Melancólico fulgor5 blanca luna repartía, y el aura leve mecía

con soplo murmurador ,5 la tierna flor que se abría.

¡Y yo gozaba! El rocío, nocturno llanto del cielo,

el bosque espeso7 y umbrío, la dulce quietud del suelo, 2o el manso correr del río,

y de la luna el albor,

y el aura que murmuraba acariciando``(' a la flor,

y el pájaro que cantaba... 25 todo me hablaba de amor.

Y trémula, palpitante, en mi delirio extasiada, miré una visión brillante, como el aire perfumada

3o como las nubes flotante.

Ante mí resplandecía como un astro brillador, y mí loca fantasía

al fantasma seductor 35 tributaba idolatría.

Escuchar pensé su acento en el canto de las aves; eran las auras su aliento cargadas de aromas suaves, 4o y su estancia el firmamento.

¿Qué ser divino era aquél? ¿Era un ángel o era un hombre? ¿Era un Dios o era Luzbel? ¿Mi visión no tiene nombre?

45 ¡Ah! nombre tiene... ¡Era El!

El alma guardaba su imagen divina y en ella reinabas, ignotos`` señor, que instinto secreto tal vez ilumina la vida futura que espera el amor.

5brillo, resplandor 6 (inf.: meter) was rocking 7 der 11 desconocido 12 relumbra, brilla 13 farol grande !f 17 temple 18 squirrel 19 morir

5o Al sol que en el cielo de Cuba destella 12 del trópico ardiente brillante fanal 13

tus ojos eclipsan, tu frente descuella, cual se alza`` 5 en la selva la palma real.

Del genio la aureola radiante sublime, 55 ciñendo 16 contemplo tu pálida sien, 17

y al verte mi pecho palpita y se oprime dudando si formas mi mal o mi bien.

Que tú eres, no hay duda, mi sueño adorado, el ser que vagando mi mente buscó;

60 mas ¡ay! que mil veces el hombre arrastrado por fuerza enemiga, su mal anheló.

Así vi a la mariposa inocente, fascinada,

en torno a la luz amada 65 revolotear con placer.

Insensata se aproxima y la acaricia insensata, hasta que la luz ingrata devora su frágil ser.

70 Y es fama que allá en los bosques que adornan mi patria ardiente,

nace y crece una serpiente de prodigioso poder.

Que exhala en torno su aliento 75 y la ardilla18palpitante, fascinada, delirante,

corre... ¡Y correa perecer! 19

¿Hay una mano de bronce, fuerza, poder o destino,

80 que nos impele al camino que a nuestra tumba trazó?...

¿Dónde van, dónde, esas nubes por el viento compelidas?... ¿Dónde esas hojas perdidas

85 que del árbol arrancó?...

Vuelan, vuelan resignadas,

icer) was rocking 'denso 'cubierto de sombra 9luz, como la del alba `tocando suavemente

grilla 13 farol grande (beacon) 11 (inf: descollar) sobresale 15 levanta 16 (inf: ceñir) rodeando

r GERTRUDIS GOMEZ DE AVELLANEDA 169

y no saben dónde van, ¡Pobres nubes! ¡pobres hojas

pero siguen el camino 9,5 que no saben dónde van!... que les traza el huracán. Pero siguen el camino que les traza el huracán.

9o Vuelan, vuelan en sus alas nubes y hojas a la par,

ya a los cielos las levante, ya las sumerja en el mar.

Cuestionario

1. ¿Cómo describe la poeta «la edad lisonjera» (v. 1) de su vida? 2. ¿Cómo describe al hombre que ha llegado a su vida?

3. ¿Qué valor tiene la «mariposa» del verso 62?

4. ¿Cuáles han sido las consecuencias del amor para la poeta?

5. ¿Qué importancia tiene el cambio de formas métricas, a partir de los versos 45 y 61, en cuanto a la interpretación del poema?

`sincera. El tono intimista y suave (subdued) revela el carácter tímido, reservado y melancólico del autor. Agobiado, como todo escritor romántico, por el dolor que siente ante el fracaso de sus ilusiones terre nales (earthly), Bécquer persigue otro ideal. El suyo es un ideal artístico, trascendente, que a continua ción produciría el modernismo, corriente' según la cual el arte tenía su propio fin. El mismo concepto (de trascender la realidad para producir obras de profundo valor estético se nota en las Leyendas, producto de su colaboración en el único tomo de La historia de los templos de España. Utilizando el material científico coleccionado sobre las ruinas de los antiguos monumentos nacionales, Bécquer' inventa histo rias sobrenaturales en las que el amor es una ilusión que corresponde a la belleza ideal -belleza cuya persecución conduce inevitablemente a la' desilusión y a la muerte- como sucedió en la propia vida del autor.

Rima XI

-Yo soy ardiente,`` yo soy morena, yo soy el símbolo de la pasión,

de ansia de goces mi alma está llena: ¿A mí me buscas?

5 -No es a ti: no. -Mi frente es pálida, mis trenzas' de oro: puedo brindarte 4 dichas sin fin,

yo de ternuras6guardo un tesoro ¿A mí me llamas?

,o -No: no es a ti. -Yo soy un sueño, un imposible, vano fantasma de niebla y luz

soy incorpórea, soy intangible: no puedo amarte:

,5 -¡Oh ven; ven tú!

1una persona apasionada 'ansia... deseos de placer 'cabello 'darte 'felicidades 6 tender words, en dearments mist

Cuestionario

1. ¿Cuántas «voces» se oyen en el poema?

2. ¿Cuáles son las características más destacadas de la «morena»? ¿Y las de la voz de las «trenzas de oro»?

3. ¿Qué se describe en la tercera estrofa?

4. ¿De quién serán las respuestas al final de cada estrofa?

5. ¿Qué significa «¡Oh ven; ven tú!» en el último verso del poema?

GUSTAVO ADOLFO BECOUER 1

Era la edad lisonjera cuando contenta vagaba

en que es un sueño la vida, por el campo, silenciosa,

era la aurora hechicera 2 y en escuchar me gozaba

de mi juventud florida la tórtola que entonaba

5 en su sonrisa primera ,o su querella4lastimosa.

'agradable 'encontadora 'turtledove 'lamento 168 LA POESIA