Soleado |
||
|---|---|---|
| ISSN 1554-4575 |
||
Volumen 2
|
Entonces Pilato, al revivir el momento, cuando oyó estas palabras, se atemorizó aún más. Así fue aquel día también- se había atemorizado bastante; y así era de nuevo ahora. Nuevamente Dionisio interrumpió su lucha: -Su agua señor.
- Dionisio, ¿tú crees en los cristianos? ¿Eres uno, no? Dionisio, sorprendido dijo, “Perdón, mi Señor, pero ¿por qué me hace esa pregunta?” -Dionisio . . .
“Mi, Señor,” contesto él, con gesto de humildad. -¿Jesús pretendió ser . . . o fue el Hijo de Dios?
Dionisio, sorprendido y serio, le acercó el agua a Pilato. Éste le miró atentamente. -Señor mío, yo le he servido fielmente estos años, y deseo que usted sepa . . .
|
|
| < 77 > | © Soleado (2005) |