| S210 Second-Year Spanish Composition | F. Jehle |
El pretérito vs. el imperfecto: Práctica 2
Fill in the blanks with the appropriate form of the verb.
The narration is in the third person, dealing with events in past time; use
the preterit or imperfect indicative.
The selection is taken from a story called El hombre
de la rosa, written by Manuel Rojas. (The version used was that found
in Graded Spanish Reader: Segunda etapa, by Justo Ulloa and Leonor
Álvarez de Ulloa, published by Heath, copyright 1991.)
In the following selection, Father Espinoza Padre
Espinoza is a friar and priest in an Indian mission in Osorno,
in central Chile. An Indian el hombre has come to him
for confession, claiming to be a magician. The priest doesn't believe him
but agrees to a demonstration of the man's abilities. The man is to
be locked in a room with only one door for one hour, at the end of which
time he will have obtained for the priest a particular type of rose which
grows in a convent in Santiago, 500 miles away. The man is locked in the
room, and Father Espinosa waits outside; however, after a while he begins
to wonder what is going on in the room.
[El padre Espinoza] atravesó (atravesar) lentamente el patio y
paseó (pasear) a lo largo del corredor en que estaba
(estar) su celda. Pasó (Pasar) varias veces delante de aquella
puerta cerrada. ¿Qué estaría haciendo el hombre? En una de sus pasadas se
detuvo (detener) ante la puerta. No se oía (oír) nada,
ni voces, ni pasos, ningún ruido. [El padre] se acercó (acercar) a la puerta y
pegó (pegar) su oído a la cerradura. El mismo silencio.
prosiguió (proseguir) sus paseos, pero a poco su inquietud y su
sobresalto aumentaban (aumentar). Sus paseos se fueron (ir)
acortando y, al final, apenas llegaban (llegar) a cinco o seis pasos de
distancia de la puerta. Por fin, se inmovilizó (inmovilizar) ante
ella. Se sentía (sentir) incapaz de alejarse de allí.
Era (Ser) necesario que esa tensión nerviosa terminara pronto. Si
el hombre no hablaba (hablar), ni se quejaba (quejar), ni
andaba (andar), era (ser) señal de que no hacía
(hacer) nada, y no haciendo nada, nada conseguiría. Se decidió
(decidir) a abrir antes de la hora estipulada. Sorprendería al hombre y su
triunfo sería completo. Miró (Mirar) su reloj: faltaban
(faltar) aún veinticinco minutos para las cuatro y media. Antes de abrir
pegó (pegar) nuevamente su oído a la cerradura: ni un rumor.
Buscó (Buscar) la llave en sus bolsillos y colocándola en la
cerradura la hizo (hacer) girar sin ruido. La puerta se
abrió (abrir) silenciosamente.
Miró (Mirar) el fraile Espinoza hacia adentro y vio
(ver) que el hombre no estaba (estar) sentado ni estaba
(estar) de pie: estaba (estar) extendido sobre la mesa, con los pies
hacia la puerta, inmóvil.
Esa actitud inesperada lo sorprendió (sorprender). ¿Qué haría el
hombre en aquella posición? Avanzó (Avanzar) un paso, mirando con
curiosidad y temor el cuerpo extendido sobre la mesa. Ni un movimiento.
Seguramente su presencia no habría sido advertida; tal vez el hombre
dormía (dormir); quizás estaba (estar) muerto...
Avanzó (Avanzar) otro paso y entonces vio (ver) algo que lo
dejó (dejar) tan inmóvil como aquel cuerpo. El hombre no
tenía (tener) cabeza.
| [Versión sin respuestas] |