From: Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America
15.2 (1995): 75-83.
Copyright © 1995, The Cervantes Society of America
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RUTH SÁNCHEZ IMIZCOZ |
a influencia de la literatura
española en la inglesa es algo que actualmente no se puede poner en
duda. Durante los siglos XVI y XVII aparecen obras escritas en inglés
que tienen como base obras de teatro españolas. Estos dos siglos son
de gran auge en la literatura de ambos países, España e Inglaterra,
sobre todo en el teatro, con los grandes genios de la pluma William Shakespeare
y Lope Félix de Vega y Carpio. Es curioso notar, sin embargo, que
las relaciones dramáticas anglo-españolas fueron unilaterales;
porque, mientras Inglaterra tenía conocimientos sobre la comedia,
los españoles no sabían nada del drama inglés. Por lo
menos no hay ninguna obra española de categoría a la que se
le puedan encontrar raíces en otra obra inglesa. John Loftis, en su
artículo English Renaissance Plays from the Spanish
Comedia,1 señala que,
a pesar de toda la controversia existente sobre este tema, hubo autores como
Fletcher, Massinger y Shirley que sabían leer español, y como
prueba de ello menciona las obras de Fletcher The Island Princes,
basada en la Conquista de las Islas Molucas de Leonardo de Argensola,
y Rule a Wife and Have a Wife, que está basada en la obra de
Alonso Jerónimo de Salas Barbadillo, El sagaz Estacio marido
examinado, a work translated
1 John
Loftis, English Renaissance Plays from the Spanish
Comedia, English Literary Renaissance 14 (2) (1984):
230-248.
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neither into English nor French by the time Fletcher wrote his play
(Loftis 235).
Sin embargo, no fueron sólo las obras
de teatro las que influyeron en los dramas ingleses; la prosa española
y, en especial, la de Cervantes influyó definitivamente en la
creación de dramas durante los períodos denominados: Estuardino,
Jacobeo, y Carolino. La obra más influyente, sin duda alguna, es El
ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha.
Se ha considerado esta novela de Cervantes
como la posible musa inspiradora de la obra de Sir Francis Beaumont The
Knight of the Burning Pestle, o como Rita Gnutzmann lo traduce El
caballero del pistadero ardiente.2 Esta
obra inglesa lleva en sí misma varios problemas. El primero es la
cuestión de la autoría: se sabe de seguro que Beaumont la
escribió, pero no se sabe con tanta seguridad si John Fletcher
participó en la elaboración de la obra o no. The Knight
of the Burning Pestle fue publicado por primera vez en 1613 de forma
anónima por el editor Walter Burre, quien abre la dedicatoria con
la alusión a los padres de la obra, refiriéndose
a Beaumont y Fletcher, y más adelante sólo menciona a el
padre.3
El segundo problema que presenta la obra es
la fecha de composición. Los críticos ingleses tienen opiniones
conflictivas y las fechas a las que apuntan van de 1607 a 1610. La primera
fecha sería antes de la colaboración entre Fletcher y Beaumont,
y la segunda cuando dicha colaboración estaba en todo su apogeo. Andrew
Gurr,4 en su introducción a la obra,
indica que dentro de la misma hay suficiente información para apoyar
cualquiera de las dos teorías. En este drama hay referencias a otras
obras, ninguna de ellas con fecha posterior a 1607; también está
la referencia a la visita del príncipe de Moldavia a Londres, la cual
tuvo lugar en 1607. Sin embargo, tenemos las referencias al Quijote
y a otra obra inglesa de fecha posterior. Por último Walter Burre
dice que The Knight is elder above a year than Don
Quijote; lo cual según Gurr no es muy preciso, puesto que
la publicación española salió por primera vez en 1605;
una versión francesa apareció en Bruselas en 1607, y la
versión inglesa de Shelton apareció en 1612. Si Burre creyó
que la traducción inglesa de 1612
2 Rita
Gnutzmann, Don Quixote in England de Henry Fielding con
relación al Don Quijote de Cervantes, Anales
Cervantinos XXII (1984): 77-101.
3 Francis Beaumont
y John Fletcher, The Knight of the Burning Pestle, ed. J. W. Lever
(London: Longmans, 1962): viii.
4 Francis Beaumont,
The Knight of the Burning Pestle, ed. Andrew Gurr (University of
California Press, 1968).
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era la fecha de la creación de Don Quijote, esto implicaría
que el origen de The Knight está más cerca de 1610 que
de 1607. Sin embargo, se sabe que el manuscrito de Shelton estuvo en
circulación mucho antes de su publicación pues hay referencias
a él entre 1607 y 1609 (Gurre 2-3).
Steven H. Gale, en su artículo The
Relationship between Beaumonts The Knight of the Burning Pestle
and Cervantes Don
Quijote5 explica que probablemente
Beaumont había oído hablar del Quijote a sus amigos
y colaboradores, como es el caso de Jonson, que fue su amigo y consejero
y que sabía español y conocía el Quijote; o como
ya se ha mencionado el caso de Fletcher, que también sabía
español, y dos de sus obras están basadas en cuentos del
Quijote: The Coxcomb (1609) en El curioso
impertinente, y Cardenne (1613) en el cuento de Cardenio (Gale
59).
¿Son estas obras, Don Quijote y
The Knight of the Burning Pestle, tan parecidas como para levantar
este tipo de polémica? La respuesta es que sí y que no. Cuando
se lee por primera vez The Knight of the Burning Pestle, el lector
se da cuenta de que hay un parecido, de que ciertas cosas son similares entre
don Quijote y Rafe, el caballero de la obra inglesa, pero la posición
de Rafe es fría y calculada: Rafe está actuando, con énfasis
en lo de actuar, porque su amo se lo ordena. Don Quijote no está actuando,
por lo menos en el primer libro; él vive sus andanzas y cree en ellas,
para don Quijote los molinos son gigantes encantados de verdad.
Los críticos consultados están
de acuerdo en cuáles son los puntos en común entre estas dos
obras. Rita Gnutzmann lo expresa de la siguiente forma en su artículo
Don Quixote in England de Henry Fielding con relación
al Don Quijote de Cervantes:
La influencia de Don Quijote sobre El caballero del pistadero ardiente de Beaumont y Fletcher se muestra sobre todo en el carácter del caballero, el aprendiz Ralph y su escudero, y en el tipo de sus aventuras. Los cinco episodios principales cuentan la historia de una arquilla de joyas, la aventura de la Bell Tavern, que toma como modelo los sucesos de la venta de Juan Palomeque, las hazañas con un gigante que no es otro personaje que Nick the Barber, alias maese Nicolás. El último episodio traslada al caballero Ralph a la corte del rey de Moldavia, donde rechaza el amor de la princesa Pompiona, imitación de la princesa Micomicona (78).
5 Steven
H. Gale, The Relationship between Beaumonts The Knight of
the Burning Pestle and Cervantes Don Quijote, Anales
Cervantinos XI (1972): 87-96.
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Repasemos un instante la obra inglesa. El argumento
de esta obra es la combinación de tres historias: dos de ellas The
London Merchant y The Knight of the Burning Pestle, podrían
ser piezas independientes, y la tercera sería la presencia en el escenario
de dos personajes, Nell y George, que se convierten en el nexo de unión
entre las dos obras ya mencionadas. Así, por un lado tenemos The
London Merchant que cuenta las aventuras y amores de Jasper, un aprendiz,
que quiere casarse con la hija de su maestro, mientras que su maestro la
quiere casar con Humphrey que es amigo suyo. Para que la obra no sea sólo
una historia de amor, también tenemos los problemas familiares de
Old Merrythought, su mujer y el mimado de su hijo Michael. The Knight
of the Burning Pestle cuenta las aventuras del caballero Rafe y sus
compañeros, George, que es un enano, y Tim, que se convierte en su
escudero. Por último están estos dos personajes ya mencionados:
El Ciudadano, George, y su Mujer, Nell, que son una
caricatura del público y la gente de la época, pero, que ante
todo, representan a los comerciantes. Los dos han ido a ver una obra de teatro,
pero como están seguros de que no les va a gustar lo que la
compañía va a presentar, The London Merchant, interrumpen
la obra y se empeñan en dirigir una ellos mismos, usando como protagonista
a su aprendiz Rafe; y así es como surge The Knight of the Burning
Pestle. Según avanza la obra estas tres historias que empezaron
cada una por su cuenta, terminan totalmente entrelazadas.
Volvamos ahora a la relación entre El
caballero y Don Quijote. Lo más obvio es el tema de la
caballería andante, y la sátira que ambos autores hacen sobre
este material. Así vemos que cuando George decide dirigir su propia
obra, su protagonista ha de ser un héroe del tipo andante: I
will have a grocer, and he shall do admirable things . . . . Ill have
him kill a lion with a pestle.6 Y como
en el caso de Alonso Quijano, Rafe tampoco pertenece a la alta nobleza a
la que pertenecen todos los caballeros andantes de los libros de
caballería.
Ambos hombres se convierten en caballeros andantes
después de haber leído las aventuras de héroes como
Palmerín, Arturo, Amadís, etc. Cervantes nos dice de Alonso
Quijano:
En efecto, rematado ya su juicio, vino a dar en el más extraño pensamiento que jamás dio loco en el mundo, y fue que le pareció convenible y necesario, así para el aumento de su honra como para el servicio de su república, hacerse caballero andante, e irse
6 Francis
Beaumont (y John Fletcher?), The Knight of the Burning Pestle, ed.
M. L. Wine, (New York: Modern Library, Random House Inc. 1969): 301, 35-36
y 44.
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por todo el mundo con sus armas y a caballo a buscar las aventuras y a ejercitarse en todo aquello que él había leído que los caballeros andantes se ejercitaban, deshaciendo todo género de agravios, y poniéndose en ocasiones y peligros donde, acabándolos, cobrase eterno nombre y fama.7
Rafe por su parte se pregunta por qué
no puede él seguir el mismo camino que los caballeros andantes para
conseguir dos cosas, una, fama para sí mismo, y dos, fama para su
gremio, el de los tenderos: I do not call to mind that I yet read of
a grocer-errant. I will be the said knight. . . . Yet in remembrance of my
former trade, upon my shield shall be portrayed a burning pestle, and I will
be called the Knight othBurning Pestle (313, 54-56 y 59-62).
Ambos caballeros buscan fama y aventuras, y los dos cambian de nombre. En
las líneas anteriores hemos visto como lo cambia Rafe. En cuanto a
Alonso Quijano su nombre cambia primero a don Quijote y luego al Caballero
de la Triste Figura.
Como Steven Gale indica en el artículo
ya mencionado, todo caballero ha de tener una dama por quien luchar y a quien
alabar. Tanto don Quijote como Rafe crean su ideal, el primero en una campesina,
a la que le cambia el nombre propio por el de Dulcinea del Toboso, para poderla
idealizar todavía más. El segundo tiene su ideal en Susan a
cobblers maid in Milk Street (359, 43). Estas dos damas tienen
en común que nunca la vamos a conocer en persona, y sólo las
vemos a través de los ojos de sus enamorados.
Siguiendo los ideales de la caballería
nuestros caballeros van a rescatar a damas en peligro, sólo que las
damas a las que intentan salvar nunca están en peligro, hasta que
llegan los caballeros: ¡ellos son el peligro al que las damas se enfrentan!
En el capítulo VIII de Don Quijote que narra la aventura de
los molinos de viento, después de esta aventura se narra como don
Quijote fue a ayudar a una princesa que llevaban secuestrada.
La dama en cuestión nunca estuvo en peligro hasta que don Quijote
decidió atacar a sus acompañantes, lo cual la hizo salirse
del camino y esperar temerosa el final de la contienda. Algo parecido sucede
con la señora Merrythought y su hijo Michael que se asustan de Rafe,
cuando andando por Waltham Down, oyen que el enano le comenta a Rafe que
en el fondo del barranco, al pie de la loma hay un valle encantado. Esto
les hace huir abandonando la arquilla que llevaban con el dinero y
7 Miguel
de Cervantes, Don Quijote de la Mancha, ed. John J. Allen, (Madrid:
Cátedra, Letras Hispánicas, 1986).
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las joyas. Rafe manda por ellos y les ofrece ayuda y sus servicios como caballero
andante (322, 45-73 y 324-5, 1-32).
Un episodio de resonancias quijotescas es el
de la cueva de Barbarosso: un gigante que tiene presos a nobles damas y
caballeros, a los que tortura y termina matando, y que hasta la fecha ha
matado a todos los caballeros andantes que han intentado luchar con él
(Act III, iv). Este episodio se puede relacionar con dos episodios de Don
Quijote; el de la cueva de Montesinos y el titulado De la libertad
que dio don Quijote a muchos desdichados galeotes. Como en el caso
de la cueva de Montesinos, en la cueva de Barbarosso hay un grupo de nobles
que están presos y que sufren en esta prisión. En el caso de
Rafe, éste los va a liberar, y siguiendo la estructura del segundo
episodio mencionado del Quijote los va a interrogar. La diferencia
está en que don Quijote interroga a los galeotes antes de soltarlos,
y, por su parte, Rafe interroga a sus presos después de soltarlos,
y según van saliendo. Don Quijote les pide que vayan a contarle lo
que ha hecho a Dulcinea, Rafe no menciona a Susan para nada. Otra gran
discrepancia es que una vez liberados los galeotes apedrean a nuestro
héroe; mientras que los liberados por Rafe simplemente se van, pero
sin volver siquiera la mirada. En ninguna de las historias se agradece el
haber sido liberado.
Sobre esta misma historia, Gale dice que el
personaje de Ginés de Pasamonte no tiene su contraparte en la obra
de teatro: there is no villain in the play who corresponds in evil
thought and vile deed to Ginés de Pasamonte (Gale 93). Sin embargo,
yo no estoy completamente de acuerdo. Es verdad que no hay un preso, entre
las personas que libera Rafe, que se comporte como Pasamonte; pero, por otra
parte, el ventero está confabulado con los otros actores para poner
a Rafe en un apuro frente al público. El ventero envía a uno
de sus hombres con el recado de avisar al barbero: Sirrah, go to Nick
the barber, and bid him prepare himself, as I told you before, quickly
(343,81-82). Después de dar esta orden se vuelve a hablar con Rafe
y le hace conocer la existencia de ese gigante que los aterroriza.
Esta escena, que se acaba de mencionar, rompe
con la dinámica de la acción que los actores han seguido hasta
aquí de intentar mantener las dos obras separadas e independientes,
The London Merchant y The Knight of the Burning Pestle, y,
que a partir de este momento, se unen formando una sola obra. No queda claro
por qué el ventero prepara esta broma para burlarse de Rafe; además
los presos de Barbarosso, como llaman al gigante, son una
colección de enfermeros sifilíticos, y las torturas que narran
son las distintas formas de
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tratar la sífilis. Podemos, pues, ver esa mala intención en
ambos personajes: en Ginés, pues se ha dado cuenta de la locura de
don Quijote y se aprovecha de ella para escapar, sin importarle lo que le
pase a don Quijote. Y en el caso del ventero, éste tiene la mala doble
intención de ridiculizar a Rafe como actor principiante e improvisador,
además de como caballero andante. La gran diferencia entre ambas aventuras
es que Rafe no sufre al final, porque Barbarosso se arrepiente de su
comportamiento y pide perdón, lo cual le es concedido. Por el contrario
el pobre don Quijote es apedreado por los galeotes que acaba de liberar,
y tiene que esconderse de la Santa Hermandad por haber soltado a los
presos.
En esta misma aventura existen dos detalles
que aúnan más las obras de Beaumont y Cervantes. El nombre
real de Barbarosso es Nick the Barber, y el barbero del pueblo de don Quijote
se llama maese Nicolás. El otro detalle es la existencia de una jofaina
(bacía) en ambas historias, que en el caso de don Quijote se convierte
en un yelmo encantado, y en el de Rafe en un instrumento de tortura.
Quizá la escena que más se aproxima
al Quijote sea la de la aventura de la venta-castillo. La necesidad
de pasar la noche a cubierto hace que estos caballeros confundan ventas con
castillos; en el caso de don Quijote esto sucede varias veces, en distintas
aventuras; en el caso de Rafe sólo ocurre una vez. Ambos personajes
ven las ventas como castillos y tratan a sus venteros como castellanos. Cuando
a la mañana siguiente quieren irse, alguien ha de pagar la cuenta:
los dos caballeros contestan más o menos de la misma forma: con el
hablar educado de los caballeros andantes dan las gracias por la acogida
y creen que con eso basta. Los venteros también responden de forma
similar; no les gusta el tono evasivo y quieren su dinero, y amenazan para
conseguirlo. Sin embargo, las cuentas quedan saldadas de dos formas totalmente
diferentes: Sancho paga por don Quijote siendo manteado. George, el Ciudadano,
paga los doce shillings que Rafe le debe al ventero. En ambos casos alguien
paga las deudas de los caballeros andantes y ellos quedan libres y sin
daños.
Como dije al principio, el personaje de Rafe
como caballero andante no es como el de don Quijote. Es verdad que los dos
caballeros tienen su origen en la excesiva lectura que se hacía de
los libros de caballería; ambos tienen un completo control sobre los
códigos de armas, códigos sociales, y lenguaje caballeresco.
Sin embargo, las aventuras ocurren por razones diferentes; don Quijote se
tropieza con ellas. Es verdad que sale en busca de aventuras, pero su
imaginación le desborda y cambia el mundo a su antojo. Por el contrario
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Rafe se comporta más fríamente; aunque también va en
busca de aventuras, se deja llevar, y suele ser su enano George el que le
indica las aventuras. Es George el que le dice que Waltham Down está
encantado, también es George el que le dice que la venta es un castillo.
En la combinación Rafe-George, el caballero es el que tiene la mente
clara, y el criado el que tiene la imaginación desbordante. Esto es
simétricamente opuesto a la relación don Quijote-Sancho.
Steven Gale indica que hay muchos detalles
en Don Quijote que se podrían haber aplicado a la obra, y que
habrían hecho reír al público; sin embargo, Beaumont
decidió ignorarlos (Gale 94-95). Lo más probable es que Beaumont
sólo conociera Don Quijote de oídas, lo cual
explicaría el por qué de las similitudes en un nivel superficial.
Gale nos dice citando a Gayley que cuando Beaumont y Fletcher usaban obras
españolas como fuente de inspiración, seguían estas
obras al pie de la letra, no sólo en la trama sino en el lenguaje
y en la fraseología (Gale 94). Esto no sucede en The Knight of
the Burning Pestle, pero con todo no se puede negar la influencia de
Don Quijote, puesto que las coincidencias son grandes y nos recuerdan
casi de inmediato las aventuras del Caballero de la Triste Figura.
| MARS HILL COLLEGE |
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| BIBLIOGRAFÍA | ||
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Beaumont, Francis. The Knight of the Burning Pestle. Ed. Andrew Gurr. University of California Press, 1968.
Beaumont, Francis y Fletcher, John. The Knight of the Burning Pestle. Ed. J. W. Lever. London: Longmans, 1962.
Beaumont, Francis (y Fletcher, John?). The Knight of the Burning Pestle. Ed. M. L. Wine. New York: Modern Library, Random House Inc., 1969: 289-381.
Cervantes, Miguel de. Don Quijote de la Mancha I. Ed. John J. Allen. Madrid: Cátedra, Letras Hispánicas, 1986.
Gale, Steven H. The Relationship between Beaumonts The Knight of the Burning Pestle and Cervantes Don Quixote. Anales Cervantinos XI (1972): 87-96.
Gnutzmann, Rita. Don Quixote in England de Henry Fielding con relación al Don Quijote de Cervantes. Anales Cervantinos XXII (1984): 77-101.
Loftis, John. English Renaissance Plays from the Spanish Comedia. English Literary Renaissance 14 (2) (1984): 230-248.
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Prepared with the help of Sue Dirrim |
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| Fred Jehle jehle@ipfw.edu | Publications of the CSA | HCervantes |
| URL: http://users.ipfw.edu/jehle/cervante/csa/articf95/sanchez.htm | ||