Marjolein Florquin
Bélgica  
Me gustan mucho los M&Ms

Estaba en el aeropuerto de Atlanta otra vez, cada vez con el mismo propósito: ir a mi casa en Bélgica. Soy una estudiante de negocios en una universidad muy prestigiosa de Atlanta. Pero no lo dirías si me hubieras visto porque llevaba pantalones de chándal rasgados y una sudadera muy vieja.

Cada vez el aeropuerto es lo mismo. Hay gente de cada raza. Hay algunas personas que llevan vestidos de vacaciones y hay otras que llevan chaquetas muy largas. Algunas llevan mochilas o maletas y la mayoría de las mujeres llevan bolsos. Se puede oir lenguas que no sabía que existieran. Pienso que todos los aeropuertos tienen el mismo sentido, el sentido de la gente. Me sentía sola en este edificio grande y buscaba a una persona con quien podía hablar.

Primero fui a una tienda donde venden periódicos, revistas y libros románticos. También venden camisetas y tazas de Atlanta y otros recuerdos así. Mi ojo se fijó en un paquete de M&Ms. Me gustan mucho estos caramelos, especialmente los con cacahuete en medio.

Conozco este aeropuerto como mi universidad porque estoy aquí cuatro veces en un año desde que tenía 18 años. Por eso, conozco el bar "El Piloto", que es un lugar en el rincón derecho del aeropuerto. Con mi valija de mano, mi bolso, mi chaqueta y mi paquete de M&Ms fui al bar para beber una margarita antes de ir a mi puerta. Es más fácil dormir en un avión después de beber un poco de alcohol. Se hacía una costumbre después de sentarme entre dos hombres gordos tres veces.

Llegué en "El Piloto" y me asombré que el bar estuviera vacío, solamente había un hombre que estaba sentado en el bar. Quizá es un estereotipo pero me pareció ser un hombre de negocios porque llevaba un traje negro, y una camisa blanca con una corbata negra. Tenía el pelo moreno y espeso y me pareció que este hombre pasaba más tiempo en el cuarto de baño que yo. En la silla junto a él, había una maleta típica de un hombre de negocios. Fumaba un cigarro, bebía un wiski y leía el periódico. Se pareció a uno de mis profesores en la universidad: serio, inteligente y un socio de conversación ideal.

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