Compañero
si te encuentro en Madrid
o en Pittsburgh
no importa,
te encontraré algo incómodo
en tu castellano,
en tu tez teñida
color café.
sin que me hables sé
que recuerdas la Cibeles
y los ruidos de los ríos
Allegheny y Monangahela
a veces en el mismo sueño.
sin que me mires siento
tu desilusión
y tu esperanza.
sí, mi amigo medio español/
medio americano,
te reconozco:
duro y claro
cómo el espejo.
si te encuentro en Madrid
o en Pittsburgh
no importa,
en cualquier continente
no encontraremos un hogar
el uno en
el otro.
la topografía de estas raíces
transcontinentales
nos sujeta a la soledad
y a
la circunstancia.
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