Nerudiana III
Y así
Es que deposito en tu vientre
Mis palabras de humo -
Creación infecunda, pero viva
Como las piedras en el desierto
Como el desierto
Como su ausencia
Como los sitios que no conozco
Como lo que no conozco
Como su recuerdo
Como la sed oculta y larga
Como la sed sola
Como su ansia
Tu cosa de fuego
En que me alimenté
Tu transparencia inmensa
Que herí para que me oyeras
Tu collar de ti misma
Donde, en mi tristeza
Me hice guarida.
Hojas ahora. Otoño
Apegados a mis labios
Los tuyos que resisten
Rojos faros en este océano amarillo
Sólo tu vientre
Puede oirme aún
A veces mi garganta
Toca tus ojos fijos
Sólo a veces
Recuerdo las horas
Que perderemos un día
Cuerpos unidos
Por dos montañas de viento.
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