Fernanda Acosta

Al que dejé

¿Quién, más que yo, te ha intensamente amado?:
por un futuro de plenitud y esperanza
puse en ti mi ferviente sueño y confianza;
Mas fiel esfuerzo, con desolación has pagado.

Oler tu piel de selva, besos de El Dorado,
ojos de mar y brazos de montaña: mi añoranza.
Porque buitres, turbias hacen tus aguas mansas,
me fui a un desierto, de fronteras colmado.

Si de dolor rugiera tu entraña volcánica,
así yo que de recuerdos vive mi ánima.
Tal vez en tus deshielos lloraste mi partir.

Donde vaya, mi rostro llevará tus caricias
Y el querer perfumarte con anís de justicia
Y antes de besar cenizas, besar tus pies: País.

 

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