W300 Methods of Research and Criticism F. Jehle

La poesía hispana


Terminología/definiciones:

Aspectos de versificación española:

  1. El cómputo silábico. Normalmente la poesía hispana no se basa en pies métricos (metrical feet) como por ejemplo la poesía latina o inglesa. Por lo general el tipo de verso lo determina el número de sílabas en el verso. Hay dos maneras de explicar cómo determinar el número de versos en un verso de poesía.

  2. La rima:  Uno de los aspectos más universales en la poesía es la énfasis en el sonido de las palabras. Esto se ve, por ejemplo, en el uso de rima al final de los versos, y también a veces en rima interna (cuando una de las palabras se encuentra dentro de un verso).  Véanse las definiciones para Rima, Rima femenina, Rima masculina, Rima perfecta, y Rima asonante (o asonancia) en la sección Terminología/definiciones arriba.  También véase la página "Assonance".

  3. El esquema de rima.
             El dulce lamentar de dos pastores, ___
    Salicio juntamente y Nemoroso, ___
    he de contar, sus quejas imitando; ___
    cuyas ovejas al cantar sabroso ___
    estaban muy atentas, los amores,  5 ___
    (de pacer olvidadas) escuchando. ___
    Tú, que ganaste obrando ___
    un nombre en todo el mundo ___
    y un grado sin segundo, ___
    agora estés atento sólo y dado 10 ___
    el ínclito gobierno del estado ___
    Albano; agora vuelto a la otra parte, ___
    resplandeciente, armado, ___
    representando en tierra el fiero Marte; ___

  4. Estrofas o formas métricas.  Existen muchos, como el soneto, el romance, la cuaderna vía, la décima, la octava real, la lira, la redondilla, y la quintilla. Ud. debe poder reconocer por lo menos soneto y romance (que se explican en la sección Terminología/definiciones arriba)



Poesías:
  1. Anónimo. "El prisionero" (Que por mayo era, por mayo).
  2. Anónimo. "Al alba venid" (Al alba venid, buen amigo).
  3. Anónimo. "Soneto a Cristo crucificado" (No me mueve, mi Dios, para quererte).
  4. Santa Teresa de Ávila (1515-1582). "Nada te turbe".
  5. Fray Luis de León  (1527-1591). "Al salir de la cárcel" (Aquí la envidia y mentira)
  6. Luis de Góngora (1561-1627). "Mientras por competir" ( Mientras por competir con tu cabello).
  7. Lope de Vega (1562-1635). "Rimas humanas" CXCI (Es la mujer del hombre lo más bueno).
  8. Francisco de Quevedo (1580-1645). "A una nariz" (Érase un hombre a una nariz pegado).
  9. Pedro Calderón de la Barca (1600-1681). "Cuentan de un sabio, que un día".
  10. Sor Juana Inés de la Cruz (Juana de Asbaje y Ramírez; ¿1648?-1695) "Hombres necios que acusáis".
  11. Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870). "¿Qué es poesía?" (¿Qué es poesía? --dices mientras clavas).
  12. Antonio Machado (1875-1939). Proverbios y cantares, XXIX (Caminante, con tus huellas).
  13. Gabriela Mistral (1885-1957). "Meciendo" (El mar sus millares de olas).


Anónimo

           El prisionero

Que por mayo era, por mayo,
cuando hace la calor,
cuando los trigos encañan
y están los campos en flor,
cuando canta la calandria           5
y responde el ruiseñor,
cuando los enamorados
van a servir al amor;
sino yo, triste, cuitado,
que vivo en esta prisión,            10
que ni sé cuándo es de día
ni cuándo las noches son,
sino por una avecilla
que me cantaba al albor.
Matómela un ballestero,            15
¡déle Dios mal galardón!




Anónimo

           Al alba venid

Al alba venid, buen amigo,
al alba venid.

Amigo el que yo más quería,
venid al alba del día.

Amigo el que yo más amaba,         5
venid a la luz del alba.

Venid a la luz del día,
non trayáis compañía.

Venid a la luz del alba,
non traigáis gran compaña.           10


Anónimo

      Soneto a Cristo crucificado

No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

¡Tú me mueves, Señor! Muéveme el verte           5
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muévenme en fin, tu amor, y en tal manera
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,           10
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.



Santa Teresa de Ávila
                (1515-1582)

        Nada te turbe

(Letrilla que llevaba por
registro en su breviario)

Nada te turbe;
nada te espante;
todo se pasa;
Dios no se muda,
la pacïencia                      5
todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene,
nada le falta.
Solo Dios basta.


Fray Luis de León
    (1527-1591)

   Al salir de la cárcel.

Aquí la envidia y mentira
me tuvieron encerrado.
Dichoso el humilde estado
del sabio que se retira
de aqueste mundo malvado,          5
y con pobre mesa y casa,
en el campo deleitoso
con sólo Dios se compasa,
y a solas su vida pasa,
ni envidiado ni envidioso.              10



Luis de Góngora
          (1561-1627)

        Mientras por competir

Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido al sol relumbra en vano;
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello.               5
siguen más ojos que al clavel temprano;
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello:

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada       10
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o vïola troncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.


Lope de Vega
        (1562-1635)

      Rimas humanas CXCI

Es la mujer del hombre lo más bueno,
y locura decir que lo más malo,
su vida suele ser y su regalo,
su muerte suele ser y su veneno.

Cielo a los ojos cándido y sereno,             5
que muchas veces al infierno igualo,
por raro al mundo su valor señalo
por falso al hombre su rigor condeno.

Ella nos da su sangre, ella nos cría,
no ha hecho el cielo cosa más ingrata;       10
es un ángel, y a veces una arpía.

Quiere, aborrece, trata bien, maltrata,
y es la mujer, al fin, como sangría,
que a veces da salud y a veces mata.



Francisco de Quevedo
               (1580-1645)

               A una nariz

Erase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,           5
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.

Erase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,               10
las doce Tribus de narices era.

Erase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito.


Pedro Calderón de la Barca
                    (1600-1681)


Cuentan de un sabio, que un día
tan pobre y mísero estaba,
que sólo se sustentaba
de unas yerbas que cogía.
«Habrá otro», entre sí decía,           5
«más pobre y triste que yo?»
Y cuando el rostro volvió,
halló la respuesta, viendo
que iba otro sabio cogiendo
las hojas que él arrojó.                  10



Sor Juana Inés de la Cruz
(Juana de Asbaje y Ramírez; ¿1648?-1695)

    Arguye de inconsecuentes el gusto
    y la censura de los hombres que en
    las mujeres acusan lo que causan

Hombres necios que acusáis
a la mujer sin razón,
sin ver que sois la ocasión
de lo mismo que culpáis:

si con ansia sin igual                      5
solicitáis su desdén,
¿por qué queréis que obren bien
si las incitáis al mal?

Combatís su resistencia,
y luego con gravedad                  10
decís que fue liviandad
lo que hizo la diligencia.

Queréis con presunción necia
hallar a la que buscáis,
para pretendida, Tais,                 15
y en la posesión, Lucrecia.

¿Qué humor puede ser más raro
que el que falta de consejo,
él mismo empaña el espejo
y siente que no esté claro?           20

Con el favor y el desdén
tenéis condición igual,
quejándoos, si os tratan mal,
burlándoos, si os quieren bien.

Opinión ninguna gana,                25
pues la que más se recata,
si no os admite, es ingrata
y si os admite, es liviana.

Siempre tan necios andáis
que con desigual nivel                30
a una culpáis por cruel
y a otra por fácil culpáis.

¿Pues cómo ha de estar templada
la que vuestro amor pretende,
si la que es ingrata ofende          35
y la que es fácil enfada?

Mas entre el enfado y pena
que vuestro gusto refiere,
bien haya la que no os quiere
y quejaos enhorabuena.            40

Dan vuestras amantes penas
a sus libertades alas,
y después de hacerlas malas
las queréis hallar muy buenas.

¿Cuál mayor culpa ha tenido     45
en una pasión errada,
la que cae de rogada
o el que ruega de caído?

¿O cuál es más de culpar,
aunque cualquiera mal haga:      50
la que peca por la paga
o el que paga por pecar?

Pues ¿para qué os espantáis
de la culpa que tenéis?
Queredlas cual las hacéis          55
o hacedlas cual las buscáis.

Dejad de solicitar
y después con más razón
acusaréis la afición
de la que os fuere a rogar.         60

Bien con muchas armas fundo
que lidia vuestra arrogancia,
pues en promesa e instancia
juntáis diablo, carne y mundo.



Gustavo Adolfo Bécquer
                   (1836-1870)

              ¿Qué es poesía?

¿Qué es poesía? --dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.



Antonio Machado
          (1875-1939)

Proverbios y cantares, XXIX

    Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino:
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino.          5
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en la mar.               10



Gabriela Mistral
         (1885-1957)

               Meciendo

El mar sus millares de olas
    mece, divino.
Oyendo a los mares amantes,
    mezo a mi niño.

El viento errabundo en la noche          5
    mece los trigos.
Oyendo a los vientos amantes,
    mezo a mi niño.

Dios padre sus miles de mundos
    mece sin ruido.                               10
Sintiendo su mano en la sombra
    mezo a mi niño.