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               OBRAS COMPLETAS

                      DE

         MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA

                   ________


            COMEDIAS Y ENTREMESES

                    TOMO V


            Texto electrónico por
                Fred F. Jehle



      Copyright © 1920 Rodolfo Schevill
      Copyright © 1999 Fred F. Jehle &
          Purdue Research Foundation


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p. 3 OBRAS COMPLETAS DE MIGUEL DE CERVANTES SAAVEDRA ________ COMEDIAS Y ENTREMESES TOMO V EDICIÓN PUBLICADA POR RODOLFO SCHEVILL Y ADOLFO BONILLA Profesor en la Profesor en la Universidad de Universidad de California (Berkeley). Madrid. MADRID GRÁFICAS REUNIDAS, S.A. M. CM. XX.
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p. 5 A LA BUENA MEMORIA DE LA SEÑORA Phoebe Apperson Hearst (murió en Pleasanton, California, el 13 de abril de 1919) merced a la cual comenzó a publicarse esta primera edición crítica de las “Obras completas de Miguel de Cervantes Saavedra”, continuada generosamente por sus herederos.
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p. 7 COMEDIA LLAMADA TRATO DE ARGEL, hecha por Miguel de Zerbantes, questuuo cautiuo en el siete años (*). [PERSONAGES (*) 5 Aurelio, cautiuo. Padre, madre y dos Zahara, ama de muchachos cautiuos Aurelio. (Juanico y Siluia, cautiua, Francisco). esclaua de Yzuf. Un niño cautiuo. 10 Yzuf, renegado, amo Un demonio. de Aurelio. La Ocasion Mami (Aydar), La Necesidad. soldado cosario. Pedro Aluarez, Fatima, criada de cautiuo. 15 Zahara. Azan, rey de Argel. Sayauedra, soldado Dos mercaderes cautiuo. moros (l.° y 2.°). Leonardo, cautiuo. Un moro. Sebastian, muchacho Dos muchachillos 20 cautiuo. moros. Un pregonero. Otro morillo.
JORNADA PRIMERA p. 8 Dos esclauos Dos alarabes. christianos (*). Un leon. Otro christiano. Varios moros. Tres esclauos Cuatro turcos. christianos mas.] 5 JORNADA PRIMERA INTERLUCUTORES AURELIO; ZAHARA, ama de Aurelio; FATIMA, criada de Zahara; YZUF, amo de Aurelio (*). Aur. ¡Triste y miserable estado! 10 ¡Triste (*) esclauitud amarga, donde es la pena tan larga quan corto el bien y abreuiado! ¡O purgatorio en la vida, ynfierno puesto en el mundo, 15 mal que no tiene segundo (*), estrecho do no ay salida! ¡Çifra de quanto dolor se reparte en los dolores, daño que entre los mayores 20 se a de tener por mayor! ¡Neçesidad increible, muerte creible y palpable, trato misero intratable, mal visible e inuisible! 25 ¡Toque que nuestra paçiençia (*) descubre si es valerosa;
DEL TRATO DE ARGEL p. 9 pobre vida trabajosa, retrato de penitençia! Callese aqui este (*) tormento, que, segun me es enemigo, no llegará quanto (*) digo 5 a un punto de lo que siento. Ponderase (*) mi dolor, con deçir, bañado en lloros, que mi cuerpo está entre moros, y el alma en poder de Amor. 10 Del cuerpo y alma es mi pena: el cuerpo ya ueis qual ua; mi alma rendida está a la amorosa cadena. Pense yo que no tenia 15 Amor poder entre esclauos; pero en mi sus reçios clauos muestran (*) mas su gallardia. ¿Qué buscas en la miseria, Amor, de gente cautiua? 20 Dejala que muera o viua con su pobreza y laçeria. ¿No ues que el hilo se corta desa tu amorosa estanbre, aqui con sed o (*) con hanbre, 25 a la larga o a la corta? Mas creo que (*) no as querido oluidarme en este estrecho: que as uisto sano mi pecho, aunque tan roto el uestido. 30 Desde agora claro entiendo que el poder que en ti se ençierra
JORNADA PRIMERA p. 10 abraça el çielo y la tierra, y mas que no conprehendo. Una cosa te pidiera, si en esa tu condiçion una sombra de razon 5 por entre mill sombras uiera, y es que, pues fuiste la causa de acabarme y destruirme, que (*) en el contino herirme hagas un momento (*) pausa. 10 Yo no te pido que salgas de mi pecho, pues no puedes; antes te pido que quedes, y en este trançe me valgas. Mira que se me apareja (*) 15 una muy fiera batalla, y que no e de atropellalla si tu consejo me deja. Del lugar do me pusiste me procuran derribar; 20 pero ¿quién podra bajar (*) lo que tu una vez (*) subiste? Ya viene Zahara y su arenga; ¡ay, enfadosa porfia, como que me falta (*) el dia 25 antes que la noche uenga! ¡Valedme, Siluia, bien mio, que, si uos me dais ayuda, de guerra mas ardua y cruda lleuar la palma confio! 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 11 Entra agora Zahara, ama de Aurelio, y Fatima, criada de Zahara (*). Zah. ¿Aurelio? Aur. Señora mia... Zah. Si tu por tal me tuuieras (*), 5 a fe que luego hiçieras (*) lo que ruega mi (*) porfia. Aur. Lo que tu quieres yo quiero, porque al fin te soi esclauo. Zah. Esas palabras alauo; 10 mas tus obras vitupero. Aur. ¿Quál a sido por mi hecha que en ella no te complaçes? Zah. Aquellas que no me haçes, me tienen mal satisfecha. 15 Aur. Señora, no puedo (*) mas; por agua me parto luego. Zah. Otra agua pide mi fuego, que no la que tu trairas (*). No te vayas; está quedo. 20 Aur. De leña ay falta en la casa. Zah. Basta la que a mi me abrasa. Aur. ¡Mi amo...! Zah. No tengas miedo. Aur. Dejame, señora, yr, 25 no uenga (*) Yzuf, mi señor. Zah. Quien queda con tanto amor, mal te dejará partir. Aur. No ay para qué mas porfies, señora; dejame ya. 30 Zah. Aurelio, llegate aca.
JORNADA PRIMERA p. 12 Aur. Mejor es que te desuies. Zah. ¿Ansi, Aurelio, me despides? Aur. Antes te hago fauor, si con el compas de onor (*) lo compasas y lo mides. 5 ¿No miras que soy christiano, con suerte y desdicha mala? Zah. El amor todo lo iguala; dame por señor (*) la mano. Fat. Zahara, señora mia, 10 digote que me a (*) admirado mirar en lo que a parado (*) tu altiuez y fantasia. Ver, por çierto, es gentil cosa, y digna (*) de ser notada, 15 de un christiano enamorada una mora tan hermosa. Y lo que mas llega al cauo tu afiçion tan sin medida, es mirarte estar (*) rendida 20 a un christiano que es tu esclauo. ¡Y monta que corresponde el perro a lo que le quieres! (*) Perdoname; fragil eres. Zah. ¿Dónde uas? 25 Fat. Bien se yo [adónde] (*). Zah. Dulçe amiga verdadera, lo que diçes no lo niego; mas ¿qué hare?, que amor es fuego y mi uoluntad es çera. 30 Y puesto que el daño veo y el fin do avre de parar,
DEL TRATO DE ARGEL p. 13 imposible es contrastar las fuerças de mi deseo. Buelue tu lengua e yntento a combatir esta roca, que no será gloria poca 5 gozar de su uençimiento. Fat. Quiero en esto complaçerte, pues al fin puedes mandarme. Christiano, buelue a mirarme, que no es mi rostro de muerte. 10 Aur. Mas que muerte me causais con vuestros induçimientos. Dejadme (*) con mis tormentos, porque en uano trabajais. Fat. ¿No ves (*) cómo se retira 15 el perro (*) en su pundonor? Ansi entiende el del amor como el asno de la lira. Aur. ¿Cómo quereis (*) que yo entienda de amor en esta cadena? 20 Zah. Eso no te cause pena; que luego se hara la enmienda. Las dos te la quitaremos. Aur. Muy mejor será dejalla; que no quiero, con quitalla, 25 pasar de un estremo a estremos (*). Zah. ¿A qué estremos (*) pasarás? Aur. Quitando al cuerpo este hierro, caire en otro mayor hierro, que al alma fatigue (*) mas. 30 Fat. ¿Almas teneis los christianos? Aur. Si; y tan ricas y estremadas,
JORNADA PRIMERA p. 14 quanto por Dios rescatadas. Fat. ¡Que son pensamientos uanos! Pero si almas teneis, de diamante es su valor (*), pues en la fragua de amor 5 muy mas os endureçeis. Aurelio, ¡resoluçion! Ten quenta en lo que te digo; no quieras ser tan amigo de tu obstinada opinion. 10 Ya te ues sin libertad, entre hierros apretado, pobre, desnudo, cansado, lleno de neçesidad, subjeto a mill desuenturas, 15 a palos, a bofetones, a mazmorras, a prisiones, donde estás contino (*) a escuras. Libertad se te promete; los hierros se (*) quitarán (*), 20 y despues te vestiran. No ay temor de escuro brete (*). Cuzcuz, pan blanco a comer (*), gallinas en abundançia, Y aun avra vino de Françia, 25 si vino quieres beuer. No te pido (*) lo imposible, ni trabajos demasiados, sino blandos, regalados, dulçes lo mas que es posible. 30 Goza de la coyuntura que se te rie (*) delante;
DEL TRATO DE ARGEL p. 15 no hagas del ignorante, pues muestras tener cordura. Mira tu señora Zahara y lo mucho que mereçe. Mira que al sol escureçe 5 la luz de su rostro clara. Contempla su jubentud, su riqueza, nombre y fama. Mira bien que agora llama a tu puerta la salud. 10 Considera el ynteres que en haçer esto te toca, que ay mill que pondrian (*) la boca donde tu pondras (*) los pies. Aur. ¿As dicho, Fatima? 15 Fat. Si. Aur. ¿Quieres que responda yo? Fat. Responde. Aur. Digo que no. Zah. ¡Ay, Ala! ¿Qué es lo que oy? 20 Aur. Yo digo que no conuiene pedirme lo que pedis, porque muy poco aduertis el peligro que contiene. Fat. ¿Qué peligro puede auer, 25 quiriendolo tu señora? Aur. La ofensa que, siendo mora, a Mahoma uiene a haçer. Zah. ¡Dejame a mi (*) con Mahoma, que agora no es mi señor, 30 porque soy sierua de Amor, que el alma subjeta y doma!
JORNADA PRIMERA p. 16 ¡Hecha ya el pecho por tierra, y leuantarte e (*) a mi çielo! Aur. Señora, tengo un rezelo que me consume y atierra. Fat. ¿De qué te rezelas, di? (*) 5 Aur. Señora, de que no ueo ningun camino (*) o rodeo cómo complaçerte a ti. En mi ley no se reçibe haçer yo lo que me hordenas; 10 antes con muy graues penas y amenazas lo (*) prohibe; y aun si batismo tuuieras, siendo, como eres, casada, fuera cosa harto escusada 15 si tal cosa me (*) pidieras. Por eso yo determino antes morir que haçer lo que pide tu querer, y en esto estare contino. 20 Zah. Aurelio, ¿estás en tu seso? Aur. Y aun por estar tan en el (*), soi para uos (*) tan cruel. Zah. ¡Ay, desdichado suçeso! ¿Que es posible que tan poco 25 ualgan mis ruegos contigo? Fat. Sin duda que este enemigo es muy cuerdo, o es muy loco (*). ¡Perro! (*) ¿Tanta fantasia? ¿Pensais que hablamos de ueras? 30 ¡Antes de mal rayo mueras primero que pase el dia!
DEL TRATO DE ARGEL p. 17 ¡Ruin sin raçon ni compas, nacido de uil canalla! ¿Pensauades ya triunfalla, perrazo (*), sin mas ni mas? Comigo las as de auer, 5 y de modo, que te auiso que dira el que nunca quiso: “¡Mas le (*) valiera querer!” No estes, Zahara, descontenta; deja el remedio en mi mano, 10 que a este perro (*) christiano yo le hare que se arrepienta. Zah. No es bien que por mal se lleue. Fat. Ni aun bien (*) lleuarlo por bien. Zah. Cese, Aurelio, tu desden. 15 Fat. Con eso el perro (*) se atreue. Ven, señora, al aposento; que, en esta pena creçida, o yo perdere la vida, o tu ternas (*) tu contento. 20 Salense las dos, y queda Aurelio solo (*). Aur. ¡Padre del çielo, en cuya fuerte diestra está el gouierno de la tierra y çielo; cuyo poder aca y alla se muestra con amoroso, justo y santo zelo! 25 Si tu luz, si tu mano no me adiestra a salir deste chaos, temo y rezelo que, como el cuerpo está en prision [esquiua, tanbien el alma a de quedar cautiua (*). 30 En uos, Virgen santisima Maria,
JORNADA PRIMERA p. 18 [entr]e Dios y los hombres medianera, de mi mar inçïerto çierta guia, Virgen entre las virgenes primera; en uos, Virgen y Madre, en uos confia mi alma, que sin uos en nadie espera, 5 que la aueis de guiar con vuestra [lumbre deste hondo valle a la mas alta [cumbre. Bien se que no merezco que se acuerde 10 vuestra eterna memoria de mi daño, porque tengo en el alma fresco y uerde el dulçe fruto del amor estraño; mas vuestra alta clemençia, que no [pierde 15 ocasion de haçer bien, mi mal tamaño remedie, que ya estoy casi perdido, de Sçila y de Caribdis combatido. Si el cuerpo esclauo está, está libre el [alma, 20 puesto que Siluia tiene parte en ella, y la amorosa trunfadora palma sola a de lleuar (*) mi Siluia della. Ponga Zahara su amor, pongale en [calma, 25 que mi firmeza no ay pensar rompella, y aquello que a mi Dios y a Siluia [deuo, me haçe que aun mirarla no me atreuo. ¿Dó estás, Siluia hermosa? ¿Qué 30 [destino (*), qué fuerça insana de implacable hado,
DEL TRATO DE ARGEL p. 19 el curso de aquel próspero camino tan sin causa y razon nos a cortado? ¡O estrella, o suerte, o fortuna, o signo! Si alguno de vosotros a causado tamaña perdiçion, desde aqui digo 5 que mill quentos de ueçes le (*) [maldigo. Yo morire, por lo que al alma toca, antes que (*) haçer lo que mi ama [quiere; 10 firme e de estar qual bien fundada [roca que en torno el viento, el (*) mar [combate y hiere. Que sea mi vida mucha, o (*) que sea 15 [poca, importa poco; sólo el que bien muere, puede deçir que tiene (*) larga vida, y el que mal, vna muerte sin medida. (SEGUNDA JORNADA (*). INTERLOCUTORES: SAYAUEDRA, 20 soldado catiuo; LEONARDO, catiuo; YZUF, amo de Aurelio; AURELIO; SEBASTIAN, muchacho catiuo.) (*) Say. En la veloz carrera apresuradas las oras del ligero tiempo veo, 25 contra mi con el çielo conjuradas. Queda atras la esperança, y no el [deseo, y asi la vida del, la (*) muerte della, el daño, el mal aunmentan (*) que 30 [poseo.
JORNADA PRIMERA p. 20 ¡Ay dura, iniqua, inexorable estrella! ¡Cómo de (*) los cabellos me as traido al terrible dolor que me atropella! Leo. (*) El llanto en tales tiempos es perdido, pues si llorando el çielo se ablandara, 5 ya le vuieran mis lagrimas mouido (*). A la triste (*) fortuna, alegre cara deue mostrar el pecho generoso: que a qualquier mal, buen ánimo [repara. 10 Say. El cuello enflaqueçido, al trabajoso yugo de esclauitud amarga puesto, bien ues que a cuerpo y alma es [peligroso; y mas aquel que tiene prosupuesto (*) 15 de dejarse morir antes que pase un punto el (*) modo del viuir onesto. Leo. (*) Si acaso yo tus obras imitase, forçoso me sería que al momento en braços de la hambre me entregase. 20 Bien se que en el catiuo (*) no ay [contento; mas no quiero creer yo mi fatiga, tiniendo en ella siempre (*) el [pensamiento. 25 A mi patrona tengo por amiga; tratame qual me ues; huelgo y paseo; “cautiuo soi” el que quisiere diga. Say. Triunfa, Leonardo (*), y goza ese [tropheo; 30 que, si por ser cautiuo le (*) hermoseas, yo se que es torpe, desgraçiado y feo.
DEL TRATO DE ARGEL p. 21 Leo. (*) Amigo (*) Sayauedra, si te ar[r]eas de ser predicador, esta no es tierra do alcançarás el fructo que deseas. Dejate (d)eso y (*) escucha de la [guerra 5 que el gran Philipo haçe nueua çierta, y un poco la pasion (*) de ti [destierra. Diçen que una fragata de Viserta llegó esta noche alli con (*) un catiuo 10 que a dado vida a mi esperança [muerta. Quitóle libertad el hado esquiuo, de Malaga pasando a Barzelona; catiuóle (*) Mami (*), cosario 15 [esquiuo (*). En su manera muestra ser persona de calidad, y que es exerçitado en el duro exerçiçio de Belona. Diçe el número çierto que a pasado 20 de soldados a España forasteros, sin los tres terçios nuestros que an [bajado; los prinçipes, señores, caualleros, que a seruir a Philipo uan de gana; 25 los naturales y los estrangeros, y la muestra hermosisima lozana que en Badajoz haçer el rei (*) [pretende de la pujança de la union christiana (*). 30 Diçe con (*) esto que ninguno [entiende
JORNADA PRIMERA p. 22 el disinio del rey, y el hablar desto, al (*) grande y al (*) pequeño se [defiende. Say. Rompeos ya, çielos, y llouednos (*) [presto 5 el librador de nuestra amarga guerra, si ya en el suelo no le teneis puesto. Quando llegué catiuo y ui (*) esta [tierra (*) tan nonbrada en el mundo, que en su 10 [seno tantos piratas cubre (*), acoje y çierra, no pude al llanto detener el freno (*), que, a pesar mio, sin saber lo que era, me ui el marchito rostro de agua lleno. 15 Ofreçiose (*) a mis ojos la ribera y el monte donde el grande Carlo (*) [tuuo leuantada en el ayre su vandera, y el mar que tanto esfuerço no 20 [sostuuo, pues, mouido de enbidia (*) de su [gloria, ayrado entonçes mas que nunca [estuuo (*). 25 Estas cosas boluiendo (*) en mi [memoria, las lagrimas trujeran (*) a los ojos, forzados (*) de desgraçia tan notoria. Pero si el alto çielo en darme enojos 30 no está con mi ventura conjurado, y aqui no lleua muerte mis despojos,
DEL TRATO DE ARGEL p. 23 quando me uea en mas seguro (*) [estado, o si la suerte o si el fabor me ayuda a verme ante Philipo ar[r]odillado, mi lengua balbuziente y (*) casi muda 5 pienso mouer en la real presençia, de adulaçion y de mentir desnuda, diçiendo: “Alto señor, cuya potençia sujetas trae las baruaras naçiones al desabrido yugo de obediencia; 10 a quien los negros indios con sus [dones reconoçen onesto vasallaje, trayendo el oro aca de sus rincones; despierte en tu real pecho coraje 15 la desuerguença con que una uil oca (*) aspira de contino a haçerte ultraje. Su gente es mucha, mas su fuerça es [poca, desnuda, mal armada, que no tiene 20 en su defensa fuerte muro o roca. Cada uno mira si tu armada viene, para dar a los pies el cargo y cura de conseruar la vida que sostiene. De la esquiua prision amarga y dura, 25 adonde mueren quinçe mill christianos, tienes la llaue de su zerradura. Todos, qual yo, de alla (*) puestas las [manos, las rodillas por tierra, sollozando, 30 cerrados (*) de tormentos inhumanos, poderoso señor, testan (*) rogando
JORNADA PRIMERA p. 24 bueluas los ojos de misericordia a los suyos, que estan sienpre llorando; y pues te deja agora la discordia (*), que tanto te a oprimido y fatigado, y amor en darte (*) sigue la concordia, 5 haz, ¡o (*) buen rey!, que sea por ti [acabado lo que con tanta audaçia y valor tanto fue por tu amado padre començado. El (*) solo ver que vas, pondra un 10 [espanto en (*) la barbara gente, que adiuino ya (*) desde aqui su pérdida y [quebranto.” ¿Quién duda que el real pecho 15 [begnino no se muestre, oyendo (*) la tristeza donde estan estos miseros contino? Mas ¡ay! ¡Cómo se muestra la bajeza de mi tan rudo ingenio, pues pretende 20 hablar tan bajo ante tan alta alteza! Mas la ocasion es tal, que me [defiende. Pero a todo silençio poner quiero, que creo (*) que mi plática te ofende, 25 y al trabajo e de ir adonde (*) muero. Aqui entra Sebastian, muchacho, en abito de esclauo (*). Seb. ¿Ase uisto tal maldad? (*) ¿Ay tierra tan sin concordia, do falta misericordia 30 y sobra la crueldad?
DEL TRATO DE ARGEL p. 25 ¿Dónde se halla (*) disculpa de maldad tan insolente: que pague el que es inoçente por el que tiene (*) la culpa? ¡O çielos! ¿Qué es lo que e uisto? 5 ¡Este si que es pueblo injusto, donde se tiene por gusto matar los sieruos de Christo! ¡O España, patria querida! Mira quál es nuestra suerte, 10 que, si alla das justa muerte, quita[n] (*) aca justa vida. Leo. (*) Sebastian, dinos qué tienes, que hablas razones tales. Seb. Una infinidad de males 15 y una penuria (*) de bienes. Leo. (*) En ser, como eres, esclauo, se ençierra todo dolor. Seb. Otra pena muy mayor me tiene a mi tan al cabo. 20 Say. (*) ¿De dónde puede causarse la pena que diçes braua? Seb. De una vida que oy se acaba para jamas acabarse. Ya sabes (*) que aqui en Argel 25 se supo cómo en Valençia murio por justa sentençia un morisco de Sargel (*); digo que en Sargel viuia, puesto que era de Aragon, 30 y, al olor de su naçion, pasó el perro en (*) Berueria,
JORNADA PRIMERA p. 26 y aqui cosario se hiço, con tan prestas crueles manos, que con sangre de christianos la suya bien satisfiço. Andando en corso, fue preso, 5 y, como fue conoçido, fue en la Ynquisiçion metido, do le formaron proceso; y alli se le aueriguó cómo, siendo batizado, 10 de Christo auia renegado y en Africa se pasó, y que, por su industria y manos (*), traidores tratos esquiuos, auian sido cautiuos 15 mas de seisçientos christianos; y como se le prouaron tantas maldades y herrores, los justos inquisidores al fuego le condenaron. 20 Supose del moro aca, y la muerte que le dieron, porque luego la (*) escriuieron los moriscos que ay alla. La triste nueua sabida 25 de (*) los parientes del muerto, juran y haçen conçierto de dar al fuego otra vida. Buscaron luego un christiano para pagar este escote, 30 y hallaronle (*) saçerdote, y de naçion ualençiano.
DEL TRATO DE ARGEL p. 27 Prendieron (*) este a gran priesa para executar su hecho, porque vieron que en el pecho traia la cruz de Montesa, y esta (*) señal de victoria 5 que le cupo en buena suerte, si le dio en el suelo (*) muerte, en el çielo le dio gloria; porque estos çiegos (*) sin luz, que en el tal señal an visto, 10 pensando matar a Christo, matan al que trae su cruz. De su amo lo (*) compraron, y, aunque eran pobres, a un punto el dinero todo junto 15 de limosna lo (*) allegaron. En nuestro pueblo christiano, por Dios se pide a la gente para sanar al doliente, no para matar al sano. 20 Mas entre esta descreida gente y maldito lugar, no piden para sanar, mas para quitar la vida. Oy en poder de sayones 25 e visto al sieruo de Dios, no sólo puesto (*) entre dos, sino (*) entre dos mil sayones (*). Yua el saçerdote justo entre injusta jente puesto, 30 marchito y humillde el gesto, a morir por Dios con gusto.
JORNADA PRIMERA p. 28 En darle penas dobladas todo el pueblo se desuela (*): qual sus blancas canas pela, qual le da mill bofetadas (*). Las manos que a Dios tuuieron 5 mill veçes, oy son tenidas de dos sogas retorçidas con que atras se las asieron. Al yugo de otro cordel puesto el cuello humillde lleua (*), 10 haçiendo seis (*) moros prueua quánto pueden tirar del. A ningun lado miraua que descubra un solo amigo: que todo el pueblo enemigo 15 en torno le rodeaua. Con voluntad tan dañada procuran su pena y lloro, que se tuuo por mal moro quien no le dio bofetada (*). 20 A la marina llegaron con la victima inoçente, do, con barbaria insolente, a un ancora le ligaron. Dos ancoras a una mano 25 vi yo alli en contrario zelo: una, de hierro, en el suelo; otra (*), de fe, en el christiano. Y, la una a la otra asida, la de hierro se conuierte 30 a (*) dar cruda y presta muerte; la de fe, a (*) dar larga vida.
DEL TRATO DE ARGEL p. 29 Ved si es bien contrario el zelo de las dos en esta guerra: la una en el suelo (*) afierra; la otra se ase del çielo; y aunque corra tal fortuna 5 que espante al cuerpo y al alma (*), como si estuuiera (*) en calma, no ay desasirse la una (*). Sin hierro al hierro ligado, el sieruo de Dios se hallaua, 10 y, en su (*) cuerpo atado, estaua (*) espiritu desatado. El cuerpo no se rodea, que le ata mas de un cordel; mas el espiritu del 15 todos los çielos pasea. La canalla, que se enseña a haçer nueua crueldad, trujo luego (*) cantidad de seca y humosa (*) leña, 20 y una espaçiosa corona hiçieron luego con ella, dejando ençerrada en ella la sancta humillde persona; y aunque no tienen sosiego 25 hasta uerle ya espirar, para mas le atormentar, ençienden lejos el fuego. Quieren, como el cozinero que a su ofiçio mas mirase, 30 que se ase y no se abrase la carne de aquel cordero.
JORNADA PRIMERA p. 30 Sube el humo al aire vano, y a ueçes le da en los ojos; quema el fuego los despojos que le uienen mas a mano; vase ar[r]ugando el uestido 5 con el calor violento, y el fuego, poco contento, busca lo mas escondido. Esperad, sinple cordero (*), que esta ardiente llama insana, 10 si os a quemado la lana, os quiere abrasar el cuero. Combatenle fuegos dos: el vno humano y uisible, el otro sancto inuisible, 15 que es fuego de amor de Dios. Yo no se a quál mas deuia, puesto que a los dos pagaua: al que el cuerpo le abrasaua, o al que el alma le ençendia. 20 Los que estauan a miralle, la yra ansi les peruierte (*), que mueren por darle muerte, y entretienense en matalle. Y, en medio deste tormento, 25 no mouio el sancto varon la lengua a formar razon que fuese de sentimiento; antes diçen, y yo e visto, que si alguna vez hablaua, 30 en el ayre resonaua el eco o nombre (*) de Christo;
DEL TRATO DE ARGEL p. 31 y quando en el agonia vltima el triste (*) se vio, çinco o seis veçes llamó la Virgen Sancta Maria. Al fuego el ayre le atiza 5 y con tal ardor rebuelue, que poco a poco resuelue el sancto cuerpo en zeniza. Mas ya que morir le vieron, tantas piedras le tiraron, 10 que las piedras (*) acabaron lo que las llamas no hiçieron. ¡O Santisteuan (*) segundo, que me asegura (*) tu zelo que miraste abierto el çielo 15 en tu muerte desde el mundo! Queda el cuerpo en la marina quemado y apedreado; el (*) alma el (*) buelo a tomado haçia la region diuina. 20 Queda el moro muy gozoso del injusto y crudo (*) hecho; el turco está satisfecho; el (*) christiano, temeroso. Yo e venido a referiros 25 lo que no pudistes uer, si os lo a dejado entender mis lagrimas y suspiros. Say. Deja el llanto, amigo, ya; que no es bien que se haga duelo 30 por los que se uan al çielo, sino por quien queda aca:
JORNADA PRIMERA p. 32 que, aunque pareçe ofendida a humanos ojos su suerte, el acabar con tal muerte, es començar mejor (*) vida. Mide por otro niuel 5 tu llanto, que no ay paçiençia que las muertes de Valençia se uenguen aca (*) en Argel. Muestrase alla la justiçia en castigar la maldad; 10 muestra aca la crueldad quánto puede la injustiçia. Seb. En tan amarga querella, ¿quién detendra los jemidos? Ellos con culpa punidos; 15 nosotros, muertos sin ella. Leo. (*) Bastauanos ser cautiuos, sin temer (*) mas desconçiertos, pues (*) si alla queman los muertos, abrasan aca los biuos. 20 Vsa Ualençia otros modos en castigar renegados no en público sentençiados (*); ¡mueran a tosico (*) todos! Mas un moro viene aca; 25 no estemos juntos aqui; Sayauedra, por alli; tu, Sebastian, por alla (*).
DEL TRATO DE ARGEL p. 33 SEGUNDA JORNADA YZUF y AURELIO (*). Yzuf. (*) Treçientos escudos di, Aurelio, por la donçella. Esto (*) di al turco; que a ella 5 alma y vida le rendi, y es poco, segun es bella. Vendiomela de aburrido, que diçe (*) que no a podido, mientras la tuuo en poder, 10 en ningun modo atraer al amoroso partido. Pusela en casa de un moro, sin osarla traer aca, y alli está donde ella está 15 todo mi bien y tesoro y la gloria que (*) amor da. Alli se ue la bondad junto (*) con la crueldad mayor que se uio en la tierra, 20 y juntas, sin haçer guerra, belleza y onestidad. No pueden prometimientos ablandar su duro pecho. Ueme en lagrimas deshecho, 25 y ofreçe sienpre a los vientos quantos seruiçios la e hecho. No hecha de uer su ventura, ni cómo el dolor me apura (*)
JORNADA SEGUNDA p. 34 poco a poco sospirando; antes, quando yo mas blando, entonçes ella mas dura. A casa quiero traella y reclinar (*) en tu mano 5 mi gozo mas soberano; quiça tu podras mouella, siendo, como ella, christiano, y desde aqui te prometo que, si conduçes a efecto 10 mi amorosa voluntad, de darte la libertad y serte amigo perfecto. Aur. En todo lo que quisieres, e, señor, de conplaçerte, 15 por ser tu esclauo y por uerte que melindres de mugeres te tengan (*) de aquesa (*) suerte. ¿De qué naçion es la dama que te enciende en esa llama 20 sin mirar a (*) su interes? Yzuf. Española diçen que es. Aur. ¿Y (*) el nombre? Yzuf. Siluia se llama. Aur. ¿Siluia? Una Siluia venía 25 adonde yo cautiué (*), y, segun que la (*) miré, no en tanto alla (*) se tenia. Yzuf. Esa es; yo la compré. Aur. Si ella es (*), yo se deçir 30 que es hermosa sin mentir, y que no es tan cruda altiua,
DEL TRATO DE ARGEL p. 35 que su condiçion esquiua a ninguno haçe (*) morir. Traela a casa, señor, luego, y ten las riendas al miedo; y tu verás, si yo puedo, 5 cómo a mis manos y ruego amayna (*) el casto denuedo. Yzuf. Yo uoi, y mientras se hordena su venida, por estrena del contento que me as dado, 10 yo dire a mi renegado que te quite esa cadena. Vase Yzuf, y queda Aurelio solo (*). Aur. ¿Qué es esto, çielos? ¿Qué e oydo? ¿Es mi Siluia? Siluia es, çierto. 15 ¿Es posible, ¡o (*) hado inçierto!, que e de uer quien me a tenido viuo en muerte, en vida muerto? Esta es mi Siluia, a quien llamo, a quien quiero (*) y a quien amo 20 mas que a (*) todo lo del suelo. ¡Graçias hago y doy al çielo, que a los dos a dado un amo! Tregua tendran (*) mis enojos entre tanta desuentura, 25 pues, por estraña ventura, vendran a mirar mis ojos tu sin igual (*) hermosura. Y si della está rendido mi amo, está conoçido 30 que, quien la supo mirar (*),
JORNADA SEGUNDA p. 36 es (*) imposible escapar de preso o de mal herido. Y pues que con tales brios (*) el descubre sus (*) amores, si nos uemos, sus dolores 5 se callarán (*), y los mios te (*) dire, que son mayores. Y mientras pudiere uer tu (*) hermosura y gentil ser, templaré mi desconsuelo, 10 hasta que disponga el çielo de entrambos (*) lo que a de ser. Vase Aurelio, y entran mercaderes moros primero y segundo, y padre y madre, y dos hijos cautiuos (*). 15 UN PREGONERO; MAMI, soldado cosario. Mer. 1.° En fin, Aydar, ¿que en Zerdeña aueis hecho la galima? (*) Mami (*). Si; y aun (*) no de poca estima, segun se vio en la (*) reseña. 20 Mer. 1.° Diçennos (*) que os dieron caza de Napoles las galeras (*). Mami. Si dieron; mas no de ueras, que el peso las enbaraça. El ladron que ua a hurtar, 25 para no dar en el lazo, a de ir muy sin enbarazo, para huir, para alcançar. Las galeras de christianos, sabed (*), si no lo sabeis, 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 37 que tienen falta de pies y que no les sobran manos; y esto lo causa que uan (*) tan llenas de mercançias, que, si (*) bogasen dos (*) dias, 5 un ponton no tomarán (*). Nosotros a la ligera, listos, biuos como el fuego (*), y, en dandonos caça, luego pico al viento y (*) ropa fuera, 10 las obras muertas abajo, arbol y entena (*) en crujia, y asi haçemos nuestra via contra el viento sin trabajo; y el soldado mas luçido (*), 15 el mas flaco y mas menbrudo, luego se muestra desnudo y del vogabante asido. Pero alla (*) tiene la honrra el christiano en tal (*) estremo, 20 que asir en un trançe el remo, le pareçe que es deshonrra; y mientras ellos alla en sus trece estan honrrados, nosotros, dellos cargados, 25 venimos sin honrra aca. Mer. 1.° Esa honrra y ese engaño nunca salga de su (*) pecho, [pu]es nuestro mayor prouecho naçe de su propio daño. 30 Un moço de poca edad destos sendos (*) conprar quiero.
JORNADA SEGUNDA p. 38 Mami. Ya los trae el pregonero uendiendo por la çiudad. Mer. 1.° ¿Ay españoles entre ellos? (*) Mami. Si ay; que tanbien tomamos una naue, y alli hallamos 5 hasta veinte y quatro dellos. Entra el pregonero, con el padre y la madre y los dos muchachos y un niño de teta a los pechos (*). Pre. ¿Ay quien compre los perritos (*), y el viejo, que es el perrazo (*), 10 y la vieja y su enbaraço? ¡Pues a fe que son bonitos! Deste me dan çiento y dos; deste doçientos me dan; pero no los (*) lleuarán. 15 ¡Pasá aca, perraço, vos! Hijo. (*) ¿Qué es esto, madre? ¿Por dicha, uendennos aquestos moros? Mad. Si, hijo; que sus tesoros los (*) creçe nuestra desdicha. 20 Pre. ¿Ay quien a comprar açierte el niño y la madre junto? (*) Mad. ¡O amargo y terrible punto (*), mas terrible (*) que la muerte! Pad. Sosegad, señora, el pecho; 25 que si (*) mi Dios a (*) hordenado ponernos en este estado, el sabe por qué lo a hecho. Mad. Destos hijos tengo pena, que no se por dónde an de ir. 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 39 Pad. Dejad, señora (*), cumplir lo que el alto çielo hordena. Mer. 1.° ¿Qué an de dar deste, deçi? (*) Pre. Çiento y dos escudos dan. Mer. 1.° ¿Por çiento y diez, darlo (*) an? 5 Pre. No, si no pasais de ay. Mer. 1.° ¿Está sano? Pre. Sano está (*). Mer. 1.° Abre; no tengas temor. Hijo. ¡No me la saque, señor; 10 que ella mis[ma se caira]! (*) Mer. 1.° ¿Piensa que sacalle quiero el rapaz alguna muela? (*) Hijo. ¡Paso, señor, no me duela; tenga quedo (*), que me muero! 15 Mer. 2.°(*) Destotro, ¿quánto dan del? Pre. Doçientos (*) escudos dan. Mer. 2.° Y ¿por quánto le daran? Pre. Treçientos piden por el. Mer. 2.° Si te compro, ¿serás bueno? 20 Hijo. (*) Aunque vos no me conpreis, sere bueno. Mer. 2.° ¿Serlo eis? Hijo. Ya lo soy, sin ser ageno. Mer. 1.° Por este doy çiento y treinta. 25 Pre. Vuestro es; uenga el dinero. Mer. 1.° En casa daroslo (*) quiero. Mad. El corazon me rebienta. Mer. 1.° Comprad, compañero, esotro. Uen, niño, uente a holgar. 30 Hijo. No (*), señor; no e de dejar mi madre por ir con otro.
JORNADA SEGUNDA p. 40 Mad. Ve, hijo; que ya no eres sino del que te a comprado. Hijo. ¡Ay, madre! ¿Aueisme dejado? Mad. ¡Ay, çielo, quán crudo (*) eres! Moro. (*) Anda, rapaz; uen conmigo. 5 Hijo. (*) Uamonos juntos, hermano. Her. (*) No puedo, ni está en mi mano; el çielo uaya contigo. Mad. ¡O mi bien y mi alegria! ¡No se oluide de ti Dios! 10 Hijo. (*) ¿Dónde me lleuan sin uos, padre mio y madre mia? Pad. (*) ¿Quieres que hable, señor, a mi hijo aun no (*) un momento? Dame este (*) breue contento, 15 pues es (*) eterno el dolor. Moro. Quanto quisieres le di, pues será la vez postrera. Pad. Si, pues esta es la primera que en este trançe me vi. 20 Hijo. Tenedme con uos aqui, madre, que uoy no se dónde. Mad. La ventura se te asconde, [hijo], pues yo te pa[ri]. Pad. Ase escureçido el çielo, 25 turbado los elementos, conjurado mar y uientos todos en tu (*) desconsuelo. No conoçes tu desdicha, aunque estás bien dentro della, 30 puesto que el no conoçella lo puedes tener a (*) dicha.
DEL TRATO DE ARGEL p. 41 Lo que te ruego, alma mia, pues el (*) uerte se me inpide, es que nunca se te oluide rezar el Aue Maria; que esta Reina de bondad, 5 de virtud y graçia llena, a de limar (*) tu cadena y boluer tu (*) libertad. Moro. (*) ¡Mirad la perra (*) christiana qué consejo da al muchacho! 10 ¡Si que no estaua el (*) borracho como tu, sin seso, vana! (*) Hijo. Madre, al fin, ¿que no me quedo?, ¿[qu]e me lleuan estos moros? Mad. Contigo uan mis tesoros. 15 Hijo. A fe que me ponen miedo. Mad. Mas miedo me queda a mi de uerte yr donde (*) uas, que nunca te acordarás de Dios, de mi ni de ti (*), 20 porque esos (*) tus tiernos años, ¿qué prometen sino esto (*), entre iniqua gente puesto, fabricadora de engaños...? Pre. ¡Calla, vieja y (*) mala pieza, 25 si no quieres, por mas mengua, que lo que diçe tu lengua que lo pague la (*) cabeça! ¿Destotro ay quien me (*) de mas? Que es mas bello y mas lozano 30 que no es el otro su (*) hermano. Mer. 2.° Sus, ¿en quánto (*) le daras?
JORNADA SEGUNDA p. 42 Pre. ¿No os e dicho que treçientos escudos de oro por quenta? Mer. 2.° ¿Quies doçientos y çinquenta? Pre. [Es] (*) dar bozes a los uientos (*). Mer. 2.° Enamorado me a 5 el donaire del garzon (*). Yo los doy en conclusion. Pre. Dinero o (*) señal me da. Mer. 2.° Cómo te llamas me di. Hijo. Señor, Françisco me llamo. 10 Mer. 2.° Pues que (*) as mudado de amo, muda el Francisco en Mami. Hijo. ¿Para qué es mudar el nombre (*), si no e de mudar la fe? Mer. 2.° Eso agora no lo se. 15 Hijo. No ay castigo que me asombre. Mer. 2.° Alto; uenidos tras mi. Hijo. ¡Amados padres, adios! Pad. ¡El mesmo uaya con uos! Mad. ¡Françisco! 20 Mer. 2.° No, no; Mami. Hijo. Eso no, señor patron; Francisco me as de llamar. Mer. 2.° El palo os hara trocar (*) el nombre y aun la intençion. 25 Hijo. Pues me aparta el hado insano de uos, señor, ¿qué mandáis? Pad. Sólo, hijo (*), que biuais como bueno y fiel christiano. Mad. Hijo, no las amenazas, 30 no los gustos y regalos, no los açotes y (*) palos,
DEL TRATO DE ARGEL p. 43 no los conçiertos y (*) traças, no todo quanto tesoro cubre el suelo, el çielo [ha] uisto (*), te mueua a (*) dejar a Christo por seguir al pueblo moro. 5 Hijo. En mi se uerá, si puedo y (*) mi buen Jesus me ayuda, cómo en mi alma no muda la fe la promesa o miedo. Pre. ¡O, qué christiano se muestra 10 el rapaz! ¡Pues yo os prometo que alçeis con sancto aprieto (*) la flecha (*) y la mano diestra! Estos rapaçes christianos, al prinçipio muchos lloros, 15 y luego se haçen (*) moros mejor que los mas ançianos. Salense, y entran Yzuf y Siluia (*). Yzuf. Dejad, Siluia, el llanto agora; poned tregua al ansia braua, 20 que no os compré para esclaua, sino para ser señora. Mirad que ymagino y creo que vuestra gran desuentura, para daros mas ventura 25 a traido este rodeo. Con uos fortuna en su ley no usa de nueuas leyes: que esclauos se an visto reyes, aunque (*) uos sois mas que rey. 30
JORNADA SEGUNDA p. 44 Limpiad los humedos ojos (*), que sujectan quanto miran y, al tienpo que se retiran, lleuan de almas (*) los despojos; y no cubra el blanco velo 5 esa diuina hermosura, que es como la nieue escura (*), que ympide la luz del çielo. Sil. Esme ya tan natural, señor, el llanto y tormento, 10 que, si me deja un momento, lo tengo por mayor mal; y aunque asi estoy, estare (*) alegre al obedeçeros, pues distes tantos dineros 15 de (*) mi sin saber por qué: que si acaso lo aueis hecho (*) pensando sacar de mi gran rescate, desde aqui se apoca vuestro prouecho; 20 porque os prometo, señor, que de miseria y pobreza tengo quanto de riqueza, si la riqueza es dolor; y de dolor soy tan rica, 25 quanto por darme pasion, este caudal la ocasion por puntos le multiplica. Yzuf. Siluia, biues engañada: que yo no quiero de ti 30 sino que quieras de mi ser seruida y respectada (*):
DEL TRATO DE ARGEL p. 45 que el prouecho que yo espero, Siluia, de auerte comprado, es uer tu rostro estremado, y no doblar el dinero: que el amor que se mejora 5 en mostrar su fuerça braua, me a hecho esclauo de mi (*) esclaua, esclaua que es mi señora; y quedo tan satisfecho de perder la libertad, 10 que alabo la crueldad deste crudo y nueuo hecho (*). Y porque lo que aqui digo lo entiendas, Siluia, mejor, nunca me llames señor, 15 sino sieruo o charo amigo. Sil. Aunque tamaña mudanza haçe fortuna (*) en mi estado, no creo (*) se me a holuidado el término de crianza. 20 Bien se cómo e de llamarte, y se que es de obligaçion que en lo que fuera (*) razon procure de contentarte. Yzuf. Tu habla tan comedida, 25 tu donaire, graçia (*) y ser, claro me dan (*) a entender que eres, Siluia, bien naçida; y aunque pudiera esperar de ti un rescate creçido, 30 a tal término e uenido, que tu me as de rescatar.
JORNADA SEGUNDA p. 46 Mas en tanto que a la clara ueas quanto hago por ti, uen, Siluia, uente tras mi; uerás a tu ama Zahara. Sil. Vamos, señor, en buen (*) ora. 5 Yzuf. Siluia, no tanto señor, pues mi (*) ventura y amor os a hecho a vos mi señora. Sale Zahara (*). Zah. Seais, Yzuf, bien llegado. 10 ¿Cúya es la esclaua rumía? (*) Sil. Vuestra soy, señora mia. Yzuf. Verdad (*) es; yo la e comprado. Zah. Por çierto, la compra es bella, si qual hermosa es onesta. 15 Deçid, señor: ¿quánto os (*) questa? Yzuf. Dado e mill doblas (*) por ella. Zah. ¿Espera ser rescatada? Yzuf. De muy rica tiene fama. Zah. ¿Su nonbre? 20 Yzuf. Siluia se llama. Zah. ¿Es donçella, o es casada? (*) Sil. Casada soy y donçella. Zah. ¿Cómo es eso, Siluia? Di. Sil. Señora, ello es ansi, 25 que ansi lo quiso mi estrella. El çielo me dio marido, no para que le gozase, sino para que quedase yo perdida y el perdido. 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 47 Aqui entra un moro, diçiendo (*): Moro. Yzuf, a llamarte embia apriesa el rey (*) nuestro Açan (*). Yzuf. ¿Dónde está agora? (*) Moro. En Du(r)an (*), 5 metido en grande agonia. Amet, genizar aga (*), y los volucos vaxies (*), y tanbien los debajies (*) y oldaxes (*) estan alla. 10 Anse juntado a consejo sobre que es (*) aueriguado que el rey de España a juntado de guerra grande aparejo. Diçen que ua a Portugal; 15 mas temese no sea maña, y es bien que tema su saña Argel, que le haçe mas mal. En la guerra ay mill ensayos de fraude y de astuçia (*) llenos: 20 aculla suenan los truenos, y (*) aca disparan los rayos. Yzuf. Vamos; quel (*) çielo, que toma por suya nuestra defensa, a España hara, con su ofensa, 25 sujecta y sierua a Mahoma. Y vos, señora, hordenad a Siluia lo que a de haçer, y uos, Siluia, a su querer sujetad la voluntad. 30 Vanse los dos, y quedan Siluia y Zahara solas (*).
JORNADA SEGUNDA p. 48 Zah. Cristiana, di: ¿de adónde eres? (*) ¿Eres pobre, o eres rica? ¿De suerte ensalçada, o chica? No me lo niegues, si quieres, porque soy, qual tu, muger, 5 y no de entrañas tan duras, que tus tristes desuenturas no me ayan de enterneçer. Sil. Señora, soy de Granada, y de suerte ansi abatida, 10 qual lo muestra el ser vendida a cada paso y (*) comprada. Diçen que fui rica un tiempo; pero toda mi riqueza se a buelto en mayor pobreza, 15 y a pasado con el tiempo. Zah. ¿As algun tiempo tenido enamorado deseo? Sil. Al estado en que me veo, el crudo amor me a traido. 20 Zah. ¿Fuiste acaso bien querida? Sil. Fuilo; y quise con ventaja tal, que apenas la mortaja borrará fe tan subida. Zah. ¿Fuiste querida primero, 25 o (*) enpeço el amor de ti? Sil. Primero querida fui del que quise, querre y quiero. Zah. ¿Es moço? Sil. Y aun gentilhombre. 30 Zah. ¿Es christiano? Sil. Pues ¡qué!, ¿moro?
DEL TRATO DE ARGEL p. 49 ¡No sale de su decoro quien a de christiano el (*) nombre! Zah. ¿Y es pecado querer bien a un moro? Sil. Yo no se nada; 5 se que es cosa reprouada, y a christianas no está bien. Zah. ¿Y querer mora a christiano? Sil. Eso tu mejor lo entiendes. Zah. ¡Ay, Siluia! ¡Cómo me ofendes 10 y me lastimas temprano! Sil. ¿Yo, mi señora? ¿En qué suerte? Zah. Escucha, y te lo dire: que, en oyendome (*), bien se que vendras de mi a dolerte (*). 15 As de saber, ¡o Siluia!, que estos dias partieron deste puerto con buen [tiempo (*) doçe bajeles de cosarios todos, y con próspero viento caminaron 20 la buelta de las yslas de Zerdeña, y alli, en las calas, bueltas y rebueltas, y puntas que la mar haçe y la tierra (*), se fueron a esconder, estando alerta si (*) algun bajel de Genoua o de (*) 25 [España, o de otra naçion, con que no fuese (*) françesa, por el mar se descubria (*). En esto (*), un brauo viento se leuanta, que maestral se llama, cuya furia 30 diçen los marineros que es tan [fuerte (*),
JORNADA SEGUNDA p. 50 que las tupidas velas y las xarçias del mas reçio nauio y mas harmado no pueden resistirla (*), y es forçoso acudir al abrigo mas çercano, si su rigor acaso lo concede. 5 Las leuanta[da]s hondas (*), el ruido del atreuido viento detenia los cosarios vajeles en las calas (*), sin dejarles salir al mar abierto (*), y en otra parte, con furor insano, 10 mostrando su braueza, fatigaua una galera de christiana gente y de riqueças llena, que, corriendo por el inchado mar sin remo [alguno (*), 15 uenía a su aluedrio, temerosa de ser soruida de las brauas hondas; pero despues, a (*) cabo de tres dias, del reçio mar y viento contrastad[a], descubrio tierra, y fue el 20 [descubrimiento de su mayor dolor y desuentura, porque a la misma ysla de San [Pedro (*) vino a parar, adonde recojidos 25 estauan los bajeles enemigos, los quales, de la presa cudiçiosos, salen, y de furor belico armados (*), la (*) galera acometen destroçada y de solos deseos defendida. 30 Una pelota pasa en el momento al capitan el pecho, y a su lado
DEL TRATO DE ARGEL p. 51 del lusitano fuerte, muerto cae un cauallero yllustre valençiano. El robo, las riqueças, los catiuos que los turcos hallaron en el seno de la triste galera, me a(n) (*) contado 5 un christiano que alli perdio la dulçe y amada libertad, para quitarla a quien quiere rendirse a su rendido. Este (*) christiano, Siluia, este [christiano (*), 10 este christiano es, Siluia (*), quien me [tiene fuera del ser que a moras es deuido, fuera de mi contento y alegria, fuera de todo gusto, y estoy fuera, 15 que es lo peor, de todo mi sentido. Compróle mi marido, y está en casa, y puesto que con lagrimas y ruegos, con sospiros, terneças y con dadiuas, procuro de ablandar su duro pecho, 20 al mio, que contino es blanda zera, el suyo se me muestra de diamante; ansi que, Siluia hermana, como as [dicho que al christiano no es liçito de gusto 25 en cosas del amor a mora alguna, tus razones me tienen ofendida, y con aquesas mesmas se defiende Aurelio, a quien a hecho tan [christiano 30 el çielo para darme a mi la muerte. Sil. ¿Aurelio diçes que por nombre tiene,
JORNADA SEGUNDA p. 52 señora (*), ese christiano? Zah. Ansi se llama. Sil. La galera que dices, segun creo, se llamaua San Pablo, y era nueua, y (*) de la sacra religion de Malta (*). 5 Yo en ella me perdi, y aun imagino que conozco a ese Aurelio, y es un [mozo de rostro hermoso (*) y de naçion [hispano (*). 10 Zah. Sin duda as açertado; ¡ay (*), Siluia [mia! ¿Quién es este enemigo de mi gloria? ¿Es cauallero, o rustico villano? (*) Que todo lo pareçe en su apostura (*) 15 y dura condiçion: el talle yllustre, de la çiudad; la condiçion, del monte. Sil. A mi, pobre escudero me pareçe, segun en la galera se trataua; que de su haçienda no se mas, señora. 20 Zah. Ni yo se qué te diga, ¡o Siluia, [Siluia! (*), sino que a tal estremo soi venida, que le tengo de amar, sea quien se [fuere. 25 Sólo te ruego que procures, Siluia, de ablandar esta tigre y fiera (*) ircana, y atraerla (*) con dulçes sentimientos a que sienta la pena que padeçe esta misera esclaua de su esclauo; 30 y si esto, Siluia, haçes, yo te juro, por todo el Alcoran, de buscar modo
DEL TRATO DE ARGEL p. 53 cómo con breuedad alegre bueluas al patrio dulçe suelo deseado. Sil. Deja, señora, el (*) cargo a Siluia dello, que tu verás lo que mi industria haçe, por gusto tuyo y por prouecho mio (*). 5 [Vanse las dos, y sale Aurelio.] AURELIO, solo. Aur. ¡O sancta edad, por nuestro mal [pasada, a quien nuestros antiguos le pusieron 10 el dulçe nonbre de la edad dorada! (*) ¡Quán seguros y libres discurrieron la redondez del suelo los quen ella la caduca mortal vida viuieron! No sonaua en los ayres la querella 15 del misero cautiuo, quando alzaua la boz a mal[dezir su] dura estrella. Entonçes libertad dulçe reynaua, y el nombre odioso de la seruidumbre en ningunos oydos resonaua. 20 Pero despues que sin razon, sin lumbre, çiegos de la auaricia, los mortales, cargados de terrena pesadumbre, descubrieron los ruuios minerales del oro que en la tierra se escondia, 25 ocasion prinçipal de nuestros males, este, que menos oro poseia, enbidioso de aquel, que, con mas [maña, mas riqueças en uno recojia, 30 sembro la cruda y la mortal zizaña
JORNADA SEGUNDA p. 54 del robo, de la fraude y del engaño, del cambio injusto y trato con maraña. Mas con ninguno hiço mayor daño que con la hambrienta, despiadada [guerra, 5 que al natural destruye y al estraño. Esta consume, abrasa, hecha por tierra los reinos, los inperios populosos, y la paz hermosisima destierra, y sus fieros ministros, codiçiosos 10 mas del ruuio metal que de otra cosa, turban nuestros contentos y reposos, y, en la sangrienta guerra peligrosa, pudiendo con el filo de la espada acabar nuestra vida temerosa, 15 la guardan de prisiones rodeada, por uer si prometemos por libralla nuestra pobre riqueza mal lograda. Y asi, puede el que es pobre y que se [halla 20 puesto entre esta canalla al daño çierto, su libertad a Dios encomendalla, o contarse, viuiendo, ya por muerto, como el que en rota naue y mar airado se halla solo, sin saber dó ay puerto. 25 Y no tengo por menos desdichado al que tiene con qué y el modo ignora cómo llegar al punto deseado, porque esta gente, do bondad no mora, no dio jamas palabra que cumpliese, 30 como falsa, sin ley, sin fe y traidora. Guardará por su Dios al interese,
DEL TRATO DE ARGEL p. 55 y, do este no interuiene, no se espere que por sol[a vir]tud bondad hiçiese. Aqui en diuerso traje veo que muere el ministro de Dios, y por su ofiçio mas abatido es, peor se quiere, 5 y el mançebo christiano al torpe viçio es dedicado desta gente perra, do consiste su gloria y exerçicio. ¡O çielo santo! ¡O dulçe, amada tierra! ¡O Siluia! ¡O gloria de mi pensamiento! 10 ¿Quién de tu alegre vista me [destierra? Pero, si no me engaño, pasos siento. Yzuf, mi amo, es este que aqui viene. ¡Quán ajeno de si le trae el tormento! 15 [Se aparta Aurelio, y sale Yzuf.] Yzuf. Quien con amor amargo se [entretiene, y al duro yugo de su seruidumbre el flaco cuello ya inclinado tiene, 20 si del çielo no viene nueba lumbre que aquella zeguedad de los sentidos con claros rayos de razon alumbre, todos estos remedios son perdidos: que al fin iran por tierra derribados 25 los amigos consejos mas sabidos. Mas viejos y mas platicos soldados tiene el rey a su mando y su seruiçio; dejeme a mi, que tengo otros [cuidados; 30 mejor será que el trabajoso ofiçio
JORNADA SEGUNDA p. 56 de reparar los fosos y muralla entregue al que de amor aun es [nouiçio; que yo mas cruda y mas fiera batalla espero a cada paso, ¡ay suerte dura!, 5 que teme el alma y a de atropellalla. ¡O Siluia, reyna de la hermosura! Por uos a los ofiçios doy de mano que pudieran honrrarme y dar [vent[ura]. 10 Pero ¿qué es lo que e dicho? ¡O çiego [insano! ¿No vale mas gozar de aquellos ojos, que ser señor del aureo (*) suelo [ispano? 15 Tu beldad, Siluia, adoro aqui de [inojos. Aurelio buelue, y, hallandole de rodillas, le diçe: [Aur.] ¿Son estos los despojos, señor mio, que el gran cuidado mio te procura? 20 Por çierto, que es locura aueriguada mostrar tan derribada la esperança. Ten, señor, confiança; espera un poco, que das muestras de loco en lo que [haçes. 25 Yzuf. Poco me satisfaçes y contentas, si consolarme tientas con razones. ¿As visto las façiones de mi diosa? Aur. Señor, no e visto cosa. ¿Es ya venida? Si lo es, retraida está alla dentro. 30 Yzuf. Si está, y aun en el zentro de mi pecho.
DEL TRATO DE ARGEL p. 57 Aur. Ten çierto tu prouecho desde oy mas. Yzuf. Vamos, y verla as, y ten cuidado de lo que te e rogado, Aur[elio amigo]. Aur. El çielo será dello [buen testigo] (*). Vanse, y sale Fatima sola (*). 5 [Fat.] El esperado punto es ya llegado que pide la no uista hechiçeria para poder domar el no domado pecho, que domará la çiençia mia. Por la region del çielo, el (*) 10 [estrellado carro lleua la noche obscura y fria, y la ocasion me llama do hare cosas horrendas, estupendas, espantosas (*). El cabello dorado al aire suelto 15 tiene de estar, y (*) el cuerpo [desceñido; descalço el pie derecho; el rostro [buelto al mar, adonde el sol se a zabullido; 20 al braço este sartal será rebuelto de las piedras preñadas que en el nido del aguila se hallan, y esta cuerda con mi yntençion (*) la virtud suya [acuerda. 25 Aquestas çinco cañas, que cortadas fueron en luna (*) llena por mi mano, en esta mesma forma acomodadas, lo que quiero haran façil y llano; tanbien estas cabeças, arrancadas 30 del jaculo (*), serpiente, en el verano
JORNADA SEGUNDA p. 58 ardiente, alla en la Libia, me [aprouechan (*), y aun estos granos, si en el suelo se [hechan. Esta carne, quitada de la frente 5 del terneçillo (*) potro quando naçe, cuya virtud rarisima, exçelente (*), en todo a (*) mi deseo satisfaçe, enbuelta en esta yerua, a quien el [diente 10 tocó del corderillo quando paçe (*), hara que Aurelio venga qual [cordero mansisimo y humillde a lo que quiero. Esta figura, que de çera es hecha, 15 en el nonbre de Aurelio fabricada, será con blanda (*) mano y dura (*) [flecha por medio el corazon atrauesada. Quedará luego Zahara satisfecha 20 de aquella voluntad desordenada, y el elado christiano vendra luego ardiendo en amoroso y dulçe (*) fuego. [A vosotros, ¡o justo] Radamanto (*) [y Minos!, que con leyes inmutables] 25 en los escuros reinos del espanto regis las almas tristes miserables; si acaso tiene fuerça el ronco canto o mormurio (*) de versos [detestables (*), 30 por ellos os conjuro, ruego y pido ablandeis este pecho endureçido.
DEL TRATO DE ARGEL p. 59 ¡Rapida, Ronca, Run, Raspe (*), [Riforme (*), Gandulandin, Clifet (*), Pantasilonte, ladrante tragador, falso triforme (*), heruari(c)o (*) pestifero del monte, 5 Herebo, engendrador del rostro inorme de todo fiero dios, a punto ponte, y (*) ven sin detenerte a mi presençia, si no despreçias la zoroastra (*) [çiençia! 10 Sale un demonio, y diçe (*): [Dem.] La fuerça incontrastable de tus versos y mormurios peruersos me an traido del reyno del oluido a obedeçerte; mas, ¡o mora!, quel verte en esta 15 [enpresa, infinito me pesa, porque entiendo que es yr tienpo perdiendo. Fat. ¿Por qué causa? Dem. Pon al conjuro (*) pausa, y al 20 [momento satisfare tu intento en lo que pides, si acaso tu te mides y acomodas a mis palabras todas y consejos. Todos tus aparejos son en vano, 25 porque un pecho christiano, que se [arrima a Christo, en (*) poco estima [hechiçerias. Por muy diuersas vias te conuiene 30 atraerle a que pene por tu amiga.
JORNADA SEGUNDA p. 60 Fat. ¿Ansi questa fatiga no aprouecha? Dem. En balde a sido hecha. Mas escucha, que con presteça mucha y sin rodeo cumpliras tu deseo en este modo: en el infierno [todo no] ay quien haga 5 mas cruda y fiera plaga entre [christianos, aunque muestren (*) mas sanos [corazones y limpias intençiones (*), que es la dura 10 neçesidad, que apura la paçiençia. No tiene resistençia esta pasion. La otra es la ocasion. Si estas dos [vie[en] y con (*) Aurelio tienen estrecheza, 15 verás a su braueza der[r]ibada y en blandura tornada (*), y con [sosiego, [r]egalarse en el fuego [de Cupido]. [Fat.] [Pues esas dos te pido que me envies], 20 y que no te desuies desta enpresa. Dem. Tu mandado se hara (*) con toda [priesa. Vanse. Salen dos esclauos y dos muchachillos moros, que 25 les salen diçiendo estas palabras, que se vsan deçir en Argel: “Joan, o Juan, non rescatar, non fugir. Don Juan no venir; aca morir, perro, aca morir; Don Juan no venir; aca morir” (*).
DEL TRATO DE ARGEL p. 61 TERCERA (*) JORNADA [Esc. 1.°] ¡Bien deçis, perros; bien deçis, [traidores! Que si don Juan el valeroso de Austria gozara del vital amado aliento, 5 a solo el, a sola su ventura la destruiçion de vuestra infame tierra guardara el justo y piadoso çielo. Mas no le mereçio gozar el mundo; antes, en pena de tan graues culpas 10 como en el se cometen, quiso el hado cortar el hilo de su dulçe vida, y ar[r]ebatar el alma el alto çielo. [Moro.] ¡Don Juan no venir; aca morir! [Esc. 2.°] ¡Si el acaso viniera, yo se çierto 15 que huyerades vosotros (*), gente [infame! [Moro.] ¡Don Juan no venir; aca morir! (*) [Esc. 1.°] ¡Tu moriras, y no podras huirte del duro catiuerio del infierno! 20 [Moro.] ¡Don Juan no venir; aca morir! [Esc. 2.°] Vendra su hermano, el inclito Philipo, el qual, sin duda, ya venido vuiera, si la zeruiz indomita y erguida del luterano Flandes no ofendiese 25 tan sin verguença a (*) su real corona. [Moro.] ¡Aca morir! (*) [Esc. 1.°] Primero espero ver (*) puestas por [tierra
JORNADA TERCERA p. 62 estas flacas murallas, y este nido y cueua de ladrones abrasado, pena que justamente (*) le es deuida a sus continos y nefandos viçios. [Esc. 2.°] Será nunca acabar si respondemos; 5 dejalos ya, Per (*) Aluarez amigo, que ellos se cansarán, y dime agora si todavia piensas de huirte. Esc. 1.° ¡Y cómo! Esc. 2.° ¿En qué manera? 10 Esc. 1.° ¿En qué manera? Por tierra, pues no puedo de otra [suerte (*). Esc. 2.° ¡Dificultosa enpresa, çierto, [enprendes! (*) 15 Esc. 1.° Pues ¿qué quieres que haga, dime, [hermano? (*) Que mis ançianos padres que (*) son [muertos, y un hermano que tengo se a 20 [entregado en la haçienda y bienes que dejaron, el qual es tan auaro, que, aunque sabe la esclauitud amarga que padezco, no quiere dar, para librarme della, 25 un real de mi mismo patrimonio. Como esto considero, y veo que tengo un amo tan cruel como tu sabes, y que (*) piensa que yo soy (*) [cauallero, 30 y que no ay modo que limosna alguna llegue a dar el dinero que el me pide,
DEL TRATO DE ARGEL p. 63 y la insufrible vida que padezco, de hambre, desnudez, cansançio y frio, determino morir antes huyendo, que viuir una vida tan mezquina. Esc. 2.° ¿As hecho la mochila? (*) 5 Esc. 1.° Si; ya tengo casi (*) diez libras de vizcocho bueno. Esc. 2.° ¿Pues ay desde (*) aqui a Oran [sesenta leguas, y no piensas lleuar mas de diez libras? 10 Esc. 1.° No; porque tengo hecha ya (*) una [pasta de harina y hueuos, y con miel [mezclada, y coçida muy bien, la qual me diçen 15 que da muy poco della gran sustento; y si esto (*) me faltare, algunas yeruas pienso comer con sal que tanbien lleuo. Esc. 2.° ¿Çapatos lleuas? Esc. 1.° Si (*); tres pares buenos. 20 Esc. 2.° ¿Sabes bien el camino? Esc. 1.° ¡Ni por pienso! Esc. 2.° ¿Pues cómo piensas ir? Esc. 1.° Por la marina; que agora, como es tiempo de verano, 25 los alarabes (*) todos a la sierra se retiran, buscando el fresco viento. Esc. 2.° ¿Lleuas algunas señas por do entiendas quál es de Oran la deseada tierra? Esc. 1.° Si lleuo, y se que e de pasar primero 30 dos rios: uno del Bates (sic) [nonbrado (*),
JORNADA TERCERA p. 64 rio (*) del azafran (*), que está aqui [junto; otro el de Hiqueznaque (*), que es mas [lejos. Çerca de Mostagan, y a man (*) 5 [derecha, está una leuantada y grande (*) cuesta, que diçen que se llama el Çerro Gordo, y, puesto ençima della, se descubre frente por frente un monte, que es la 10 [silla que sobre Oran leuanta la cabeza (*). Esc. 2.° ¿Caminarás de noche? Esc. 1.° ¿Quién lo duda? Esc. 2.° ¿Por montañas, por riscos (*), por 15 [honduras (*) te atreues a pasar, en las tinieblas de la çerrada noche, sin camino ni senda que te guie adonde quieres? ¡O libertad, y quánto eres amada! 20 Amigo dulçe (*), el çielo sancto haga salir con buen suçeso tu trabajo (*). Dios te acompañe. Esc. 1.° Y el vaya contigo (*). [Vanse.] 25 [Salen] Aurelio y Siluia. [Aur.] Dadome a la fortuna, por desquento de todo mi trabajo, Siluia mia, la gloria de (*) mirarte y el contento. Mi pena será buelta en alegria 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 65 de oy mas, pues que te veo, Siluia [amada, y mi zerrada noche en claro dia. Sil. Yo soy, mi bien, la bien afortunada, pues que torno a gozar de tu presençia, 5 de lo que estaua ya desconfiada. Aur. ¿Cómo os a ydo, esposa, en esta [ausençia, en poder desta gente, que no alcança razon, virtud, valor (*), almas, 10 [conçiençia? Sil. Como e tenido y tengo la esperança puesta en el haçedor de tierra y çielo, con christiana y segura (*) confiança, por su bondad, aun tengo el casto velo 15 guardado, y con su ayuda sancta [espero (*) no tener de mancharle algun reçelo. Aur. Sabras, esposa dulçe (*), que el artero y vengatiuo amor a salteado 20 con aspero rigor airado y fiero el pecho de mi ama, y le a llagado de una llaga incurable, pues le tiene deste pecho, que es tuyo, enamorado, y, a doquiera que voy, comigo viene; 25 y, segun que la mora me declara, con el solo (*) mirarme se entretiene. Sil. Todo ese quento ya me a dicho [Zahara, y me a pedido que yo a ti te pida (*) 30 no quieras (*) desdeñarla asi (*) a la [clara.
JORNADA TERCERA p. 66 Tambien no pasa menos triste vida Yzuf, nuestro amo, que tanbien me [adora, con fe que, a lo que creo, no es [fingida. 5 Aur. ¡O pobre moro! Sil. ¡O desdichada mora! (*) Aur. ¡Cómo enbiais (*) en vano al vano [viento vuestros vanos suspiros de ora en ora! 10 Tanbien me a dicho Yzuf todo su [intento, y me a rogado que yo a vos os ruegue algun aliuio deis a su tormento. Mas antes con airada furia llegue 15 una saeta que me pase el pecho, y esta alma de las carnes se despegue, que tan a costa mia su prouecho y tan en daño vuestro procurase, aunque el quede de mi mal 20 [satisfecho (*). Sil. Si en este caso, Aurelio, nos bastase mostrar a estos voluntad trocada, sin que el daño adelante mas pasase, tendrialo por cosa yo acertada, 25 porque deste fingir se grangearia el no estoruarnos nuestra vista amada. Diras a Zahara que por causa mia no te muestras tan aspero, y yo (*) al [moro 30 dire (*) que mucho puede tu porfia, y, guardando los dos este decoro
DEL TRATO DE ARGEL p. 67 con discreçion, podremos façilmente aplacar con el vernos nuestro lloro. Aur. El pareçer que as dado es exçelente, y harase qual lo (*) hordenas, y [entretanto, 5 quiça se aplacará el hado inclemente. Yo escriuire a mi padre en el (*) [quebranto en que estamos los dos. Tu, Siluia, [puedes 10 escriuir a los tuyos otro tanto. Y porque a veçes tienen las paredes, segun se diçe (*), oydos, Siluia mia, agradeçiendo al çielo estas merçedes, pasemos esta plática a otro dia. 15 OCASION, NEÇESIDAD, AURELIO, ZAHARA Y FATIMA. Sale primero la Ocasion y la Neçesidad (*). Oca. Neçesidad, fiel executora de qualquiera delicto que te (*) ofreçe la pública ocasion o (*) la secreta: 20 ya ves quán apremiadas y forçadas del Herebo (*) infernal auemos sido, para venir a conbatir la roca del pecho encastillado de un christiano que está rebelde y muestra (*) que no 25 [teme del niño y çiego (*) dios la grande [fuerça. Es menester que tu (*) le soliçites y te le muestres sienpre, a todas oras, 30
JORNADA TERCERA p. 68 en el comer, y en el vestir, y en [todas (*) las cosas que pensare o (*) pretendiere. Yo, por (*) mi parte, de contino pienso ponerme[le] delante y la melena (*) 5 de mis pocos cabellos ofreçerle, y detenerme un rato (*), porque pueda asirme della, cosa poco usada de mi ligera condiçion y presta. Neç. Bien puedes, Ocasion, estar segura 10 que yo hare por mi parte marauillas, si tu fauor y ayuda no me falta. Pero ves aqui viene el indomable; aperçibete, hermana, y derribemos la vana presunçion deste christiano. 15 Sale Aurelio. [Aur.] ¿Que no a de ser posible, pobre [Aurelio, el defenderte desta mora infame, que por tantos caminos te persigue? 20 Si será, si, si no (*) me niega el çielo el fauor que hasta aqui no me a [negado. De mill astuçias usa y de mill [mañas (*) 25 para traerme a su lasçibo intento: ya me regala, ya me vitupera, ya me da de comer en abundançia (*), ya me mata de hambre y de miseria. Neç. Grande es, por çierto, Aurelio, la que 30 [tienes.
DEL TRATO DE ARGEL p. 69 Aur. Grande neçesidad, çierto, padezco (*). Neç. Rotos traes los çapatos y vestido (*). Aur. Çapatos y vestidos (*) tengo rotos. Neç. En un pellejo duermes, y en el suelo. Aur. En el suelo me acuesto en (*) un 5 [pellejo. Neç. Corta traes la camisa, suçia y rota (*). Aur. Suçia, corta camisa y rota traigo. Oca. Pues yo se, si quisieses, que hallarias ocasion de salir dese trabajo (*). 10 Aur. Pues yo se, si quisiese, que podria (*) salir desta miseria a poca costa (*). Oca. Con no mas de (*) querer a tu ama [Zahara, o con dar muestras sólo de quererla. 15 Aur. Con no mas de querer bien a mi [ama, o fingir que la quiero, me bastaua. Mas ¿quién podra fingir lo que no [quiere? 20 Neç. Neçesidad te fuerça a que lo hagas. Aur. Neçesidad me fuerça a que lo haga. Oca. ¡O, quán rica que es Zahara (*) y quán [hermosa! Aur. ¡Quán hermosa y quán rica (*) que es 25 [mi ama! Neç. Y liberal, que haçe mucho (*) al caso, que te dara a monton lo que [quisieres. Aur. Y, siendo liberal y enamorada, 30 darame todo quanto le pidiere. Oca. ¡Estraña es la ocasion que se te ofreçe!
JORNADA TERCERA p. 70 Aur. ¡Estraña es la ocasion que se me [ofreçe! Mas no podra torçer mi hidalga sangre de lo que es justo y a si misma deue. Oca. ¿Quién tiene de saber lo que tu haçes? 5 Y (*) un pecado secreto, aunque sea [graue, çerca tiene el remedio y la disculpa. Aur. ¿Quién tiene de saber lo que yo hago? Y una secreta culpa no mereçe (*) 10 la pena que a la pública le es dada. Oca. Y mas, que la ocasion mill ocasiones te ofreçera secretas y escondidas. Aur. Y mas, que a cada paso se me ofreçen secretas ocasiones infinitas (*). 15 ¡Çerrar quiero con una! ¡Aurelio, paso, que no es de cauallero lo que piensas, sino de mal christiano, descuidado (*) de lo que a Christo y a su sangre [deue! (*) 20 Neç. Misericordia tuuo y tiene (*) Christo, con que perdona siempre las ofensas que por neçesidad pura le (*) haçen. Aur. Pero bien sabe Dios que aqui me [fuerça 25 pura neçesidad, y esto (*) reçiba el çielo por disculpa de mi culpa. Oca. Agora es tiempo, Aurelio; agora [puedes asir a la ocasion por los cabellos. 30 ¡Mira quán linda (*), dulçe y amorosa, la mora hermosa viene a tu mandado!
DEL TRATO DE ARGEL p. 71 Sale Zahara [y Fatima]. [Zah.] Aurelio, ¿solo estás? Aur. ¡Y acompañado! Zah. ¿De quién? Aur. De un amoroso pensamiento (*). 5 Zah. ¿Quién es la causa, di? (*) Aur. Si te la digo (*), podria (*) ser que ya no me llamases riguroso, cruel (*), desamorado. Neç. ¡Obrando va tu fuerça, compañera! 10 Oca. ¿Pues no a de obrar? Escucha en lo [que para. Zah. Si eso ansi fuese, Aurelio, [dichosisima (*) sería mi ventura, y tu serías 15 no menos venturoso, dulçe Aurelio. Y porque mas de espaçio y mas a solas me puedas descubrir tu pensamiento, sigueme, Aurelio, agora que se ofreçe la ocasion de no estar Yzuf en casa. 20 Aur. Si siguire, señora; que ya es tiempo de obedeçerte, pues que soy tu esclauo. Neç. Por tierra ua, Ocasion, el fundamento del vizarro christiano. ¡Ya se rinde! Oca. ¡Tales combates juntas (*) le emos 25 [dado! Entremonos con Zahara en su [aposento, y alli (*) de nueuo, quando Aurelio [entrare, 30 tornaremos a darle tientos nueuos. Entra[n]se, y queda Aurelio solo (*).
JORNADA TERCERA p. 72 Aur. Aurelio, ¿dónde vas? ¿Para dó mueues el vagaroso paso? ¿Quién te guia? ¿Con tan poco temor de Dios te atreues a contentar tu loca fantasia? Las ocasiones façiles y leues 5 que el lasçibo regalo al alma enbia (*), tienen de persuadirte y derribarte, y al vano y torpe amor blando [entregarte. ¿Es este el leuantado pensamiento 10 y el proposito firme que tenias de no ofender a Dios, aunque en [tormento acabases tus cortos (*), tristes dias? ¿Tan presto as ofreçido (*) y dado al 15 [viento las justas, amorosas (*) fantasias, y ocupas la memoria de otras vanas, inhonestas (*), infames y liuianas? ¡Vaya lejos de mi el yntento vano! 20 ¡Afuera, pensamiento mal naçido! ¡Que el lazo (*) enredador de Amor [insano, de otro mas limpio amor será ronpido! ¡Christiano (*) soy, y e de viuir (*) 25 [christiano; y, aunque a terminos tristes conduçido, dadiuas o promesa, astuçia o arte (*), no haran que un punto de mi Dios me [aparte! 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 73 Sale Françisco, el muchacho hermano del niño que vendieron en la segunda jornada, y diçe: (*) [Fra.] ¿As visto, Aurelio, a mi hermano? Aur. ¿Diçes a (*) Juanico? Fra. Si. 5 Aur. Poquito avra (*) que le vi. Fra. ¡O sancto Dios soberano! Aur. ¿Padeçes (*) algun tormento, Françisco? (*) Fra. Si; una fatiga 10 que no se cómo la diga, aunque se cómo la siento (*); y no quieras (*) saber mas, para entender mi cuidado, sino que mi hermano a dado 15 el ánima a Satanas. Aur. ¿A renegado, por dicha? Fra. ¿Dicha llamas renegar? Si el lo viene a efectuar, ello será por desdicha. 20 A dado ya la palabra (*) de ser moro (*), y este intento, en su tierno pensamiento (*) con regalos siempre labra. Aur. Vesle, Françisco, a do asoma. 25 ¡Vizarro viene, por çierto! (*) Fra. Estos vestidos le an muerto: que el ¿que sabe qué es (*) Mahoma? Aur. Vengais norabuena, Juan. Juan. ¿No saben ya que (*) me llamo... 30 Aur. ¿Cómo? Juan. ... ansi como mi amo?
JORNADA TERCERA p. 74 Fra. ¿En qué modo? Juan. Soliman. Fra. ¡Tosigo fuera mejor que enuenenara aquel hombre que ansi te (*) a mudado el nombre! 5 ¿Qué es lo que diçes, traidor? Juan. Perro, poquito de aqueso (*), que se lo (*) dire a mi amo. ¿Porque Soliman me llamo, me amenaza? ¡Bueno es eso! 10 Fra. ¡Abraçame, dulçe hermano! Juan. ¿Hermano? ¿De quándo aca? ¡Apartese (*) el perro alla; no me toque con la mano! Fra. ¿Por qué conuiertes en lloro 15 mi contento, hermano mio? Juan. Ese es grande desuario. ¿Ay mas gusto que ser moro? Mira este galan vestido, que mi amo me le a dado, 20 y otro tengo de brocado, mas vizarro (*) y mas polido. Alcuzcuz como sabroso, sorveta (*) de azucar vevo, y el corde (*), que es dulçe, prueuo (*), 25 y pilao (*), que es prouechoso. Y en vano trabajarás (*) de aplacarme con tu lloro; mas, si tu quieres ser moro, a fe que lo azertarás. 30 Toma mis consejos sanos, y veráste mejorado.
DEL TRATO DE ARGEL p. 75 A Dios, porque es gran pecado (*) hablar tanto con christianos. Vase (*). Fra. (*) ¿Ay desuentura igual en todo el [suelo? 5 ¿Qué red tiene el demonio aqui [tendida, con que estorua el camino de ir (*) al [çielo? ¡O tierna edad! ¡Quán presto eres 10 [vençida (*), siendo en esta Sodoma requestada y con falsos regalos combatida! Aur. ¡O quán bien la limosna es empleada en rescatar muchachos, que en sus 15 [pechos no está la santa fe bien ar[r]aigada! ¡O, si de oy mas, en caridad [deshechos se viesen los christianos corazones, 20 y fuesen en el dar no tan estrechos, para sacar de grillos y prisiones al christiano catiuo, espeçialmente a los niños de flacas intençiones! Es esta sancta obra ansi exçelente (*), 25 que en ella sola estan todas las obras que a (*) cuerpo y alma tocan [juntamente. Al que rescatas, de perdido (*) cobras, reduçes a su patria el (*) peregrino, 30 quitasle de çien mill y mas zozobras:
JORNADA TERCERA p. 76 de hambre, que le aflige de contino; de la sed insufrible (*), y de consejos que procuran çerrarle (*) el buen [camino; de muchos y continos aparejos 5 que aqui el demonio tiende (*), con [que toma a muchachos christianos (*) y aun a [viejos. ¡O secta fementida (*) de Mahoma, 10 ancha casaca (*), poco escrupulosa! ¡Con qué façilidad los simples doma! Fra. ¿Mandasme, buen Aurelio, alguna [cosa? Aur. Dios te guie, Françisco, y (*) ten 15 [paçiençia; que la mano bendita poderosa cura[rá] (*) de tu hermano la dolençia. Vase Françisco, y yendose a salir Aurelio, sale Siluia, y diçe (*): 20 [Sil.] ¿Dó uas, Aurelio, dulçe amado esposo? Aur. A verte, Siluia, pues tu vista sola es el perfecto aliuio a mis trabajos. Sil. Tanbien el (*) uerte yo, mi caro [Aurelio, 25 es el remedio de mis graues daños (*). Abrazanse, y estanlo mirando sus amos, y Zahara ua a dar a Siluia, Yzuf a Aurelio (*). Zah. ¡Perra! ¿Y (*) esto se sufre ante mis [ojos? 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 77 Yzuf. ¡Perro (*) traidor, esclauo! ¿Con la [esclaua? Zah. No, no, señor; no tiene culpa Aurelio, que al fin es hombre, sino [aqu]esta (*) [(perra) esclaua. 5 Yzuf. ¿La esclaua? No, señora. ¡Este [maldito (*), forjador e ynuentor (*) de mill [enbustes, tiene la culpa destas desuerguenças. 10 Zah. Si esta lamida, si esta descarada no le diera (*) ocasion, no se atreuiera Aurelio ansi (*) abraçarla [estrechamente. Aur. No, por çierto, señores; no a naçido 15 nuestra desemboltura de ocasiones lasçibas, segun da (*) las muestras [dello, sino que a Siluia le rogaua agora me hiçiese una merçed que a muchos 20 [dias que se la pido, y no por mi interese, y ella tanbien a mi me a (*) persuadido un (*) seruiçio le hiçiese que conuiene para mejor seruir (*) la casa vuestra. 25 Y por auernos conçedido entrambos aquello que pedia el vno al otro, en señal de contento, nos hallastes de aquel modo que vistes abraçados, sin manchar los onestos pensamientos. 30 Yzuf. ¿Es uerdad esto, Siluia? Sil. Verdad diçe.
JORNADA TERCERA p. 78 Yzuf. ¿Qué pediste (*) tu a el? Sil. Poco te importa saber lo que yo a Aurelio le pedia. Zah. ¿Conçediotelo, en (*) fin? Sil. Como yo quise. 5 Yzuf. Entraos adentro, que por fuerça os [creo; porque, si no os creyese, conuendria castigar vuestro exçeso (*) con mill [penas. 10 Entranse Aurelio y Siluia (*). Yzuf. Sabreis, señora, que en (*) este mismo [punto, viniendo por el çoco, me fue dicho cómo el rey me mandaua que lleuase 15 a Siluia con (*) Aurelio a su [presençia, y tengo para mi que algun tresleño (*) y mal christiano, que a los dos conoçe, al rey deue de auer significado (*) 20 cómo son de rescate estos catiuos; y como el rey está tan mal conmigo, porque açetar no quise el cargo y [honrra de reparar los fosos y murallas, 25 quieremelos quitar, sin duda alguna. Zah. El remedio que en esto se me ofreçe es aduertir a Aurelio que no diga al rey que es cauallero, sino un pobre soldado que iua a Italia, y que esta 30 [Siluia
DEL TRATO DE ARGEL p. 79 es su muger; y si esto el rey creyese (*), no querra por el tanto que costaron quitartelos; que el preçio es muy [subido. Yzuf. Muy bien diçes, señora; ben (*), 5 [entremos, y demos este auiso a los dos juntos (*). Vanse, y entra el cautiuo que se huyó, descalço, roto el vestido, y las piernas señaladas como que trae muchos rasgones, de las espinas y zarças por do a 10 pasado.
JORNADA QUARTA p. 80 JORNADA QUARTA (*) Cau. (*) [PER ALUAREZ]. Este largo camino, tanto pasar de breñas y montañas, y el bramido contino de fieras alimañas, 5 me tienen de tal suerte, que pienso de acabarle (*) con mi [muerte. El pan se me a mojado (*), y roto entre jarales el vestido; 10 los çapatos rasgado (*), el brio consumido, de modo que no puedo un pie del otro pie pasar vn dedo. Ya la hambre me aqueja, 15 y la sed insufrible me atormenta; ya la fuerça me deja; ya (*) espero desta afrenta salir con entregarme a quien de nueuo quiera (*) cautiuarme. 20 E (*) ya perdido el tino; no se quál es de Oran la çierta via; ni senda ni camino la triste suerte mia me ofreçe; mas, ¡ay laso! (*), 25 que, aunque la (*) hallase, no ay mouer [el paso. ¡Virgen bendita y vella, remediadora del linage humano!
DEL TRATO DE ARGEL p. 81 Sed vos aqui la estrella que en este mar insano mi pobre barca guie y de tantos peligros me (*) desuie. ¡Virgen de Monserrate (*), 5 que esas asperas sierras haçeis çielo! Enbiadme rescate, sacadme deste duelo, pues es hazaña vuestra al misero caido dar la diestra. 10 Entre estas matas quiero asconderme, porque (*) es entrado el dia; aqui morir espero; santisima Maria, en este trançe amargo, 15 el cuerpo y alma dejo a vuestro cargo. Hechase a dormir entre vnas matas, y sale un leon y echase junto a el muy manso, y luego sale otro christiano, que tanbien se a huido de Argel, y diçe (*): [Chr.] Estas pisadas no son, 20 por çierto, de moro, no (*); christiano las estampó, que con la misma intençion deue de ir que lleuo yo. De alarabes (*) las pisadas 25 son anchas y mal formadas, porque es ancho su calçado; el nuestro mas escotado, y ansi son diferençiadas (*). Yo seguro que no está 30 muy lejos de aqui escondido, porque el rrastro e ya perdido;
JORNADA QUARTA p. 82 mas el sol alto está ya (*), y yo mal aperçebido. Aqui me quiero esconder, hasta que al anocheçer torne a seguir mi viaje; 5 que en este mismo paraje Mostagan viene a caer. Pues (*) el sol sale de alli, el Norte haçia aqui (*) se inclina, no está lejos la marina. 10 ¡O qué mal que (*) estoy aqui! ¡Buen Jesus, tu me encamina, que mucho alarabe (*) pasa por esta campaña rasa! Si oy (*) me e açertado a esconder, 15 no me despido de ver mis hijos, muger y casa (*). Escondese, y luego sale un morillo, como que va buscando yeruas, y ve escondido a este segundo christiano, comiença a dar boçes: “¡Nizara, nizara!” (*), 20 a las quales acuden otros moros y cojen al christiano, y, dandole de mojicones, se entran. En entrando, despierta el primer christiano que está junto al leon, y viendole, se espanta y diçe: [Cau.] ¡Sancto Dios! ¿Qué es lo que veo? 25 ¡Qué manso y fiero leon! (*) Saltos me da el corazon; cumplido se a mi deseo; libre soy ya de pasion, pues lo quiere mi ventura. 30 Este, con su fuerça dura, mis dias acabará,
DEL TRATO DE ARGEL p. 83 y su vientre seruira al cuerpo de sepultura. Pero tanta mansedumbre no se ve (*) ansi facilmente en animal tan valiente, 5 aunque su fiera costumbre muestra a las veçes clemente. Mas ¿quién sabe si, mouido el çielo de mi gemido, este leon me a embiado (*) 10 para ser por el tornado al camino que e perdido? Sin duda es diuina cosa, y asegurame este intento, que en mis espiritus (*) siento, 15 con fuerça marauillosa, un nueuo (*) creçido aliento; y ya es caso aueriguado que otro leon a lleuado a la Goleta a (*) un catiuo 20 que le halló en un monte esquiuo, huido y descaminado (*). ¡Obra es esta, Virgen pia, de vuestra diuina mano, porque ya está claro y llano 25 que, el hombre que en uos confia, no espera y confia (*) en uano! Esperame, compañero, que yo (*) determino y quiero seguirte do quier (*) que fueres; 30 que ya me pareçe que eres, no leon, sino cordero (*).
JORNADA QUARTA p. 84 Entrase, y buelue a salir en la quarta jornada, con el leon que le guia (*). Diçe: Nunca con menos afan (*) e caminado camino, y, a(quel)lo que (*) yo imagino, 5 no está muy lejos Oran. ¡Graçias te doy, rey diuino! ¡Virgen pura, a vos alabo! Yo ruego (*) lleueis al cabo tan estraña charidad; 10 que, si me dais libertad, prometo seros esclauo (*). Vase, y en la quarta jornada salen dos cautiuos: Pedro (*) y Sayauedra (*). [Ped.] Siete escudos de oro e grangeado 15 [co]n mi soliçitud, industria y maña, [y au]n son pocos, segun e trabajado. Nunca tuue otros tantos en España, quando anduue en la guerra de [Granada (*), 20 armado nueue meses en campaña. Say. ¿Cómo cayeron, Pedro, en la çelada los siete escudos oy, por vida mia? ¿Qualque nueua campaña fabricada? Ped. Muy mal se negará a tu cortesia 25 qualquier secreto mio. Escucha agora, y uerás lo que e hecho en este dia. En esta casa grande do Yzuf mora, renegado español, que está casado con Zahara, la illustre hermosa mora, 30
DEL TRATO DE ARGEL p. 85 está un catiuo nueuo, que es llamado Aurelio, y una Siluia, hermosa dama, de quien está el Aurelio enamorado. Los dos de prinçipales tienen fama, y elo dicho yo al rey, y mandó darme 5 los tres escudos destos. Say. ¡Gentil trama! Ped. Gentil o no gentil, si remediarme no puedo de otra suerte, y cada dia e de dar mi jornal y sustentarme, 10 ¿quieres que cate y guarde cortesia a quien puede pagar bien su rescate? ¡No reça esa oraçion mi ledania! Say. ¿Los otros quatro? Ped. Son de un xaque y mate 15 que e dado en una bolsa de un [christiano con un muy conçertado disparate. Ele hecho tocar casi con mano que tengo ya una barca medio hecha, 20 debajo de la tierra, alla en un llano. Queda desta verdad bien satisfecha su voluntad, y çierto, el bouo piensa alcançar libertad ya desta hecha, y para ayuda, el gasto, y la despensa 25 de tablas, vela, pez, clauos y estopa, los quatro dio con que compró su [ofensa. Say. ¡Desdichado de aquel que acaso topa contigo, Pedro, y tu mas desdichado, 30 que asi cudiçias la christiana ropa! ¡En peligroso golfo as engolfado
JORNADA QUARTA p. 86 tu barca, de mentiras fabricada, y en ella tu serás solo anegado! Ped. La de Noe, que está bien ancorada en las sierras de Armeña, sería buena, si no uale la mia acaso nada. 5 Quiça nos lleuará a Sierra Morena. Pero, por quatro escudos, buena es [esta, si acuden otros quatro a caer carena (*). Agenos pies an de subir la cuesta 10 agria de mi trabajo, y yo, holgando, hare gasajo, regoçijo y fiesta. ¿Qué piensas, Sayauedra? Say. Estoy pensando cómo se hecha a perder aqui un 15 [christiano, y mas, mientras mas va, va peorando. Cautiuo e visto yo que da de mano a todo aquello que su ley le obliga, y viue a veçes vida de pagano. 20 A otro le avasalla su fatiga, y en Dios y en ella ocupa el [pensamiento; la abraça y la quiere como amiga. Y de ti se que tienes el intento 25 holgaçan, enbaidor y cudiçioso, fundado sobre enbustes sin çimiento. T[arde a]vra libertad... Ped. ¡Estás donoso! [An]tes la tengo ya çierta y segura, 30 sino que estoy un poco vergonçoso. Pienso mudar de nombre y vestidura,
DEL TRATO DE ARGEL p. 87 y llamarme Mami. Say. ¿Renegar quieres? Ped. Si quiero. Mas entiende de qué [hechura. Say. Reniega tu del modo que quisieres, 5 que ello es muy gran maldad y orrible [culpa, y correspondes mal a ser quien eres. Ped. Bien se que la conçiençia ya me culpa; pero tanto el salir de aqui deseo, 10 que esta razon dare por mi disculpa. Ni niego a Christo, ni en Mahoma [creo; con la boz y el vestido sere moro, por alcançar el bien que no poseo. 15 Si voy en corso, seme yo de coro que, en tocando en la tierra de [christianos, me huire, y aun no vaçio de tesoro. Say. Laços son esos cudiçiosos, vanos, 20 con que el demonio tienta façilmente con el alma ligarte pies y manos. Un falso bien te muestra aqui aparente, que es tener libertad, y, en renegando, se te irá el procurarla de la mente, 25 que siempre esperarás el cómo y [quándo: “Este año no; el otro será çierto.” Y ansi lo irás por años dilatando. Tieneme en estos casos bien esperto 30 muchos que e visto con tu mismo [intento,
JORNADA QUARTA p. 88 y a ninguno llegar nunca a buen puerto. Y puesto que llegases, ¿es buen quento poner un tan inorme y falso medio para alcançar el fin de tu contento? Daño puedes llamarle tal remedio. 5 Ped. Si no puede esperarse, ni es posible de mi neçesidad otra salida para alcançar la libertad gozosa, ¿es mucho auenturarse algunos dias a ser moro no mas de en la aparençia, 10 si con esta cautela se grangea la amada libertad que va huyendo? Say. Si tu supieses (*), Pedro, a dó se [estiende la perfection de nuestra Ley 15 [christiana, verias cómo en ella se nos manda que un pecado mortal no se cometa, aunque se interesase en cometerle la vniuersal salud de todo el mundo. 20 Pues ¿cómo quieres tu, por uerte libre de libertad del cuerpo, hechar mill [hierro[s] al alma miserable, desdichada, cometiendo un pecado tan inorme 25 como es negar a Christo y a su Iglesia? Ped. ¿Dónde se niega Christo ni su Iglesia? ¿Ay mas de retajarse (*) y deçir çiertas palabras de Mahoma, y no otra cosa, sin que se miente a Christo ni a sus 30 [santos, ni yo le negaré por todo el mundo,
DEL TRATO DE ARGEL p. 89 que aca en mi corazon estara siempre, y el solo el corazon quiere del hombre? Say. ¿Quieres uer si lo niegas? Está atento. Fingete ya vestido a la turquesca, y que vas por la calle, y que yo llego 5 delante de otros turcos, y te digo: “Sea loado Christo, amigo Pedro. ¿No sabeis cómo el martes es vigilia, y que manda la Iglesia que [ayunemos?” 10 A esto, dime, ¿qué responderias? Sin duda, que me dieses mill puñadas, y dijeses que a Christo no conoçes, ni tienes con su Iglesia quenta alguna, porque eres muy buen moro, y que te 15 [llamas, no Pedro, sino Aydar o Mahometo. Ped. Eso harialo yo (*); mas no con saña, sino porque los turcos que lo oyesen, pensasen que, pues dello me pesaua, 20 que era perfecto moro, y no christiano; pero aca en mi intençion, christiano [siempre. Say. ¿No sabes tu que el mismo Christo [diçe: 25 “Aquel que me negare ante los [hombres, de mi será negado ante mi Padre; y el que ante ellos a mi me confesare, será de mi ayudado ante el Eterno 30 Padre mio”? ¿Es prueua esta bastante que te conuença y desengañe, amigo,
JORNADA QUARTA p. 90 del engaño en que estás en ser [christiano con solo el corazón, como tu diçes? Y ¿no sabes tanbien que aquel arrimo con que el christiano se leuanta al 5 [çielo, es la † (*) y pasion de Jesu Christo, en cuya muerte nuestra vida viue, y que el remedio para que aproueche a nuestras almas el tesoro inmenso 10 de su vertida sangre por bien nuestro, depositado está en la penitençia, la qual tiene tres partes esençiales, que la haçen perfecta y acabada: contriçion de corazon la vna, 15 confesion de la boca la segunda, satisfaçion de obras la terçera? Y aquel que contriçion diçe que tiene, como algunos christianos renegados, y con la boca y con las obras niegan 20 a Christo y a sus sanctos, no la llames aquella contriçion, sino un deseo de salir del pecado; y es tan flojo, que respectos humanos le detienen de executar lo que razon le diçe; 25 y asi, con esta sombra y aparençia deste vano deseo, se les pasa vn año y otro, y llega al fin la muerte a ponerle en perpetua seruidunbre por aquel mismo modo que el pensaua 30 alcançar libertad en esta vida. ¡O quántas cosas puras, excelentes,
DEL TRATO DE ARGEL p. 91 verdaderas, sin réplica, sençillas, te pudiera deçir que haçen al caso, para poder borrar de tu sentido esta falsa opinion que en el se imprime! Mas el tiempo y lugar no lo permite. 5 Ped. Bastan las que me as dicho, amigo; [bastan y bastarán de modo, que te juro por todo lo que es liçito jurarse, de seguir tu consejo y no apartarme 10 del santisimo gremio de la Iglesia, aunque en la dura esclauitud amarga acabe mis amargos tristes dias. Say. Si a ese parecer llegas las obras, el dia llegará sabroso y dulçe, 15 do tengas libertad; que el çielo sabe darnos gusto y plaçer por çien mill [vias ocultas al humano entendimiento; y asi, no es bien ponerse en 20 [contingençia que, por sola vna senda y un camino tan aspero, tan malo y trabajoso, nos uenga el bien de muchos [procurado, 25 y hasta aqui conseguido de muy [pocos. Ped. ¡Mis obras te daran señales çiertas de mi ar[r]epentimiento y mi mudanza! Say. ¡El çielo te de fuerças, y te quite 30 las ocasiones malas que te inçitan a tener tan maluado y ruin proposito!
JORNADA QUARTA p. 92 Ped. El mesmo a ti te ayude, qual mereçe la sana voluntad con que me enseñas. ¡Adios, que es tarde! Say. ¡Adios, amigo! (*) Sale el rrey con quatro turcos (*). 5 Rey. De yra y de dolor hablar no puedo; y es la ocasion de mi pesar insano el uer que don Antonio de Toledo ansi se me a escapado de la mano. Los arrazes, sus amos (*), con el miedo 10 que yo no les tomase su christiano, a Tetuan con priesa le embiaron (*), y en çinco mill ducados (*) le tallaron. ¿Un tan yllustre y rico cauallero por tan (*) vil preçio distes, vil canalla? 15 ¿Tanto os acudiçiastes al dinero, tan grande os pareçio que era la talla, que le añadistes otro compañero, el qual solo pudiera bien pagalla? (*) ¿Françisco de Valençia no podia 20 pagar solo por si mayor quantia? En fin, fauoreçioles (*) la ventura, que pudo mas que no mi diligençia: que esta es la que conçierta (*) y [asegura 25 lo que no puede haçer humana çiençia. Conoçieron el (*) tiempo y coyuntura, y huyeron de no verse en mi [presençia: que si yo a don Antonio aqui hallara, 30 cinquenta mill ducados me pagara.
DEL TRATO DE ARGEL p. 93 Es hermano de un conde, y es [sobrino (*) de una prinçipalisima duquesa, y, en perderse, perdio en este camino ser coronel (*) en una yllustre 5 [empresa. Ayrado el çielo se mostro y (*) [begnino en haçerle cautiuo y darse priesa a darle libertad por tal rodeo, 10 que no pudo pedir mas el deseo. Pero, pues ya no puede remediarse, el tratar mas en ello es escusado (*). Mirad si viene alguno a querellarse. Moro. Señor, aqui está Yzuf, el renegado. 15 Rey. Entre con intençion de aparejarse a obedeçer en todo mi mandado; si no, a fe que le trate en mi presençia qual mereçe su neçia inobidençia. Entra Yzuf (*). 20 [Rey.] ¿Dónde están tus christianos? (*) Yzuf. Alli (*) fuera. [Rey.] ¿Quánto diste por ellos? Yzuf. Mill ducados. [Rey.] Yo los dare por ellos. 25 Yzuf. No se espera de tu bondad (*) agrau[i]os tan [sobrados. Rey. ¿En esto me replicas? Yzuf. Da siquiera 30 algun aliuio en parte a mis cuidados.
JORNADA QUARTA p. 94 Al (*) esclauo te doy, rey, sin dinero, y dejame la esclaua, por quien muero. Rey. ¿Tal osaste deçir, o moro (*) infame? Lleualde abajo, y dalde tanto palo, hasta que con su sangre se derrame 5 el deseo que tiene torpe y malo. Yzuf. Dame, señor, mi esclaua, y luego dame la muerte en fuego, a hierro, a gancho, [en palo (*). Rey. ¡Quitadmele delante! ¡Acabad presto! 10 Yzuf. ¿Por pedirte (*) mi haçienda soy [molesto? Sacan fuera a Yzuf a enpujones, y entran luego dos alarabes con el christiano que se huyó, que asieron en el campo, y estos dos moros diçen al rey: “Alicun 15 çalema çultam adareimi guaharan çal çul” (*). Rey. ¿Adónde iuas (*), christiano? Cau. Procuraua llegarme a Oran, si el çielo lo quisiera. Rey. ¿Adónde (*) cautiuaste? 20 Cau. En la almadraua (*). Rey. ¿Tu amo? Cau. Ya murio; que no deuiera, pues me dejó en poder de una tan [braua 25 muger, que no la iguala alguna [fiera (*). Rey. ¿Español eres? Cau. En Malaga naçido (*). Rey. Bien lo mu[e]stras en ser ansi (*) 30 [atreuido.
DEL TRATO DE ARGEL p. 95 ¡O yuraxa caur! (*) Dalde [seisçientos (*) palos en las espaldas muy bien dados, y luego le dareis (*) otros quinientos en la barriga y en los pies cansados. 5 Cau. ¿Tan sin razon ni ley (*) tantos [tormentos tienes para el que huye aparejados? Rey. Cito cifuti breguedi (*), ¡atalde, abrilde, desollalde y aun matalde! 10 Atanle con quatro cordeles de pies y de manos, y tiran cada vno de su parte, y dos le estan dando, y de quando en quando el christiano se encomienda a Nuestra Señora, y el rey se enoja y diçe en turquesco con colera: “Laguedi denicara, bacinaf (*); ¡a la 15 testa, a la tes[ta]!”, y está diçiendo, mientras le estan dando (*): ¡No se qué raza es esta destos perros cautiuos españoles! ¿Quién se huye? Español (*). ¿Quién no cura de los 20 [hierro[s]? Español (*). ¿Quién hurtando nos [destr[uye]? Español (*). ¿Quién comete otros mill [hierros? (*) 25 Español (*). Que en su pecho (*) el [çielo influye un ánimo indomable, azelerado, al bien y al mal contino aparejado. Una virtud en ellos e notado: 30 que guardan su palabra sin reueses, y en esta mi opinion me an confirmado
JORNADA QUARTA p. 96 dos caualleros Sosas portugueses (*). Don Francisco tanbien la a sigurado (*) que tiene el sobrenombre de [Meneses, los quales sobre su palabra an sido 5 enbiados a España, y la (*) an [cumplido (*). Don Fernando de Ormaza tanbien [fuese sobre su fe y palabra, y ansi a hecho, 10 un mes antes que el término [cumpliese, la (*) paga, con que bien me a (*) [satisfecho. De darles libertad, un interese (*) 15 se sigue tal, que dobla mi prouecho (*): que como van sobre su fe prendados, les pido (*) los rescates tresdoblados. Y este dalde a su amo, y llamad [luego (*) 20 un christiano de Yzuf que está alli [fuera (*), que quiero que grangee su (*) sosiego, por uer si mi opinion es verdadera. De pérdida y ganançia es este juego. 25 Moro. (*) Señor, del bien haçer siempre se [espera galardon, y si falta deste (*) suelo, la paga se dilata para el çielo. Entra Aurelio, y diçele el rrey (*): 30 [Rey.] Ya se quién eres, christiano;
DEL TRATO DE ARGEL p. 97 tu virtud, valor y suerte, y se que presto as de verte en el patrio suelo hispano. Esta Siluia, ¿es tu muger? Aur. Si, señor. 5 Rey. Y ¿adónde yuas quando en las hondas (*) esquiuas perdiste todo el plaçer? [Aur.] Yo se (*) lo dire, señor, en verdaderas razones. 10 De otro rey y otras prisiones fui yo esclauo, que es (*) Amor. Desta Siluia enamorado [an]duue un tiempo en mi tierra, y la fuerça desta guerra 15 me a traido en (*) este estado. A su padre la pedi (*) muchas veçes por muger; pero nunca a mi querer solo un punto le rendi; 20 y viendo que no podia por aquel modo alcançalla, determiné de roballa, que era la mas façil bia. Cunpli en esto mi deseo, 25 y, pensando ir a Milan, trujome el hado al afan (*) y (*) esclauitud do me veo. Rey. No pierdas la confiança en esta vida importuna, 30 pues sabes que de fortuna la condiçion es mudança.
JORNADA QUARTA p. 98 Yo te dare libertad a ti y a Siluia al momento, si tienes (*) conoçimiento de pagar tal voluntad. Mill ducados e de dar 5 por los dos, y sólo (*) quiero que me deis dos mill; enpero aueismelo de jurar, y asi sobre vuestra fe os partireis luego a España. 10 Aur. Señor, a merçed tamaña, ¿qué graçias te rendire? Yo prometo de enbiallos (*) dentro de un mes sin mentir, aunque los sepa pedir 15 por Dios, y si no, hurtallos (*). Rey. Pues luego os aparejad, y en la primer saetia (*) tomad de España la via, que a los dos doy libertad. 20 Aur. El suelo y çielo te trate qual mereçe tu bondad, y toma mi voluntad por prenda deste (*) rescate; que yo perdere la vida 25 o cunplire mi palabra: que este bien la (*) escarua y labra en mi sangre bien naçida. Moro. Señor, un nauio viene. Rey. ¿De qué parte? 30 Moro. De Oçidente (*). Rey. Mejor es que no de Oriente (*).
DEL TRATO DE ARGEL p. 99 ¿Es de gauia? (*) Moro. Gauia tiene. Rey. Deue ser de mercançia. Moro. Podria ser; aunque se suena (*) que la mercançia es buena, 5 si es limosna (*). Rey. Si sería (*). Vamos. Tu, Aurelio, procura tu partida, y ten cuidado de aquello que me has jurado. 10 Aur. Crezca el çielo tu ventura. Entrase el rey, y queda Aurelio (*). ¡Gracias te doy, eterno rrey del çielo, que tan sin mereçerlo as permitido que, por la mano de que (*) mas 15 [temia, tanto bien, tanta gloria me viniese! (*) Entra Françisco, y diçe (*): Fra. ¡Albriçias, caro Aurelio!; que es [llegado 20 un nauio de España, y todos diçen que es de limosna çierto, y que en el [viene (*) un fraile trinitario cristianisimo, amigo de haçer bien, y conoçido, 25 porque a estado otra vez en esta tierra rescatando christianos, y da (*) [exemplo de mucha (*) cristiandad y gran [prudençia. 30
JORNADA QUARTA p. 100 Su nombre es frai Juan Jil (*). Aur. Mira no sea frai Gorge de Oliuar (*), que es de la [orden de la Merçed, que aqui tanbien a 5 [estado, de no menos bondad y humano [pecho (*); tanto, que ya despues que vuo [espendido (*) 10 bien (*) veinte mill ducados que traia, [e]n otros siete mill quedó enpeñado. ¡[O] caridad estraña! ¡O sancto pecho! Entran tres esclauos, asidos en sus cadenas (*). Esc. 1.° (*) ¡Qué buen dia, conpañeros! 15 La limosna está en el puerto. Mi remedio tengo çierto, porque aqui me traen dineros. [Esc. 2.°] (*) No tengo bien, ni le espero, ni siento en mi ti[er]ra quien (*) 20 me pueda haçer algun bien. [Esc. 3.°] (*) Pues yo no me desespero. [Fra.] Dios nos a de remediar, hermanos; mostrad buen pecho, que el Señor que nos a hecho, 25 no nos tiene de oluidar. Roguemosle, como a padre, nos buelua a nuestra mejora (*), pues es nuestra interçesora su Madre, que es nuestra Madre; 30 porque, con tan (*) sancto medio,
DEL TRATO DE ARGEL p. 101 nuestro bien está seguro: que ella es nuestra fuerça y muro, nuestra luz, nuestro remedio. Hechan todos las cadenas al suelo, y hincanse de rodillas, y diçe el vno (*): 5 [Vno]. ¡Buelue, Virgen santisima Maria, tus ojos, que dan luz y gloria al çielo, a los tristes que lloran noche y dia y riegan (*) con sus lagrimas (*) el [suelo! 10 Socorrenos (*), bendita Virgen pia, antes que este mortal corporeo velo quede sin alma en esta tierra dura y carezca de vsada sepultura. Otro. (*) Reyna de las alturas zelestiales, 15 Madre y Madre de Dios, Virgen y [Madre, espanto de las furias infernales, Madre y Esposa de tu mismo Padre, remedio vniuersal de nuestros males: 20 si con tu condiçion es bien que [quadre vsar misericordia, vsala agora, y sacame de entre esta gente mora! (*) Otro. En vos, Virgen dulçisima Maria, 25 entre Dios y los hombres medianera, de nuestro mar inçierto çierta guia, Virgen entre las virgenes primera: en vos, Virgen y Madre, en vos confia mi alma, que sin vos en nadie 30 [espera,
JORNADA QUARTA DEL TRATO DE ARGEL p. 102 que me avreis (*) de sacar con vuestras [manos de dura seruidumbre de paganos. Aur. Si yo, Virgen bendita, e conseguido (*) de tu misericordia un (*) bien tan alto, 5 ¿quándo podre mostrarme agradeçido, tanto que al fin no quede (*) corto y [falto? Reçibe (*) mi deseo, que, subido sobre un christiano obrar, dara tal 10 [salto, que toque ya, oluidado deste suelo, el alto trono del impereo (*) çielo. Y en tanto que se llega el tienpo y [punto 15 de poner en efecto mi deseo, al yllustre auditorio que está junto, en quien tanta bondad disçierno (*) y [veo, si a estado mal sacado este trasunto 20 de la vida de Argel y trato feo, pues es bueno el deseo que a (*) [tenido, en nombre del autor, perdon l[e (*) [pido]. 25
p. 103 COMEDIA DEL ÇERCO DE NUMANÇIA (*) Figuras siguientes: Çipion, romano. Leoniçio, numantino. Iugurta, romano. Dos saçerdotes 5 [Gayo] Mario, romano. numantinos. Quinto Fauio, romano. Un paje numantino. (Gayo, soldado [Seis pajes mas, romano.) numantinos.] Quatro soldados Un hombre 10 romanos. numantino. Dos numantinos, Milbio, numantino. embajadores. [Un demonio.] España. Un muerto. Duero. Quatro mugeres de 15 [Tres muchachos que Numançia. representan Lira, donçella. riachuelos.] Dos çiudadanos Teojenes, numantino. numantinos. Carauino, numantino. Una muger de 20 Quatro gouernadores Numançia. numantinos. Un hijo suyo. Marquino, hechiçero [Otro hijo de aquella.] numantino. Un muchacho, Marandro, numantino. hermano de Lira. 25
JORNADA PRIMERA p. 104 Una muger de Seruio, muchacho. Numançia. Bariato, muchacho, que Un soldado es el que se arroja numantino. de la torre. Guerra. Un numantino. 5 Enfermedad. Ermilio, soldado Hambre. romano. La muger de Teojenes. Limpio, soldado Un hijo suyo. romano. [Otro hijo y una hija La Fama. 10 de Teojenes.] IORNADA PRIMERA Entra Çipion, y Iugurta, y Mario, y Quynto Fabio, hermano de Çipion, romanos (*). Çip. Esta difiçil y pesada carga 15 que el Senado rromano me a [encargado, tanto me aprieta, me fatiga y carga, que ya sale de quiçio mi cuydado. De guerra y curso tan estraña y larga(*) 20 y que tantos rromanos a costado, ¿quién no estara suspenso al [acaualla? (*) ¡A! (*) ¿Quién no temera de [rrenoualla? (*) 25 Iug. ¿Quién, Çipion? Quien tiene la bentura, el (*) balor, nunca bisto, que en ti [ençierras,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 105 pues con ella (*) y con el está sigura la vitoria y el triunfo de estas guerras. Çip. El esfuerço rrejido con cordura allana al suelo las mas altas sierras, y la fuerça feroz de loca mano 5 aspero buelue lo que está mas llano; mas no ay que rreprimir, a lo que beo, la furia del ejérçito presente, que, olbidado de gloria y de trofeo, yaçe enbebido en la laçiu[i]a ardiente; 10 y esto (*) solo pretendo, esto deseo: boluer a nueuo trato (*) nuestra gente, que, enmendado primero al (*) que es [amigo, sujetaré mas presto al enemigo. 15 ¡Mario! Mar. (*) ¿Señor? Çip. Az que a notiçia benga de todo nuestro ejérçito en un punto, que, sin que estoruo alguno le 20 [detenga, parezca en este sitio todo junto, porque una breue plática de (*) arenga les quiero haçer. Mar. Arelo en este punto. 25 Çip. Camina, porque es bien que sepan [todos mis nueuas traças y sus biejos modos. Vasse Mario (*). Iug. Sete deçir, señor, que no ay soldado 30 que no te tema juntamente y ame (*);
JORNADA PRIMERA p. 106 [y] porque (*) ese balor tuyo [estremado (*), de Antartico a Calisto (*) se derrame, cada qual, con feroz ánimo osado, quando la trompa a la ocasion les (*) 5 [llame, piensa haçer en tus seruiçios (*) cosas que pasen las haçañas fabulosas (*). Çip. Primero es menester que se rrefrene el biçio que entre todos se derrama; 10 que si este no se quita, en nada tiene con ellos que haçer la buena fama. Si este daño comun no se preuiene, y se deja arraygar su ardiente llama, el biçio solo puede haçernos guerra 15 mas que los enemigos de esta tierra. Tocan a rrecojer, y echase de adentro este bando (*): “Manda nuestro general que se rrecojan armados luego todos los soldados 20 en la plaça prinçipal, y que ninguno no quede de pareçer a esta bista, so pena que de la lista al punto borrado quede.” 25 Iug. No dudo yo, señor, sino que ynporta (rre)cojer (*) con duro freno la [maliçia (*), y que se de al soldado rrienda corta quando el se preçipita en la 30 [ynjusticia.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 107 La fuerça del exérçito se acorta quando ba sin arrimo de justiçia, aunque mas le [acompañen] (*) a [montones mill pintadas banderas y escuadrones. 5 Entra un alarde de soldados, armados a lo antiguo, sin arcabuçes, y Çipion se sube sobre una peña que estara alli, y diçe (*): Çip. En el fiero ademan, en los lozanos (*) marçiales adereços y bistosos, 10 bien os conozco, amigos, por rromanos; rromanos, digo, fuertes y animosos; mas en las blancas (y) (*) delicadas [manos, y en las teçes de rrostros tan lustrosos, 15 alla en Bretaña pareçeis criados, y de padres flamencos enjendrados. El general discuido vuestro, amigos, el no mirar por lo que tanto os toca, leuanta los caydos enemigos, 20 que (*) vuestro esfuerço y opinion apoca. Desta çiudad los muros son testigos, que aun oy está (*) qual bien fu[n]dada [rroca, de vuestras pereçosas fuerças banas, 25 que solo el nombre tienen de rromanas. ¿Pareçeos, hijos, que es jentil haçaña que tiemble del rromano nombre el [mundo, y que bosotros solos en España 30 le aniquileis y echeis en el profundo?
JORNADA PRIMERA p. 108 ¿Qué flojedad es esta tan (*) estraña? ¿Qué flojedad? Si yo mal no me fundo (*), es flojedad naçida de pereça, enemiga mortal de fortaleça. La blanda Venus con el duro Marte 5 jamas haçen durable ayuntamiento; ella rregalos sigue, el sigue arte (*) que ynçita a daños y (*) furor [sangriento. La [cipria diosa](*) estese agora aparte; 10 deje su hijo nuestro alojamiento, que mal se aloja en las marçiales [tiendas quien gusta de banquetes y meriendas. ¿Pensais que sólo [atierra] (*) la muralla 15 el almete y la açerada punta (*), y que sólo atropella la batalla la multitud de gentes (*) y armas junta? Si esfuerço de cordura no señala (*), que todo lo preuiene y lo barrunta, 20 poco aprobechan muchos esquadrones, y menos ynfinitas muniçiones. Si a militar conçierto se rreduçe, qualque (*) pequeño ejérçito que sea, bereis que como sol claro rreluçe, 25 y alcança las vitorias que desea; pero si a flojedad el se conduçe, aunque abreuiado el mundo en el se [bea, en un momento quedará desecho 30 por mas rreglada mano y fuerte pecho. Abergonçaos (*), barones esforçados,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 109 porque (*), a nuestro pesar, con [arrogançia, tan pocos españoles, y ençerrados, defiendan este nido de Numançia. Deçisey[s] años son y mas pasados (*) 5 que mantienen la guerra y la [ganançia (*) de auer bençido con feroçes manos millares de millares de rromanos. Bosotros [os] (*) bençeis, que estais 10 [bençidos del uajo (*) antojo y (*) femenil, liuiano, con Venus y con Baco entretenidos, sin que a las harmas estendais la mano. Correos agora, si no estais corridos, 15 de ber que este pequeño pueblo yspano contra el poder rromano [se] (*) [defienda, y, quando mas rrendido, mas (*) [ofenda. 20 De nuestro campo quiero, en todo caso, que salgan las ynfames meretriçes, que, de ser rreduçidos a este paso, ellas solas an sido las rrayçes. Para beber no quede mas de un baso, 25 y los lechos (*), un tienpo ya feliçes, llenos de concubinas, se desagan, y de fajina y en el suelo se hagan. No me guela el soldado otros (*) olores que el (*) olor de la pez y de rresina, 30 ni por golosidad de los sauores trayga siempre aparato de coçina (*):
JORNADA PRIMERA p. 110 que el que husa (*) en la guerra estos [primores, muy mal podra sufrir la cota fina (*); no quiero otro primor ni otra [fragancia (*), 5 en tanto que español biua en [Numançia. No os parezca, barones, escabroso ni duro este mi justo mandamiento, que al fin conoçereis ser probechoso, 10 quando aquel consigais de vuestro [yntento. Bien se (*) os a de haçer dificultoso dar a vuestras costumbres nueuo [asiento; 15 mas, si no las mudais, estara firme la guerra que esta afrenta mas confirme. En blandas camas, entre juego y bino, állase mal el trauajoso Marte; otro aparejo busca, otro camino; 20 otros braços leuantan su estandarte; cada qual se fabrica su destino; no tiene alli (*) fortuna alguna parte; la pereça fortuna baja (*) cria; la dilijençia, ynperio (*) y monarquia. 25 Estoy con todo esto tan seguro de que al fin mostraréis que sois [rromanos, que tengo en nada el defendido muro destos rrebeldes barbaros yspanos; 30 y asi, os prometo por mi diestra y juro que, si ygualais al ánimo las manos,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 111 que las mias se alarguen en pagaros, y mi lengua tanbien en alauaros (*). Miranse los soldados unos a otros, y hacen señas a uno dellos, que se llama (*) Gayo Mario (*), que rresponda por todos, y diçe (*): 5 Gayo. Si con atentos ojos as mirado, ynclito general, en los senblantes que a tus breues rraçones an mostrado los que tienes agora çircunstantes, qual abrás (*) bisto sin color, turbado, 10 y qual con ella, yndiçios bien bastantes de que [el] temor y la berguença [a] [una (*) nos (*) aflije, molesta e ynportuna: berguença, de mirar ser (*) rreduçidos 15 a término tan bajo (*) por su culpa, que uiendo ser por ti rrepreendidos, no sauen a esa (*) falta haçer disculpa; temor, de tantos yerros cometidos; y la torpe pereça que los culpa 20 los tiene de tal modo, que se holgaran antes morir que en esto se hallaran. Pero el lugar y tiempo que los (*) [queda para mostrar alguna rreconpensa, 25 es causa que con menos fuerça [pueda (*) fatigarte (*) el rrigor de tal ofensa. De oy mas, con presta voluntad y leda, el mas minimo desto[s] [cuida] (*) y 30 [piensa
JORNADA PRIMERA p. 112 de ofreçer sin rreues a tu seruiçio la haçienda, bida, honrra (*) en [sacrifiçio. Admite, pues, de sus yntentos sanos al (*) justo ofreçimiento, señor mio, 5 y considera al fin que son rromanos, en quien nunca faltó del todo (*) brio. Bosotros leuantad las diestras manos, en señal que aprouais el boto mio. Sol. 1.° (*) Todo lo que aueis (*) dicho 10 [confirmamos. Sol. 2.° Y lo juramos todos (*). Todos. Si juramos. Çip. Pues, arrimado (*) a tal ofreçimiento, creçe ya (*) desde oy mi confiança, 15 creçiendo en vuestros pechos [ardimiento y del biejo biuir nueua mudança. Vuestras promesas no se lleue el [biento; 20 haçerlas (*) berdaderas con la lança; que las mias saldran tan berdaderas, quanto fuere el balor de vuestras [beras. Sol. 1.° Dos numantinos con seguro bienen 25 a darte, Çipion, una enbajada. Çip. ¿Por qué no llegan ya? ¿En qué se [detienen? Sol. Esperan que liçençia les sea dada. Çip. Si son enbajadores, ya la tienen. 30 Sol. Enbajadores son. Çip. Daldes (*) entrada;
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 113 que, aunque descubran çierto falso (*) [pecho, al enemigo siempre (*) de probecho, jamas la falsedad bino cubierta tanto con la berdad, que no mostrase 5 algun pequeño yndiçio, alguna puerta por donde su maldad se entestiguase (*). Oyr al enemigo es cosa çierta que siempre aprobechó mas (*) que [dañase, 10 y, en las cosas de guerra, [la] (*) [esperiençia (*) muestra que lo [que] digo es çierta [çiençia (*). Entran dos numantinos, enbajadores. 15 Num. 1.° Si nos das, gran (*) señor, grata liçençia, deçirte e la enbajada que traemos; do estamos, [o] ante sola tu [presençia (*), todo a lo que benimos te diremos. 20 Çip. Deçid; que adondequiera doy [audiençia. Num. 1.° Pues con ese seguro que tenemos, de tu rreal grandeça concedido, dare prinçipio a lo que soy benido. 25 Numançia, de quien yo soy çiudadano, ynclito general, a ti me enbia, como al mas fuerte capitan (*) rromano que a cubierto la noche y (*) bisto el dia, a pedirte, señor, la amiga mano, 30 en señal de que cesa (*) la porfia
JORNADA PRIMERA p. 114 tan trauada y cruel de tantos años, que a causado sus propios y tus daños. Diçe que nunca de la ley y fuero[s] (*) del Senado rromano (*) se apartara, si el insufrible (*) mando y desafueros 5 de un consul y otro no le (*) fatigara. Ellos con duros estatutos fieros, y con su estraña (*) condiçion abara, pusieron tan gran yugo a nuestros [cuellos, 10 que forçados salimos del y dellos, y, en todo el largo tiempo que a [durado entrambas partes la contienda, es çierto que ningun general emos allado 15 con quien poder tratar algun (*) [concierto. Enpero agora, que a querido el hado rreduçir nuestra naue a tan buen puerto, las belas de la gauia (*) rrecojemos 20 y a qualquiera partido nos ponemos. No (*) ymajines que temor nos lleua a pedirte las paçes con ynstançia, pues la larga esperiençia a dado prueua del poder baleroso de Numançia. 25 Tu birtud y balor es quien nos çeua, y nos declara que será ganançia mayor que (*) quantas desear [podemos (*), si por señor y amigo te tenemos. 30 A esto a sido la venida nuestra. Rrespondenos, señor, lo que te plaçe.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 115 Çip. ¡Tarde de arrepentidos dais la muestra! Poco vuestra amistad me satisfaçe. De nueuo exerçitad la fuerte diestra, que quiero ber lo que la mia haçe; quiça (*) que a puesto en ella la bentura 5 la gloria nuestra (*) y vuestra [sepoltura (*). A desberguença de tan largos años, es poca rreconpensa pedir paçes. Seguid la guerra y (*) rrenobad los 10 [daños. Salgan de nueuo las balientes haçes. Num. 1.º (*) La falsa confiança mill engaños consigo trae; adbierte lo que haçes, señor, que esa arrogançia que nos 15 [muestras, rremunera (*) el balor en nuestras [diestras; y pues niegas la paz que con buen çelo te a sido por nosotros demandada, 20 de oy mas la causa nuestra con el çielo quedará por mejor calificada, y antes que pise[s] de Numançia el [suelo, prouarás dó se estiende la yndignada 25 fuerça (*) de aquel que, siendote [enemigo, quiere ser tu (*) basallo y fiel amigo. Çip. ¿Teneis mas que deçir? Num. No; mas tenemos 30 que haçer, pues tu, señor, ansi lo [quieres,
JORNADA PRIMERA p. 116 sin querer la amistad que te ofreçemos, correspondiendo mal de (*) ser quien [eres. Pero entonçes berás lo que podremos (*) quando nos muestres tu lo que 5 [pudieres: que es una cosa rraçonar de paçes, y otra rromper por las harmadas haçes. Çip. Berdad deçis (*); y ansi, para mostraros si se tratar en paz y ablar (*) en 10 [guerra, no os (*) quiero por amigos açetaros, ni lo sere jamas de vuestra tierra. Y con esto podeis luego tornaros. Num. ¿Que en es[to] (*) tu querer, señor, se 15 [ençierra? Çip. Ya te e dicho que si (*). Num. 2.° Pues, ¡sus!, al hecho; que guerra (*) ama el numantino [pecho. 20 Vansse (*) los enbajadores, y diçe Quinto Fauio, hermano de Çipion: Quin. El descuydo pasado nuestro a sido el que les (*) haçe hablar de aquesta (*) [suerte; 25 mas ya es (*) llegado el tiempo y (*) [es benido do bereis vuestra (*) gloria y vuestra [muerte. Çip. El bano blasonar no es admitido 30 de pecho baleroso, honrrado y fuerte.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 117 Tiempla (*) las amenaças, Fauio, y [calla, y tu balor descubre en la batalla; aunque yo pienso haçer que el [numantino 5 nunca a las manos con nosotros benga, buscando de bençerle tal camino, que mas a mi probecho se (*) conbenga, y (*) are que abaje el brio y pierda el [tino 10 y que en si mesmo su furor detenga. Pienso de un hondo foso rrodeallos, y por hambre ynsufrible e de [acauallos (*). No quiero yo (*) que sangre de 15 [rromanos colore mas el suelo de esta tierra; basta la que an bertido estos yspanos en tan larga, rreñida y cruda guerra. Ejerçitense agora vuestras manos 20 en rromper y a cauar (*) la dura tierra, y cubrirse (*) de poluo los amigos que no lo estan de sangre de enemigos. No quede de este ofiçio rreseruado ninguno que le tenga preminente. 25 Trauaje el dicurion como el soldado, y no se muestre en esto diferente. Yo mismo tomaré el yerro pesado y rrompere la tierra façilmente. Haçed todos qual yo; bereis (*) que 30 [hago tal obra, con que a todos satisfago.
JORNADA PRIMERA p. 118 Quin. Baleroso señor y ermano mio, bien nos muestras en esto tu cordura; pues fuera conoçido desbario y temeraria muestra de locura, pelear contra el loco ayrado brio 5 destos desesperados sin bentura. Mejor será ençerrallos como diçes, y quita[r]les (*) al brio las rrayçes. Bien puede la çiudad toda çercarse, si no es la parte (por) do el rrio la 10 [baña (*). Çip. Bamos, y benga luego a efetuarse esta mi nueua traça, husada haçaña (*); que si en mi (*) fauor quiere mostrarse el çielo, quedará sujeta España 15 al Senado rromano, solamente con bençer la soueruia de esta gente. Vansse, y sale España, coronada (*) con unas torres, y trae un castillo en la mano, que (*) sinifica España (*). 20 Esp. ¡Alto, sereno y espaçioso çielo, que, con tus ynfluençias, enrriqueçes la parte que es mayor de este mi suelo y sobre muchos otros le engrandeçes: mueuate a conpasion mi amargo 25 [duelo, y, pues al aflijido fauoreçes, fauoreçeme a mi en ansia tamaña, que soy la sola y (*) desdichada [España! 30 Basta (*) ya que un tienpo me tubiste
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 119 todos mis flacos (*) mienbros [abrasados, y al sol por mis entrañas descubriste al (*) rreyno oscuro (*) de los [condenados, 5 y a mill tiranos mill rriqueças diste; a feniçis y a griegos (*) entregados mis rreynos fueron porque tu as [querido, o porque mi maldad lo a mereçido. 10 ¿Será posible que contino sea esclaua (*) de naçiones estranjeras, y que un pequeño tiempo yo no bea de libertad tendida[s] (*) mis banderas? Con justisimo título se enplea 15 en mi el rrigor de tantas penas fieras, pues mis famosos hijos y balientes andan entre si mismo[s] (*) diferentes. Jamas entre su pecho (*) conçertaron los diuididos animos furiosos (*); 20 antes entonçes [mas los] (*) apartaron quando se bieron mas menesterosos; y ansi con sus discordias [[conuidaron] (*) los barbaros [de pechos] (*) cudiçiosos 25 a benir a (*) entregarse en mis [rriqueças, [usando] (*) en mi y en ellos [mil] (*) [crueças. Numançia es la que agora sola a sido (*) 30 quien la luçiente espada sacó fuera, y a costa de su sangre a mantenido
JORNADA PRIMERA p. 120 la amada liuertad suya y (*) primera. Mas, ¡ay!, que beo el término cumplido, llegada ya (*) la ora postrimera do acauará su bida, y no su fama, qual fenis rrenouandose en la llama. 5 Estos tan mucho temidos (*) rromanos, que buscan de bençer çien mill [caminos, rrehuyendo (*) benir mas a las manos con los pocos balientes numantinos, 10 ¡o si saliesen sus yntentos banos, y fuesen sus quimeras desatinos, que (*) esta pequeña tierra de [Numançia sacase de su pérdida ganançia! 15 Mas, ¡ay!, que el enemigo la a çercado, no sólo con las harmas contrapuestas al flaco muro suyo, mas a obrado con dilijençia estraña y manos prestas que un foso por la [margen] 20 [conçertado (*) rrodee a la (*) çiudad por llano y [questas; solo (*) la parte por do el rrio se [estiende, 25 deste ardid nunca bisto se defiende. Ansi estan escogidos (*) y encerrados los tristes numantinos en sus muros; ni ellos pueden salir, ni ser entrados, y estan de los asaltos bien seguros. 30 Pero en sólo mirar que estan priuados de ejerçitar sus fuertes braços duros,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 121 la guerra pedire (*) o la muerte a [boçes, con horrendos açentos y feroçes; y pues sola la parte por do corre y toca a la çiudad el ancho Duero, 5 es aquella que ayuda y que socorre en algo al numantino prisionero, antes que alguna máquina o gran torre en sus aguas se funde, rrogar quiero al caudaloso y conoçido rrio, 10 en lo que puede, ayude al pueblo mio. Duero gentil, que, con torçidas bueltas, humedeçes gran parte de mi [seno] (*), ansi en tus aguas siempre beas [enbueltas 15 arenas de oro qual el Tajo ameno; ansi (*) las ninfas fujetiuas sueltas, de que está el berde prado y bosque [lleno, vengan humildes a tus aguas claras, 20 y en prestar[te] (*) fauor no sean [abaras, que prestes a mis asperos lamentos atento oydo, o que a escucharlos [bengas, 25 aunque (*) dejes un rrato tus contentos. Suplicote que en nada te detengas. Si tu, con tus continos creçimientos, destos fieros rromanos no te (*) [bengas, 30 çerrado beo ya qualquier camino a la salud del pueblo numantino.
JORNADA PRIMERA p. 122 Sale el rrio Duero con otros tres rrios, que seran tres muchachos, bestidos como que son tres rriachuelos que entran en Duero junto a Soria, que en aquel tiempo fue Numançia (*). Due. Madre querida (*), España: rrato auia 5 que oy en mis oydos (*) tus querellas, y si en salir aca me detenia, fue por [no] (*) poder dar rremedio a [ellas. El [fatal] (*) miserable y triste dia, 10 segun el disponer de las estrellas, se llega de Numançia, y çierto temo que no ay rremedio (*) a su dolor [estremo. Con Obron (*) y Minuesa (*) y ta[n]bien 15 [Tera, cuyas aguas las mias acreçientan, e llenado mi seno en tal manera, que las husadas (*) marjenes [rrebientan; 20 mas, sin temor de mi beloz carrera, qual si fuera un arroyo, beo que [yntentan de haçer lo que tu, España, nunca [beas: 25 sobre mis aguas, torres y trincheas. Mas ya quel rrebolber del duro hado tenga el hultimo fin estatuydo de ese (*) tu pueblo numantino [harmado (*), 30 pues a terminos tales a benido,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 123 un consuelo le queda en este [[estado] (*): que no podran las sombras del olbido escureçer el sol de sus haçañas, en toda edad tenidas (*) por estrañas; 5 y puesto que el feroz rromano [[tiende] (*) el paso [aora] (*) para tan (*) fertil suelo, que (*) te oprime aqui y alli te ofende con arrogante y anbiçioso (*) çelo, 10 tiempo bendra, segun que ansi lo [entiende el (*) sauer que a Proteo a dado el [çielo, que estos (*) rromanos sean oprimidos 15 por lo[s] (*) que agora tienen [abatidos. De rremotas naçiones benir beo gentes que auitarán tu dulçe seno despues que, como quiere tu deseo, 20 abrán a los rromanos puesto freno: godos seran, que, con bistoso arreo, deja[rá]n (*) de su fama el mundo lleno; bendran a rrecojer[se] (*) en tus [entrañas, 25 dando de nueuo bida a sus haçañas. Estas ynjurias bengará la mano del fiero Atila en tiempos benideros, poniendo al pueblo tan feroz rromano sujeto a obedeçer todos sus fueros, 30 y portillos au[r]iendo en Baticano (*) sus (*) brauos hijos y otros extranjeros,
JORNADA PRIMERA p. 124 [haran] (*) que para huyr buelba la [planta el gran piloto de la naue santa (*); y tanbien bendra tiempo en que se [mire 5 estar blandiendo el español cuchillo sobre el cuello rromano, y que rrespire sólo por la bondad (*) de su [caudillo] (*). El grande Albano (*) ará que se rretire el español exérçito, sençillo, 10 no de balor, sino de poca jente, pues que con ella ará que se le [aumente (*); y quando [fuere ya mas] (*) conoçido el propio haçedor de tierra y çielo, 15 aquel que a de quedar ystituydo (*) por bisorrey de Dios en todo el suelo, a tus rreyes dara tal apellido, que el bea que mas cuadre y de [consuelo (*). 20 Catolicos seran llamados todos, sujeçion e ynsinia de los godos (*); pero el que mas leuantará la mano en honrra tuya y general contento, haçiendo que el balor del nombre 25 [yspano tenga entre todos el mejor asiento, un rey será de cuyo yntento sano grandes cosas me muestra el [pensamiento; 30 será llamado (*), siendo suyo el mundo, el segundo Felipo sin segundo.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 125 Debajo de este ynperio tan dichoso, seran a una corona rreduçidos, por bien hunibersal y a tu reposo, tus rreinos (*), hasta entonçes diuididos. El jiron lusitano, tan famoso, 5 que un tiempo se cortó (*) de los [vestidos de la yllustre Castilla, a de asirse (*) de nueuo, y a su antiguo ser benirse (*). ¡Qué enuidia, qué (*) temor, España 10 [amada, te tendran mill (*) naçiones [estranjeras, en quien tu teñiras tu aguda espada y tenderas triunfando tus banderas! 15 Siruate esto de aliuio en la pasada (*) ocasion, por quien lloras tan de beras, pues no puede faltar lo que (*) [hordenado ya tiene de Numançia el duro hado. 20 Esp. Tus rraçones aliuio an dado en parte, famoso Duero, a las pasiones mias, sólo porque ymajino que no ay parte de engaño [al]guno (*) en estas [profeçias. 25 Due. Bien puede de hecho (*), España, [asegurarte, puesto (*) que tarden tan dichosos [dias (*). Y adios, porque me esperan ya mis 30 [ninfas. Esp. ¡El çielo aumente tus sabrosas linfas!
JORNADA SEGUNDA p. 126 JORNADA SEGUNDA Salen Teojenes y Carauino, con otros quatro numantinos, gouernadores de Numançia, y Marquino, hechiçero, y sientanse (*). Teo. Pareçeme, barones esforçados, 5 que en nuestros [daños] (*) con rrigor [ynfluyen los tristes signos y contrarios hados, pues nuestra fuerça humana (*) [desminuyen. 10 Tienennos los rromanos ençerrados, y con couardes manos (*) nos [destruyen; ni con matar muriendo no ay [bengarnos, 15 ni podemos sin alas escaparnos. No (*) sólo a bençernos se despiertan los que auemos bençido beçes tantas; que tanbien españoles se conçiertan con ellos a çegar (*) nuestras 20 [gargantas. Tan gran maldad los çielos no [consientan; con rrayos yeran las lijeras plantas que se muestren (*) en daño del amigo, 25 fauoreçiendo al perfido enemigo. Mirá (*) si ymajinais algun rremedio para salir de tanta desbentura, porque este largo y trauajoso açedio
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 127 sólo promete presta sepoltura. El ancho foso nos estorba el medio de prouar con las harmas la bentura, aunque a beçes balientes, fuertes [braços, 5 rrompen mill [contrapuestos] (*) [enbaraços. Car. (*) ¡A Jupiter plugiera souerano que nuestra jubentud sola se biera con todo el cruel (*) exérçito rromano, 10 adonde el braço rrodear pudiera, que alli, al (*) balor de la española [mano, la misma muerte poco estoruo [hiçiera (*) 15 para dejar de abrir franco (*) camino a la salud del pueblo numantino! Mas pues en tales terminos nos bemos, que estamos como damas ençerrados, hagamos todo quanto haçer 20 [podemos (*) para mostrar los animos osados: a nuestros enemigos conbidemos a singular batalla; que, cansados deste çerco tan largo, ser podria 25 quisiesen acauarle por tal bia. Y quando este rremedio no (*) suçeda a la justa medida del deseo, otro camino de yntentar nos queda, aunque mas trauajoso a lo que creo: 30 este foso y muralla que nos [veda] (*) el paso al enemigo que alli beo,
JORNADA SEGUNDA p. 128 en un tropel de noche le rrompamos, y por ayuda a los amigos bamos. Num. 1.° O sea por el foso, o por la [muerte] (*), de abrir tenemos paso a nuestra bida: que es dolor ynsufrible el de la muerte, 5 si llega quando mas biue la bida. Rremedio a las miserias es la muerte, si se acreçientan ellas con la vida (*), y suele tanto mas ser exçelente, quanto (*) se muere mas 10 [honrradamente. Num. 2.° ¿Con qué mas honrra pueden apartarse de nuestros cuerpos estas almas [nuestras, que en las rromanas haçes (*) arrojarse 15 y en su daño mouer las fuerças (*) [diestras? Y (*) en la çiudad podra muy bien [quedarse quien gusta de cobarde (*) dar las 20 [muestras; que yo mi gusto pongo en quedar [muerto en el [çerrado] (*) foso o campo abierto. Num. 3.° Esta [in]sufrible (*) hambre maçilenta, 25 que tanto nos persigue y nos rrodea, haçe que en vuestro pareçer consienta, puesto que temerario y duro sea. Muriendo, escusar emos tanta afrenta; y (*) quien morir de hambre no desea, 30 arrojese conmigo al foso, y aga camino su (*) rremedio con la daga.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 129 Num. 4.° Primero que bengais al trançe duro desta rresuluçion que aueis tomado, pareçeme ser bien que desde el muro nuestro fiero enemigo sea [avisado](*), diçiendole que de campo seguro 5 a un numantino y a (*) otro su soldado, y que la muerte de uno sea sentençia que acaue nuestra antigua diferençia. Son los romanos tan soueruia jente, que luego açetarán este partido; 10 y si lo açetan, [creo] (*) firmemente que nuestro [amargo] (*) daño a [feneçido (*), pues está [un] numantino (*) aqui [presente 15 cuyo balor me tiene persuadido que el solo contra tres de los (*) [rromanos quitará la vitoria de las manos. Tanbien será açertado que Marquino, 20 pues es un agorero tan famoso, mire qué estrella, o (*) qué planeta o [signo nos amenaça a (*) muerte o fin [honrroso, 25 o (*) si puede hallar algun camino que nos pueda mostrar si del dudoso çerco cruel do estamos oprimidos saldremos bençedores o bençidos. Tanbien primero encargo que se haga 30 a Jupiter solene sacrificio, de quien podremos esperar la paga
JORNADA SEGUNDA p. 130 harto mayor que nuestro benefiçio. Curese luego la profunda llaga del arraygado acostumbrado biçio: quiça con esto mudará de yntento el hado esquiuo, y nos dara contento. 5 Para morir, jamas le falta tiempo al que quiere morir desesperado. Siempre seremos a saçon y a tiempo para mostrar muriendo el pecho osado; mas, porque no se pase en balde el 10 [tiempo, mirá (*) si os quadra lo que e [demandado (*), y, si no os pareçe (*), dad un modo que mejor benga y que conbenga a 15 [todo. Marq. Esa rraçon que muestran tus rraçones es aprouada del yntento mio. Haganse sacrifiçios y oblaçiones y pongase en efeto el desafio, 20 que yo no perdere las ocasiones de mostrar de mi çiençia el poderio: yo os sacaré (*) del hondo çentro [obscuro (*) quien nos declare el bien, el (*) mal 25 [futuro. Teo. Yo desde aqui me ofrezco, si os pareçe que puede de mi esfuerço algo fiarse, de salir a esta duda (*) que se ofreçe, si por bentura biene a efetuarse. 30 Car. Mas honrra tu balor claro (*) mereçe; bien pueden de tu esfuerço confiarse
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 131 mas difiçiles cosas, y aun (*) mayores, por ser el que es mejor de los mejores. [Y pues tu ocupas el lugar primero] (*) de la honrra y balor con causa justa, yo, que en todo me quento por 5 [postrero, quiero ser el araldo de esta justa. Num. 1.° Pues yo con todo el pueblo me prefiero haçer de lo que Jupiter mas gusta, que son los sacrifiçios y oblaçiones (*), 10 si ban con enmendados coraçones. Num. 2.° Bamo[no]s (*), y con presta dilijençia hagamos quanto aqui propuesto [abemos, antes que la pestifera dolençia 15 de la hambre nos ponga en los [estremos. Si tiene el çielo dada la sentençia (*) de que en este rrigor fiero acauemos, rreboquela, si acaso lo (*) mereçe 20 la presta (*) enmienda que Numancia [ofreçe. Vansse, y salen Marandro y Leoniçio, numantinos (*). Leo. Marandro amigo, ¿dó (*) bas, o haçia dó mueues el pie? 25 Mara. Si yo mismo no lo se, tanpoco tu lo sabras. Leo. ¡Cómo te saca de seso tu amoroso pensamiento! Mara. Antes, despues que le siento, 30 tengo mas rraçon y peso.
JORNADA SEGUNDA p. 132 Leo. Eso ya está aberiguado: que el que sirbiere al amor, a de ser por [su] (*) dolor con rraçon muy mas pesado. Mara. De maliçia u (*) de agudeça 5 no escapa lo que dijiste. Leo. Tu mi agudeça entendiste; mas yo entendi (*) tu sinpleça. Mara. ¿Qué sinpleça?, ¿querer bien? (*) Leo. Si al querer (*) no se mide 10 como la rraçon lo pide, con quándo, cómo, y a quién. Mara. ¿Rreglas quies poner [a] (*) amor? Leo. La rraçon puede ponellas. Mara. Rraçonables seran ellas; 15 mas no de mucho primor. Leo. En la amorosa porfia, a rraçon no ay conoçella. Mara. Amor no ba contra ella, aunque della se desuia. 20 Leo. ¿No es yr (*) contra la rraçon, siendo tu tan buen soldado, andar tan enamorado en tan estraña (*) ocasion? Al tiempo que del dios Marte 25 as de pedir el fauor (*), ¿te entretienes con amor, quien (*) mill blanduras reparte? (*) ¿Bes la patria consumida y de enemigos çercada, 30 y tu memoria, burlada por amor, de ella se olbida?
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 133 Mara. En yra mi pecho se arde por ber que hablas (*) sin cordura. ¿Hiço el amor, por bentura, a ningun pecho couarde? ¿Dejé (*) yo la çentinela 5 por yr donde está mi dama, o estoy durmiendo en la cama quando mi capitan bela? ¿Asme bisto tu (*) faltar de lo que deuo a mi ofiçio, 10 para algun rregalo o biçio, ni menos por bien amar? Y si nada no (*) as allado de que deuo (*) dar disculpa, ¿por qué me das tanta culpa 15 de que sea enamorado? Y si de conbersaçion me bes que ando sienpre ajeno, mete la mano en tu seno, berás si tengo rraçon. 20 ¿No saues los muchos años que tras Lira ando perdido? ¿No saues que era benido el fin todo a nuestros daños (*), porque su padre hordenaua 25 de darmela por muger, y que Lira su querer con el mio conçertaua? Tanbien saues que llegó en tan dulçe coyuntura 30 esta fuerte guerra dura, por quien mi gloria çesó.
JORNADA SEGUNDA p. 134 Dilatóse el casamiento hasta acauar esta guerra, porque no está nuestra tierra para fiestas y contento. Mira quán poca esperança 5 puedo tener de mi gloria, pues está nuestra bitoria toda en la enemiga lança. De la hambre fatigados, sin medio de algun rremedio, 10 tal muralla y foso en medio, pocos, y esos ençerrados; pues como beo lleuar mis esperanças del biento, ando triste y descontento, 15 ansi qual me bes andar. Leo. Sosiega, Marandro, el pecho; buelue al brio que tenias; quiça que por otras bias (*) se hordena nuestro probecho, 20 y (*) Jupiter souerano nos descubra (*) buen camino por do el pueblo numantino quede libre del rromano, y en dulçe paz y sosiego 25 de tu esposa goçarás, y la llama (*) tenplarás de aquese (*) amoroso fuego; que par[a] tener propiçio al gran Jupiter tonante, 30 [o]y (*) Numançia en este ystante le quiere haçer sacrifiçio.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 135 [Ya el pueblo viene y se muestra con las victimas e incienso. ¡O Jupiter, padre imenso, mira la miseria nuestra!] (*) Apartanse a un lado, y salen dos numantinos 5 bestidos como saçerdotes antiguos, y an de traer asido (*) de los cuernos en medio un carnero grande, coronado de oliua y otras flores, y un paje con una fuente de plata y una tohalla, y otro con un jarro de agua y otros dos con dos jarros de bino, y otro 10 con otra fuente de plata con un poco de ynçienso, y otro(s) con fuego y leña, y otro que ponga una mesa con un tapete donde se ponga todo lo que hubiere en la comedia, en auitos de numantinos; y luego los saçerdotes, dejando el uno el carnero de la mano, 15 diga, y an de entrar Teojenes y muchos numantinos (*). Saç. 1.° Señales çiertas de dolores çiertos se me an rrepresentado en el camino, y los canos cauellos tengo yertos. 20 Saç. 2.° Si acaso yo no soy mal adiuino (*), nunca con bien saldremos de esta [ynpresa. ¡Ay, desdichado pueblo numantino! Saç. 1.° Hagamos nuestro ofiçio con la priesa 25 que nos ynçitan los agueros tristes. Poned, amigos, haçia aqui esa mesa (*). Saç. 2.° El bino, ynçienso (*) y agua que [trujistes poneldo ençima y apartaos afuera, 30 y arrepentios de quanto mal hiçistes: que la oblaçion (*) mejor y la primera que se a de (*) ofreçer al alto çielo,
JORNADA SEGUNDA p. 136 es alma limpia y boluntad sinçera. Saç. 1.° El fuego no le agais bos en el suelo, que aqui biene brasero para ello, que asi lo pide el rrelijioso çelo. Saç. 2.° Lauaos las manos y linpiaos el quello. 5 Dad aca el agua. ¿El fuego no se [ençiende? (*) Num. (*) No ay quien pueda, señor[es] (*), [ençendello. Saç. 2.° ¡O Jupiter! ¿Qué es esto que pretende 10 de haçer en nuestro daño el hado [esquiuo? ¿Cómo el fuego en la tea no se [ençiende? Num. Ya pareçe (*), señor, que está algo 15 [biuo. Saç. 2.° (*) Quitate afuera. ¡O flaca llama [escura, qué dolor en mirarte tal (*) rreçiuo! ¿No miras cómo el humo se apresura 20 a caminar al lado de (*) poniente, y la amarilla llama, mal segura (*), sus puntas encamina haçia el oriente? ¡Desdichada señal, señal notoria que nuestro mal y daño está 25 [patente! (*) Saç. 1.° (*) Aunque lleuen rromanos la vitoria de nuestra muerte, en humo a de [tornarse, y en llamas biuas nuestra muerte y 30 [gloria. Saç. 2.° (*) Pues deue (*) con el bino rruçiarse
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 137 el sacro fuego, dad aca ese vino y el ynçienso tanbien que a de [quemarse. Roçia el fuego con el vino a la rredonda, y luego pone el ynçienso en el fuego, y diçe (*): 5 Al bien del triste pueblo numantino endereça, ¡o gran Jupiter!, la fuerça propiçia (*) del contrario amargo sino. Ansi como este ardiente fuego [fuerça (*) 10 a que en humo se baya el sacro [ynçienso, asi se haga al enemigo fuerça para que en humo, eterno padre [ynmenso, 15 todo su bien, toda su gloria vaya, ansi como tu puedes y yo pienso; tengan los çielos su poder a rraya (*), ansi como esta bictima tenemos, y, lo que ella a de auer, el tanbien aya. 20 Saç. 1.° Mal rresponde el aguero; mal [podremos ofreçer esperança al pueblo triste, [para salir del mal que poseemos] (*). Haçese (*) rruydo debajo del tablado con un barril 25 lleno de piedras, y disparese un coete bolador. Saç. 2.° ¿No oyes un rruydo, amigo? Di, ¿no [biste (*) el rrayo ardiente que pasó bolando? [Presagio] (*) berdadero de esto fuiste. 30
JORNADA SEGUNDA p. 138 Saç. 1.° Turbado estoy; de miedo estoy [tenblando. ¡O qué señales!, a lo que yo beo (*), ¡qué amargo fin esta[n] [pronosticando! (*) 5 ¿No bes un escuadron ayrado y feo? ¿Bees unas aguilas feas que pelean (*) con otras abes en marçial rrodeo? Saç. 2.° Sólo su esfuerço y su rrigor enplean en ençerrar las aues en un cauo, 10 y con astuçia y arte las rrodean. Saç. 1.° Tal seña[l] [vit]upero y (*) no la alauo. ¿Aguilas ynperiales bençedoras? ¡Tu berás de Numançia presto el cauo! Saç. 2.° Aguilas, de gran mal anunçiadoras, 15 partios, que ya el aguero vuestro [entiendo, ya [en] (*) efeto contadas son las oras. Saç. 1.° Con todo, el sacrifiçio haçer pretendo de esta ynocente victima, guardada 20 para pagar (*) el dios del gesto (*) [orrendo. Saç. 2.° ¡O gran Pluton (*), a (*) quien por [s[u]erte (*) dada (*) [le fue la habitacion] (*) del rreyno 25 [oscuro y el mando en la ynfernal [triste] (*) [morada! Ansi biuas en paz, çierto y seguro de que la hija de la sacra Çeres 30 corresponda (*) a tu amor con amor [puro,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 139 que todo (*) aquello que en probecho [bieres benir del pueblo triste que te ynboca, lallegues (*) qual se espera de quien [eres. 5 Atapa la profunda, escura boca por do salen las tres fieras hermanas a haçernos el daño que nos toca, y sian (*) de dañarnos tan liuianas sus yntençiones, que las lleue el biento, 10 como se lleua el pelo de estas lanas(*). Quita algunos pelos del (*) carnero, y echalos (*) al ayre. Saç. 1.° Y ansi como te (*) baño y ensangriento este cuchillo [en] (*) esta sangre pura 15 con alma limpia y limpio pensamiento, ansi la tierra de Numançia dura se bañe con la sangre de rromanos, y aun los (*) sirba tanbien de [sepoltura. 20 Sale por el gueco del tablado un demonio hasta el medio cuerpo, y a de arreuatar el carnero y bolberse a disparar el fuego y todos los sacrifiçios (*). Saç. 2.° (*) Mas ¿quién me a arreuatado de las [manos 25 la bictima? ¿Qué es esto, dioses [santos? ¿Qué prodigios son estos tan ynsanos? No os (*) an enterneçido (*) ya los [llantos 30
JORNADA SEGUNDA p. 140 deste pueblo lloroso y aflijido, ni la harpada boz de aquestos [cantos (*) antes creo que se an endureçido (*), qual pueden ynfirir (*) en (*) las 5 [señales tan fieras como aqui an aconteçido. Nuestros biuos rremedios son [mortales; toda nuestra pereça es (*) dilijençia, 10 [y los bienes agenos, nuestros [ma[les] (*). Num. (*) En fin dado an los çielos la sentençia de nuestro fin amargo y miserable. No nos quiere baler ya su clemençia; 15 lloremos, pues es fin (*) tan [lamentable (*), nuestra desdicha; que (*) la edad [postrera del y de nuestras fuerças siempre 20 [hable (*). Teo. Marquino haga la esperiençia entera de todo su sauer, y sepa quánto nos promete de mal la lastimera suerte, que a buelto nuestra rrisa en 25 [llanto. Vansse todos, y quedan (*) Marandro y Leoniçio. Mara. Leoniçio, ¿qué te pareçe? ¿An rremedio nuestros males (*) con estas buenas señales 30 que aqui el çielo nos ofreçe?
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 141 ¡Tendra fin mi desbentura quando se acaue la guerra, que será quando la tierra me sirba de sepoltura! Leo. Marandro, al que es buen soldado, 5 agueros no le dan pena, que pone la suerte buena en el ánimo esforçado, y esas banas apariençias nunca le turban el tino: 10 su braço es su estrella o sino (*); su balor, sus ynfluençias. Pero si quieres creer en este notorio engaño, aun quedan, si no me engaño, 15 esperiençias mas que haçer, que Marquino las ará, las mejores de su çiencia, y el fin de nuestra dolencia, si es buena o mala, sabra (*). 20 Pareçeme que le beo. Mara. ¡En qué estraño traje biene! (*) Quien con feos se entretiene, no es mucho que benga feo. ¿Será haçertado seguille? 25 Leo. Açertado me pareçe, por si acaso se le ofreçe algo en que poder seruille. Aqui sale Marquino con una rropa de bocaçi (*) grande y ancha, y una cauellera negra, y los pies 30 descalços, y la cinta trayra de modo que se le bean tres rredomillas llenas de agua: la una negra, y la
JORNADA SEGUNDA p. 142 otra clara, y la otra teñida con açafran; y una lança en la mano, teñida de negro, y en la otra un libro; y a de benir otro con el, que se llama Milbio, y quando entran Leoniçio y Marandro, se apartan afuera Marquino y Milbio (*). 5 Marq. ¿Dó diçes, Miluio, que está el jouen [triste? Mil. En esta sepoltura está ençerrado. Marq. No yerres el lugar do le perdiste (*). Mil. No; que con esta yedra (*) señalado 10 dejé el lugar adonde el moço tierno fue con lagrimas tiernas enterrado (*). Marq. ¿De qué murio? Mil. Murio de mal gouierno; la flaca hambre le acauó la bida, 15 peste (*) cruel, salida del ynfierno. Marq. ¿Al fin diçes (*) que ninguna erida le cortó el ylo de el bital aliento, ni fue cançer ni llaga su omiçida? Esto te digo, porque haçe al cuento (*) 20 de mi sauer [que esté] (*) este cuerpo [entero, organiçado todo y en su asiento. Mil. Abrá tres oras que le di el postrero rreposo y le entregué a la sepoltura, 25 y de hambre murio, como rrefiero. Marq. Está muy bien, y es buena coyuntura lo (*) que me ofreçen los propiçios [signos para ynbocar de la rrejion oscura 30 los feroçes espiritus malinos. Presta atentos oydos a mis bersos.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 143 Fiero Pluton, que en la rrejion [oscura, entre ministros de animos perbersos, te cupo de rreynar suerte y bentura: haz, aunque sean [de] tu gusto 5 [adbersos (*), cumplidos mis deseos en (*) la dura ocasion que te ynboco; no te tardes, ni a ser mas oprimido de mi aguardes. Quiero que [al] (*) cuerpo que aqui 10 [está ençerrado (*) buelba (*) el alma que le daua bida, aunque el fiero Caron del otro lado la tenga en la rriuera denegrida, y aunque en las tres gargantas del 15 [ayrado (can)çeruero (*) esté penada y [escondida. Salga, y torne a la luz del [mundo] (*) [nuestro, 20 que luego tornará al escuro vuestro; y pues a de salir, salga ynformada del fin que a de tener guerra tan [[cruda] (*), y desto no me encubra y (*) calle nada, 25 ni me deje confuso y con mas duda la plática de esta alma desdichada; de toda [ambigüidad] (*) libre y [desnuda tiene de ser. Enbiala (*); ¿qué 30 [esperas? ¿Esperas a que hable con mas beras?
JORNADA SEGUNDA p. 144 ¿No desmoueis (*) la piedra, desleales? Deçid, ministros falsos: ¿qué os [detiene? ¿Cómo no me aueis dado ya señales de que haçeis lo que digo y me 5 [conbiene? ¿Buscais con deteneros vuestros males, o gustais de que ya (*) al momento [hordene de poner en efeto los conjuros 10 que ablanden (*) vuestros fieros [pechos duros? Ea, pues, bil canana mentirosa; aparejaos al (*) duro sentimiento, pues saueis que mi boz es poderosa 15 de doblaros la [rrabia] (*) y el tormento. Dime, traydor esposo de la esposa (*) que seis mes[es] del año a su contento está, sin duda (*), haçiendote cornudo: ¿por qué a mis petiçiones estás mudo? 20 Este yerro, bañado en agua clara que al suelo no tocó en el mes de [mayo, erira en esta piedra, y ará clara y patente la fuerça de este ensayo. 25 Con el agua clara de la rredomilla (*) baña el hierro de la lança, y luego erira (*) en la tabla, y debajo suenan coetes, y agase rruydo (*). Ya pareçe, canalla, que a la clara dais muestras de que os toma cruel 30 [desmayo.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 145 ¿Qué rrumores son estos? ¡Ea, [maluados, que aun sin benir aqui benis [forçados! (*) Leuantad esta piedra, fementidos, 5 y descubrid (*) el cuerpo que aqui [yaçe. ¿Qué es esto? ¿Qué tardais? ¿A dó [soys ydos? ¿Cómo mi mando (*) al punto no se 10 [haçe? ¿No (*) curais de amenaças, [descreydos? Pues no espereis que mas os amenaçe; esta agua negra del estijio lago 15 dara a vuestra tardança presto (*) pago. Agua de la fatal negra laguna, cojida en triste noche, escura y negra: ¡por el poder que en ti sola (*) se auna, a quien otro poder ninguno quiebra, 20 a la banda (*) diabolica ynportuna y a quien la primer forma de culebra tomó, conjuro, apremio, pido y mando que benga a obedeçerme aqui [bolando! (*) 25 Roçia con agua negra (*) la sepoltura, y abrese. ¡O mal logrado moço! Sali (*) fuera; bolued (*) a ber el sol claro y sereno; [dexá] (*) aquella rrejion do no se [espera 30 en ella un dia sosegado y bueno;
JORNADA SEGUNDA p. 146 dame, pues puedes, rrelaçion entera de lo que as bisto en el profundo seno, digo, de aquello a que mandado eres, y mas si al caso toca y tu pudieres. Sale el cuerpo amortajado, con un rrostro de 5 muerte (*), y ba saliendo poco a poco, y, en saliendo, dejase caer en el tablado (*). ¿Qué es esto? ¿No rrespondes?, ¿no [rreuiues? ¿Otra bez as gustado de la muerte? 10 Pues yo are que con tu pena abiues y tengas el hablarme (*) a buena suerte. Pues eres de los mios (*), no te [esquiues de hablarme, rresponderme (*); mira, 15 [adbierte que, si callas, are que con tu mengua sueltes la atada y enojada (*) lengua. Roçia el cuerpo con el agua amarilla, y luego le açotará (*). 20 [Espiritus malignos, ¿no [aprouecha?] (*) Pues esperá: saldra el agua encantada, que ará mi voluntad tan satisfecha, quanto es la vuestra perfida y dañada; 25 y aunque esta carne fuera poluos [hecha, siendo con este açote castigada, cobrará nueua aunque lijera bida, del aspero rrigor suyo oprimida. 30
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 147 Alma rrebelde, buelue al aposento que pocas oras a desocupaste. Ya buelues; ya lo muestras; ya te [siento (*), que al fin a tu pesar en el te entraste. 5 En este punto se estremeçe el cuerpo, y abla (*). Muer. Cese la furia del rrigor biolento tuyo, Marquino; baste, triste, baste lo (*) que yo paso en la rrejion [oscura (*), 10 sin que tu crezcas mas mi desbentura. Engañaste si piensas que rreçiuo contento de boluer a esta penosa, misera y corta bida que aora biuo, que ya me ba faltando presurosa; 15 antes me causas un dolor esquiuo, pues otra bez la muerte rrigurosa triunfará de mi bida y de mi alma, mi (*) enemigo tendra doblada palma, el cual, con otros del escuro bando, 20 de los que son sujetos a agradarte (*), estan (*) con rrauia eterna (*) aqui [esperando a que acaue, Marquino, de ynformarte del lamentable fin, del mal ynfando (*) 25 que de Numançia puedo asegurarte, la qual acauará a las mismas manos de los que son a ella mas çercanos. No lleuarán rromanos la vitoria de la fuerte Numançia, ni ella menos 30 tendra de el enemigo triunfo o gloria,
JORNADA SEGUNDA p. 148 amigos y enemigos siendo buenos; no entiendas que de paz abrá [memoria, que abrá albergue (*) en sus contrarios [senos; 5 el amigo cuchillo el omiçida de Numançia será, y será su bida (*); y quedate, Marquino, que los hados no me conçeden mas hablar contigo, y aunque mis dichos tengas por 10 [trocados, al fin saldra berdad lo que te digo. En diçiendo esto, se arroja el cuerpo en la sepoltura. Marq. ¡O tristes signos, signos desdichados! Si esto a de suçeder del pueblo amigo, 15 primero que mirar tal desbentura, mi bida acaue en esta sepultura. Arrojase Marquino en la sepoltura. Mara. Mira, Leoniçio, si bes por dó yo pueda deçir 20 que no me aya de salir todo mi gusto al rreues. De toda nuestra bentura çerrado está ya el camino; si no, digalo Marquino, 25 el muerto, y la sepoltura. Leo. Que todas son ylusiones, quimeras y fantasias, agueros y echiçerias, diabolicas ynbinçiones; 30
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 149 no muestres (*) que tienes poca çiençia en creer desconçiertos: que poco cuydan los muertos de lo que a los biuos toca. Mara. (*) Nunca Marquino hiçiera 5 desatino tan estraño, si nuestro futuro daño como presente no biera. Abisemos de este paso (*) al pueblo, que está mortal. 10 Mas, para dar nueua tal, ¿quién podra mouer el paso?
JORNADA TERCERA p. 150 JORNADA TERÇERA Salen Çipion, y Iugurta, y Mario, romanos. Çip. En forma estoy contento en mirar [cómo corresponde a mi gusto la bentura, 5 y esta libre naçion soberuia domo sin fuerças, solamente con cordura. En biendo la ocasion, luego la tomo, porque se cuánto corre (*) y se [apresura, 10 y si se pasa, en cosas de la guerra, el credito consume y bida atierra. Juzgaua de esa el loco desbario (*) tener los enemigos ençerrados, y que era mengua del rromano brio 15 no bençellos con modos mas husados. Bien se que lo abran dicho; mas yo fio que, los que fueren platicos (*) [soldados, diran que es de tener en mayor quenta 20 la vitoria que menos ensangrienta (*). ¿Qué gloria puede auer mas leuantada, en las cosas de guerra que aqui digo, que, sin quitar de su lugar la espada, bençer y sujetar al enemigo? 25 Que, quando la vitoria es granjeada con la sangre vertida del amigo, el gusto mengua que causar pudiera la que sin sangre tal ganada fuera.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 151 Tocan una trompeta del muro de Numançia (*). Iug. (*) Oye, señor, que de Numançia suena el son de una trompeta, y me [aseguro (*) que deçirte algo desde alla se ordena, 5 pues el salir aca lo estorba el muro. Carauino se a puesto en una almena, y una señal a hecho de seguro; lleguemonos mas cerca. Çip. Ea (*), lleguemos. 10 No mas: que desde aqui lo [entenderemos (*). Ponese Carauino en la muralla, con una bandera o lança en la mano, y diçe (*): Car. ¡Romanos! ¡A, romanos! ¿Puede acaso 15 ser de bosotros esta boz oyda? Mar. Puesto que mas abajas (*) y ables paso, de qualquier (*) tu rraçon será [entendida. Car. Deçid al jeneral que alargue (*) el paso 20 al foso, porque biene dirijida a el una enbajada. Çip. Dila presto, que [yo] soy Çipion. Car. Escucha el rresto. 25 Diçe Numançia, jeneral prudente, que consideres bien que a muchos [años que entre la nuestra y tu rromana [gente 30
JORNADA TERCERA p. 152 duran los males de la guerra estraños, y que, por ebitar que no se aumente la dura pestilençia destos daños, quiere, si tu quisieres, acaualla con una breue y singular batalla. 5 Un soldado se ofreçe de los nuestros a conbatir çerrado en estacada con qualquiera esforçado de los [vuestros, para acauar contienda tan trabada (*); 10 y al que (*) los hados fueren tan [siniestros, que alli le deje[n] (*) sin la bida amada, si fuere el nuestro, d(ar)emoste la [tierra (*); 15 si el tuyo fuere, acauese la guerra (*). Y por seguridad deste concierto, daremos a tu gusto las (*) rrehenes. Bien se que en el bendras, porque [estás çierto 20 de los soldados que a tu cargo tienes, y saues quel menor, a (*) campo [abierto, ará sudar el pecho, rrostro (*) y sienes al mas abentajado de Numançia; 25 ansi que está segura (*) tu ganançia. Porque a la ejecuçion se benga [luego (*), rrespondeme, señor, si estás en ello. Çip. Donayre es lo que diçes, rrisa y (*) 30 [juego, y loco el que piensa (*) de haçello.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 153 Husad el medio del humilde rruego, si quereis que se escape vuestro cuello de prouar el rrigor y filos diestros del rromano cuchillo y braços [nuestros. 5 La fiera (*) que en la jaula está [ençerrada por su seluatoquez (*) y fuerça dura, si puede alli con mano (*) ser domada, y con el tiempo y medios de cordura, 10 quien la dejase (*) libre y desatada, daria grandes muestras de locura. Bestias soys, y, por tales, ençerradas os tengo donde aueis de ser [domadas (*); 15 mia será Numançia a pesar vuestro, sin que me cueste un minimo soldado, y el que teneis bosotros por mas [diestro, rrompa por ese foso trincheado; 20 y si en esto os pareçe que yo muestro un poco mi balor acobardado, el biento lleue [agora] esta [berguença (*), y bueluala la fama quando bença (*). 25 Vansse Çipion y los suyos, y diçe Carauino (*): Car. ¿No escuchas mas, cobarde? ¿Ya te [ascondes? (*) ¿Enfadate la ygual, justa batalla? Mal con tu nombradia correspondes; 30 mal podras de este modo sustentalla;
JORNADA TERCERA p. 154 en fin, como cobarde me rrespondes. Cobardes soys, rromanos, bil canalla, con (*) vuestra muchedumbre [confiados, y no en los diestros braços leuantados. 5 ¡Perfidos, desleales, fementidos, crueles, rreboltosos y tiranos; cobardes, yndiçiosos (*), mal naçidos, pertinaçes, feroçes y villanos; adulteros, ynfames, conoçidos 10 por de yndustrosos (*), mas cobardes [manos! ¿Qué gloria alcançaréis en darnos [muerte, teniendonos atados de esta suerte? 15 En [formado] (*) esquadron o manga [suelta, en la campaña rrasa, do no pueda estorbar la mortal fiera rrebuelta el ancho foso (*) y muro que la beda, 20 será (*) bien que, sin dar el pie la buelta, y sin tener jamas la espada queda, ese (*) ejército mucho brauo vuestro se b[i]era con el poco flaço nuestro; mas, como siempre estais 25 [acostumbrados a bençer con bentajas y con mañas, estos conçiertos, en balor fundados, no los admiten bien vuestras marañas; [liebres en pieles fieras disfrazados, 30 load y engrandeced vuestras [haçañas] (*),
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 155 que espero en el gran Jupiter de [[veros] (*) sujetos a Numançia y a sus fueros. Vasse, y torna a salir fuera con Teojenes, y Carauino, y Marandro, y otros (*). 5 Teo. En terminos nos tiene nuestra suerte, dulçes amigos, que sería (*) bentura de (*) acauar nuestros daños con la [muerte; por nuestro mal, por nuestra 10 [desbentura, bistes del sacrifiçio el triste aguero, y a Marquino tragar la sepoltura; el desafio no a y[n]portado un çero; ¿de yntentar qué me (*) queda? No 15 [lo (*) siento. Uno (*) es [açeptar] (*) el fin postrero. Esta noche se muestre el ardimiento del numantino açelerado pecho, y pongase por obra nuestro yntento. 20 El enemigo muro sea desecho; salgamos a morir a la campaña, y no como cobardes en estrecho. Bien se que sólo sirue esta haçaña de que (*) a nuestro morir se mude el 25 [modo, que con ella la muerte se aconpaña. Car. Con este (*) pareçer yo me acomodo. Morir quiero rrompiendo el fuerte muro y desaçello (*) por mi mano todo; 30 mas tienen (*) una cosa mal siguro:
JORNADA TERCERA p. 156 que, si nuestras mugeres sauen esto, de que no aremos nada os aseguro. Quando otra bez tubimos presupuesto de huyrnos (*) y dejallas, cada uno fiado en su cauallo y buelo presto (*), 5 ellas, que el trato a ellas ynportuno supieron, al momento nos rrobaron los frenos, sin dejarnos solo uno. Entonçes el huyr (*) nos estorbaron, y ansi lo aran agora façilmente, 10 si las lagrimas muestran que [mostraron (*). Mara. Nuestro disinio a todas es patente; todas lo sauen ya, y (*) no queda [alguna 15 que no se queje (*) dello amargamente, y diçen que, en la buena o rruin fortuna, quieren en bida o (*) muerte [aconpañaros (*), aunque su conpañia os (*) sea (*) 20 [ynportuna. Entran quatro mugeres de Numançia, cada una con un niño en braços y otros de las manos, y Lira, donçella (*). Beyslas aqui do bienen a rrogaros 25 no las dejeis en tantos enbaraços; aunque seais de haçero, an de [ablandaros; los tiernos hijos vuestros en los braços las tristes traen; ¿no beis con qué 30 [señales
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 157 de amor le[s] (*) dan los ultimos [abraços? Mug. 1.ª Dulçes señores mios (*): tras çien [males (*), hasta aqui de Numançia padeçidos, 5 que son menores los que son mortales, y en los bienes tambien que ya son [ydos, siempre mostramos ser mugeres [vuestras, 10 y bosotros tanbien nuestros maridos. ¿Por qué [en] (*) las ocasiones tan [siniestras que el çielo ayrado agora nos ofreçe, nos dais de aquel amor tan cortas 15 [muestras? Emos sauido, y claro se pareçe, que en las rromanas manos (*) [arrojaros quereis, pues su rrigor menos enpeçe 20 que no la hambre de que beis çercaros, de cuyas flacas manos desabridas por ynposible (*) tengo el escaparos. Peleando quereis dejar las vidas, y dejarnos tanbien desanparadas, 25 a desonrras y a (*) muertes ofreçidas. Nuestro cuello ofreçed a las espadas vuestras primero, que es mejor partido que bernos de enemigos desonrradas. Yo tengo en mi yntençion ynstituido(*) 30 que, si puedo, are quanto en mi fuere por morir do muriere mi marido.
JORNADA TERCERA p. 158 Esto mismo ará la (*) que quisiere mostrar que no los miedos de la muerte estorban (*) de querer a quien bien [quiere, en buena o en mala, dulçe, alegre 5 [suerte (*). Mug. 2.ª(*) ¿Qué pensais, barones claros? ¿Rrebolueis aun todabia en la triste fantasia de dejarnos y ausentaros? 10 ¿Quereis dejar, por bentura, a la rromana arrogançia las virjenes (*) de Numançia para mayor desbentura, y a los libres hijos vuestros (*) 15 quereis esclauos dejallos? ¿No será mejor [ahogallos] (*) con los propios braços vuestros? ¿Quereis artar el deseo de la rromana codiçia, 20 y que triunfe su ynjustiçia de nuestro justo trofeo? [Seran por agenas manos nuestras casas derribadas. Y las bodas esperadas 25 ¿hanlas de goçar romanos? En salir hareis error que acarrea cien mil yerros, porque dexais sin los perros el ganado, y sin señor. 30 Si al foso quereis salir, lleuadnos en tal salida,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 159 porque tendremos por vida a vuestros lados morir.] (*) No apresureis el camino al morir, porque su estambre cuydado tiene la hambre 5 de çerçenarla contino. Mug. 3.ª (*) Hijos de estas tristes madres, ¿qué es esto? ¿Cómo no ablais, y con lagrimas rrogais que no os dejen vuestros padres? 10 Basta que la hambre ynsana os acaue (*) con dolor, sin esperar el rrigor de la aspereça rromana. Deçildes que os enjendraron 15 libres, y libres naçistes, y que vuestras madres tristes tanbien libres os criaron. Deçildes que, pues la suerte nuestra ba tan decayda, 20 que, como os dieron la vida, ansimismo os den la muerte. ¡O muros de esta çiudad! Si podeis ablar, deçid y mill beçes rrepitid: 25 “¡Numantinos, liuertad los templos, las casas vuestras (*), leuantadas en concordia! Oy (*) piden misericordia hijos y mugeres vuestras. 30 Ablandad, caros (*) barones, esos pechos diamantinos,
JORNADA TERCERA p. 160 y mostrad, qual numantinos, amorosos coraçones: que no por rromper el muro se rremedia (*) un mal tamaño; antes en ello está el daño 5 mas propincuo y mas seguro.” Lira. Tanbien las tristes (*) donçellas ponen en vuestra defensa el rremedio de su ofensa y el aliuio a sus querellas. 10 No dejeis tan rricos rrobos a las cudiçiosas manos. Mirad que son los rromanos anbrientos y fieros louos. Desesperaçion notoria 15 es esta que haçer quereis, adonde sólo allareis breue muerte y larga gloria. Mas ya que salga mejor que yo pienso esta haçaña, 20 ¿qué çiudad ay en España que quiera daros fauor? Mi pobre ynjenio os adbierte que, si haçeis esta salida, al enemigo dais bida 25 y a toda Numançia muerte. De vuestro acuerdo jentil los rromanos burlarán; pero (*) deçidme: ¿qué aran tres mill con (*) ochenta mill? (*) 30 Aunque tubiesen (*) abiertos los muros y su (*) defensa,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 161 seriades con ofensa mal bengados y bien muertos. Mejor es que la bentura o el daño que el çielo hordena (*), o nos salue o nos condena (*) 5 de la vida o sepoltura. Teo. Limpiad los ojos [humidos] (*) del [llanto, mugeres tiernas, y tené entendido que vuestra angustia la sentimos tanto, 10 que rresponde al amor nuestro subido. Ora crezca el dolor, ora el quebranto sea por nuestro bien disminuydo, jamas en muerte o bida (*) os [dejaremos; 15 antes en muerte o bida os seruiremos. Pensauamos salir al foso, çiertos antes de alli morir que de escaparnos, pues fuera quedar biuos aunque [muertos, 20 si muriendo pudieramos bengarnos; mas, pues nuestros disinios [descubiertos an sido, y es [locura] (*) abenturarnos, amados hijos y mugeres nuestras, 25 nuestras bidas seran de oy mas las [vuestras (*). Sólo se a de mirar que el enemigo no alcançe de nosotros triunfo o (*) [gloria; 30 antes a de seruir el de testigo que aprueue y determine la ystoria (*);
JORNADA TERCERA p. 162 y si todos benis en lo que digo, mill siglos durará nuestra memoria, y es que no quede cosa aqui en [Numançia de do el contrario pueda haçer (*) 5 [ganançia. En medio de la plaça se haga un fuego, en cuya ardiente llama liçençiosa nuestras rriqueças todas se echen [luego, 10 desde la pobre a la mas rrica cosa; y esto podreis (*) tener a dulçe juego, quando os declare la yntençion [honrrosa que se a de efetuar despues que sea 15 abrasada qualquier rrica presea. Y para entretener por algun (*) ora la hambre que ya rroe nuestros [guesos, areis descuartiçar luego a la ora 20 esos tristes rromanos que estan presos, y sin del chico al grande haçer mejora, rreparta[n]se (*) entre todos, que con [esos será nuestra comida çelebrada 25 por España (*), cruel, neçesitada. Car. Amigos, ¿qué os pareçe? ¿Estais en [esto? (*) Digo que a mi me tiene satisfecho, y que a la execuçion se benga presto 30 de un (*) tan estraño y tan honrroso [hecho.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 163 Teo. Pues yo de mi yntençion os dire el [rresto: despues que sea lo que digo hecho, bamos a ser ministros todos luego de ençender el ardiente y rrico fuego. 5 Mug. 1.ª Nosotras desde aqui ya començamos a dar con voluntad nuestros arreos, y a las vuestras las bidas (*) [entregamos, como se an entregado (*) los deseos. 10 Lira. Pues caminemos presto (*); bamos, [bamos, y abrasense en un punto los trofeos que pudieran haçer rricas las [manos (*), 15 y aun artar la codiçia de rromanos. Vanse todos, y, al yrse (*), Marandro ase a Lira de la mano, y ella se detiene (*), y entra Leoniçio y apartasse a un lado y no le been, y diçe Marandro: Mara. No bayas tan de cor[r]ida, 20 Lira; dejame goçar del bien que me puede (*) dar en la muerte alegre bida. Deja que miren mis ojos un rrato tu hermosura, 25 pues tanto mi desbentura se entretiene en mis enojos. ¡O dulçe Lira, que suenas (*) contino en mi fantasia con tan suaue agonia (*), 30 que buelue en gloria mis penas!
JORNADA TERCERA p. 164 ¿Qué tienes? ¿Qué estás pensando, gloria de mi pensamiento? Lira. Pienso cómo mi contento y el tuyo se ba acauando; y no será su omiçida 5 el çerco de nuestra tierra: que primero que la guerra, se me acauará mi (*) bida. Mara. ¿Qué diçes, bien de mi alma? Lira. Que me tiene tal la hambre, 10 que de mi bital estambre lleuará presto la palma. ¿Qué talamo as de esperar de quien está en tal estremo, que te aseguro que temo 15 antes de un ora espirar? Mi hermano ayer espiró, de la hambre fatigado; mi madre ya [ha] (*) acauado, que la hambre la acauó; 20 y si la hambre y su fuerça no ay rremedio ni salud (*), es porque la jubentud contra su rrigor me (*) esfuerça; pero como a tantos dias 25 que no le hago defensa, no pueden contra su ofensa las deuiles fuerças mias. Mara. Enjuga, Lira, los ojos; deja que los tristes mios 30 se bueluen (*) corrientes rrios, naçidos de tus enojos;
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 165 y aunque la hambre ofendida te tenga tan sin conpas, de hambre no moriras mientras yo tubiere bida. Yo me ofrezco de saltar 5 el foso y el muro fuerte, y entrar por la misma muerte para la tuya escusar. El pan que el rromano toca, sin que el temor me destruya, 10 le (*) quitaré de la suya para ponello en tu boca; con mi braço are carrera a tu bida y a mi muerte, porque mas me mata el berte, 15 señora, de esa manera. Yo te trayre de comer a pesar de los rromanos, si ya son estas mis manos las mismas que solian ser. 20 Lira. Hablas como enamorado, Marandro; pero no es justo que tome [gusto] del gusto (*) por (*) tu peligro conprado. Poco podra sustentarme 25 qualquier rrouo que arás, aunque mas çierto allarás el perderme (*) que el ganarme. Goça de tu moçedad, en sanidad ya creçida (*): 30 que mas ynporta tu bida que la mia en (*) la çiudad.
JORNADA TERCERA p. 166 Tu podras bien defendella de la enemiga asechança, que no la flaca pujança desta tan triste donçella; ansi que, mi dulçe amor, 5 despide ese pensamiento, que yo no quiero sustento ganado con tu sudor; que, aunque puedas alargar mi muerte por algun dia, 10 esta hambre que porfia, al (*) fin nos a de acauar. Mara. ¡En bano trauajas, Lira, de ynpedirme (*) este camino do mi boluntad y sino 15 alla me conbida y tira! Tu rrogarás entretanto a los dioses que me bueluan con despojos que rresuelban tu miseria y mi quebranto. 20 Lira. Marandro, mi dulçe amigo, ¡ay!, no bays (*), que se me antoja que de tu sangre beo rroja la espada del enemigo. No hagas esta jornada, 25 Marandro, bien de mi bida, que, si es mala la salida, muy peor será la entrada (*). Si, quiero aplacar tu brio; por (*) testigo pongo al çielo 30 que de tu (*) daño rreçelo, y no del prouecho mio.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 167 Mas si acaso, amado amigo, prosigues esta contienda, lleua este abraço por prenda de que me lleuas contigo. Mara. Lira, el çielo te aconpañe. 5 Bete, que a Leoniçio beo. Lira. Y a ti cunpla tu deseo (*) y en ninguna cosa (*) dañe. Vasse Lira, y diçe Leoniçio (*): Leo. Terrible ofreçimiento es el que as 10 [hecho, y en el, Marandro, se nos muestra [claro (*) que no ay cobarde enamorado pecho; aunque de tu virtud y balor raro 15 deue mas esperarse; mas yo temo que el hado ynfeliz se (nos) [muestra (*) abaro. E estado atento al miserable estremo que te a dicho Lira en (*) que se alla, 20 yndigno, çierto, [a] su (*) balor [supremo, y que tu as prometido de libralla deste presente daño, y arrojarte en las harmas rromanas a batalla. 25 Yo quiero, buen amigo, aconpañarte, y en ynpresa (*) tan justa y tan [forçosa con mis pequeñas fuerças ayudarte. Mara. ¡O amistad (*) de mi alma 30 [benturosa! (*)
JORNADA TERCERA p. 168 ¡O (*) amistad no en trabajos diuidida, ni en la ocasion mas próspera y [dichosa! Goça, Leoniçio, de la dulçe bida; quedate en la çiudad, que yo no quiero 5 ser de tus berdes años omiçida; yo solo tengo de yr; yo solo espero boluer con los despojos mereçidos a mi ynbiolable fee y amor sinçero. Leo. Pues ya tienes, Marandro, conoçidos 10 mis deseos, que, en (*) buena o mala [suerte, [al sauor] (*) de los tuyos ban medidos, sabras que ni los medios (*) de la [muerte 15 de ti me apartarán un solo punto, ni otra cosa, si la ay, que sea mas [fuerte. ¡Contigo tengo de ir; contigo junto e de boluer, si el çielo (*) no hordena 20 que quede en tu defensa alla difunto! Mara. Quedate, amigo; queda ennorabuena, porque si yo acauare aqui la bida, en esta ynpresa de peligros (*) llena, que (*) puedas a mi madre dolorida 25 consolarla (*) en el trançe rriguroso, y a la esposa de mi tanto querida. Leo. Çierto que estás, amigo, muy donoso en pensar que en tu muerte (*) [quedaria 30 yo con tal quietud y tal rreposo, que de consuelo alguno seruiria
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 169 a la doliente madre y triste esposa. Pues en la tuya está la muerte mia, segura (*) tengo la (*) ocasion dudosa; mira cómo a de ser, Marandro amigo, y en el quedarme no me hables cosa. 5 Mara. Pues no puede (*) estorbarte el yr [conmigo, en el silençio de esta (*) noche escura tenemos de saltar (*) al enemigo. Lleua lijeras harmas, que bentura 10 es la que a de ayudar al alto yntento, que no la malla entretejida y dura. Lleua asimismo puesto el pensamiento en rrobar y traer a buen rrecado lo que pudieres mas de bastimento. 15 [Leo. Vamos, que no saldre de tu [mandado] (*). Vansse, y salen (*) dos numantinos. Num. 1.° ¡Derrama, dulçe (*) hermano, por los [ojos 20 el alma en llanto amargo conbertida! ¡Benga la muerte, y lleue los despojos de nuestra miserable y triste bida! Num. 2.° Bien poco durarán estos enojos: que ya la muerte biene aperçeuida 25 para lleuar en presto y breue buelo a quantos pisan de Numançia el suelo. Prinçipios beo que prometen presto amargo fin a nuestra dulçe tierra, sin que tengan cuydado de haçer esto 30 los contrarios ministros de la guerra.
JORNADA TERCERA p. 170 Nosotros mesmos, a quien ya es [molesto y enfadoso [el] biuir (*) que nos atierra, emos dado sentençia ynrrebocable de nuestra muerte, aunque cruel, 5 [loable. En la plaça mayor ya leuantada queda un (*) ardiente y (*) cudiçiosa [oguera, que de nuestras rriqueças menistrada, 10 sus llamas suben a la (*) quarta esfera. Alli, con triste priesa açelerada y con mortal y timida (*) carrera, acuden todos, como santa (*) ofrenda, a sustentar las (*) llamas con su 15 [haçienda. Alli las perlas del rrosado [oriente] (*), y el oro en mill basijas fabricado, y el diamante y rrubi mas exçelente, y la estimada (*) purpura y brocado, 20 en medio del rrigor fogoso ardiente de la ençendida llama se a arrojado (*); despojos que (*) pudieran los rromanos ynchir los senos y ocupar las manos. Aqui salen con cargas de rropa por una parte, 25 y entranse por otra (*). [Vuelue al triste espectaculo la [vista] (*); berás con quánta priesa y quánta gana toda Numançia en numerosa bista (*) 30 aguija a sustentar la llama ynsana;
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 171 y no con berde leño o (*) seca arista, no con materia al consumir liuiana, sino con sus haçiendas mal goçadas, pues se guardaron (*) para ser [quemadas. 5 Num. 1.° Si con esto acauara nuestro daño, pudieramos lleuallo con paçiençia; mas, ¡ay!, que se a de dar, si no me [engaño, de que muramos todos cruel sentençia. 10 ¡Primero que el rrigor barbaro estraño muestre [en] nuestras (*) gargantas su [ynclemençia, berdugos de nosotros nuestras manos seran, y no los perfidos rromanos! 15 An hordenado (*) que no quede [alguna muger, niño ni biejo con la bida, pues al fin la cruel hambre ynportuna con mas fiero rrigor es su omiçida. 20 Mas bes alli a (*) do asoma, hermano, [una que, como saues, fue de mi querida un tienpo con estremo tal de amores, qual es el que ella tiene de dolores. 25 Sale una muger con una criatura en los braços y otra de la mano, y rropa para hechar en el fuego (*). Mad. ¡O duro biuir molesto! ¡Terrible y triste agonia! Hijo. Madre, ¿por bentura, abria 30 quien nos diese pan por esto?
JORNADA TERCERA p. 172 Mad. ¿Pan, hijo? ¡Ni aun otra cosa que semeje de comer! Hijo. ¿Pues tengo de feneçer (*) de dura hambre rrauiosa? ¡Con poco pan que me deis, 5 madre, no os pedire mas! Mad. ¡Hijo, qué pena (*) me das! Hijo. ¿Por qué (*), madre, no quereis? Mad. Si quiero; mas ¿qué are, que no se dónde buscallo? 10 Hijo. Bien podreis (*), madre, conprallo; si no, yo lo conpraré. Mas, por quitarme de afan, si alguno conmigo topa, le dara toda esta rropa 15 por un pedaço (*) de pan. Mad. ¿Qué mamas, triste criatura? ¿No sientes que, a mi despecho, sacas ya del flaco pecho, por leche, la sangre pura? 20 Lleua la carne a pedaços y procura de artarte, que no pueden ya (*) lleuarte mis flacos (*), cansados braços. Hijos, mi dulçe alegria (*), 25 ¿con qué os podre sustentar, si apenas tengo que os dar de la propia sangre (*) mia? ¡O hambre terrible y fuerte, cómo me acauas la vida! 30 ¡O guerra, sólo benida para causarme la muerte!
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 173 Hijo. ¡Madre mia, que me fino! Aguijemos. ¿A dó bamos, que pareçe que alargamos la hambre con el camino? Mad. Hijo, çerca está la plaça (*) 5 adonde hecharemos luego en mitad del biuo fuego el [peso] (*) que te enbaraça (*). Vasse la muger y el niño, y quedan los dos. Num. 2.° Apenas puede ya mouer el paso 10 la sin bentura madre desdichada, que, en tan estraño y lamentable caso, se be de dos hijuelos rrodeada. Num. 1.° Todos, al fin, al doloroso paso bendremos de la muerte arreuata[da]. 15 Mas moued bos, hermano, agora el [vuestro, a ber qué ordena el gran Senado [nuestro.
JORNADA QUARTA p. 174 JORNADA QUARTA Tocan al arma con gran priesa, y a este rrumor sale Çipion, y Iugurta, y Mario, alborotados (*). Çip. ¿Qué es esto, capitanes? ¿Quién nos [toca 5 al arma en tal saçon? ¿Es, por [bentura, alguna gente desmandada y loca que biene a demandar (*) su [sepoltura? 10 Mas no sea (*) algun motin el que [proboca tocar al arma en rreçia coyuntura: que tan seguro estoy del enemigo, que tengo mas temor al que es amigo. 15 Sale Quinto Fauio con el (*) espada desnuda, y diçe: Quin. Sosiega el pecho, general prudente, que ya de esta arma la ocasion se [saue, puesto que a sido a costa de tu gente, 20 de aquel (*) en quien mas brio y fuerça [caue. Dos numantinos, con soueruia [frente (*), [cuyo valor será razon se alabe] (*), 25 saltando el hancho foso y la muralla, an mouido a tu campo cruel batalla. A las primeras guardas (*) enbistieron,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 175 y en medio de mill lanças se arrojaron, y con tal furia y rrauia arremetieron, que libre paso al campo les dejaron. Las tiendas de Fabriçio acometieron, y alli su fuerça y [su] (*) balor 5 [mostraron de modo, que en un punto seis [soldados fueron de agudas puntas traspasados. No con tanta presteça el rrayo 10 [ardiente pasa rrompiendo el ayre en presto [buelo, ni tanto la cometa rreluçiente se muestra y apresura (*) por el çielo, 15 como estos dos por medio de tu gente pasaron, colorando el duro suelo con la sangre rromana que sacauan sus espadas doquiera que llegaban. Queda Fabriçio traspasado el pecho; 20 abierta la caueça tiene Eraçio (*); Olmida ya perdio el braço derecho, y de biuir le queda poco espaçio. Fuele ansimismo poco de probecho la lijereça al baleroso Estaçio, 25 pues el correr al numantino fuerte, fue abreuiar el camino de la (*) muerte. Con presta dilijençia (*) discurriendo yban de en tienda en tienda, hasta que [allaron 30 un poco de bizcocho, el qual [[cojiendo] (*),
JORNADA QUARTA p. 176 el paso, y no el furor, atras tornaron (*). El vno de ellos se escapó huyendo; al otro mill espadas le acauaron; por donde ynfiero que la hambre a sido quien les dio atreuimiento tan subido. 5 Çip. Si, estando desambridos y ençerrados, muestran tan demasiado atreuimiento, ¿qué hiçieran siendo libres y enterados en sus fuerças primeras y ardimiento? ¡Yndomitos! ¡Al fin sereis domados, 10 porque contra el furor vuestro biolento se tiene de poner la yndustria nuestra, que de domar soberuios es maestra! Vansse todos, y sale Marandro, erido y lleno de sangre, con una çesta de pan (*). 15 Mara. ¿No bienes, Leoniçio? Di: ¿qué es esto, mi dulçe amigo? Si tu no bienes conmigo, ¿cómo bengo yo sin ti? Amigo que te as quedado, 20 amigo que te quedaste: no eres tu el que me dejaste, sino yo el que te e dejado. ¿Que es posible que ya dan tus carnes despedaçadas 25 señales aberiguadas de lo que cuesta este pan, y es posible que la erida que a ti te dejó difunto, en aquel (*) ynstante y punto 30 no me acauó (*) a mi la bida?
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 177 No quiso el hado cruel acauarme en paso tal, por haçerme a mi mas mal y haçerte a ti mas fiel (*). Tu al fin (*) lleuarás la palma 5 de mas berdadero amigo; yo a desculparme contigo enbiaré presto (*) el alma, y tan presto, que el afan a morir me lleua (*) y tira 10 en dando a mi dulçe Lira este tan amargo pan. [Pan ganado de enemigos; pero no ha sido ganado, sino con sangre comprado 15 de dos sin ventura amigos.] (*) Sale Lira con alguna rropa para hechalla en el fuego (*), y diçe: Lira. ¿Qué es esto que ben mis ojos? Mara. Lo que presto no beran, 20 segun la priesa se dan de acauarme mis enojos. Bes aqui, Lira, cumplida mis palabras y porfias (*) de que tu no moririas 25 mientras yo tubiese bida. Y aun podre mejor deçir que presto bendras a uer que a ti te sobra (*) el comer y a mi me falta (*) el biuir. 30
JORNADA QUARTA p. 178 Lira. ¿Qué diçes, Marandro amado? Mara. Lira, que acates (*) la hambre entretanto que la estambre de mi bida corta el hado; pero mi sangre bertida 5 y con este pan mezclada, te a de dar, mi dulçe amada, triste y amarga comida. Bes aqui el pan que guardauan ochenta mill enemigos, 10 que questa (*) de dos amigos las bidas que mas amauan. Y porque lo entiendas çierto y quánto tu amor merezco, ya yo, señora, perezco, 15 y Leoniçio está ya (*) muerto. Mi boluntad sana y justa rreçiuela [con] (*) amor, que es la comida mejor y de que el alma mas gusta. 20 Y pues en tormento (*) y calma siempre as sido mi señora, ¡rreçiue este cuerpo agora, como rreçiuiste el alma! Caese muerto, y recojele (*) en las faldas 25 o regaço (*) Lira. Lira. ¡Marandro, dulçe bie[n] mio! ¿Qué sentis, o qué teneis? ¿Cómo tan presto perdeis vuestro acostunbrado brio? 30
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 179 Mas, ¡ay triste, sin bentura, que ya está muerto mi esposo! ¡O caso el mas lastimoso que se bio en la desbentura! ¿Qué (*) os hiço, dulçe amado, 5 con balor tan exçelente, enamorado y (*) baliente, y soldado desdichado? Hiçistes una salida, esposo mio, de suerte, 10 que, por escusar mi muerte, me aueis quitado la bida. ¡O pan de la sangre lleno que por mi se derramó! ¡No te tengo en quenta, no (*), 15 de pan, sino de beneno! No te llegaré a mi boca por poderme sustentar, si no (*) es para besar esta sangre que te toca! 20 Entra un muchacho, hermano de Lira, hablando desmayadamente (*). Much. Lira hermana, ya espiró mi madre, y mi padre está (*) en terminos, que ya ya 25 morira, que (*) muero yo: la hambre le (*) a acauado. Hermana mia, ¿pan tienes? ¡O pan, y quán tarde bienes, que no ay ya (*) pasar bocado! 30
JORNADA QUARTA p. 180 Tiene la hambre apretada mi garganta en tal manera, que, aunque este pan agua fuera, no pudiera pasar nada. Tomalo, hermana querida, 5 que, por mas cre[ç]er (*) mi afan, beo que me sobra el pan quando me falta la vida. Caese muerto. Lira. ¿Espiraste, hermano amado? 10 ¡Ni aliento ni bida tiene! Bueno (*) es el mal quando biene sin benir aconpañado. Fortuna, ¿por qué me aquejas con un daño y otro junto, 15 y por qué en un solo punto guerfana y biuda me dejas? ¡O duro esquadron romano! ¡Cómo me tiene tu espada de dos muertos rrodeada: 20 un[o] (*) esposo y otro hermano! ¿A quál bolbere la cara en este trançe ynportuno, si en la vida cada uno fue prenda del alma cara? 25 Dulçe esposo, hermano tierno, yo os ygualaré en quereros, porque pienso presto beros en el çielo o en (*) el ynfierno. En el modo de morir 30 a entrambos e de ymitar,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 181 porque el yerro (*) a de acauar y la hambre mi biuir. Primero dare a mi pecho una daga que este pan: que [a] (*) quien biue con afan, 5 es la muerte de probecho. ¿Qué aguardo? ¡Cobarde estoy! Braço, ¿ya os aueis turbado? ¡Dulçe esposo, hermano amado, esperadme, que ya boy! 10 Sale (*) una muger huyendo, y tras ella un soldado numantino con una daga (*) para matalla. Mug. ¡Eterno padre, Jupiter piadoso, fauoreçedme en tan adbersa suerte! Sol. ¡Aunque mas lleues buelo presuroso, 15 mi dura mano te dara (*) la muerte! Entrase la muger (*). Lira. El yerro duro (*), el braço belicoso contra mi, buen soldado, le conbierte; deja biuir a quien la vida agrada, 20 y quitame la mia, que me enfada. Sol. Puesto que es (*) decreto del Senado que ninguna muger quede con bida, ¿quál será el braço o pecho (*) [açelerado 25 que en ese hermoso vuestro de erida? Ya (*), señora, no soy tan mal mirado, que me preçie de ser vuestro [omiçida;
JORNADA QUARTA p. 182 otra mano, otro yerro a de acauaros; que yo sólo naçi para adoraros. Lira. Esa piedad que quies husar conmigo, baleroso soldado, yo te juro, y al alto çielo pongo por testigo, 5 que ya (*) la estimo por rrigor muy [duro. Tubierate yo entonçes por amigo, quando, con pecho y ánimo seguro, este mi[o] (*) aflijido traspasaras, 10 y de la amiga (*) bida me priuaras. Pero, pues quies mostrarte piadoso, tan en daño, señor, de mi contento, muestralo agora en que a mi triste [esposo 15 demos el funeral y (*) ultimo asiento. Tanbien a este mi hermano, que en [rreposo yaçe, ya libre del bital aliento. Mi esposo feneçio por darme vida; 20 de mi hermano, la hambre fue [omiçida. Sol. Haçer yo lo que mandas (*) está llano, con condiçion que en el camino [quentes 25 quien a tu buen (*) esposo y caro [hermano trajo a los postrimeros açidentes. Lira. Amigo, ya el hablar no está en mi [mano. 30 Sol. ¿Que tan al cauo estás? ¿Qué tal te [sientes?
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 183 Lleua a tu hermano, que es de menos [carga (*); yo a tu esposo, que es mas peso y [carga (*). Lleuan los cuerpos, y sale una muger harmada con 5 una lança en la mano y un escudo, que significa la Guerra, y trae consigo la Enfermedad y la Hambre: la Enfermedad arrimada a una muleta y rrodeada de paños la caueça, con una mascara amarilla; y la Hambre saldra con un desnudillo de muerte, y 10 ençina una rropa de vocaçi amarilla, y una mascara descolorida (*). Gue. Hambre, Enfermedad, executores (*) de mis terribles mandos y seberos, de bidas y salud consumidores (*), 15 con quien no bale rruego, mando o [fieros (*); pues ya de mi yntençion sois [sauidores (*), no ay para qué de nueuo encareçeros 20 de quánto gusto me será y contento que luego luego hagais mi [mandamiento. La fuerça yncontrastable de los hados, cuyos efetos nunca salen banos, 25 me fuerçan (*) que de mi sean [ayudados estos sagaçes milites (*) romanos. Ellos seran un tiempo leuantados, y abatidos tanbien estos yspanos; 30 pero tiempo bendra en que yo me [mude,
JORNADA QUARTA p. 184 y dañe al alto y al pequeño ayude; que yo, que soy la poderosa Guerra, de tantas madres desterrada (*) en [bano, aunque quien me maldiçe a beçes 5 [yerra, pues no saue el balor de esta mi mano, si bien quento (*) el orbe de la tierra, sere lleuada del balor yspano en la dulçe ocasion que esten 10 [rreynando un Carlos, y (*) un Filipo, y un [Fernando. Enf. Si ya la hambre, nuestra amiga [[querida] (*), 15 no hubiera (*) tomado con ynstançia a su cargo de ser fiera omiçida de todos quantos biuen en Numançia, fuera de mi [tu] (*) voluntad cumplida de modo que se biera la ganançia 20 façil y rrica quel (*) rromano hubiera, arto mejor de aquello (*) que se espera. Mas ella, en quanto [su poder [alcança] (*), ya tiene tal el (*) pueblo numantino, 25 que de esperar alguna buena andança, le a tomado las sendas y el camino; mas de el furor la rrigurosa lança, la (*) ynfluençia del contrario sino, le trata con tan aspera biolençia, 30 que no es menester hambre ni [dolençia.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 185 El furor y la rrauia, tus sequaçes, an tomado en su pecho (*) tal asiento, que, qual si fuese de rromanas haçes, cada qual de esa (*) sangre está [sediento. 5 Muertos (*), ynçendios, yras son sus [paçes; en el morir an puesto su contento, y, por quitar el triunfo a los rromanos, ellos mesmos se matan con sus manos. 10 Hamb. Bolued los ojos, y bereis ardiendo de la çiudad los encumbrados (*) [techos. Escuchad los suspiros que saliendo ban de mill tristes, lastimados pechos. 15 Oyd la boz y lamentable estruendo de bellas damas a quien, ya desechos los tiernos miembros de (*) çeniça y [fuego, no balen padre, amigo, amor ni rruego. 20 Qual suelen las obejas descuydadas, siendo del fiero louo acometidas, [andar aqui y alli descarriadas] (*), con temor de perder las simples bidas, tal niños y mugeres desdichadas (*), 25 biendo ya (*) las espadas omiçidas, [andan] (*) de calle en calle, ¡o hado [ynsano!, su çierta muerte dilatando en bano. Al pecho de la amada y (*) nueua 30 [esposa traspasa del esposo el hierro agudo.
JORNADA QUARTA p. 186 Contra la madre, ¡nunca (*) bista cosa!, se muestra el hijo de piedad [desnudo; y contra el hijo, el padre, con rrauiosa clemençia, leuantado (*) el braço 5 [crudo (*), rrompe aquellas entrañas que a [enjendrado, quedando satisfecho y lastimado. No ay plaça, no ay rrincon, no ay calle 10 [o casa que de sangre y de muertos no esté [llena: el yerro (*) mata, el duro fuego abrasa, y el rrigor feroçisimo condena. 15 Presto bereis que por el suelo tasa (*) asta (*) la mas subida y alta almena, y las casas y tenplos mas preçiados (*), en poluo y en çeniças son tornados (*). Benid; bereis que [en] (*) los amados 20 [quellos de tiernos hijos y muger querida, Teogenes afila (agora) (*) y prueua en [ellos de su espada cruel (*) corte omiçida, 25 y cómo ya, despues de muertos ellos, estima en poco la cansada bida, buscando de morir un modo estraño, que causó en (*) el suyo mas de un [daño. 30 Gue. Bamos, pues, y ninguno se descuyde de ejecutar por eso aqui su fuerça,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 187 y a lo que digo sólo atienda y cuyde, sin que de mi yntençion un punto [tuerça (*). Vansse, y (*) sale Teojenes con dos hijos pequeños y una hija, y su muger. 5 Teo. Quando el paterno amor no me detiene de executar la furia de mi yntento, considerad, mis hijos, quál me tiene el çelo de mi honrroso pensamiento. Terrible es el dolor que se preuiene 10 [con acabar la vida en fin violento] (*), y mas el mio, pues al (*) hado [[plugo] (*) que ya (*) sea de bosotros cruel [berdugo. 15 No quedaréis, ¡o hijos de mi alma!, esclauos, ni el rromano poderio lleuará de bosotros triunfo o palma, por mas que a sujetarnos alçe el brio; [el camino] (*) mas llano que la palma 20 de nuestra liuertad el çielo pio nos ofreçe y (*) nos muestra, y nos [adbierte que sólo está en las manos de la [muerte. 25 Ni bos, dulçe consorte, amada mia, os bereis en peligros (*) que rromanos pongan en vuestro pecho y gallardia los banos ojos y las fieras (*) manos. Mi espada os sacará de esta agonia, 30 y ará que sus yntentos salgan banos,
JORNADA QUARTA p. 188 pues por mas que codiçia les (*) atiça, triunfarán de Numançia hecha [çeniça (*). Yo soy, consorte amada, el que [primero 5 del pareçer que todos padezcamos (*), antes que al (*) ynsufrible desafuero [del romano poder sujetos seamos; y en el morir no pienso ser [postrero] (*), 10 ni lo seran mis hijos. Mug. ¿No podamos (*) escaparnos, señor, por otra bia? ¡El çielo saue si me holgaria! Mas pues no puede ser, segun yo beo, 15 y está ya mi muerte tan çercana, lleua de nuestras bidas tu el trofeo, y no la espada perfida rromana. Mas, ya (*) que e de morir, morir deseo en el sagrado templo de Diana. 20 Alla nos lleua, buen señor, y luego entreganos al yerro, al rrayo, al [fuego (*). Teo. Ansi se haga, y no nos detengamos, [que ya a morir me inçita el triste 25 [hado] (*). Hijo. Madre, ¿Por qué llorais? ¿Adónde [bamos? Teneos, que andar no puedo de [cansado. 30 Mejor será, mi madre, que comamos, que la hambre me tiene fatigado.
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 189 Mug. Ben (*) en mis braços, hijo de mi bida, do te dare la muerte por comida. Vansse, y salen dos muchachos huyendo, y el uno de ellos es el que se arrojó de la torre (*). Much. (*) ¿Dónde quieres que huyamos (*), 5 Seruio? Ser. Yo, por do quisieres. Much. Camina; ¡qué flaco (*) eres! Tu hordenas que aqui muramos. ¿No bes, triste, que nos siguen 10 dos mill yerros por matarnos? (*) Ser. Inposible es escaparnos de aquellos que nos persiguen. Mas di: ¿qué piensas haçer, o qué [medio] (*) ay que nos quadre? 15 Much. A una torre de mi padre me pienso de (*) yr a esconder. Ser. Amigo, bien puedes yrte; que yo estoy tan flaco y laso de hambre, que un solo paso 20 no puedo dar, ni seguirte. Much. ¿No quieres benir? (*) Ser. No puedo. Much. Si no puedes caminar, ay te abrá de acauar 25 la hambre, la espada o miedo. Yo (*) boyme, porque ya temo lo que el biuir desbarata: o que la espada me mata, o que en el fuego me quemo. 30
JORNADA QUARTA p. 190 Vasse el muchacho a la torre, y queda Seruio (*), y sale Teojenes con dos espadas desnudas y ensangrentadas las manos, y como Seruio le be, huye y entrasse, y diçe Teojenes (*): Teo. Sangre de mis entrañas derramada, 5 pues soys aquella de los hijos mios; mano, contra ti (*) mesma açelerada, llena de honrrosos y crueles brios; fortuna, en daño mio (*) conjurada; çielos, de justa piedad baçios: 10 ofreçedme en tan dura, amarga suerte, alguna honrrosa, aunque çercana [muerte. Balientes numantinos, haçed quenta que yo soy algun perfido rromano, 15 y bengad en mi pecho vuestra afrenta, ensangrentando en el espada (*) y [mano (*). Una de estas espadas os presenta mi ayrada furia y (*) mi dolor 20 [ynsano: que, muriendo en batalla, no se [siente tanto el rigor del ultimo açidente. El (*) que pribare del vital sosiego 25 al otro, por señal de benefiçio entregue el desdichado cuerpo al [fuego, que este será bien piadoso ofiçio. Benid; ¿que os deteneis? Acudid 30 [luego; haçed ya de mi bida sacrifiçio,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 191 y esta (*) terneça que teneis de amigos, bolued en rrauia y furia (*) de [enemigos (*). Sale un numantino y diçe (*): Num. ¿A quién, fuerte Teojenes, (agora) (*) 5 [ynbocas? ¿Qué nueuo modo de morir procuras? ¿Para qué nos ynçitas y prouocas a tantas desiguales desbenturas? Teo. Baliente numantino, si no apocas 10 con el miedo tus brauas fuerças duras, toma esta (*) espada y matate conmigo, ansi como si fuese tu enemigo: que esta manera de morir me plaçe (*) en este trançe mas que en (*) otra 15 [alguna. Num. Tambien a mi me agrada y satisfaçe, pues que lo quiere ansi nuestra [[fortuna] (*); mas bamos a la plaça adonde yaçe 20 la [hoguera] (*) a nuestras bidas [ynportuna, porque el que alli bençiere, pueda [luego entregar al (*) bençido al duro fuego. 25 Teo. Bien diçes; [y] (*) camina, que se tarda el tiempo de morir como deseo. ¡Ora me mate el yerro, el (*) fuego me [arda, que gloria y onrra (*) en qualquier 30 [muerte beo! (*)
JORNADA QUARTA p. 192 Vansse, y sale Çipion, y Iugurta, y Quinto Fauio, y Mario, y Hermilio, y Limpio, y otros soldados rromanos (*). Çip. Si no me engaña el pensamiento mio, o salen mentirosas las señales 5 que aueis bisto [en] Numançia [d]el [estruendo (*) y lamentable son y ardiente llama (*), sin duda alguna [que] (*) rreçelo y [temo 10 que el barbaro furor del enemigo contra su propio pecho no se buelua. [Ya no pareçe gente en la muralla] (*), ni suenan las husadas çentinelas. Todo está en calma y en silençio 15 [puesto, como si en paz tranquila y sosegada estubiesen los fieros numantinos. Mar. Presto podras salir de aquesa duda, porque, si tu lo quieres, yo me ofrezco 20 de subir sobre el muro, aunque me [ponga al rriguroso trançe que se ofreçe, sólo por ber aquello que en Numançia haçen nuestros soueruios enemigos. 25 Çip. Arrima, pues, [o] (*) Mario, alguna [escala a la muralla, y haz lo que prometes. Mar. Yd por la escala luego, y bos, Ermilio, haçed que mi rrodela se me trayga, 30 y la çelada blanca de las plumas:
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 193 que a fe que tengo de perder la vida, o sacar de esta duda al campo todo. Erm. Bes aqui la rrodela y la çelada; la escala besla (*) alli: la trajo [Limpio (*). 5 Mar. Encomiendome (*) a Jupiter ynmenso, que yo boy a cumplir lo prometido. Iug. Alça mas alta la rrodela (*), Mario. Encoje (*) el cuerpo y cubre (*) la [caueça. 10 ¡Animo, que ya llegas a lo alto! ¿Qué bes? Mar. ¡O santos dioses! ¿[Y] (*) qué es [esto? Iug. ¿De qué te admiras? 15 Mar. De mirar de sangre un rrojo lago, y de ber mill cuerpos tendidos por las calles de Numançia, de mill agudas puntas traspasados (*). Çip. ¿Que no ay ninguno biuo? 20 Mar. ¡Ni por pienso! A lo menos, ninguno se me ofreçe en todo quanto alcanço con la vista. Çip. Salta, pues, dentro, y mira, por tu [bida (*). 25 Siguele tu tanbien, Iugurta amigo. Salta Mario (*) en la çiudad. Mas sigamosle todos. Iug. No conbiene al ofiçio que tienes esta ynpresa. 30 Sosiega el pecho, general (*), y espera
JORNADA QUARTA p. 194 que Mario buelua, o yo, con la [rrespuesta de lo que pasa en la çiudad soueruia. Tened bien esa escala. ¡O çielos [justos! 5 ¡O (*) quán triste espetaculo y orrendo se me ofreçe a la vista! ¡O caso [estraño! Caliente sangre baña todo el suelo; cuerpos muertos ocupan plaça y calles. 10 Dentro quiero saltar, y berlo todo. Salta Iugurta en la çiudad (*). Quin. Sin duda que los fieros numantinos, del barbaro furor suyo ynçitados, biendose sin rremedio de saluarse, 15 antes quisieron entregar las vidas al filo agudo de sus propios yerros (*), que no a las bençedoras manos [nuestras, aborreçidas de ellos lo posible. 20 Çip. Con uno solo que quedase vibo, no se me negaria el triunfo en Roma de auer domado esta naçion soueruia, enemiga mortal de nuestro nombre, constante en su opinion, presta, 25 [arrojada al peligro mayor y duro trançe; [de] (*) quien jamas se alauará romano que bio la espalda (*) buelta a (*) [numantino, 30 cuyo balor, cuya destreça en armas
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 195 me [forço] (*) con rraçon a usar el [medio de ençerrallos qual fieras yndomables y triunfar de ellos con yndustria y [maña, 5 pues [era] (*) con las fuerças [ynposible (*). Pero ya me pareçe buelue Mario. Torna a salir Mario por la muralla (*), y diçe: Mar. En balde, ylustre jeneral prudente, 10 an sido nuestras fuerças ocupadas. En balde te as mostrado dilijente, pues en umo y en biento son tornadas las çiertas esperanças de vitoria, de tu yndustria contino aseguradas. 15 En (*) lamentable fin la (*) triste [ystoria de la çiudad ynbicta de Numançia merece ser eterna la memoria; sacado an de su pérdida ganançia; 20 quitado te an el triunfo de las manos, muriendo con magnanima constançia; nuestros disinios an salido banos, pues a podido mas su onrroso [yntento 25 que toda la potençia de rromanos. El fatigado pueblo en fin biolento acaua (*) la miseria de su bida, dando triste rremate al largo quento. Numançia está en un lago conbertida, 30 de rroja sangre y de mill cuerpos llena,
JORNADA QUARTA p. 196 de quien fue su rrigor propio omiçida. De la pesada y sin ygual cadena dura de esclauitud se an escapado con presta audaçia, de temor ajena. En medio de la plaça leuantado 5 está un ardiente fuego temeroso, de sus cuerpos y açiendas sustentado; al (*) tiempo llegué a berlo, que el [furioso Teojenes, baliente numantino, 10 de feneçer su bida deseoso, maldiçiendo su corto amargo sino, en medio se arrojaua de la llama, lleno de temerario desatino, y al arrojarse dijo (*): “Clara (*) fama, 15 ocupa aqui tus lenguas y tus ojos en esta haçaña, que a contar (*) te [llama. ¡Benid, rromanos, ya por los despojos desta çiudad, en poluo y umo 20 [bueltos (*), y sus flores y frutos en abrojos!” De alli, con pies y pensamientos [sueltos, gran parte de la tierra e rrodeado, 25 por las calles y pasos mas (*) [rrebueltos, y un (*) solo numantino no e allado que poderte traer biuo siquiera, para que fueras del bien ynformado 30 por qué ocasion, de qué suerte o [manera
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 197 cometieron (*) tan grande desbario, apresurando la mortal carrera. Çip. ¿Estaua, por bentura, el pecho mio de barbara arrogançia y muertes lleno, y de piedad (*) justisima baçio? 5 ¿Es de mi condiçion, por dicha, [ajeno (*) husar begninidad (*) con el rrendido, como conbiene al bençedor que es [bueno? 10 [¡Mal] (*), por çierto, tenian (*) [conoçido el balor en Numançia de mi pecho, para bençer y perdonar naçido! Quin. Iugurta te ará mas satisfecho, 15 señor, de aquello que sauer deseas, que besle buelue lleno de despecho. Asomase Iugurta a la muralla (*). Iug. Prudente general, en bano enpleas mas aqui tu balor. Buelue a otra parte 20 la yndustria singular (*) de que te [arreas. No ay en Numançia cosa en que [ocuparte. Todos son muertos, y sólo uno [creo] (*) 25 que queda biuo para el trunfo (*) [darte, alli en aquella torre, segun beo. Yo bi denantes (*) un muchacho; [estaua 30 turbado en bista y de gentil arreo.
JORNADA QUARTA p. 198 Çip. Si eso fuese berdad, eso bastaua para trunfar (*) en Roma de Numançia, que es lo que mas agora deseaua. Lleguemonos alla, y açed [in]stançia (*) como el muchacho benga aquestas 5 [manos (*) biuo, que es lo que agora es de [ynportançia. Diçe Bariato (*), muchacho, desde la torre: Bar. ¿Dónde benis, o qué buscais, romanos? 10 Si en Numançia quereis entrar por [fuerte (*), areyslo (*) sin contraste, a pasos [llanos; pero mi lengua desde aqui os adbierte 15 que yo las llaues mal guardadas [tengo (*) desta çiudad, de quien trunfó (*) la [muerte. Çip. Por esas, jouen, deseo[so] bengo (*); 20 y mas de que tu hagas [ynsperiençia (*) si en este pecho piedad sostengo. Bar. ¡Tarde, cruel, ofreçes tu clemençia, pues no ay con (*) quien husarla: que 25 [yo quiero pasar por el rrigor de la sentençia que con suçeso amargo y lastimero (*) de [mis] (*) padres y patria tan [querida 30 causó el hultimo fin terrible y fiero!
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 199 Quin. Dime (*): ¿tienes, por suerte, [aborreçida, çiego de un temerario desbario, tu floreçiente edad y (*) tierna bida? Çip. Tiempla (*), pequeño jouen, templa el 5 [brio; sujeta el balor tuyo, que es [pequeño (*), al mayor de mi onrroso poderio; que desde aqui te doy la (*) fee y 10 [enpeño mi palabra, que sólo de ti seas tu mismo propio el (*) conoçido dueño; [y] (*) que de rricas joyas y preseas bibas lo que biuieres abastado, 15 como yo podre darte y tu deseas, si a mi te entregas y te das de grado. Bar. Todo el furor de quantos ya son [muertos en este pueblo (*), en poluo rreduçido, 20 todo el huir (*) los pactos y conçiertos, ni el dar a sujeçion jamas oydo, sus yras, sus (*) rrancores (*) [descubiertos, está (*) en mi pecho solamente 25 [unido (*). Yo eredé de Numançia todo el brio; bed, si pensais (*) bençerme, es [desbario. Patria querida, pueblo desdichado, 30 no temas, ni ymajines que me [admire (*)
JORNADA QUARTA p. 200 de lo que deuo ser (*) de (*) ti [enjendrado, ni que promesa o miedo me rretire, ora me falte (*) el suelo, el çielo, el [ado, 5 ora (*) bençerme todo el mundo [aspire; que ynposible será que yo no (*) haga a tu balor la mereçida paga. Que si a esconderme aqui me trujo el 10 [miedo de la çercana y espantosa muerte, ella me sacará con mas denuedo, con el deseo de seguir tu suerte; de (*) bil temor pasado, como puedo, 15 será la enmienda agora osada y [fuerte (*), y el temor de mi edad (*) tierna [ynoçente pagaré con morir osadamente. 20 Yo os aseguro, ¡o fuertes ciudadanos!, que no falte por mi la yntençion [vuestra [de que no triunfen perfidos [rromanos] (*), 25 si ya no fuere de çeniça [nuestra] (*). Saldran conmigo sus yntentos banos, ora (*) leuanten contra mi su diestra, o me aseguren (*) con promesa [ynçierta (*) 30 a bida y a rregalos (*) ancha puerta. Tened (*), rromanos, sosegad el brio,
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 201 y no os canseis [en] asaltar (*) el muro; con que (*) fuera mayor el poderio vuestro, de no bençerme estad (*) [seguro (*). Pero muestrese ya el yntento mio, 5 y si a sido el amor perfeto y puro que yo tube a mi patria tan querida, asegurelo luego esta cayda. Arrojasse el muchacho de la torre, y suena una trompeta, y sale la Fama, y diçe Çipion (*): 10 Çip. ¡O! ¡Nunca bi tan (*) memorable [haçaña! ¡Niño (*) de ançiano y baleroso [pecho, que, no sólo a Numançia, mas a 15 [España as adquirido (*) gloria en este hecho; con tal bida y virtud eroyca [estraña (*), queda muerto y perdido mi derecho. 20 Tu con esta cayda leuantaste tu fama y mis vitorias derribaste. Que fuera viua (*) y en su ser [Numançia, solo porque bibieras me olgara; 25 tu solo me (*) as lleuado la ganançia desta larga contienda, ylustre y rrara; lleua, pues, niño, lleua la ganançia (*) y la gloria que el çielo te prepara, por auer, derriba[n]dote, bençido (*) 30 al que, subiendo, queda mas caydo (*).
JORNADA QUARTA p. 202 Entra la Fama, bestida de blanco, y diçe (*): Fama. Vaya mi clara boz de en (*) jente en [jente, y en dulçe y suaue son, con tal [sonido (*) 5 [llene] (*) las almas de un deseo [ardiente de eterniçar un hecho tan subido (*). Alçad, romanos, la ynclinada frente; lleuad de aqui este cuerpo, que a 10 [podido en tan pequeña edad arreuataros el trunfo (*) que pudiera tanto [onrraros, que yo, [que] (*) soy la Fama 15 [pregonera, tendre (*) cuydado, quanto (*) el alto [çielo mouiere el paso en la subida esfera, dando fuerça y bigor al bajo suelo, 20 a (*) publicar con lengua berdadera, con justo yntento y presuroso buelo, el balor de Numançia unico, solo (*), de Batri[a] a Tile (*), de (*) uno a el [otro polo. 25 Yndiçio a dado esta no bista haçaña del balor que (*) los siglos benideros tendran los hijos de la fuerte España, hijos de tales padres erederos. No de la muerte la feroz guadaña, 30 ni los cursos de tiempos tan lijeros
DEL CERCO DE NUMANCIA p. 203 [aran que] (*) de Numançia yo no [cante el fuerte braço y ánimo constante. Allo solo (*) en Numançia todo quanto deue con justo titulo cantarse, 5 y lo que puede dar materia al llanto (*) para poder mill siglos ocuparse: la fuerça no bençida, el balor tanto, digno de prosa (*) y berso çelebrarse; mas, pues desto se encarga la (*) 10 [memoria, demos felis (*) rremate a nuestra [ystoria. FINIS (*)
p. 204 ÍNDICE Páginas. __________ IN MEMORIAM................................. 5 Comedia llamada Trato de Argel.............. 7 Comedia del çerco de Numançia............... 103
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