cuerpo con el agua amarilla,
y luego le açotará (*). 20
[Espiritus malignos, ¿no
[aprouecha?] (*)
Pues esperá: saldra el agua encantada,
que ará mi voluntad tan satisfecha,
quanto es la vuestra perfida y dañada; 25
y aunque esta carne fuera poluos
[hecha,
siendo con este açote castigada,
cobrará nueua aunque lijera bida,
del aspero rrigor suyo oprimida. 30
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 147
Alma rrebelde, buelue al aposento
que pocas oras a desocupaste.
Ya buelues; ya lo muestras; ya te
[siento (*),
que al fin a tu pesar en el te entraste. 5
En este punto se estremeçe el cuerpo, y abla (*).
Muer. Cese la furia del rrigor biolento
tuyo, Marquino; baste, triste, baste
lo (*) que yo paso en la rrejion
[oscura (*), 10
sin que tu crezcas mas mi desbentura.
Engañaste si piensas que rreçiuo
contento de boluer a esta penosa,
misera y corta bida que aora biuo,
que ya me ba faltando presurosa; 15
antes me causas un dolor esquiuo,
pues otra bez la muerte rrigurosa
triunfará de mi bida y de mi alma,
mi (*) enemigo tendra doblada palma,
el cual, con otros del escuro bando, 20
de los que son sujetos a agradarte (*),
estan (*) con rrauia eterna (*) aqui
[esperando
a que acaue, Marquino, de ynformarte
del lamentable fin, del mal ynfando (*) 25
que de Numançia puedo asegurarte,
la qual acauará a las mismas manos
de los que son a ella mas çercanos.
No lleuarán rromanos la vitoria
de la fuerte Numançia, ni ella menos 30
tendra de el enemigo triunfo o gloria,
JORNADA SEGUNDA p. 148
amigos y enemigos siendo buenos;
no entiendas que de paz abrá
[memoria,
que abrá albergue (*) en sus contrarios
[senos; 5
el amigo cuchillo el omiçida
de Numançia será, y será su bida (*);
y quedate, Marquino, que los hados
no me conçeden mas hablar contigo,
y aunque mis dichos tengas por 10
[trocados,
al fin saldra berdad lo que te digo.
En diçiendo esto, se arroja el cuerpo en la sepoltura.
Marq. ¡O tristes signos, signos desdichados!
Si esto a de suçeder del pueblo amigo, 15
primero que mirar tal desbentura,
mi bida acaue en esta sepultura.
Arrojase Marquino en la sepoltura.
Mara. Mira, Leoniçio, si bes
por dó yo pueda deçir 20
que no me aya de salir
todo mi gusto al rreues.
De toda nuestra bentura
çerrado está ya el camino;
si no, digalo Marquino, 25
el muerto, y la sepoltura.
Leo. Que todas son ylusiones,
quimeras y fantasias,
agueros y echiçerias,
diabolicas ynbinçiones; 30
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 149
no muestres (*) que tienes poca
çiençia en creer desconçiertos:
que poco cuydan los muertos
de lo que a los biuos toca.
Mara. (*) Nunca Marquino hiçiera 5
desatino tan estraño,
si nuestro futuro daño
como presente no biera.
Abisemos de este paso (*)
al pueblo, que está mortal. 10
Mas, para dar nueua tal,
¿quién podra mouer el paso?
JORNADA TERCERA p. 150
JORNADA TERÇERA
Salen Çipion, y Iugurta, y Mario, romanos.
Çip. En forma estoy contento en mirar
[cómo
corresponde a mi gusto la bentura, 5
y esta libre naçion soberuia domo
sin fuerças, solamente con cordura.
En biendo la ocasion, luego la tomo,
porque se cuánto corre (*) y se
[apresura, 10
y si se pasa, en cosas de la guerra,
el credito consume y bida atierra.
Juzgaua de esa el loco desbario (*)
tener los enemigos ençerrados,
y que era mengua del rromano brio 15
no bençellos con modos mas husados.
Bien se que lo abran dicho; mas yo fio
que, los que fueren platicos (*)
[soldados,
diran que es de tener en mayor quenta 20
la vitoria que menos ensangrienta (*).
¿Qué gloria puede auer mas leuantada,
en las cosas de guerra que aqui digo,
que, sin quitar de su lugar la espada,
bençer y sujetar al enemigo? 25
Que, quando la vitoria es granjeada
con la sangre vertida del amigo,
el gusto mengua que causar pudiera
la que sin sangre tal ganada fuera.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 151
Tocan una trompeta del muro de Numançia (*).
Iug. (*) Oye, señor, que de Numançia suena
el son de una trompeta, y me
[aseguro (*)
que deçirte algo desde alla se ordena, 5
pues el salir aca lo estorba el muro.
Carauino se a puesto en una almena,
y una señal a hecho de seguro;
lleguemonos mas cerca.
Çip. Ea (*), lleguemos. 10
No mas: que desde aqui lo
[entenderemos (*).
Ponese Carauino en la muralla, con una bandera
o lança en la mano, y diçe (*):
Car. ¡Romanos! ¡A, romanos! ¿Puede acaso 15
ser de bosotros esta boz oyda?
Mar. Puesto que mas abajas (*) y ables paso,
de qualquier (*) tu rraçon será
[entendida.
Car. Deçid al jeneral que alargue (*) el paso 20
al foso, porque biene dirijida
a el una enbajada.
Çip. Dila presto,
que [yo] soy Çipion.
Car. Escucha el rresto. 25
Diçe Numançia, jeneral prudente,
que consideres bien que a muchos
[años
que entre la nuestra y tu rromana
[gente 30
JORNADA TERCERA p. 152
duran los males de la guerra estraños,
y que, por ebitar que no se aumente
la dura pestilençia destos daños,
quiere, si tu quisieres, acaualla
con una breue y singular batalla. 5
Un soldado se ofreçe de los nuestros
a conbatir çerrado en estacada
con qualquiera esforçado de los
[vuestros,
para acauar contienda tan trabada (*); 10
y al que (*) los hados fueren tan
[siniestros,
que alli le deje[n] (*) sin la bida amada,
si fuere el nuestro, d(ar)emoste la
[tierra (*); 15
si el tuyo fuere, acauese la guerra (*).
Y por seguridad deste concierto,
daremos a tu gusto las (*) rrehenes.
Bien se que en el bendras, porque
[estás çierto 20
de los soldados que a tu cargo tienes,
y saues quel menor, a (*) campo
[abierto,
ará sudar el pecho, rrostro (*) y sienes
al mas abentajado de Numançia; 25
ansi que está segura (*) tu ganançia.
Porque a la ejecuçion se benga
[luego (*),
rrespondeme, señor, si estás en ello.
Çip. Donayre es lo que diçes, rrisa y (*) 30
[juego,
y loco el que piensa (*) de haçello.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 153
Husad el medio del humilde rruego,
si quereis que se escape vuestro cuello
de prouar el rrigor y filos diestros
del rromano cuchillo y braços
[nuestros. 5
La fiera (*) que en la jaula está
[ençerrada
por su seluatoquez (*) y fuerça dura,
si puede alli con mano (*) ser domada,
y con el tiempo y medios de cordura, 10
quien la dejase (*) libre y desatada,
daria grandes muestras de locura.
Bestias soys, y, por tales, ençerradas
os tengo donde aueis de ser
[domadas (*); 15
mia será Numançia a pesar vuestro,
sin que me cueste un minimo soldado,
y el que teneis bosotros por mas
[diestro,
rrompa por ese foso trincheado; 20
y si en esto os pareçe que yo muestro
un poco mi balor acobardado,
el biento lleue [agora] esta
[berguença (*),
y bueluala la fama quando bença (*). 25
Vansse Çipion y los suyos, y diçe Carauino (*):
Car. ¿No escuchas mas, cobarde? ¿Ya te
[ascondes? (*)
¿Enfadate la ygual, justa batalla?
Mal con tu nombradia correspondes; 30
mal podras de este modo sustentalla;
JORNADA TERCERA p. 154
en fin, como cobarde me rrespondes.
Cobardes soys, rromanos, bil canalla,
con (*) vuestra muchedumbre
[confiados,
y no en los diestros braços leuantados. 5
¡Perfidos, desleales, fementidos,
crueles, rreboltosos y tiranos;
cobardes, yndiçiosos (*), mal naçidos,
pertinaçes, feroçes y villanos;
adulteros, ynfames, conoçidos 10
por de yndustrosos (*), mas cobardes
[manos!
¿Qué gloria alcançaréis en darnos
[muerte,
teniendonos atados de esta suerte? 15
En [formado] (*) esquadron o manga
[suelta,
en la campaña rrasa, do no pueda
estorbar la mortal fiera rrebuelta
el ancho foso (*) y muro que la beda, 20
será (*) bien que, sin dar el pie la buelta,
y sin tener jamas la espada queda,
ese (*) ejército mucho brauo vuestro
se b[i]era con el poco flaço nuestro;
mas, como siempre estais 25
[acostumbrados
a bençer con bentajas y con mañas,
estos conçiertos, en balor fundados,
no los admiten bien vuestras marañas;
[liebres en pieles fieras disfrazados, 30
load y engrandeced vuestras
[haçañas] (*),
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 155
que espero en el gran Jupiter de
[[veros] (*)
sujetos a Numançia y a sus fueros.
Vasse, y torna a salir fuera con Teojenes, y Carauino,
y Marandro, y otros (*). 5
Teo. En terminos nos tiene nuestra suerte,
dulçes amigos, que sería (*) bentura
de (*) acauar nuestros daños con la
[muerte;
por nuestro mal, por nuestra 10
[desbentura,
bistes del sacrifiçio el triste aguero,
y a Marquino tragar la sepoltura;
el desafio no a y[n]portado un çero;
¿de yntentar qué me (*) queda? No 15
[lo (*) siento.
Uno (*) es [açeptar] (*) el fin postrero.
Esta noche se muestre el ardimiento
del numantino açelerado pecho,
y pongase por obra nuestro yntento. 20
El enemigo muro sea desecho;
salgamos a morir a la campaña,
y no como cobardes en estrecho.
Bien se que sólo sirue esta haçaña
de que (*) a nuestro morir se mude el 25
[modo,
que con ella la muerte se aconpaña.
Car. Con este (*) pareçer yo me acomodo.
Morir quiero rrompiendo el fuerte muro
y desaçello (*) por mi mano todo; 30
mas tienen (*) una cosa mal siguro:
JORNADA TERCERA p. 156
que, si nuestras mugeres sauen esto,
de que no aremos nada os aseguro.
Quando otra bez tubimos presupuesto
de huyrnos (*) y dejallas, cada uno
fiado en su cauallo y buelo presto (*), 5
ellas, que el trato a ellas ynportuno
supieron, al momento nos rrobaron
los frenos, sin dejarnos solo uno.
Entonçes el huyr (*) nos estorbaron,
y ansi lo aran agora façilmente, 10
si las lagrimas muestran que
[mostraron (*).
Mara. Nuestro disinio a todas es patente;
todas lo sauen ya, y (*) no queda
[alguna 15
que no se queje (*) dello amargamente,
y diçen que, en la buena o rruin fortuna,
quieren en bida o (*) muerte
[aconpañaros (*),
aunque su conpañia os (*) sea (*) 20
[ynportuna.
Entran quatro mugeres de Numançia, cada una con
un niño en braços y otros de las manos, y Lira,
donçella (*).
Beyslas aqui do bienen a rrogaros 25
no las dejeis en tantos enbaraços;
aunque seais de haçero, an de
[ablandaros;
los tiernos hijos vuestros en los braços
las tristes traen; ¿no beis con qué 30
[señales
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 157
de amor le[s] (*) dan los ultimos
[abraços?
Mug. 1.ª Dulçes señores mios (*): tras çien
[males (*),
hasta aqui de Numançia padeçidos, 5
que son menores los que son mortales,
y en los bienes tambien que ya son
[ydos,
siempre mostramos ser mugeres
[vuestras, 10
y bosotros tanbien nuestros maridos.
¿Por qué [en] (*) las ocasiones tan
[siniestras
que el çielo ayrado agora nos ofreçe,
nos dais de aquel amor tan cortas 15
[muestras?
Emos sauido, y claro se pareçe,
que en las rromanas manos (*)
[arrojaros
quereis, pues su rrigor menos enpeçe 20
que no la hambre de que beis çercaros,
de cuyas flacas manos desabridas
por ynposible (*) tengo el escaparos.
Peleando quereis dejar las vidas,
y dejarnos tanbien desanparadas, 25
a desonrras y a (*) muertes ofreçidas.
Nuestro cuello ofreçed a las espadas
vuestras primero, que es mejor partido
que bernos de enemigos desonrradas.
Yo tengo en mi yntençion ynstituido(*) 30
que, si puedo, are quanto en mi fuere
por morir do muriere mi marido.
JORNADA TERCERA p. 158
Esto mismo ará la (*) que quisiere
mostrar que no los miedos de la muerte
estorban (*) de querer a quien bien
[quiere,
en buena o en mala, dulçe, alegre 5
[suerte (*).
Mug. 2.ª(*) ¿Qué pensais, barones claros?
¿Rrebolueis aun todabia
en la triste fantasia
de dejarnos y ausentaros? 10
¿Quereis dejar, por bentura,
a la rromana arrogançia
las virjenes (*) de Numançia
para mayor desbentura,
y a los libres hijos vuestros (*) 15
quereis esclauos dejallos?
¿No será mejor [ahogallos] (*)
con los propios braços vuestros?
¿Quereis artar el deseo
de la rromana codiçia, 20
y que triunfe su ynjustiçia
de nuestro justo trofeo?
[Seran por agenas manos
nuestras casas derribadas.
Y las bodas esperadas 25
¿hanlas de goçar romanos?
En salir hareis error
que acarrea cien mil yerros,
porque dexais sin los perros
el ganado, y sin señor. 30
Si al foso quereis salir,
lleuadnos en tal salida,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 159
porque tendremos por vida
a vuestros lados morir.] (*)
No apresureis el camino
al morir, porque su estambre
cuydado tiene la hambre 5
de çerçenarla contino.
Mug. 3.ª (*) Hijos de estas tristes madres,
¿qué es esto? ¿Cómo no ablais,
y con lagrimas rrogais
que no os dejen vuestros padres? 10
Basta que la hambre ynsana
os acaue (*) con dolor,
sin esperar el rrigor
de la aspereça rromana.
Deçildes que os enjendraron 15
libres, y libres naçistes,
y que vuestras madres tristes
tanbien libres os criaron.
Deçildes que, pues la suerte
nuestra ba tan decayda, 20
que, como os dieron la vida,
ansimismo os den la muerte.
¡O muros de esta çiudad!
Si podeis ablar, deçid
y mill beçes rrepitid: 25
¡Numantinos, liuertad
los templos, las casas vuestras (*),
leuantadas en concordia!
Oy (*) piden misericordia
hijos y mugeres vuestras. 30
Ablandad, caros (*) barones,
esos pechos diamantinos,
JORNADA TERCERA p. 160
y mostrad, qual numantinos,
amorosos coraçones:
que no por rromper el muro
se rremedia (*) un mal tamaño;
antes en ello está el daño 5
mas propincuo y mas seguro.
Lira. Tanbien las tristes (*) donçellas
ponen en vuestra defensa
el rremedio de su ofensa
y el aliuio a sus querellas. 10
No dejeis tan rricos rrobos
a las cudiçiosas manos.
Mirad que son los rromanos
anbrientos y fieros louos.
Desesperaçion notoria 15
es esta que haçer quereis,
adonde sólo allareis
breue muerte y larga gloria.
Mas ya que salga mejor
que yo pienso esta haçaña, 20
¿qué çiudad ay en España
que quiera daros fauor?
Mi pobre ynjenio os adbierte
que, si haçeis esta salida,
al enemigo dais bida 25
y a toda Numançia muerte.
De vuestro acuerdo jentil
los rromanos burlarán;
pero (*) deçidme: ¿qué aran
tres mill con (*) ochenta mill? (*) 30
Aunque tubiesen (*) abiertos
los muros y su (*) defensa,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 161
seriades con ofensa
mal bengados y bien muertos.
Mejor es que la bentura
o el daño que el çielo hordena (*),
o nos salue o nos condena (*) 5
de la vida o sepoltura.
Teo. Limpiad los ojos [humidos] (*) del
[llanto,
mugeres tiernas, y tené entendido
que vuestra angustia la sentimos tanto, 10
que rresponde al amor nuestro subido.
Ora crezca el dolor, ora el quebranto
sea por nuestro bien disminuydo,
jamas en muerte o bida (*) os
[dejaremos; 15
antes en muerte o bida os seruiremos.
Pensauamos salir al foso, çiertos
antes de alli morir que de escaparnos,
pues fuera quedar biuos aunque
[muertos, 20
si muriendo pudieramos bengarnos;
mas, pues nuestros disinios
[descubiertos
an sido, y es [locura] (*) abenturarnos,
amados hijos y mugeres nuestras, 25
nuestras bidas seran de oy mas las
[vuestras (*).
Sólo se a de mirar que el enemigo
no alcançe de nosotros triunfo o (*)
[gloria; 30
antes a de seruir el de testigo
que aprueue y determine la ystoria (*);
JORNADA TERCERA p. 162
y si todos benis en lo que digo,
mill siglos durará nuestra memoria,
y es que no quede cosa aqui en
[Numançia
de do el contrario pueda haçer (*) 5
[ganançia.
En medio de la plaça se haga un fuego,
en cuya ardiente llama liçençiosa
nuestras rriqueças todas se echen
[luego, 10
desde la pobre a la mas rrica cosa;
y esto podreis (*) tener a dulçe juego,
quando os declare la yntençion
[honrrosa
que se a de efetuar despues que sea 15
abrasada qualquier rrica presea.
Y para entretener por algun (*) ora
la hambre que ya rroe nuestros
[guesos,
areis descuartiçar luego a la ora 20
esos tristes rromanos que estan presos,
y sin del chico al grande haçer mejora,
rreparta[n]se (*) entre todos, que con
[esos
será nuestra comida çelebrada 25
por España (*), cruel, neçesitada.
Car. Amigos, ¿qué os pareçe? ¿Estais en
[esto? (*)
Digo que a mi me tiene satisfecho,
y que a la execuçion se benga presto 30
de un (*) tan estraño y tan honrroso
[hecho.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 163
Teo. Pues yo de mi yntençion os dire el
[rresto:
despues que sea lo que digo hecho,
bamos a ser ministros todos luego
de ençender el ardiente y rrico fuego. 5
Mug. 1.ª Nosotras desde aqui ya començamos
a dar con voluntad nuestros arreos,
y a las vuestras las bidas (*)
[entregamos,
como se an entregado (*) los deseos. 10
Lira. Pues caminemos presto (*); bamos,
[bamos,
y abrasense en un punto los trofeos
que pudieran haçer rricas las
[manos (*), 15
y aun artar la codiçia de rromanos.
Vanse todos, y, al yrse (*), Marandro ase a Lira de
la mano, y ella se detiene (*), y entra Leoniçio y
apartasse a un lado y no le been, y diçe Marandro:
Mara. No bayas tan de cor[r]ida, 20
Lira; dejame goçar
del bien que me puede (*) dar
en la muerte alegre bida.
Deja que miren mis ojos
un rrato tu hermosura, 25
pues tanto mi desbentura
se entretiene en mis enojos.
¡O dulçe Lira, que suenas (*)
contino en mi fantasia
con tan suaue agonia (*), 30
que buelue en gloria mis penas!
JORNADA TERCERA p. 164
¿Qué tienes? ¿Qué estás pensando,
gloria de mi pensamiento?
Lira. Pienso cómo mi contento
y el tuyo se ba acauando;
y no será su omiçida 5
el çerco de nuestra tierra:
que primero que la guerra,
se me acauará mi (*) bida.
Mara. ¿Qué diçes, bien de mi alma?
Lira. Que me tiene tal la hambre, 10
que de mi bital estambre
lleuará presto la palma.
¿Qué talamo as de esperar
de quien está en tal estremo,
que te aseguro que temo 15
antes de un ora espirar?
Mi hermano ayer espiró,
de la hambre fatigado;
mi madre ya [ha] (*) acauado,
que la hambre la acauó; 20
y si la hambre y su fuerça
no ay rremedio ni salud (*),
es porque la jubentud
contra su rrigor me (*) esfuerça;
pero como a tantos dias 25
que no le hago defensa,
no pueden contra su ofensa
las deuiles fuerças mias.
Mara. Enjuga, Lira, los ojos;
deja que los tristes mios 30
se bueluen (*) corrientes rrios,
naçidos de tus enojos;
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 165
y aunque la hambre ofendida
te tenga tan sin conpas,
de hambre no moriras
mientras yo tubiere bida.
Yo me ofrezco de saltar 5
el foso y el muro fuerte,
y entrar por la misma muerte
para la tuya escusar.
El pan que el rromano toca,
sin que el temor me destruya, 10
le (*) quitaré de la suya
para ponello en tu boca;
con mi braço are carrera
a tu bida y a mi muerte,
porque mas me mata el berte, 15
señora, de esa manera.
Yo te trayre de comer
a pesar de los rromanos,
si ya son estas mis manos
las mismas que solian ser. 20
Lira. Hablas como enamorado,
Marandro; pero no es justo
que tome [gusto] del gusto (*)
por (*) tu peligro conprado.
Poco podra sustentarme 25
qualquier rrouo que arás,
aunque mas çierto allarás
el perderme (*) que el ganarme.
Goça de tu moçedad,
en sanidad ya creçida (*): 30
que mas ynporta tu bida
que la mia en (*) la çiudad.
JORNADA TERCERA p. 166
Tu podras bien defendella
de la enemiga asechança,
que no la flaca pujança
desta tan triste donçella;
ansi que, mi dulçe amor, 5
despide ese pensamiento,
que yo no quiero sustento
ganado con tu sudor;
que, aunque puedas alargar
mi muerte por algun dia, 10
esta hambre que porfia,
al (*) fin nos a de acauar.
Mara. ¡En bano trauajas, Lira,
de ynpedirme (*) este camino
do mi boluntad y sino 15
alla me conbida y tira!
Tu rrogarás entretanto
a los dioses que me bueluan
con despojos que rresuelban
tu miseria y mi quebranto. 20
Lira. Marandro, mi dulçe amigo,
¡ay!, no bays (*), que se me antoja
que de tu sangre beo rroja
la espada del enemigo.
No hagas esta jornada, 25
Marandro, bien de mi bida,
que, si es mala la salida,
muy peor será la entrada (*).
Si, quiero aplacar tu brio;
por (*) testigo pongo al çielo 30
que de tu (*) daño rreçelo,
y no del prouecho mio.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 167
Mas si acaso, amado amigo,
prosigues esta contienda,
lleua este abraço por prenda
de que me lleuas contigo.
Mara. Lira, el çielo te aconpañe. 5
Bete, que a Leoniçio beo.
Lira. Y a ti cunpla tu deseo (*)
y en ninguna cosa (*) dañe.
Vasse Lira, y diçe Leoniçio (*):
Leo. Terrible ofreçimiento es el que as 10
[hecho,
y en el, Marandro, se nos muestra
[claro (*)
que no ay cobarde enamorado pecho;
aunque de tu virtud y balor raro 15
deue mas esperarse; mas yo temo
que el hado ynfeliz se (nos)
[muestra (*) abaro.
E estado atento al miserable estremo
que te a dicho Lira en (*) que se alla, 20
yndigno, çierto, [a] su (*) balor
[supremo,
y que tu as prometido de libralla
deste presente daño, y arrojarte
en las harmas rromanas a batalla. 25
Yo quiero, buen amigo, aconpañarte,
y en ynpresa (*) tan justa y tan
[forçosa
con mis pequeñas fuerças ayudarte.
Mara. ¡O amistad (*) de mi alma 30
[benturosa! (*)
JORNADA TERCERA p. 168
¡O (*) amistad no en trabajos diuidida,
ni en la ocasion mas próspera y
[dichosa!
Goça, Leoniçio, de la dulçe bida;
quedate en la çiudad, que yo no quiero 5
ser de tus berdes años omiçida;
yo solo tengo de yr; yo solo espero
boluer con los despojos mereçidos
a mi ynbiolable fee y amor sinçero.
Leo. Pues ya tienes, Marandro, conoçidos 10
mis deseos, que, en (*) buena o mala
[suerte,
[al sauor] (*) de los tuyos ban medidos,
sabras que ni los medios (*) de la
[muerte 15
de ti me apartarán un solo punto,
ni otra cosa, si la ay, que sea mas
[fuerte.
¡Contigo tengo de ir; contigo junto
e de boluer, si el çielo (*) no hordena 20
que quede en tu defensa alla difunto!
Mara. Quedate, amigo; queda ennorabuena,
porque si yo acauare aqui la bida,
en esta ynpresa de peligros (*) llena,
que (*) puedas a mi madre dolorida 25
consolarla (*) en el trançe rriguroso,
y a la esposa de mi tanto querida.
Leo. Çierto que estás, amigo, muy donoso
en pensar que en tu muerte (*)
[quedaria 30
yo con tal quietud y tal rreposo,
que de consuelo alguno seruiria
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 169
a la doliente madre y triste esposa.
Pues en la tuya está la muerte mia,
segura (*) tengo la (*) ocasion dudosa;
mira cómo a de ser, Marandro amigo,
y en el quedarme no me hables cosa. 5
Mara. Pues no puede (*) estorbarte el yr
[conmigo,
en el silençio de esta (*) noche escura
tenemos de saltar (*) al enemigo.
Lleua lijeras harmas, que bentura 10
es la que a de ayudar al alto yntento,
que no la malla entretejida y dura.
Lleua asimismo puesto el pensamiento
en rrobar y traer a buen rrecado
lo que pudieres mas de bastimento. 15
[Leo. Vamos, que no saldre de tu
[mandado] (*).
Vansse, y salen (*) dos numantinos.
Num. 1.° ¡Derrama, dulçe (*) hermano, por los
[ojos 20
el alma en llanto amargo conbertida!
¡Benga la muerte, y lleue los despojos
de nuestra miserable y triste bida!
Num. 2.° Bien poco durarán estos enojos:
que ya la muerte biene aperçeuida 25
para lleuar en presto y breue buelo
a quantos pisan de Numançia el suelo.
Prinçipios beo que prometen presto
amargo fin a nuestra dulçe tierra,
sin que tengan cuydado de haçer esto 30
los contrarios ministros de la guerra.
JORNADA TERCERA p. 170
Nosotros mesmos, a quien ya es
[molesto
y enfadoso [el] biuir (*) que nos atierra,
emos dado sentençia ynrrebocable
de nuestra muerte, aunque cruel, 5
[loable.
En la plaça mayor ya leuantada
queda un (*) ardiente y (*) cudiçiosa
[oguera,
que de nuestras rriqueças menistrada, 10
sus llamas suben a la (*) quarta esfera.
Alli, con triste priesa açelerada
y con mortal y timida (*) carrera,
acuden todos, como santa (*) ofrenda,
a sustentar las (*) llamas con su 15
[haçienda.
Alli las perlas del rrosado [oriente] (*),
y el oro en mill basijas fabricado,
y el diamante y rrubi mas exçelente,
y la estimada (*) purpura y brocado, 20
en medio del rrigor fogoso ardiente
de la ençendida llama se a arrojado (*);
despojos que (*) pudieran los rromanos
ynchir los senos y ocupar las manos.
Aqui salen con cargas de rropa por una parte, 25
y entranse por otra (*).
[Vuelue al triste espectaculo la
[vista] (*);
berás con quánta priesa y quánta gana
toda Numançia en numerosa bista (*) 30
aguija a sustentar la llama ynsana;
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 171
y no con berde leño o (*) seca arista,
no con materia al consumir liuiana,
sino con sus haçiendas mal goçadas,
pues se guardaron (*) para ser
[quemadas. 5
Num. 1.° Si con esto acauara nuestro daño,
pudieramos lleuallo con paçiençia;
mas, ¡ay!, que se a de dar, si no me
[engaño,
de que muramos todos cruel sentençia. 10
¡Primero que el rrigor barbaro estraño
muestre [en] nuestras (*) gargantas su
[ynclemençia,
berdugos de nosotros nuestras manos
seran, y no los perfidos rromanos! 15
An hordenado (*) que no quede
[alguna
muger, niño ni biejo con la bida,
pues al fin la cruel hambre ynportuna
con mas fiero rrigor es su omiçida. 20
Mas bes alli a (*) do asoma, hermano,
[una
que, como saues, fue de mi querida
un tienpo con estremo tal de amores,
qual es el que ella tiene de dolores. 25
Sale una muger con una criatura en los braços y otra
de la mano, y rropa para hechar en el fuego (*).
Mad. ¡O duro biuir molesto!
¡Terrible y triste agonia!
Hijo. Madre, ¿por bentura, abria 30
quien nos diese pan por esto?
JORNADA TERCERA p. 172
Mad. ¿Pan, hijo? ¡Ni aun otra cosa
que semeje de comer!
Hijo. ¿Pues tengo de feneçer (*)
de dura hambre rrauiosa?
¡Con poco pan que me deis, 5
madre, no os pedire mas!
Mad. ¡Hijo, qué pena (*) me das!
Hijo. ¿Por qué (*), madre, no quereis?
Mad. Si quiero; mas ¿qué are,
que no se dónde buscallo? 10
Hijo. Bien podreis (*), madre, conprallo;
si no, yo lo conpraré.
Mas, por quitarme de afan,
si alguno conmigo topa,
le dara toda esta rropa 15
por un pedaço (*) de pan.
Mad. ¿Qué mamas, triste criatura?
¿No sientes que, a mi despecho,
sacas ya del flaco pecho,
por leche, la sangre pura? 20
Lleua la carne a pedaços
y procura de artarte,
que no pueden ya (*) lleuarte
mis flacos (*), cansados braços.
Hijos, mi dulçe alegria (*), 25
¿con qué os podre sustentar,
si apenas tengo que os dar
de la propia sangre (*) mia?
¡O hambre terrible y fuerte,
cómo me acauas la vida! 30
¡O guerra, sólo benida
para causarme la muerte!
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 173
Hijo. ¡Madre mia, que me fino!
Aguijemos. ¿A dó bamos,
que pareçe que alargamos
la hambre con el camino?
Mad. Hijo, çerca está la plaça (*) 5
adonde hecharemos luego
en mitad del biuo fuego
el [peso] (*) que te enbaraça (*).
Vasse la muger y el niño, y quedan los dos.
Num. 2.° Apenas puede ya mouer el paso 10
la sin bentura madre desdichada,
que, en tan estraño y lamentable caso,
se be de dos hijuelos rrodeada.
Num. 1.° Todos, al fin, al doloroso paso
bendremos de la muerte arreuata[da]. 15
Mas moued bos, hermano, agora el
[vuestro,
a ber qué ordena el gran Senado
[nuestro.
JORNADA QUARTA p. 174
JORNADA QUARTA
Tocan al arma con gran priesa, y a este rrumor sale
Çipion, y Iugurta, y Mario, alborotados (*).
Çip. ¿Qué es esto, capitanes? ¿Quién nos
[toca 5
al arma en tal saçon? ¿Es, por
[bentura,
alguna gente desmandada y loca
que biene a demandar (*) su
[sepoltura? 10
Mas no sea (*) algun motin el que
[proboca
tocar al arma en rreçia coyuntura:
que tan seguro estoy del enemigo,
que tengo mas temor al que es amigo. 15
Sale Quinto Fauio con el (*) espada desnuda, y diçe:
Quin. Sosiega el pecho, general prudente,
que ya de esta arma la ocasion se
[saue,
puesto que a sido a costa de tu gente, 20
de aquel (*) en quien mas brio y fuerça
[caue.
Dos numantinos, con soueruia
[frente (*),
[cuyo valor será razon se alabe] (*), 25
saltando el hancho foso y la muralla,
an mouido a tu campo cruel batalla.
A las primeras guardas (*) enbistieron,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 175
y en medio de mill lanças se arrojaron,
y con tal furia y rrauia arremetieron,
que libre paso al campo les dejaron.
Las tiendas de Fabriçio acometieron,
y alli su fuerça y [su] (*) balor 5
[mostraron
de modo, que en un punto seis
[soldados
fueron de agudas puntas traspasados.
No con tanta presteça el rrayo 10
[ardiente
pasa rrompiendo el ayre en presto
[buelo,
ni tanto la cometa rreluçiente
se muestra y apresura (*) por el çielo, 15
como estos dos por medio de tu gente
pasaron, colorando el duro suelo
con la sangre rromana que sacauan
sus espadas doquiera que llegaban.
Queda Fabriçio traspasado el pecho; 20
abierta la caueça tiene Eraçio (*);
Olmida ya perdio el braço derecho,
y de biuir le queda poco espaçio.
Fuele ansimismo poco de probecho
la lijereça al baleroso Estaçio, 25
pues el correr al numantino fuerte,
fue abreuiar el camino de la (*) muerte.
Con presta dilijençia (*) discurriendo
yban de en tienda en tienda, hasta que
[allaron 30
un poco de bizcocho, el qual
[[cojiendo] (*),
JORNADA QUARTA p. 176
el paso, y no el furor, atras tornaron (*).
El vno de ellos se escapó huyendo;
al otro mill espadas le acauaron;
por donde ynfiero que la hambre a sido
quien les dio atreuimiento tan subido. 5
Çip. Si, estando desambridos y ençerrados,
muestran tan demasiado atreuimiento,
¿qué hiçieran siendo libres y enterados
en sus fuerças primeras y ardimiento?
¡Yndomitos! ¡Al fin sereis domados, 10
porque contra el furor vuestro biolento
se tiene de poner la yndustria nuestra,
que de domar soberuios es maestra!
Vansse todos, y sale Marandro, erido y lleno de
sangre, con una çesta de pan (*). 15
Mara. ¿No bienes, Leoniçio? Di:
¿qué es esto, mi dulçe amigo?
Si tu no bienes conmigo,
¿cómo bengo yo sin ti?
Amigo que te as quedado, 20
amigo que te quedaste:
no eres tu el que me dejaste,
sino yo el que te e dejado.
¿Que es posible que ya dan
tus carnes despedaçadas 25
señales aberiguadas
de lo que cuesta este pan,
y es posible que la erida
que a ti te dejó difunto,
en aquel (*) ynstante y punto 30
no me acauó (*) a mi la bida?
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 177
No quiso el hado cruel
acauarme en paso tal,
por haçerme a mi mas mal
y haçerte a ti mas fiel (*).
Tu al fin (*) lleuarás la palma 5
de mas berdadero amigo;
yo a desculparme contigo
enbiaré presto (*) el alma,
y tan presto, que el afan
a morir me lleua (*) y tira 10
en dando a mi dulçe Lira
este tan amargo pan.
[Pan ganado de enemigos;
pero no ha sido ganado,
sino con sangre comprado 15
de dos sin ventura amigos.] (*)
Sale Lira con alguna rropa para hechalla
en el fuego (*), y diçe:
Lira. ¿Qué es esto que ben mis ojos?
Mara. Lo que presto no beran, 20
segun la priesa se dan
de acauarme mis enojos.
Bes aqui, Lira, cumplida
mis palabras y porfias (*)
de que tu no moririas 25
mientras yo tubiese bida.
Y aun podre mejor deçir
que presto bendras a uer
que a ti te sobra (*) el comer
y a mi me falta (*) el biuir. 30
JORNADA QUARTA p. 178
Lira. ¿Qué diçes, Marandro amado?
Mara. Lira, que acates (*) la hambre
entretanto que la estambre
de mi bida corta el hado;
pero mi sangre bertida 5
y con este pan mezclada,
te a de dar, mi dulçe amada,
triste y amarga comida.
Bes aqui el pan que guardauan
ochenta mill enemigos, 10
que questa (*) de dos amigos
las bidas que mas amauan.
Y porque lo entiendas çierto
y quánto tu amor merezco,
ya yo, señora, perezco, 15
y Leoniçio está ya (*) muerto.
Mi boluntad sana y justa
rreçiuela [con] (*) amor,
que es la comida mejor
y de que el alma mas gusta. 20
Y pues en tormento (*) y calma
siempre as sido mi señora,
¡rreçiue este cuerpo agora,
como rreçiuiste el alma!
Caese muerto, y recojele (*) en las faldas 25
o regaço (*) Lira.
Lira. ¡Marandro, dulçe bie[n] mio!
¿Qué sentis, o qué teneis?
¿Cómo tan presto perdeis
vuestro acostunbrado brio? 30
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 179
Mas, ¡ay triste, sin bentura,
que ya está muerto mi esposo!
¡O caso el mas lastimoso
que se bio en la desbentura!
¿Qué (*) os hiço, dulçe amado, 5
con balor tan exçelente,
enamorado y (*) baliente,
y soldado desdichado?
Hiçistes una salida,
esposo mio, de suerte, 10
que, por escusar mi muerte,
me aueis quitado la bida.
¡O pan de la sangre lleno
que por mi se derramó!
¡No te tengo en quenta, no (*), 15
de pan, sino de beneno!
No te llegaré a mi boca
por poderme sustentar,
si no (*) es para besar
esta sangre que te toca! 20
Entra un muchacho, hermano de Lira,
hablando desmayadamente (*).
Much. Lira hermana, ya espiró
mi madre, y mi padre está (*)
en terminos, que ya ya 25
morira, que (*) muero yo:
la hambre le (*) a acauado.
Hermana mia, ¿pan tienes?
¡O pan, y quán tarde bienes,
que no ay ya (*) pasar bocado! 30
JORNADA QUARTA p. 180
Tiene la hambre apretada
mi garganta en tal manera,
que, aunque este pan agua fuera,
no pudiera pasar nada.
Tomalo, hermana querida, 5
que, por mas cre[ç]er (*) mi afan,
beo que me sobra el pan
quando me falta la vida.
Caese muerto.
Lira. ¿Espiraste, hermano amado? 10
¡Ni aliento ni bida tiene!
Bueno (*) es el mal quando biene
sin benir aconpañado.
Fortuna, ¿por qué me aquejas
con un daño y otro junto, 15
y por qué en un solo punto
guerfana y biuda me dejas?
¡O duro esquadron romano!
¡Cómo me tiene tu espada
de dos muertos rrodeada: 20
un[o] (*) esposo y otro hermano!
¿A quál bolbere la cara
en este trançe ynportuno,
si en la vida cada uno
fue prenda del alma cara? 25
Dulçe esposo, hermano tierno,
yo os ygualaré en quereros,
porque pienso presto beros
en el çielo o en (*) el ynfierno.
En el modo de morir 30
a entrambos e de ymitar,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 181
porque el yerro (*) a de acauar
y la hambre mi biuir.
Primero dare a mi pecho
una daga que este pan:
que [a] (*) quien biue con afan, 5
es la muerte de probecho.
¿Qué aguardo? ¡Cobarde estoy!
Braço, ¿ya os aueis turbado?
¡Dulçe esposo, hermano amado,
esperadme, que ya boy! 10
Sale (*) una muger huyendo, y tras ella un soldado
numantino con una daga (*) para matalla.
Mug. ¡Eterno padre, Jupiter piadoso,
fauoreçedme en tan adbersa suerte!
Sol. ¡Aunque mas lleues buelo presuroso, 15
mi dura mano te dara (*) la muerte!
Entrase la muger (*).
Lira. El yerro duro (*), el braço belicoso
contra mi, buen soldado, le conbierte;
deja biuir a quien la vida agrada, 20
y quitame la mia, que me enfada.
Sol. Puesto que es (*) decreto del Senado
que ninguna muger quede con bida,
¿quál será el braço o pecho (*)
[açelerado 25
que en ese hermoso vuestro de erida?
Ya (*), señora, no soy tan mal mirado,
que me preçie de ser vuestro
[omiçida;
JORNADA QUARTA p. 182
otra mano, otro yerro a de acauaros;
que yo sólo naçi para adoraros.
Lira. Esa piedad que quies husar conmigo,
baleroso soldado, yo te juro,
y al alto çielo pongo por testigo, 5
que ya (*) la estimo por rrigor muy
[duro.
Tubierate yo entonçes por amigo,
quando, con pecho y ánimo seguro,
este mi[o] (*) aflijido traspasaras, 10
y de la amiga (*) bida me priuaras.
Pero, pues quies mostrarte piadoso,
tan en daño, señor, de mi contento,
muestralo agora en que a mi triste
[esposo 15
demos el funeral y (*) ultimo asiento.
Tanbien a este mi hermano, que en
[rreposo
yaçe, ya libre del bital aliento.
Mi esposo feneçio por darme vida; 20
de mi hermano, la hambre fue
[omiçida.
Sol. Haçer yo lo que mandas (*) está llano,
con condiçion que en el camino
[quentes 25
quien a tu buen (*) esposo y caro
[hermano
trajo a los postrimeros açidentes.
Lira. Amigo, ya el hablar no está en mi
[mano. 30
Sol. ¿Que tan al cauo estás? ¿Qué tal te
[sientes?
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 183
Lleua a tu hermano, que es de menos
[carga (*);
yo a tu esposo, que es mas peso y
[carga (*).
Lleuan los cuerpos, y sale una muger harmada con 5
una lança en la mano y un escudo, que significa la
Guerra, y trae consigo la Enfermedad y la Hambre:
la Enfermedad arrimada a una muleta y rrodeada
de paños la caueça, con una mascara amarilla; y
la Hambre saldra con un desnudillo de muerte, y 10
ençina una rropa de vocaçi amarilla, y una
mascara descolorida (*).
Gue. Hambre, Enfermedad, executores (*)
de mis terribles mandos y seberos,
de bidas y salud consumidores (*), 15
con quien no bale rruego, mando o
[fieros (*);
pues ya de mi yntençion sois
[sauidores (*),
no ay para qué de nueuo encareçeros 20
de quánto gusto me será y contento
que luego luego hagais mi
[mandamiento.
La fuerça yncontrastable de los hados,
cuyos efetos nunca salen banos, 25
me fuerçan (*) que de mi sean
[ayudados
estos sagaçes milites (*) romanos.
Ellos seran un tiempo leuantados,
y abatidos tanbien estos yspanos; 30
pero tiempo bendra en que yo me
[mude,
JORNADA QUARTA p. 184
y dañe al alto y al pequeño ayude;
que yo, que soy la poderosa Guerra,
de tantas madres desterrada (*) en
[bano,
aunque quien me maldiçe a beçes 5
[yerra,
pues no saue el balor de esta mi mano,
si bien quento (*) el orbe de la tierra,
sere lleuada del balor yspano
en la dulçe ocasion que esten 10
[rreynando
un Carlos, y (*) un Filipo, y un
[Fernando.
Enf. Si ya la hambre, nuestra amiga
[[querida] (*), 15
no hubiera (*) tomado con ynstançia
a su cargo de ser fiera omiçida
de todos quantos biuen en Numançia,
fuera de mi [tu] (*) voluntad cumplida
de modo que se biera la ganançia 20
façil y rrica quel (*) rromano hubiera,
arto mejor de aquello (*) que se espera.
Mas ella, en quanto [su poder
[alcança] (*),
ya tiene tal el (*) pueblo numantino, 25
que de esperar alguna buena andança,
le a tomado las sendas y el camino;
mas de el furor la rrigurosa lança,
la (*) ynfluençia del contrario sino,
le trata con tan aspera biolençia, 30
que no es menester hambre ni
[dolençia.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 185
El furor y la rrauia, tus sequaçes,
an tomado en su pecho (*) tal asiento,
que, qual si fuese de rromanas haçes,
cada qual de esa (*) sangre está
[sediento. 5
Muertos (*), ynçendios, yras son sus
[paçes;
en el morir an puesto su contento,
y, por quitar el triunfo a los rromanos,
ellos mesmos se matan con sus manos. 10
Hamb. Bolued los ojos, y bereis ardiendo
de la çiudad los encumbrados (*)
[techos.
Escuchad los suspiros que saliendo
ban de mill tristes, lastimados pechos. 15
Oyd la boz y lamentable estruendo
de bellas damas a quien, ya desechos
los tiernos miembros de (*) çeniça y
[fuego,
no balen padre, amigo, amor ni rruego. 20
Qual suelen las obejas descuydadas,
siendo del fiero louo acometidas,
[andar aqui y alli descarriadas] (*),
con temor de perder las simples bidas,
tal niños y mugeres desdichadas (*), 25
biendo ya (*) las espadas omiçidas,
[andan] (*) de calle en calle, ¡o hado
[ynsano!,
su çierta muerte dilatando en bano.
Al pecho de la amada y (*) nueua 30
[esposa
traspasa del esposo el hierro agudo.
JORNADA QUARTA p. 186
Contra la madre, ¡nunca (*) bista cosa!,
se muestra el hijo de piedad
[desnudo;
y contra el hijo, el padre, con rrauiosa
clemençia, leuantado (*) el braço 5
[crudo (*),
rrompe aquellas entrañas que a
[enjendrado,
quedando satisfecho y lastimado.
No ay plaça, no ay rrincon, no ay calle 10
[o casa
que de sangre y de muertos no esté
[llena:
el yerro (*) mata, el duro fuego abrasa,
y el rrigor feroçisimo condena. 15
Presto bereis que por el suelo tasa (*)
asta (*) la mas subida y alta almena,
y las casas y tenplos mas preçiados (*),
en poluo y en çeniças son tornados (*).
Benid; bereis que [en] (*) los amados 20
[quellos
de tiernos hijos y muger querida,
Teogenes afila (agora) (*) y prueua en
[ellos
de su espada cruel (*) corte omiçida, 25
y cómo ya, despues de muertos ellos,
estima en poco la cansada bida,
buscando de morir un modo estraño,
que causó en (*) el suyo mas de un
[daño. 30
Gue. Bamos, pues, y ninguno se descuyde
de ejecutar por eso aqui su fuerça,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 187
y a lo que digo sólo atienda y cuyde,
sin que de mi yntençion un punto
[tuerça (*).
Vansse, y (*) sale Teojenes con dos hijos pequeños
y una hija, y su muger. 5
Teo. Quando el paterno amor no me detiene
de executar la furia de mi yntento,
considerad, mis hijos, quál me tiene
el çelo de mi honrroso pensamiento.
Terrible es el dolor que se preuiene 10
[con acabar la vida en fin violento] (*),
y mas el mio, pues al (*) hado
[[plugo] (*)
que ya (*) sea de bosotros cruel
[berdugo. 15
No quedaréis, ¡o hijos de mi alma!,
esclauos, ni el rromano poderio
lleuará de bosotros triunfo o palma,
por mas que a sujetarnos alçe el brio;
[el camino] (*) mas llano que la palma 20
de nuestra liuertad el çielo pio
nos ofreçe y (*) nos muestra, y nos
[adbierte
que sólo está en las manos de la
[muerte. 25
Ni bos, dulçe consorte, amada mia,
os bereis en peligros (*) que rromanos
pongan en vuestro pecho y gallardia
los banos ojos y las fieras (*) manos.
Mi espada os sacará de esta agonia, 30
y ará que sus yntentos salgan banos,
JORNADA QUARTA p. 188
pues por mas que codiçia les (*) atiça,
triunfarán de Numançia hecha
[çeniça (*).
Yo soy, consorte amada, el que
[primero 5
del pareçer que todos padezcamos (*),
antes que al (*) ynsufrible desafuero
[del romano poder sujetos seamos;
y en el morir no pienso ser
[postrero] (*), 10
ni lo seran mis hijos.
Mug. ¿No podamos (*)
escaparnos, señor, por otra bia?
¡El çielo saue si me holgaria!
Mas pues no puede ser, segun yo beo, 15
y está ya mi muerte tan çercana,
lleua de nuestras bidas tu el trofeo,
y no la espada perfida rromana.
Mas, ya (*) que e de morir, morir deseo
en el sagrado templo de Diana. 20
Alla nos lleua, buen señor, y luego
entreganos al yerro, al rrayo, al
[fuego (*).
Teo. Ansi se haga, y no nos detengamos,
[que ya a morir me inçita el triste 25
[hado] (*).
Hijo. Madre, ¿Por qué llorais? ¿Adónde
[bamos?
Teneos, que andar no puedo de
[cansado. 30
Mejor será, mi madre, que comamos,
que la hambre me tiene fatigado.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 189
Mug. Ben (*) en mis braços, hijo de mi bida,
do te dare la muerte por comida.
Vansse, y salen dos muchachos huyendo, y el uno de
ellos es el que se arrojó de la torre (*).
Much. (*) ¿Dónde quieres que huyamos (*), 5
Seruio?
Ser. Yo, por do quisieres.
Much. Camina; ¡qué flaco (*) eres!
Tu hordenas que aqui muramos.
¿No bes, triste, que nos siguen 10
dos mill yerros por matarnos? (*)
Ser. Inposible es escaparnos
de aquellos que nos persiguen.
Mas di: ¿qué piensas haçer,
o qué [medio] (*) ay que nos quadre? 15
Much. A una torre de mi padre
me pienso de (*) yr a esconder.
Ser. Amigo, bien puedes yrte;
que yo estoy tan flaco y laso
de hambre, que un solo paso 20
no puedo dar, ni seguirte.
Much. ¿No quieres benir? (*)
Ser. No puedo.
Much. Si no puedes caminar,
ay te abrá de acauar 25
la hambre, la espada o miedo.
Yo (*) boyme, porque ya temo
lo que el biuir desbarata:
o que la espada me mata,
o que en el fuego me quemo. 30
JORNADA QUARTA p. 190
Vasse el muchacho a la torre, y queda Seruio (*), y
sale Teojenes con dos espadas desnudas y
ensangrentadas las manos, y como Seruio le be, huye y
entrasse, y diçe Teojenes (*):
Teo. Sangre de mis entrañas derramada, 5
pues soys aquella de los hijos mios;
mano, contra ti (*) mesma açelerada,
llena de honrrosos y crueles brios;
fortuna, en daño mio (*) conjurada;
çielos, de justa piedad baçios: 10
ofreçedme en tan dura, amarga suerte,
alguna honrrosa, aunque çercana
[muerte.
Balientes numantinos, haçed quenta
que yo soy algun perfido rromano, 15
y bengad en mi pecho vuestra afrenta,
ensangrentando en el espada (*) y
[mano (*).
Una de estas espadas os presenta
mi ayrada furia y (*) mi dolor 20
[ynsano:
que, muriendo en batalla, no se
[siente
tanto el rigor del ultimo açidente.
El (*) que pribare del vital sosiego 25
al otro, por señal de benefiçio
entregue el desdichado cuerpo al
[fuego,
que este será bien piadoso ofiçio.
Benid; ¿que os deteneis? Acudid 30
[luego;
haçed ya de mi bida sacrifiçio,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 191
y esta (*) terneça que teneis de amigos,
bolued en rrauia y furia (*) de
[enemigos (*).
Sale un numantino y diçe (*):
Num. ¿A quién, fuerte Teojenes, (agora) (*) 5
[ynbocas?
¿Qué nueuo modo de morir procuras?
¿Para qué nos ynçitas y prouocas
a tantas desiguales desbenturas?
Teo. Baliente numantino, si no apocas 10
con el miedo tus brauas fuerças duras,
toma esta (*) espada y matate conmigo,
ansi como si fuese tu enemigo:
que esta manera de morir me plaçe (*)
en este trançe mas que en (*) otra 15
[alguna.
Num. Tambien a mi me agrada y satisfaçe,
pues que lo quiere ansi nuestra
[[fortuna] (*);
mas bamos a la plaça adonde yaçe 20
la [hoguera] (*) a nuestras bidas
[ynportuna,
porque el que alli bençiere, pueda
[luego
entregar al (*) bençido al duro fuego. 25
Teo. Bien diçes; [y] (*) camina, que se tarda
el tiempo de morir como deseo.
¡Ora me mate el yerro, el (*) fuego me
[arda,
que gloria y onrra (*) en qualquier 30
[muerte beo! (*)
JORNADA QUARTA p. 192
Vansse, y sale Çipion, y Iugurta, y Quinto Fauio, y
Mario, y Hermilio, y Limpio, y otros soldados
rromanos (*).
Çip. Si no me engaña el pensamiento mio,
o salen mentirosas las señales 5
que aueis bisto [en] Numançia [d]el
[estruendo (*)
y lamentable son y ardiente llama (*),
sin duda alguna [que] (*) rreçelo y
[temo 10
que el barbaro furor del enemigo
contra su propio pecho no se buelua.
[Ya no pareçe gente en la muralla] (*),
ni suenan las husadas çentinelas.
Todo está en calma y en silençio 15
[puesto,
como si en paz tranquila y sosegada
estubiesen los fieros numantinos.
Mar. Presto podras salir de aquesa duda,
porque, si tu lo quieres, yo me ofrezco 20
de subir sobre el muro, aunque me
[ponga
al rriguroso trançe que se ofreçe,
sólo por ber aquello que en Numançia
haçen nuestros soueruios enemigos. 25
Çip. Arrima, pues, [o] (*) Mario, alguna
[escala
a la muralla, y haz lo que prometes.
Mar. Yd por la escala luego, y bos, Ermilio,
haçed que mi rrodela se me trayga, 30
y la çelada blanca de las plumas:
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 193
que a fe que tengo de perder la vida,
o sacar de esta duda al campo todo.
Erm. Bes aqui la rrodela y la çelada;
la escala besla (*) alli: la trajo
[Limpio (*). 5
Mar. Encomiendome (*) a Jupiter ynmenso,
que yo boy a cumplir lo prometido.
Iug. Alça mas alta la rrodela (*), Mario.
Encoje (*) el cuerpo y cubre (*) la
[caueça. 10
¡Animo, que ya llegas a lo alto!
¿Qué bes?
Mar. ¡O santos dioses! ¿[Y] (*) qué es
[esto?
Iug. ¿De qué te admiras? 15
Mar. De mirar de sangre
un rrojo lago, y de ber mill cuerpos
tendidos por las calles de Numançia,
de mill agudas puntas traspasados (*).
Çip. ¿Que no ay ninguno biuo? 20
Mar. ¡Ni por pienso!
A lo menos, ninguno se me ofreçe
en todo quanto alcanço con la vista.
Çip. Salta, pues, dentro, y mira, por tu
[bida (*). 25
Siguele tu tanbien, Iugurta amigo.
Salta Mario (*) en la çiudad.
Mas sigamosle todos.
Iug. No conbiene
al ofiçio que tienes esta ynpresa. 30
Sosiega el pecho, general (*), y espera
JORNADA QUARTA p. 194
que Mario buelua, o yo, con la
[rrespuesta
de lo que pasa en la çiudad soueruia.
Tened bien esa escala. ¡O çielos
[justos! 5
¡O (*) quán triste espetaculo y orrendo
se me ofreçe a la vista! ¡O caso
[estraño!
Caliente sangre baña todo el suelo;
cuerpos muertos ocupan plaça y calles. 10
Dentro quiero saltar, y berlo todo.
Salta Iugurta en la çiudad (*).
Quin. Sin duda que los fieros numantinos,
del barbaro furor suyo ynçitados,
biendose sin rremedio de saluarse, 15
antes quisieron entregar las vidas
al filo agudo de sus propios yerros (*),
que no a las bençedoras manos
[nuestras,
aborreçidas de ellos lo posible. 20
Çip. Con uno solo que quedase vibo,
no se me negaria el triunfo en Roma
de auer domado esta naçion soueruia,
enemiga mortal de nuestro nombre,
constante en su opinion, presta, 25
[arrojada
al peligro mayor y duro trançe;
[de] (*) quien jamas se alauará romano
que bio la espalda (*) buelta a (*)
[numantino, 30
cuyo balor, cuya destreça en armas
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 195
me [forço] (*) con rraçon a usar el
[medio
de ençerrallos qual fieras yndomables
y triunfar de ellos con yndustria y
[maña, 5
pues [era] (*) con las fuerças
[ynposible (*).
Pero ya me pareçe buelue Mario.
Torna a salir Mario por la muralla (*), y diçe:
Mar. En balde, ylustre jeneral prudente, 10
an sido nuestras fuerças ocupadas.
En balde te as mostrado dilijente,
pues en umo y en biento son tornadas
las çiertas esperanças de vitoria,
de tu yndustria contino aseguradas. 15
En (*) lamentable fin la (*) triste
[ystoria
de la çiudad ynbicta de Numançia
merece ser eterna la memoria;
sacado an de su pérdida ganançia; 20
quitado te an el triunfo de las manos,
muriendo con magnanima constançia;
nuestros disinios an salido banos,
pues a podido mas su onrroso
[yntento 25
que toda la potençia de rromanos.
El fatigado pueblo en fin biolento
acaua (*) la miseria de su bida,
dando triste rremate al largo quento.
Numançia está en un lago conbertida, 30
de rroja sangre y de mill cuerpos llena,
JORNADA QUARTA p. 196
de quien fue su rrigor propio omiçida.
De la pesada y sin ygual cadena
dura de esclauitud se an escapado
con presta audaçia, de temor ajena.
En medio de la plaça leuantado 5
está un ardiente fuego temeroso,
de sus cuerpos y açiendas sustentado;
al (*) tiempo llegué a berlo, que el
[furioso
Teojenes, baliente numantino, 10
de feneçer su bida deseoso,
maldiçiendo su corto amargo sino,
en medio se arrojaua de la llama,
lleno de temerario desatino,
y al arrojarse dijo (*): Clara (*) fama, 15
ocupa aqui tus lenguas y tus ojos
en esta haçaña, que a contar (*) te
[llama.
¡Benid, rromanos, ya por los despojos
desta çiudad, en poluo y umo 20
[bueltos (*),
y sus flores y frutos en abrojos!
De alli, con pies y pensamientos
[sueltos,
gran parte de la tierra e rrodeado, 25
por las calles y pasos mas (*)
[rrebueltos,
y un (*) solo numantino no e allado
que poderte traer biuo siquiera,
para que fueras del bien ynformado 30
por qué ocasion, de qué suerte o
[manera
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 197
cometieron (*) tan grande desbario,
apresurando la mortal carrera.
Çip. ¿Estaua, por bentura, el pecho mio
de barbara arrogançia y muertes lleno,
y de piedad (*) justisima baçio? 5
¿Es de mi condiçion, por dicha,
[ajeno (*)
husar begninidad (*) con el rrendido,
como conbiene al bençedor que es
[bueno? 10
[¡Mal] (*), por çierto, tenian (*)
[conoçido
el balor en Numançia de mi pecho,
para bençer y perdonar naçido!
Quin. Iugurta te ará mas satisfecho, 15
señor, de aquello que sauer deseas,
que besle buelue lleno de despecho.
Asomase Iugurta a la muralla (*).
Iug. Prudente general, en bano enpleas
mas aqui tu balor. Buelue a otra parte 20
la yndustria singular (*) de que te
[arreas.
No ay en Numançia cosa en que
[ocuparte.
Todos son muertos, y sólo uno [creo] (*) 25
que queda biuo para el trunfo (*)
[darte,
alli en aquella torre, segun beo.
Yo bi denantes (*) un muchacho;
[estaua 30
turbado en bista y de gentil arreo.
JORNADA QUARTA p. 198
Çip. Si eso fuese berdad, eso bastaua
para trunfar (*) en Roma de Numançia,
que es lo que mas agora deseaua.
Lleguemonos alla, y açed [in]stançia (*)
como el muchacho benga aquestas 5
[manos (*)
biuo, que es lo que agora es de
[ynportançia.
Diçe Bariato (*), muchacho, desde la torre:
Bar. ¿Dónde benis, o qué buscais, romanos? 10
Si en Numançia quereis entrar por
[fuerte (*),
areyslo (*) sin contraste, a pasos
[llanos;
pero mi lengua desde aqui os adbierte 15
que yo las llaues mal guardadas
[tengo (*)
desta çiudad, de quien trunfó (*) la
[muerte.
Çip. Por esas, jouen, deseo[so] bengo (*); 20
y mas de que tu hagas
[ynsperiençia (*)
si en este pecho piedad sostengo.
Bar. ¡Tarde, cruel, ofreçes tu clemençia,
pues no ay con (*) quien husarla: que 25
[yo quiero
pasar por el rrigor de la sentençia
que con suçeso amargo y lastimero (*)
de [mis] (*) padres y patria tan
[querida 30
causó el hultimo fin terrible y fiero!
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 199
Quin. Dime (*): ¿tienes, por suerte,
[aborreçida,
çiego de un temerario desbario,
tu floreçiente edad y (*) tierna bida?
Çip. Tiempla (*), pequeño jouen, templa el 5
[brio;
sujeta el balor tuyo, que es
[pequeño (*),
al mayor de mi onrroso poderio;
que desde aqui te doy la (*) fee y 10
[enpeño
mi palabra, que sólo de ti seas
tu mismo propio el (*) conoçido dueño;
[y] (*) que de rricas joyas y preseas
bibas lo que biuieres abastado, 15
como yo podre darte y tu deseas,
si a mi te entregas y te das de grado.
Bar. Todo el furor de quantos ya son
[muertos
en este pueblo (*), en poluo rreduçido, 20
todo el huir (*) los pactos y conçiertos,
ni el dar a sujeçion jamas oydo,
sus yras, sus (*) rrancores (*)
[descubiertos,
está (*) en mi pecho solamente 25
[unido (*).
Yo eredé de Numançia todo el brio;
bed, si pensais (*) bençerme, es
[desbario.
Patria querida, pueblo desdichado, 30
no temas, ni ymajines que me
[admire (*)
JORNADA QUARTA p. 200
de lo que deuo ser (*) de (*) ti
[enjendrado,
ni que promesa o miedo me rretire,
ora me falte (*) el suelo, el çielo, el
[ado, 5
ora (*) bençerme todo el mundo
[aspire;
que ynposible será que yo no (*) haga
a tu balor la mereçida paga.
Que si a esconderme aqui me trujo el 10
[miedo
de la çercana y espantosa muerte,
ella me sacará con mas denuedo,
con el deseo de seguir tu suerte;
de (*) bil temor pasado, como puedo, 15
será la enmienda agora osada y
[fuerte (*),
y el temor de mi edad (*) tierna
[ynoçente
pagaré con morir osadamente. 20
Yo os aseguro, ¡o fuertes ciudadanos!,
que no falte por mi la yntençion
[vuestra
[de que no triunfen perfidos
[rromanos] (*), 25
si ya no fuere de çeniça [nuestra] (*).
Saldran conmigo sus yntentos banos,
ora (*) leuanten contra mi su diestra,
o me aseguren (*) con promesa
[ynçierta (*) 30
a bida y a rregalos (*) ancha puerta.
Tened (*), rromanos, sosegad el brio,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 201
y no os canseis [en] asaltar (*) el muro;
con que (*) fuera mayor el poderio
vuestro, de no bençerme estad (*)
[seguro (*).
Pero muestrese ya el yntento mio, 5
y si a sido el amor perfeto y puro
que yo tube a mi patria tan querida,
asegurelo luego esta cayda.
Arrojasse el muchacho de la torre, y suena una
trompeta, y sale la Fama, y diçe Çipion (*): 10
Çip. ¡O! ¡Nunca bi tan (*) memorable
[haçaña!
¡Niño (*) de ançiano y baleroso
[pecho,
que, no sólo a Numançia, mas a 15
[España
as adquirido (*) gloria en este hecho;
con tal bida y virtud eroyca
[estraña (*),
queda muerto y perdido mi derecho. 20
Tu con esta cayda leuantaste
tu fama y mis vitorias derribaste.
Que fuera viua (*) y en su ser
[Numançia,
solo porque bibieras me olgara; 25
tu solo me (*) as lleuado la ganançia
desta larga contienda, ylustre y rrara;
lleua, pues, niño, lleua la ganançia (*)
y la gloria que el çielo te prepara,
por auer, derriba[n]dote, bençido (*) 30
al que, subiendo, queda mas caydo (*).
JORNADA QUARTA p. 202
Entra la Fama, bestida de blanco, y diçe (*):
Fama. Vaya mi clara boz de en (*) jente en
[jente,
y en dulçe y suaue son, con tal
[sonido (*) 5
[llene] (*) las almas de un deseo
[ardiente
de eterniçar un hecho tan subido (*).
Alçad, romanos, la ynclinada frente;
lleuad de aqui este cuerpo, que a 10
[podido
en tan pequeña edad arreuataros
el trunfo (*) que pudiera tanto
[onrraros,
que yo, [que] (*) soy la Fama 15
[pregonera,
tendre (*) cuydado, quanto (*) el alto
[çielo
mouiere el paso en la subida esfera,
dando fuerça y bigor al bajo suelo, 20
a (*) publicar con lengua berdadera,
con justo yntento y presuroso buelo,
el balor de Numançia unico, solo (*),
de Batri[a] a Tile (*), de (*) uno a el
[otro polo. 25
Yndiçio a dado esta no bista haçaña
del balor que (*) los siglos benideros
tendran los hijos de la fuerte España,
hijos de tales padres erederos.
No de la muerte la feroz guadaña, 30
ni los cursos de tiempos tan lijeros
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 203
[aran que] (*) de Numançia yo no
[cante
el fuerte braço y ánimo constante.
Allo solo (*) en Numançia todo quanto
deue con justo titulo cantarse, 5
y lo que puede dar materia al llanto (*)
para poder mill siglos ocuparse:
la fuerça no bençida, el balor tanto,
digno de prosa (*) y berso çelebrarse;
mas, pues desto se encarga la (*) 10
[memoria,
demos felis (*) rremate a nuestra
[ystoria.
FINIS (*)
p. 204
ÍNDICE
Páginas.
__________
IN MEMORIAM................................. 5
Comedia llamada Trato de Argel.............. 7
Comedia del çerco de Numançia............... 103
Volver a Works of Cervantes home
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Fred F.Jehle
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